Fortaleza diferencial: Mayor percepción de apoyo docente (96.3%) comparado con promedios
regionales reportados
Debilidad crítica: Las barreras arquitectónicas superan el promedio latinoamericano debido a la
ausencia de ascensores accesibles en edificios históricos
Los resultados evidencian que las principales barreras para la inclusión de estudiantes con
discapacidad física motora en la Facultad de Ciencias Sociales se concentran en tres dimensiones:
arquitectónica, tecnológica y actitudinal. En primer lugar, las barreras arquitectónicas constituyen el
obstáculo más crítico, con un 74,1% de percepción negativa, debido a la insuficiencia de rampas,
inexistencia o inaccesibilidad de ascensores, ausencia de baños adaptados y falta de señalización
inclusiva, lo que limita la movilidad, el acceso a espacios académicos y la autonomía personal. En
segundo lugar, las barreras tecnológicas muestran que el 48,1% de los participantes reporta acceso
parcial o nulo a recursos digitales accesibles; el 51,9% señala la falta de tecnologíasasistivas, el 25,9%
identifica plataformas virtuales incompatibles con lectores de pantalla y el 22,2% menciona hardware
no adaptado. En cuanto a las barreras actitudinales y de capacitación, aunque el 96,3% percibe apoyo
docente positivo y el 70,4% reconoce actitudes inclusivas, el 70% del personal admite no contar con
formación especializada suficiente, lo que evidencia una inclusión basada principalmente en la buena
voluntad más que en competencias técnicas. Respecto a las estrategiasinstitucionales, se identifican
avances parciales como el Plan de Igualdad, el Reglamento de Bienestar Estudiantil, políticas de
adaptación curricular y programas de sensibilización; sin embargo, su implementación resulta
fragmentaria y con cobertura limitada. El análisis de recursos muestra brechas importantes en
infraestructura accesible, tecnologías asistivas, formación especializada y materiales didácticos
adaptados. Finalmente, el análisis comparativo confirma la persistencia de barreras estructurales en
la región, destacando como fortaleza el alto apoyo docente percibido y como debilidad crítica la falta
de accesibilidad física en edificios históricos.
CONCLUSIONES
Las conclusiones principales evidencian, en primer lugar, la existencia de una brecha crítica entre la
normativa y la práctica, ya que, aunque la UTMACH dispone de un Plan de Igualdad y reglamentos de
Bienestar Estudiantil que establecen un marco formal para la inclusión, su implementación resulta
fragmentaria debido a limitaciones en infraestructura, recursos tecnológicos y capacitación del
personal. En segundo lugar, las barreras arquitectónicas se identifican como el principal factor
excluyente, puesto que el 74,1% de los encuestados señala deficiencias en accesibilidad física,
especialmente la falta de ascensores accesibles que restringen el acceso a espacios clave como
tutorías y áreas administrativas, reproduciendo además desigualdades simbólicas al segregar
espacialmente a los estudiantes con discapacidad. Asimismo, la tecnología se presenta como un
elemento ambivalente: aunque el 51,9% reporta acceso a recursos tecnológicos, la ausencia de
adaptaciones específicas y de diseño universal genera nuevas formas de exclusión digital,
evidenciando que la brecha no radica en el acceso sino en la accesibilidad. Por otra parte, se observa
una capacitación insuficiente y desarticulada, ya que, pese a que el 70% del personal ha recibido
formación, el mismo porcentaje considera que no está adecuadamente preparado para asistir a
estudiantes con discapacidad físico-motora, lo que revela que las capacitaciones actuales no
responden plenamente a las necesidades reales. En cuanto a la cultura institucional, se identifica una
inclusión en construcción: el 70,4% percibe actitudes docentes positivas, lo que constituye un
facilitador importante, aunque la buena voluntad individual debe consolidarse mediante sistemas de
apoyo estructurados. Finalmente, se evidencia la necesidad de promoverla participación activa de los
estudiantes con discapacidad en el diseño y evaluación de políticas inclusivas, pasando de modelos
“para” a modelos “con” estos estudiantes. En este contexto, el estudio aporta al campo al demostrar
que la inclusión en la educación superior requiere un enfoque ecosistémico que articule la
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 1 p 2469.