debe escoger una opción de 4 categorías: menor de 12 horas, de 12 a 24 horas, de 1 a 7 días y mayor
de 1 semana. Asimismo, se pregunta por la irradiación del dolor a la pierna y se registra si por el dolor
que ha presentado ha consultado a un médico, fisioterapeuta, enfermera, otro o ninguno.
Tratamiento de la lumbalgia aguda
El modelo biopsicosocial es cada vez más aceptado para comprender y manejar el dolor. Para el uso
rutinario con DL se deben considerar intervenciones que consisten en tratamientos no farmacológicos
como la terapia con ejercicios y la terapia cognitivo-conductual. Una revisión reciente mostró evidencia
de calidad moderada de que las intervenciones biopsicosociales son más efectivas que la
educación/asesoramiento para reducir la discapacidad y el dolor a corto, mediano y largo plazo en
pacientes con dolor lumbar, e intervenciones con un claro enfoque en los factores psicosociales
parecen los más prometedores. Por ejemplo, el uso de cinturones de espalda en entornos laborales se
deriva de la expectativa de innumerables beneficios biomecánicos que, juntos, podrían prevenir la
aparición de dolor lumbar: redistribución de las fuerzas de la columna durante el levantamiento como
resultado del aumento de la presión intrabdominal, disminución de la fatiga muscular y la tensión
biomecánica como resultado del aumento del soporte muscular, disminución del rango de movimiento,
mejor postura y sensación de seguridad (Ryynänen K et al, 2021).
Asociación con factores laborales
Diversos estudios han descrito múltiples factores de riesgos asociados a la aparición del DL (Jahn A
et al, 2023). Entre ellos, destacan la edad, el sexo, la obesidad, el tabaquismo, el nivel educativo, los
deportes competitivos, el nivel de actividad física, los hábitos posturales. Incluso, se ha reportado que
los factores psicológicos como el estrés, la depresión y la ansiedad tienen una gran influencia (Jahn A
et al, 2023, Nabi MH et al, 2023).
Los estudios en todo el mundo han encontrado que varios factores ocupacionales e individuales se
asociaron significativamente con el desarrollo de dolor lumbar. Por ejemplo, en Etiopía, el 37,0% de los
casos de dolor lumbar se atribuyeron a factores ocupacionales (Hossian M et al, 2022, Mengistu DA et
al, 2021). Asimismo, en países como China, la ocupación y el estilo de vida, son los principales factores
que contribuyen en el DL. Por ejemplo, se sabe que las personas con ocupaciones laborales con
grandes actividades físicas y estrés tienen mayor riesgo de desarrollar dolor lumbar. Por ejemplo, hay
relación entre el DL relacionado con el trabajo y el manejo manual, el manejo manual de cargas y
materiales pesados es un posible factor de riesgo (Mets JT et al, 1980).
De igual manera, se ha descrito que el dolor lumbar es la principal causa de ausencia laboral entre las
enfermeras y la razón más importante citada para cambiar de trabajo por parte de los trabajadores de
la salud. Además, se ha demostrado que el 11% de las enfermeras abandonan sus trabajos como
resultado del dolor lumbar. Por otro lado, se sabe que, con el envejecimiento de la población, la
incidencia del DL incrementará en los próximos años (Jradi H et al, 2020).
Cabe mencionar que, la mayoría de los estudios que examinan los factores físicos relacionados con el
trabajo y los trastornos lumbares han utilizado información auto informada sobre la exposición o el
resultado y son transversales con debilidades metodológicas. En cambio, en los estudios
longitudinales, el tiempo de seguimiento generalmente es corto, lo que puede ser un problema, ya que
los trastornos lumbares pueden tardar años en desarrollarse. Por lo tanto, existe la necesidad de
estudios longitudinales con un seguimiento prolongado e información objetiva e independiente sobre
los diversos factores de riesgo (Brauer C et al, 2020).
Impacto laboral de la lumbalgia aguda
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, enero, 2026, Volumen VII, Número 1 p 226.