INTRODUCCIÓN
En un contexto tecnológico actual donde la Inteligencia Artificial Generativa (IAG) se encuentra
constantemente en los titulares, docentes, estudiantes y profesionales se enfrentan a desafíos y
oportunidades no imaginadas hace pocos años (Núñez et al., 2024). La IAG hace referencia a modelos
de inteligencia artificial diseñados para generar nuevo contenido de distinta índole como texto, audio,
imágenes o vídeos y sus aplicaciones, siendo sus casos de uso muy diversos (Sengar, 2024).
Con la irrupción de esta tecnología se han revolucionado varias facetas del quehacer humano, entre
ellas la educación, la investigación y la gestión del conocimiento (Chávez et al., 2023). Esta
transformación no solo implica el uso de nuevas herramientas, sino también el desarrollo de
competencias cognitivas y técnicas necesarias para interactuar eficazmente con estas tecnologías
(Walter, 2024).
Una de las habilidades más relevantes en este nuevo escenario es la ingeniería de prompts, entendida
como la capacidad de diseñar instrucciones claras, precisas y contextualizadas para obtener
resultados consecuentes de los grandes modelos de lenguaje (LLMs) (Chen et al., 2025). La ingeniería
de prompts constituye una tecnología de IAG que crea contenido o productos de manera automática
con base a instrucciones dadas a través de lenguaje natural, conocidos como prompts, donde muchos
factores intervienen, incluidos los sentimientos (Delso et al., 2024).
Se la considera una disciplina emergente, que permite a las personas interactuar eficazmente con los
LLMs fomentando el pensamiento crítico, humanizando el proceso para que este entrenamiento
permite generar texto coherente respondiendo de forma clara y específica (Marza et al., 2024). El autor
Lo (2025) explora la ingeniería de prompts como una habilidad esencial en la era digital, combinando
inteligencia artificial, lingüística y diseño de experiencia de usuario. Consecuente con la idea anterior,
Giray (2023), argumenta que aunque la ingeniería de prompts es una práctica relativamente nueva su
dominio es crucial para aprovechar, eficazmente, los modelos de lenguaje avanzados como ChatGPT.
Varias herramientas que aparecieron desde el año 2022, están transformando la pedagogía en la
educación superior. La ingeniería de prompts se está convirtiendo en una competencia esencial para
educadores y estudiantes, ya que permite relacionarse eficazmente con los LLMs y aprovechar sus
capacidades para mejorar la enseñanza y el aprendizaje (Eager & Brunton, 2023).
Para Lee & Palmer (2025), es importante destacar la importancia de desarrollar habilidades
pragmáticas en la interacción con IAG, incluyendo la ingeniería de prompts significativa, mediante
marcos bien diseñados para crear y evaluar aplicaciones alineadas con objetivos educativos
propuestos.
A pesar del creciente uso de múltiples herramientas, existe una falta de alfabetización digital crítica en
torno a cómo diseñar o formular órdenes adecuadas. Muchos usuarios interactúan de forma superficial
o improvisada con estos sistemas lo que limita su potencial y, en algunos casos, conduce a la
desinformación o a un uso poco ético (Buitrago et al., 2024).
Siguiendo en la misma línea, Luckin (2022), menciona que no incorporar esta competencia de manera
sistemática en los procesos formativos supone el riesgo de ampliar brechas en el acceso a los
beneficios de la IAG, perpetuando una desigualdad en el aprovechamiento de estas tecnologías
emergentes.
Con la metodología aplicada en la presente investigación de revisión sistemática se explora la manera
en que esta habilidad es aplicable a distintos ámbitos donde el ser humano se desenvuelve o donde
protagoniza un aprendizaje autónomo de actualización constante.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, enero, 2026, Volumen VII, Número 1 p 147.