LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2023, Volumen IV, Número 1 - p 3256.
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v4i1.485
Agentes no-humanos en la escritura mistraliana
Non-human agents in Gabriela Mistral’s writing
Gabriel Arturo Farías Rojas
Universidad Adolfo Ibáñez
prof.gfariasrojas@gmail.com
Santiago – Chile
Artículo recibido: 13 de febrero de 2023. Aceptado para publicación: 13 de marzo de 2023.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
Este artículo pretende analizar las palabras de Gabriela Mistral presentes en selecciones de su
prosa y poesía para descubrir su aproximación a la naturaleza y a los animales en el mundo que
comparte con ellos. La idea de esto es dar cuenta de la relación intersubjetiva que establece con
los animales, las plantas y la geografía, ya que se convierten en agentes a diferencia de objetos
en su escritura. Por ello, como se ha señalado anteriormente, se han analizado algunas
selecciones de sus poemas y textos en prosa con el fin de reflexionar sobre los distintos agentes
no humanos y cómo ellos comparten un origen común, es decir, una genealogía, entendida como
la Madre Naturaleza, que puede ser representada, por ejemplo, por medio de una serie de
montañas como lo es la Cordillera de Los Andes en el continente americano. La conclusión nos
lleva a reconocer que el estudio de los poemas y la prosa de Mistral no es solo una postura
epistemológica al análisis de textos, sino también un hito en cómo la vida natural puede ser
valorada desde una perspectiva diferente a la meramente humana.
Palabras clave: Gabriela Mistral, análisis de texto, agentes no humanos
Abstract
This paper seeks to analyze Gabriela Mistral’s words present in selections of her prose and
poems so as to sniff out how she approaches nature and animals in the world she shares with
them. The idea of this is to notice the inter-subjective relationship she establishes with animals,
plants and geography as they become agents rather than objects in her writing. Therefore, as
pointed out above, some selections of her poems and prose have been analyzed in order to reflect
on the various non-human being agents and how the share a common origin, i.e. a genealogy,
understood as Mother Nature, who can be represented, for example, by means of a series of
mountains such as The Andes in the American continent. The conclusion leads us to
acknowledging the fact that studying Mistral’s both poems and prose is not only an
epistemological approach to text analysis, but it is also a milestone in how natural life can be
valued from a perspective different from a human-centered one.
Keywords: Gabriela Mistral, text analysis, non-human agents
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2023, Volumen IV, Número 1 - p 3257.
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades,
publicados en este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons .
Como citar: Farías Rojas, G. A. (2023). Agentes no-humanos en la escritura mistraliana. LATAM
Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 4(1), 3256–3267.
https://doi.org/10.56712/latam.v4i1.485
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2023, Volumen IV, Número 1 - p 3258.
INTRODUCCIÓN
El reconocimiento nacional de Gabriela Mistral no se concretó por haber recibido el Premio
Nacional de Literatura en 1951, ya que este sólo le fue otorgado con posterioridad al Premio
Nobel de Literatura. Autora de poesía y prosa, no solo es la primera Premio Nobel de Literatura
en Chile, sino que se convirtió en la primera persona en recibir tal reconocimiento en
Iberoamérica en 1945.
Mistral proviene del mundo rural. Nació en la ciudad de Vicuña, en el año 1889, y falleció en
Estados Unidos, en Nueva York, en el distrito de Long Island, en el año 1957. La Academia Sueca
enfatizó que el Premio Nobel de Literatura le fue otorgado por “... su poesía lírica inspirada en
poderosas emociones y por haber hecho de su nombre un símbolo de las aspiraciones idealistas
de todo el mundo latinoamericano”. (Quezada, 2014, p. 10). Sus libros más importantes durante
su vida, según la crítica literaria1, son Desolación, Ternura, Tala y Lagar. El primero fue publicado
en el Instituto de las Españas, en Nueva York, en 1922. El segundo se publicó en Madrid, España,
en 1924. El tercero, publicado en Buenos Aires, en 1938. Y, finalmente, el último, Lagar, publicado
en Santiago de Chile, en 1954. Tras su muerte, se produjo la publicación de Poema de Chile, en
Barcelona, España, en 1967.
En Desolación, Jaime Quezada afirma que “más que amargos, los poemas de este libro tienen el
verso íntimo, conversacional y emotivo, desvelado de éxtasis e interrogaciones en humano
tratamiento de existencia y vida, situaciones que darán huella y carácter a esta obra, después de
todo, reveladora de amores y celos y romanticismo.” (Quezada, 2014, p. 11). Sin embargo, ¿hasta
qué punto es posible analizar el dolor de Mistral en este libro sin caer en una fusión exagerada
de vida y obra? En esta perspectiva, Jaime Concha expresa:
Sin duda, la leyenda del enamorado suicida – ese ferroviario que se destapó las sienes por
razones de dinero – ha perjudicado y deformado la imagen de esta poesía. Los Sonetos de la
Muerte, que poco tienen que ver en el fondo con esa leyenda, han contribuido a consolidar esa
imagen de turbia pasión, de halo más bien sensacionalista. (Concha, 2015, p. 55)
Diego del Pozo (2015), además de coincidir con la visión de Quezada, que considera la muerte
del suicidio (Romelio Ureta) como el gran dolor e inspiración de Desolación, entiende que esta
tragedia sirve de gran inspiración para los “Sonetos de la muerte” (1914), ya que “es el principio
de una larga lista de pérdidas de grandes amores; humanos, divinos, íntimos, históricos y
ficticios.” (Del Pozo, 2015, p. 27)
Jaime Concha, por su parte, entiende este dolor como un motivo creativo, y puede que no sea la
única causa y explicación de los “Sonetos de la Muerte”. Así, nuestra mirada2 se encuentra con
las posiciones de Concha y Claudia Cabello Hutt, esta última quien, al referirse a Jaime Concha,
reflexiona:
El crítico se enfrenta a ella con independencia, escuchándola, rechazando mitos y lugares
comunes”, como, por ejemplo, “las lecturas de victimización que han visto las tragedias de la vida
de Mistral como inspiración directa de sus poemas. El ejemplo más común es el caso del suicidio
de Romelio Ureta y los “Sonetos de la Muerte”, mito que el mismo Concha rechaza”. (2015, pp.
15-16)
Ternura, el libro que tendrá ediciones futuras, principalmente a partir del año 1945, trae consigo
el famoso poema “Piececitos de Niño”, que fue fundamental para el conocimiento que hay de
1 Jaime Concha (2015, p. 59) expresa que esos libros son los libros magistrales de Gabriela Mistral.
2 Adoptamos una perspectiva no desde una biografía mítica y monolítica, sino más global del proceso
creativo de Mistral.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2023, Volumen IV, Número 1 - p 3259.
Mistral en Chile, sobre cuya base intencional descansaba el mito que se generó en el Chile
republicano en el siglo XX. Sin embargo, con respecto a este libro, Mistral dice que,
Cuando he escrito una ronda infantil, mi día ha sido verdaderamente bañado de Gracia, mi
respiración como más rítmica y mi cara ha recuperado la risa perdida en trabajos desgraciados.
Tal vez el esfuerzo fuese el mismo que se puso en escribir una composición de otro tema, pero
algo, que insisto en llamar sobrenatural, lavaba mis sentidos y refrescaba mi carne vieja.
(Quezada, 2014, pp. 11 – 12)
Un poema representativo y conocido del libro Ternura es “Miedo” (Quezada, 2014, p. 84). En él, la
poeta habla de la importancia de la infancia de los niños como un espacio de sencillez y
creatividad, alejado del mito de la princesa, que prohíbe a una niña vivir una infancia sencilla junto
a su madre. Es una mezcla de un sentimiento de protección propio de la maternidad y al mismo
tiempo que garantiza la libertad de la niña, que no debe estar sujeta a los estándares establecidos
para la mujer, como, por ejemplo, la visión de que una princesa debe alejarse del mundo natural3
para responder a lo que la sociedad espera de ella.
El libro Tala es considerado por la crítica e incluso por ella misma como su obra más importante,
“sobre todo porque en sus páginas está la raíz de lo indoamericano” (Quezada, 2014, p. 12).
Saudade, palabra que utiliza en portugués, denota el período de redacción del libro en el que
Mistral frecuentó varios lugares por América y Europa, en su autoexilio de Chile.4 Sin embargo,
Tala se considera un libro complejo y difícil de analizar en comparación con Desolación.5
Entre las piezas americanas en Tala, uno de los poemas más destacados que dará cuenta de una
Mistral más centrada en un espíritu latinoamericano es el poema “Sol del Trópico”. El máximo
rescate encontrado es el de los pueblos precolombinos unidos en un solo himno. Aquí el
sentimiento latinoamericano se asemeja a esta mitología común que Claude Lévi-Strauss6 busca
con tanta pasión en los pueblos indígenas de América. De esta manera, el espíritu indígena
latinoamericano de Mistral se ha consolidado desde su participación en la reforma educacional
en el México posrevolucionario (1922-1924).
Lagar fue escrito dieciséis años después de Tala. El concepto de guerra, y en particular la
Segunda Guerra Mundial, es una fuente de inspiración y manifestación creativa. Quezada dice
que “Un aire denso y sucio mancha los cielos de la humanidad. Y mientras suena el infierno de
los tanques y caen los aviones en sesgo de vergüenza, Gabriela Mistral escribe su manifiesto por
la causa de la paz…” (2014, p. 14). De hecho, el período de Lagar y la prosa de la década de los
cincuenta, destacan una voz por la paz mundial. Así, por ejemplo, Jaime Concha escribe que
Lagar es el libro de poesía donde Mistral obtiene “su más decantada expresión” (2015, p. 57). La
3 Mundo natural tal como es entendido en la Dialéctica de la Ilustración (2006). Ahí, el mundo natural,
es decir, la naturaleza, con sus variables ilimitadas, es rechazada por la ciencia debido a la anarquía
existente ella, que no se deja controlar.
4 Quezada, Jaime (2014). Sin embargo, dicho autoexilio lo entenderemos como un autoexilio necesario
para el crecimiento de la escritora y su influencia en el campo cultural letrado americano, y por qué no,
mundial.
5 Concha, Jaime (2014, p. 55)
6 Presente en A Oleira Ciumenta, de Claude Lévi-Strauss (2010). En esta obra, la cultura de los pueblos
precolombinos de América Latina y sus prácticas culturales comunes son tematizadas, las cuales parecen
pertenecer a un pasado compartido por todos ellos. Es por ello que ese tratamiento sea una importante
contribución al mito del origen latino-americano, de una historia que existe, a pesar de la colonización
europea que niega su existencia.
El mito del origen latino-americano se opone al mito colonial, el cual establece una historia a partir de
una hipótesis de una historia que comienza con la colonización. El mito del origen, así, se relaciona con
la verdadera identidad latino-americana
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2023, Volumen IV, Número 1 - p 3260.
madurez de la escritora, que se inspira en todo lo vivido y escrito hasta ese momento, convirtió
a Lagar en un libro de consolidación de su escritura subjetiva, intersubjetiva y librepensadora
antes de su muerte en 1957.
Un poema importante de Lagar es "Muerte de Mar" (Quezada, 2014, pp. 190-193), que fue
dedicado a Doris Dana7. La selección del poema “Muerte del Mar” es la siguiente:
Se murió el mar una noche de una orilla a la otra orilla; se arrugó, se recogió, como manto que
retiran. (…) Los pescadores bajamos a la costa envilecida, arrugada y vuelta como la vulpeja
consumida. (…) Pescadores de ojos fijos le llamamos todavía, y lloramos abrazados a las barcas
ofendidas. Y meciéndolas, meciéndolas, tal como él se las mecía, mascamos algas quemadas
vueltos a la lejanía, o mordemos nuestras manos igual que esclavos escitas. Y cogidos de las
manos cuando la noche es venida aullamos viejos y niños como unas almas perdidas. ¡Talassa,
viejo Talassa…!8
Respecto al poema citado anteriormente, Concha afirma que “pocas veces la poesía lírica puede
alcanzar este sentido cosmogónico, esta vasta ojeada metafísica a la realidad. Y unir, ahora, el
símbolo metafísico con la profecía histórica.” (2015, p. 59) Y esta es básicamente la importancia
de la obra tanto poética como en prosa de Gabriela Mistral, es decir, el hecho de que pueda ser
releída a la luz de los acontecimientos actuales.9
Un regalo para Chile, a pesar de la indiferencia que sufrió Mistral en su país, fue el libro póstumo
llamado Poema de Chile, que fue publicado en Barcelona, España, en el año 1967. En esta obra,
se producirá un camino que se desarrollará espiritualmente en la escritura de Mistral, a partir de
sus pasadas experiencias de viajes geográficos por Chile y su fuerza creativa de un viaje por
Chile con una descripción y caracterización poética del país que terminó siendo un verdadero
panegírico a la nación que la escritora amaba míticamente. Ella escribe sobre este Chile
geográfico, pero más desde el sentimiento poético que desde ese Chile que la excluyó en sus
inicios. Sobre el libro Poema de Chile, Jaime Quezada dice lo siguiente:
La autora se hace acompañar aquí de un niño atacameño y diaguita, además de un huemulillo o
ciervo chileno, en un recorrer el territorio patrio en su extensa y larga geografía: su naturaleza
física y humana, sus valles y sus ríos, su cordillera andina y sus metales, su desierto y su mar, su
flora y su fauna, sus archipiélagos australes y su extensa y verde Patagonia. Lo vivo y lo viviente
del suelo natal en un redescubrir la entraña misma del largo país. (2014, p. 15)
El libro se presenta como la aporía de Gabriela Mistral en la relación con su país. El mismo país
del que tuvo que huir y del que tenía más malos recuerdos de la gente que agradables por
recordar, también representa un profundo amor por la geografía nacional y sus raíces
indoamericanas y mestizas. Sobre este punto, un poema interesante, que será explicado después
de su presentación aquí, es “Montañas mías”:
En montañas me crie Con tres docenas alzadas. Parece que nunca, nunca, aunque me escuche
la marcha, las perdí, ni cuando es día ni cuando es noche estrellada, y aunque me vea en las
fuentes la cabellera nevada, las dejé ni me dejaron como a mi hija trascordada. Y aunque me
7 Talvez no sea exagerado afirmar que fue la persona más importante en la vida de Gabriela Mistral, la
mujer que la acompañó hasta el momento de su muerte.
8 Usaremos la selección de Jaime Concha (2015, p. 58 – 59)
9 En 2016, ocurrió un fenómeno ambiental en el mar del sur de Chile (Chiloé). La fauna marina un día
apareció muerta y el mar con casi nulas posibilidades de mejorar en un mediano a largo plazo. Aquello
no sólo resultó en un problema ambiental como tal, sino también en la posibilidad concreta del fin de
los recursos marinos, aparentemente provenientes de una fuente inagotable, pero que, sin los cuidados
necesarios, puede eventualmente dejar de abastecer a la humanidad.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2023, Volumen IV, Número 1 - p 3261.
digan el mote de ausente y de renegada, me las tuve y me las tengo todavía, todavía, y me sigue
su mirada. (Quezada, 2014, p. 218)
En efecto, las montañas que nunca abandonaron Mistral y que tuvo que abandonar tras su
autoexilio para liberarse de la opresión, de la mezcla del desprecio por su figura y la imposición
de una construcción social que no le era propia, significaron una eterna nostalgia en esos
constantes viajes en aquellos países que la poeta y escritora visitó y en los cuales siempre
recordó y se vinculó a Chile.10
Así, este abandono que Mistral hace a las amadas montañas de Chile tiene el objetivo de liberarse
de la opresión del mito que se estaba creando en el país y que la obligaba a abrazarlo11. Es por
este contexto que la mayoría de su prosa no se considera en la posterior consolidación del mito
colonizador que de ella se construye en Chile. Su escritura en prosa era libre y desafiaría ese
status quo, que no tenía posibilidad de seguir siendo aceptado en una sociedad cuyas
expectativas eran las una mujer sumisa y una "madre eterna",12 educadora republicana de la
nación.
A raíz de lo planteado hasta ahora, es menester colegir que no sólo es necesario considerar la
obra poética de Mistral en su conjunto -en desmedro de una selección antojadiza de ciertos
poemas- como también reconocer su obra en prosa, sino también que su discurso literario
concentra, en sus relaciones intersubjetivas, una coalición trans-ontológica con otros seres vivos
del mundo natural con quienes ella se relaciona y a quienes estima como pares13. Sin embargo,
en esta relación intersubjetiva con estos nuevos sujetos, nos gustaría enfocarnos en dos poemas
de dos de los libros de poesía mencionados anteriormente; a saber, Desolación y Tala. Esto se
debe a que en el primero nos interesa sobremanera entregar una nueva perspectiva
intersubjetiva, esto es, aquella de Mistral con las montañas que la marcan desde sus inicios y no
con supuestos amores humanos suicidas. En el caso de Tala, es ineludible pensar en la conexión
de Mistral con la naturaleza del continente americano sin abordar esta obra. Es por ello que nos
enfocaremos en el cordón montañoso que trasciende las fronteras nacionales de países
americanos. Sumado a ello, consideraremos un texto en prosa en el que hace referencia al
huemul, ciervo chileno, en la consideración de otros mamíferos no humanos que también
cohabitan con el entorno natural no animal que rodea tanto a humanos como a animales. De
acuerdo a nuestra intencionalidad analítico-reflexiva, planteamos que, contrario al ejercicio
crítico tradicional que centra el análisis poético o en prosa de Gabriela a sus experiencias
humanas o a su propia representación subjetiva del mundo natural que la rodea, entendemos
que parte de su discurso en sentido amplio reconoce a animales y a la naturaleza como agentes
y no apenas como objetos de la propia representación escritural.
Por lo anterior, parece ser menester evidenciar el agenciamiento animal/natural en el discurso
de Gabriela Mistral, lo cual descentra la tendencia subjetivo-personal en el análisis de su pluma,
junto con entender su escritura en sentido amplio, considerando, además de sus poemas, la
prosa que la completa en tanto escritora. De acuerdo a esto, debemos (1) analizar los poemas
10 Utilizamos los sustantivos de poeta y escritora para reconocer a Gabriela Mistral por sus producciones
poéticas y en prosa, esta última muy censurada, principalmente su prosa política.
11 Esto no significa que las montañas la encarcelaban. Ella necesitaba salir de Chile y el costo, para nada
agradable, de esa decisión era abandonar las montañas del Elqui, su tierra natal, pero, en ese abandono,
continuaba la ruta americana que esas mismas montañas, desde su continuidad en el cordón
montañoso, le mostraban en un trayecto americano más allá de las fronteras nacionales.
12 Sintagma de la feminista Amanda Labarca y retomado por Alejandra Castillo (2014) para explicar una
idea tradicional de la mujer, asociada y restringida principalmente a la familia e la maternidad.
13 Esto lo podemos apreciar en varios de los poemas citados anteriormente, en los cuales la naturaleza
es protagonista.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2023, Volumen IV, Número 1 - p 3262.
La Montaña de Noche y Cordillera, de los libros de poemas Desolación y Tala respectivamente,
con el objetivo de identificar los elementos que dejan patente el agenciamiento animal/natural
de dichos poemas; (2) reflexionar en torno al texto en prosa Menos Cóndor y más Huemul, de
manera de comprender la importancia del agenciamiento animal en la medida en que animales
influirían en la representación humana; (3) relacionar el agenciamiento en sus poemas y prosa
como parte de un discurso que reconoce tanto a los animales como a las montañas en tanto
actantes.
GENEALOGÍAS
Alejarse del análisis clásico sobre la poesía y escritura mistraliana en base a su marco
comunicacional/referencial humano nos obliga, necesariamente a suspender la lectura de la
crítica y entrar, sin influencias externas posibles, al análisis directo de los textos de Gabriela
Mistral. Sólo ello nos permitiría acceder al origen o a los orígenes de la pluma de Mistral, en la
cual otras relaciones de la autora con su entorno son posibles. En este sentido, nos parece
necesario hacer referencia a Catherine Boyle, quien al respecto de ello establecer que,
La crítica feminista Kemy Oyarzún (1998) distingue un estatuto “heráldico” de Mistral que
mistifica tanto su trabajo de escritura como su propia figura. Sugiere que el estudio de la
genealogía de Mistral nos permite “rastrear significativas diferencias socio-culturales o trazar
una breve pero intensa panorámica de la crítica literaria de nuestro país, precisamente en base
al heterogéneo mapa de las lecturas sobre Mistral” (“Genealogías”). (2012, p. 15)
De acuerdo a las palabras de Boyle, la heterogeneidad presente en la escritura mistraliana
deviene imposibilidad de cerrar el discurso en torno a formas únicas de entender su escritura
debido a que el conocimiento sobre Gabriela Mistral aún está por saberse. Esto significa,
insoslayablemente, que la única salida a esta problemática es básicamente leer sus textos y dar
la bienvenida a nuevas propuestas de análisis tales como, por ejemplo, sus relaciones
intersubjetivas con las montañas y animales.
EL HUERTO EN TANTO UMBRAL A LA NATURALEZA
En términos prácticos, no es sorpresa pensar que aquello que aleja a las personas de una íntima
relación con su entorno natural son los asentamientos urbanos, tanto en menor o mayor escala,
este último en el caso de las grandes ciudades, por ejemplo. No obstante, aquello, en todos ellos
existe cierto alejamiento con la pretensión de civilidad que se espera de un/a humano/a en
oposición al salvajismo de aquel/la que solo habita en la naturaleza. Gabriela Mistral, por su
parte, en una suerte de rebeldía ante esta tradición de alejamiento entre el ser humano y su
entorno, tendía puentes entre dichos asentamientos urbanos, particularmente las personas que
los habitan, y el entorno natural que los rodea. Es así que ella creía que la importancia del huerto
en el aseguramiento de una función fática que hiciera posible dicho canal que conecta a las
personas y a la naturaleza. En este sentido, Jaime Concha expresa que,
El huerto es esa rendija milagrosa por donde la casa se escapa al campo. En uno de sus temples
más vigentes, la obra de la Mistral constituye –en su poesía y en su prosa una tentativa por
resistir el avance demoledor de la ciudad, con su periferia de horror y de miseria. Viniendo de las
entrañas provincianas del país, donde la gran ciudad no existía, ella podía con justicia invertir el
proceso demográfico y social y defender la franja refrescante y rural de huertos y de quintas.”
(2015, p. 54)
Si bien el concepto de civilización implica, necesariamente una obediencia al alejamiento del
entorno natural para abrazar la vida urbana, Mistral plantea en el huerto la posibilidad de una vía
de escape que actúe a modo de excepción a la regla, en la medida en que permite conectar a las
personas con su entorno natural sin por ello desafiar su pertenencia a la vida social humana y,
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2023, Volumen IV, Número 1 - p 3263.
de esta forman, recordarles la relevancia de la naturaleza y los muchos otros seres que habitan
en ella.
Seres de la tierra: las montañas
Las montañas, en sus inicios muy relevantes en la definición de la identidad de origen de Gabriela
Mistral, por cuanto se encontraban en el paisaje que la cobijaba en el Elqui, su tierra natal en
Chile, muy pronto se revelan como sujetos que toman vida propia y que trascienden los espacios
locales, para alzarse en su majestuosidad por diversos rincones del continente americano. Esto
sólo lo descubriría Mistral en sus múltiples viajes por otros confines del continente y que se
manifiestan en una escritura que en sus comienzos refiere a la montaña para luego, en su
madurez escritural, pasar a considerar el cordón montañoso en su inconmensurabilidad y
reciprocidad comunicativa, tanto entre montañas como entre montañas y sus alrededores. En
esta perspectiva, parece ser fundamental citar en extenso a Marisol de la Cadena, quien enuncia
que,
Cuzqueños of all paths are able to recognize leading earth-beings in the region—what to me are
majestic mountains. Conceptually, it is not far-fetched to say that Nazario and Flores Ochoa
participate in each other’s worlds, and that they are acquainted with the differences between
them. Tweaking the well-known phrase by Bruno Latour (1993b), one has never been indigenous,
and the other has never been nonindigenous. Rather, they emerge as such from a boundary-
making practice whereby what they have in common becomes difference through practices of
translation that I see working like Bertolt Brecht’s “distancing effects” (1964). Producing
something like an identity standstill, Flores Ochoa uses the word belief, with which he takes a
distance from “them, the puna herders” (who these days also have jobs as chamanes Andinos—
like Nazario), while at the same time being with earth-beings and the practices that enact them.
Cuzco is an indigenous and nonindigenous aggregate—a circuit of connections that does not
form a homogeneous unit, but where the fragments that compose it appear in each other, even
though they are also different (Green 2005; Wagner 1991). (2015, p. 188)
De esta manera, las montañas no solo se relacionan con distintos pueblos del continente, sino
que también permiten generar instancias de comunicación entre diversos pueblos al hacerles
conscientes de aspectos comunes más allá de posibles diferencias étnicas, culturales, sociales,
etc. Es así como las montañas se constituyen en una extensión del humano, quien puede recurrir
a una similitud con otro humano más allá de su cuerpo y compartir dicha similitud en la figura de
la montaña, con quien se poseen mutuamente y que se transforma en un sujeto potencial que es
parte del humano desde lo social, es decir, cohabitan con él, se comunica con él y lo comunica
con otros humanos.
POEMA 1: LA MONTAÑA DE NOCHE (DESOLACIÓN)14
(Selección)
Dicen que en las encimeras apretadas
de la próxima sierra hay alimañas
que el valle no conoce y que en la sombra,
como greñas, desprende la montaña
14 Tomado de Quezada, J. (2014, p. 61)
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2023, Volumen IV, Número 1 - p 3264.
(…)
Me va ganando el corazón frío
de la cumbre cercana. Pienso: acaso
los muertos que dejaron por impuras
las ciudades, eligen el regazo.
Análisis: Es muy interesante notar que la montaña se presenta como aquella madre que da a luz
a los mamíferos que habitan en ella, pero, mucho más interesante es leer que dicha madre de las
alimañas es la misma madre a cuyo regazo regresan los muertos de las ciudades, es decir, los
humanos. Tanto humanos como animales no humanos comparten la misma madre, lo que los
conecta no solo en intersubjetividad sino también en hermandad. Esta conexión no sólo eleva la
consideración de animales no humanos sino que también aterriza al ser humano en su
pertenencia a la madre naturaleza, es decir, la tierra, cuya presencia se le recuerda con la
existencia mayestática de la montaña, lo que hace insoslayable ignorarla. Es finalmente una
relación afectiva tanto con la madre como con sus hermanos/as animales no humanos.
POEMA 2: CORDILLERA (TALA)
(Selección 1)15
¡Cordillera de los Andes,
Madre yacente y Madre que anda,
que de niños nos enloquece
y hace morir cuando nos falta;
que en los metales y el amianto
nos aupaste las entrañas;
hallazgo de los primogénitos
de Mama Ocllo y Manco Cápac,
tremendo amor y alzado cuerno
del hidromiel de la esperanza!
Análisis: Si en el poema anterior, la madre era indirectamente por medio del regazo, que
desprendía vida y a la cual regresaban los muertos, en este caso la montaña se une a otras
montañas en la figura de la Cordillera de los Andes, para cuyo caso es ineludible la referencia de
Madre, quizás como una madre de madres, es decir, como una cordillera madre que posee a las
madres individuales que son las montañas y que, junto con extenderse a lo largo del territorio
continental, también lo recorre en su diversidad. Asimismo, se la vincula al origen tanto de la
infancia como étnico del continente americano que, finalmente, se constituye como el origen
compartido de quienes cohabitan en él.
(Selección 2)16
15 Tomado de Quezada, J. (2014, p. 138)
16 Tomado de Quezada, J. (2014, p. 139)
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2023, Volumen IV, Número 1 - p 3265.
Caminas, Madre, sin rodillas,
dura de ímpetu y confianza;
con tus siete pueblos caminas
en tus faldas acigüeñadas;
caminas la noche y el día,
desde mi Estrecho a Santa Marta,
y subes de las aguas últimas
la cornamenta del Aconcagua.
pasas el valle de mis leches,
amoratando la higuerada;
cruzas el cíngulo de fuego
y los ríos Dioscuros lanzas;
pruebas Sargassos de salmuera
y desciendes alucinada.
Análisis: En este caso, es fundamental la perspectiva geográfica en su inmensidad y diversidad.
Ya en este caso, se acota geográficamente a la Cordillera de los Andes en su extensión real y se
la asocia directamente con América del Sur. También, la vincula a su origen geográfico, tanto en
el caso del valle de sus leches, es decir, el Valle del Elqui, como también con el valle central de
Chile, que es el Valle del Aconcagua, país al que siempre se conecta, desde un punto de
enunciación al que no se renuncia, sino que se extiende, en sus referencias al continente en
sentido amplio. A su vez, las montañas actúan como vaso comunicante de la vida natural, de las
aguas, y de aquello que esas aguas favorecen, en términos de la vida en su conjunto.
TEXTO EN PROSA: MENOS CÓNDOR Y MÁS HUEMUL (DIARIO EL MERCURIO, CHILE, 1925)
(Selección 1)
“Él, como los ciervos, se salva a menudo sin combate, con la inteligencia, que se le vuelve un
poder inefable. Delgado y palpitante su hocico, la mirada verdosa de recoger el bosque
circundante; el cuello del dibujo más puro, los costados movidos de aliento, la pezuña dura, como
de plata. En él se olvida la bestia, porque llega a parecer un motivo floral. Vive en la luz verde de
los matorrales y tiene algo de luz en su rapidez de flecha”. (Mistral, 2015, p. 52)
Análisis: Si bien, pronominalmente, el huemul es referido en masculino, su descripción le acerca
a la feminidad del motivo floral y la ausencia de bestialidad. Asimismo, su carácter de no bestia
difumina las diferencias irreconciliables entre un huemul y un humano, puesto que posee
inteligencia y ella le concede un poder más sofisticado que aquel de la fuerza física. Sin embargo,
la referencia a su hocico, nos recuerda que su punto de enunciación se relaciona con el bosque
y no con el de un asentamiento urbano, ya que el hecho de salvarse sin combate implica,
necesariamente, que la comunicación con otros, propio de los humanos, es algo que, en el caso
del huemul, podría colocar en riesgo su integridad.
(Selección 2)
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2023, Volumen IV, Número 1 - p 3266.
“No importa la extinción de la fina bestia en tal zona geográfica; lo que importa es que el orden
de la gacela haya existido y siga existiendo en la gente chilena.” (Mistral, 2015, p. 54)
Análisis: En este enunciado, quizás a modo sistémico, Gabriela Mistral extiende la categoría de
la gacela más allá del cuerpo del animal, siendo esta compartida con los seres humanos.
Convierte al animal en una estructura que existe independiente de quien ejerza la función, sea un
animal o un humano. Sin embargo, no relativiza el concepto y le concede el origen en el animal,
siendo necesario su adopción por parte del humano o, mejor dicho, por la gente chilena. Aquí
finalmente reconoce la animalidad del huemul, pero la ausencia de bestialidad por parte del
animal lo explica como una bestia fina que rompe con el paradigma diferencial entre animales
no humanos y humanos, y obliga a estos últimos a reconocer la gracia de los primeros.
CONCLUSIÓN
Comprender el discurso mistraliano en sentido amplio (Pizarro, 2005), implica no sólo considerar
la prosa como parte de la riqueza del acervo literario de Gabriela Mistral, además de su poesía,
sino también identificar y reconocer los distintos agentes que participan en el proceso escritural
de la autora. En su escritura, los referentes nos permiten entender que la intersubjetividad
mistraliana no responde meramente a su relación con la sociedad y con las diversas etnias sino,
de manera no aislada, a la consideración del medio natural y animal que la rodea y a quienes
reconoce como pares tanto en su existencia como en su influencia en los procesos
comunicativos y en la posibilidad de la vida en la tierra. Para Mistral, la naturaleza no es apenas
un paisaje que ella representa desde su subjetividad ensimismada, sino que le concede vida
propia y características dinámicas como también puntos de encuentros con los seres humanos.
Sin duda alguna, el reconocimiento del discurso amplio de Mistral no es sólo una postura
epistemológica al abordaje que de él se hace en términos de textos sino también, desde lo
intratextual, la referencialidad compleja que permite la existencia de otros agentes que no son
apenas referidos, sino que también ejercen acciones y se comunican con otros agentes tanto
humanos, como animales no humanos y naturales no animales.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2023, Volumen IV, Número 1 - p 3267.
REFERENCIAS
Adorno, T. & Horkheimer. M. Dialética do Esclarecimento. Zahar, 2006.
Boyle, Catherine. “‘Antígona’, de Gabriela Mistral, y los brotes gemelos de la memoria y el olvido”.
En Cátedra de Artes, n°11, pp. 13-30, 2012.
Castillo, A. El desorden de la democracia. Partidos Políticos de Mujeres en Chile. Editorial
Palinodia, 2014.
Concha, J. Gabriela Mistral, Ediciones Universidad Alberto Hurtado, 2015.
De la Cadena, M. Earth Beings: Ecologies of Practice Across Andean Worlds, Duke Univeristy Press,
2015.
Del Pozo, D. “La importancia de Gabriela Mistral hoy”. En Concha, J. Gabriela Mistral. Ediciones
Alberto Hurtado, 2015.
Lévi-Strauss, C. A Oleira Ciumenta. Edições 70, 2010.
Mistral, G. “Menos Cóndor y más Huemul”. En Por la Humanidad Futura: Antología Política de
Gabriela Mistral (ed. Diego del Pozo), LA Pollera Ediciones, 2015.
Mistral, G. “La Montaña de Noche”. En Gabriela Mistral: Antología de Poesía y Prosa (ed. Jaime
Quezada), Fondo de Cultura Económica, Chile, 2014.
Mistral, G. “Cordillera”. En Gabriela Mistral: Antología de Poesía y Prosa (ed. Jaime Quezada),
Fondo de Cultura Económica, Chile, 2014.
Pizarro, A. Gabriela Mistral. El proyecto de Lucila, LOM Ediciones, 2005.
Quezada, J. Gabriela Mistral: Antología de Poesía y Prosa. Fondo de Cultura Económica, 2014.
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades,
publicados en este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons .