Calidad del Sueño en Población Geriátrica Institucionalizada:  
Datos Normativos y Propiedades Psicométricas del  
Pittsburgh Sleep Quality Index  
Sleep Quality in Institutionalized Geriatric Population: Normative Data and  
Psychometric Properties of the Pittsburgh Sleep Quality Index  
Rafael Menjivar Alas  
Universidad Nacional Autónoma de Honduras  
Tegucigalpa Honduras  
Artículo recibido: 01 de noviembre de 2025. Aceptado para publicación: 07 de marzo de 2026.  
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.  
Resumen  
Investigaciones previas han demostrado que, con el envejecimiento, la calidad del sueño se deteriora,  
lo que repercute negativamente en las funciones cognitivas, el equilibrio y el bienestar general de las  
personas mayores. Por esta razón, se ha utilizado la escala Pittsburgh Sleep Quality Index (PSQI)  
teniendo como objetivo principal la creación de datos normativos que puedan utilizarse en entornos  
clínicos. La muestra estuvo conformada por 360 adultos mayores (164 hombres y 196 mujeres), con  
edades de entre 71 y 100 años (M = 81.87; DE = 7.96), institucionalizados en centros geriatricos y  
seleccionados mediante un muestreo probabilístico estratificado. Se analizaron los principales  
estadísticos descriptivos, las propiedades psicométricas de la escala, y por último se crearon datos  
normativos ajustados a las características sociodemográficas y clínicas de la muestra. El instrumento  
PSQI demostró excelentes propiedades psicométricas confirmando su pertinencia en la valoración del  
constructo y los datos normativos generados podrían ser utilizados por los profesionales en la toma  
de decisiones con respecto a la salud del sueño de los pacientes.  
Palabras clave: calidad del sueño, datos normativos, validez estructural, propiedades  
psicométricas, adultos mayores  
Abstract  
Previous research has shown that sleep quality deteriorates with aging, negatively impacting cognitive  
function, balance, and overall well-being in older adults. For this reason, the Pittsburgh Sleep Quality  
Index (PSQI) was used, with the primary objective of establishing normative data for use in clinical  
settings. The sample consisted of 360 older adults (164 men and 196 women), aged between 71 and  
100 years (M = 81.87; SD = 7.96), residing in geriatric facilities and selected using stratified probability  
sampling. The main descriptive statistics were analyzed, the psychometric properties of the scale were  
analyzed, and finally normative data were created adjusted to the sociodemographic and clinical  
characteristics of the sample. The PSQI instrument demonstrated excellent psychometric properties,  
confirming its relevance in assessing the construct, and the normative data generated could be used  
by professionals in decision-making regarding patients' sleep health.  
Keywords: sleep quality, normative data, structural validity, psychometric properties, older  
adults  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 1 p 2657.  
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Cómo citar: Menjivar Alas, R. (2026). Calidad del Sueño en Población Geriátrica Institucionalizada:  
Datos Normativos y Propiedades Psicométricas del Pittsburgh Sleep Quality Index. LATAM Revista  
Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 7 (1), 2657 2672.  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 1 p 2658.  
INTRODUCCIÓN  
La calidad del sueño ha sido conceptualizada por diversos autores como la capacidad de dormir de  
manera adecuada durante la noche, para después de un buen descanso, tener un adecuado  
funcionamiento diurno. Dormir bien favorece el desempeño óptimo a lo largo del día, y por ello, es  
considerado un mecanismo vital para la vida. Además, constituye un componente fundamental para  
mantener una buena salud, ya que un sueño adecuado contribuye de manera significativa con una  
óptima calidad de vida (Becerra et al., 2018; Corredor Gamba y Polanía Robayo, 2020; Gellis y Lichstein,  
2009; Murawski et al., 2018; Trigo, J.L., 2019).  
Numerosos estudios señalan que disfrutar de un sueño de calidad se refleja en un incremento notable  
de la calidad de vida, pues este disminuye la posibilidad de padecer problemas cardiovasculares,  
alteraciones de tipo neuroendocrinos, así como problemas cognitivos y emocionales (Escobar y  
Liendo, 2012; Resnick et al., 2003; Somers, 2005).  
Asimismo, el sueño ha sido reconocido como un elemento fundamental en la vida de las personas  
mayores, ya que, incide claramente en su desarrollo fisiológico, cognitivo y en las relaciones  
interpersonales, permitiéndoles alcanzar un equilibrio integral. Aunque su estudio presenta diversos  
desafíos y continua en desarrollo, se ha demostrado ampliamente que tanto el sueño como su calidad  
están relacionados íntimamente con diversos factores como la edad, sexo, estilo de vida, así como al  
estado de salud física y mental (Becerra et al., 2018; Rebok y Daray, 2024).  
También es importante considerar que con el envejecimiento se producen cambios fisiológicos que  
afectan el sueño, incluyendo la hora de acostarse y el tiempo total de descanso, porque de ello depende  
la calidad de su sueño (Martínez C. et al., 2019). Se puede decir que la calidad del sueño se alcanza  
cuando la duración es apropiada, la eficacia del descanso es suficiente y existe una satisfacción  
general con dicho sueño, condiciones que permiten a la persona un desempeño funcional adecuado  
durante todo el día (Murawski et al., 2018).  
De acuerdo con lo anterior la calidad del sueño no se limita simplemente a características fisiológicas  
o sensaciones subjetivas, pues también se relaciona con situaciones de la vida diaria, el bienestar  
emocional y el rendimiento de la persona (Becerra et al., 2018; Escobar Córdoba y Eslava-Schmalbach,  
J., 2005). En los adultos mayores las quejas sobre una deficiente calidad del sueño son muy habituales,  
sobre todo en los internos en centros geriátricos. A pesar de la baja calidad de sueño que experimenta  
este grupo etario, existen pocos instrumentos que lo valoren (Trigo, 2019).  
Debido a la prevalencia de los problemas que presentan las personas mayores es de suma importancia  
el monitoreo de su sueño, pero es el especialista del sueño el que se encarga de evaluar al paciente y  
así determinar el más adecuado tomando en cuenta diferentes variables. Algunos especialistas  
sugieren una valoración geriátrica integral para un correcto abordaje en este grupo, para lo cual debe  
llevarse un control de los fármacos que se le suministran, pues podrían inducir a algún tipo de insomnio  
y afectar la calidad de su sueño (Ferré-Masó A. et al., 2020; Trigo, 2019; Valverde Jiménez et al., 2020).  
El procedimiento más común para evaluar la calidad del sueño son los cuestionarios. Por esta razón,  
en el presente estudio se utilizó la escala Pittsburg Sleep Quality Index (PSQI) en su version castellana,  
dado que este cuestionario permite realizar el diagnóstico de la calidad del sueño y los trastornos  
asociados en poblaciones clínicas, así como en diversos contextos de investigación. En población  
geriátrica este instrumento se ha utilizado en distintos estudios tanto en la creación de la escala por  
Buysse y sus colaboradores, y en la adaptación de la escala en su versión castellana (Royuela Rico y  
Macías Fernández, 1997).  
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Esta escala ha sido previamente utilizada en población geriátrica. Zhang C. et al., (2020) realizaron un  
estudio mediante este cuestionario en población china, con una muestra de 240 adultos mayores con  
diabetes. Esta investigación se llevó a cabo con el propósito de evaluar la estructura factorial de dicha  
escala y por lo tanto facilitar su uso en la práctica en contexto chino. Se realizó el análisis factorial  
tanto exploratorio (AFE), como el análisis factorial confirmatorio (AFC), en el cual se propone un  
modelo unidimensional adaptado donde se elimina el componente 6 que corresponde al uso de  
medicamentos, ya que es el que presentó los mejores índices de ajuste para esta escala.  
En Chile se realizó un estudio con población mayor, teniendo como objetivo principal analizar la relación  
entre la calidad del sueño y el equilibrio postural. Para ello se utilizó un estudio transversal analítico, y  
posteriormente se reclutaron 53 participantes que cumplían los criterios de inclusión. A todos los  
participantes se les aplicó la escala Pittsburgh Sleep Quality Index (PSQI) y se efectuó una prueba de  
equilibrio estático mediante posturografía computarizada con el propósito de evaluar su estabilidad  
postural (Fernández-Huerta et al., 2019).  
Por otra parte, en California, se realizó un estudio orientado a determinar la estructura factorial de la  
escala Pittsburgh Sleep Quality Index (PSQI). La muestra estuvo compuesta por 107 personas mayores  
con artritis reumatoide. El análisis factorial confirmatorio (AFC) comparó modelos de uno, dos y tres  
factores, siendo el modelo de tres factores el que mostró los mejores índices de ajuste. Aunque fue el  
modelo de dos factores; eficiencia del sueño y calidad del sueño percibida, el que presentó mejores  
propiedades psicométricas ya que sus índices de ajuste fueron excelentes y de igual manera la  
fiabilidad individual fue apropiada (Perry et al., 2014).  
Se realizó un estudio mediante la aplicación de la escala Pittsburgh Sleep Quality Index (PSQI) a 417  
adultos mayores de 60 años, deprimidos y no deprimidos, de las clínicas comunitarias de San Diego,  
Denver y Los Ángeles. Las puntuaciones del instrumento se analizaron mediante el AFE, y el AFC. Los  
resultados arrojaron un modelo de 3 factores, el cual obtuvo unos índices de ajustes perfectos y se  
ajustó mejor que el modelo original y el de dos factores. Se caracterizaron 3 descriptores; eficiencia  
del sueño, calidad del sueño percibida y alteraciones diarias (Cole et al., 2006).  
Buysse et al., (1991) utilizó la escala Pittsburgh Sleep Quality Index (PSQI) con el objetivo de estudiar  
detenidamente la calidad subjetiva del sueño, para ello se necesitaba comprobar si esta se deteriora  
con el envejecimiento, hasta qué punto esto es producto de la edad misma, y de problemas médicos o  
psiquiátricos asociados con el envejecimiento. Para investigar este problema, se examinó la calidad  
subjetiva del sueño de 44 sujetos sanos de 80 años.  
Todos los participantes fueron reclutados para participar en estudios del sueño, ritmos circadianos y  
termorregulación en el envejecimiento saludable, sometiéndose previamente a rigurosas evaluaciones  
médicas y psiquiátricas para verificar que gozaban de excelente salud física y psicológica. Se observó  
efectos significativos de la edad en la puntuación global del PSQI y varias puntuaciones de sus  
componentes, pero la calidad general del sueño para la mayoría (68.1 %) de las personas de 80 años  
cayó dentro de un rango categóricamente definido para buenos dormidores (Buysse et al., 1991).  
La presente investigación se llevó a cabo con población geriátrica institucionalizada, el objetivo general  
del presente estudio fue determinar los datos normativos de la escala Índice de Calidad del Sueño de  
Pittsburg (ICSP), en adultos mayores de la comarca de la Garrotxa en España.  
Como objetivos específicos, se proponen los siguientes: 1. Analizar la validez estructural del Pittsburg  
Sleep Quality Index (ICSP) en adultos mayores, mediante el análisis factorial confirmatorio. 2. Analizar  
la fiabilidad de la escala Índice de Calidad del Sueño de Pittsburg (ICSP) en adultos mayores, a través  
del cálculo alpha de Cronbach y omega de McDonald. 3. Obtener los datos normativos de la prueba  
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Índice de Calidad del Sueño de Pittsburg (ICSP) para la población objeto, mediante las variables  
sociodemográficas identificadas con la técnica de regresión lineal múltiple.  
METODOLOGÍA  
Diseño de la Investigación  
Este estudio se enmarca en un enfoque cuantitativo, puesto que incorpora una serie de procedimientos  
y requiere la colecta de datos con el propósito de comprobar hipótesis previamente formuladas  
mediante mediciones numéricas y el análisis estadístico, permitiendo la comprobación de teorías. La  
profundidad del estudio es de tipo correlacional, ya que, busca determinar el grado de relación o  
asociación que existe entre la calidad del sueño de los participantes incluidos en la muestra y las  
variables sociodemográficas. En cuanto a su temporalidad es de tipo transversal, debido a que los  
datos se obtuvieron en un único momento mediante la aplicación del cuestionario Pittsburgh Sleep  
Quality Index (PSQI) el cual permitió valorar la calidad del sueño (Hernández Sampieri et al., 2014).  
Con respecto a la fuente de los datos este estudio es de campo, ya que la información de los  
participantes fue obtenida mediante la aplicación directa de una escala a los participantes de quienes  
se obtuvo la información. Asimismo, su finalidad es aplicada puesto que el objetivo principal fue  
determinar la existencia de la calidad del sueño a partir de la aplicación del Pittsburgh Sleep Quality  
Index (PSQI), y establecer criterios que valoren esta variable (Hernández Sampieri et al., 2014).  
Participantes  
El conjunto de la muestra estuvo constituida por 360 adultos mayores, 164 (45.56%) hombres y 196  
(54.44% ) mujeres, con un rango de edad de entre 71 y 100 años (M = 81.87; DE = 7.96). Los sujetos  
incluidos en la muestra se encontraban institucionalizados en centros geriátricos de cuatro municipios  
de la comarca de La Garrotxa, en España. El 74.51% pertenecían a la modalidad de larga estancia, y el  
25.49% en la modalidad de corta estancia (centro de día). El 97.45% presentó trastornos del ritmo  
circadiano del sueño, y el 99.41% de los sujetos padecía de algún tipo de afecciones médicas. Para  
este estudio se manejó un muestreo probabilístico estratificado.  
Instrumento  
El cuestionario Pittsburgh Sleep Quality Index (PSQI) fue desarrollado originalmente por Buysse et al.,  
(1989) es una escala tipo Likert diseñada para evaluar aspectos tanto cualitativos como cuantitativos  
relacionados con la calidad del sueño durante el mes previo a su aplicación.  
Este instrumento está constituido por 7 componentes que integran veinte y cuatro preguntas, de las  
cuales, 19 las responde el mismo participante, y 5 la persona con la que comparte la habitación. Los  
primeros 4 enunciados; como la hora de acostarse, o el tiempo que el participante cree que duerme  
realmente, deben responderse de forma directa. Las veinte interrogantes restantes, incluidas las que  
debe contestar el compañero de habitación, las cuales consultan aspectos como la calidad del sueño  
que cree poseer el participante, o la frecuencia de eventos como las pesadillas. Para este estudio el  
cuestionario se aplicó en formato de entrevista y mediante la observación, el tiempo para responder  
osciló en 30 minutos (Royuela Rico y Macías Fernández, 1997).  
A partir de las correcciones se obtienen 7 puntuaciones, cada componente recibe una puntuación que  
va de 0 a 3. La puntuación de 0 refleja ausencia de problemas de sueño, mientras que 3 indica  
dificultades severas. La suma de los puntajes obtenidos en cada componente parcial puede ir de 0 a  
21. Según Buysse et al., un puntaje total (PT) igual o menor a 5 se interpreta como indicador de buenos  
dormidores el punto de corte, por tal razón una puntuación igual o inferior a 5, es el indicador de los  
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buenos dormidores mientras que valores por encima de 5 es el indicador de malos dormidores  
(Royuela Rico y Macías Fernández, 1997).  
Procedimiento  
La colecta de los datos se realizó mediante la aplicación de la escala Pittsburg Sleep Quality Index  
(PSQI) en el mes de junio del año 2023. El instrumento se aplicó mediante entrevista a los participantes  
autónomos, y mediante la técnica de la observación, a las personas con implicaciones cognitivas  
severas. El tiempo para la aplicación del cuestionario, según el estudio para la adaptación de la prueba  
en contexto español era de entre 5 a 10 minutos (auto aplicable), pero a efectos de este estudio se  
consideró el tiempo de aplicación en 30 minutos, ello debido al grupo etario incluido en la muestra.  
Análisis de Datos  
Para efectuar los análisis estadísticos se empleó el programa Rstudio, y el Paquete Estadístico para  
Ciencias Sociales (SPSS), este último con el propósito de contrastar y validar los resultados obtenidos.  
Se efectuó un análisis factorial confirmatorio (AFC), con el fin de definir la estructura del modelo, la  
especificación del modelo, la estimación de los parámetros, los ajustes del modelo (NFI, TLI, CFI, RMSR,  
RMSEA.ci.lower, RMSEA.ci.upper), y por último se realizaron las interpretaciones de cada modelo (Bahri  
Yusoff, 2019). Para examinar los ajustes del modelo se utilizó el estimador Weighted Least Square  
Mean and Variance (WLSMV). La fiabilidad se verificó por consistencia interna, mediante el coeficiente  
alfa de Cronbach, y el omega de McDonald para cada factor y la puntuación total del PSQI (Bahri Yusoff,  
2019).  
Con el fin de determinar los datos normativos se procedió a identificar el mejor modelo explicativo de  
los datos. Para el modelo final se consideraron como variables predictoras edad centralizada,  
modalidad de estancia, sexo, diagnóstico tipo 2, diagnostico tipo 3, comorbilidades tipo 3, y la forma  
de aplicación de la prueba, y se estableció como criterio de aceptación un valor de p ≤ 0.05. La edad se  
contempló en formato centralizado para evitar problemas de multicolinealidad, y para la incorporación  
de las variables en el modelo se utilizó el sistema de eliminación mixto (both).  
Para generar los datos normativos del Pittsburgh Sleep Quality Index (PSQI), los análisis de regresión  
fueron sometidos a comprobación los supuestos de: Multicolinealidad; VIF < 10, presencia de valores  
influyentes; mediante la prueba de distancia de Cook, considerando aceptable un valor < 1.  
Homocedasticidad; mediante la prueba de Breusch-Pagan y se consideró aceptable un valor de p ≥  
0.05. La normalidad; mediante la prueba de Lilliefors (basada en Kolmogorov-Smirnov), tomando como  
aceptable un valor de p ≥ 0.05.  
Los datos normativos para el Pittsburgh Sleep Quality Index (PSQI) se establecieron mediante la  
técnica de regresión lineal y la desviación típica de los valores residuales del modelo, propuesta por  
Van Breukelen y Vlaeyen, (2005); Van der Elst et al., (2012) la cual permite generar datos normativos  
ajustados a variables sociodemográficas y clínicas, en cuatro pasos:  
El valor predictivo (Ŷ) de la puntuación se obtuvo a partir de los parámetros beta (B), es decir los  
predictores establecidos en el modelo final con la formula: Ŷ= B0 + B1X1+ B2X2 +...BkXk.  
El valor residual, se determinó restando el valor predictivo (Ŷ) a la puntuación directa del cuestionario,  
de acuerdo con la siguiente formula: 푒푖 = Y– Ŷ.  
Estandarización del valor residual obtenido (zi), dividiendo el valor residual (푒푖) entre la desviación típica  
residual (DT), z= 푒푖/DT.  
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Y por último utilizando la distribución acumulativa normal se calcula el valor del percentil exacto que  
corresponde al valor (Z) calculado previamente, o a través de la función acumulativa empírica de los  
residuos estandarizados.  
Consideraciones Éticas  
Esta investigación se desarrolló siguiendo los principios éticos establecidos en la declaración de  
Helsinki de la asociación médica mundial (World Medical Association, 2013, Estándar 25), así como lo  
dispuesto en la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía  
de los derechos digitales (2018). Del mismo modo, este estudio se ajustó a las normas éticas para la  
investigación con humanos, de acuerdo con los lineamientos del comité de ética de la American  
Psychological Association (APA, 2017).  
Con el propósito de asegurar el anonimato y la confidencialidad el consentimiento y la voluntariedad  
de los participantes, se entregó un informe, donde se detallaron todos los datos del estudio, junto al  
consentimiento informado que debieron firmar como muestra de conformidad cada uno de los  
participantes o sus tutores legales.  
RESULTADOS  
Se calcularon los estadísticos descriptivos correspondientes a los siete componentes y puntuación  
total de la escala Pittsburgh Sleep Quality Index (PSQI). Se observó que las medias de los componentes  
oscilaron entre 1.45 y 2.45, el componente con mayor puntuación fue, la latencia del sueño (2.45 ±  
0.79), el más bajo la difusión diurna (1.45 ± 0.97). El rango para todos los componentes fue de 3 puntos,  
y la asimetría presentó valores negativos. La puntuación total para el PSQI presentó una media de (12.9  
± 3.77), y un rango de 19. La curtosis fue positiva para dos de los factores y negativa para cinco de  
ellos y la puntuación total.  
Posteriormente se realizó el análisis factorial confirmatorio (AFC), para evaluar modelos previamente  
probados. Se testó un modelo unidimensional, unidimensional adaptado eliminando el componente 6,  
modelo correlacionado con dos factores principales y el jerárquico. Los criterios de ajuste para los  
modelos probados exigían ciertos valores para determinar si son adecuados. Un CFI, NFI y TLI  
adecuado debió presentar valores ≥ 0.90, el RMSEA y el SRMR < 0.08 (Kline, 2023; Tabachnick y Fidell,  
2014).  
Los modelos unidimensional, y unidimensional adaptado de los factores proporcionaron valores  
aceptables de CFI, NFI, TLI (> 0.90), SRMR >.08, pero un RMSEA > 0.08. El modelo correlacionado de  
los ítems con dos factores principales (eficiencia del sueño, y calidad del sueño percibida), reveló  
valores adecuados para todos los índices de ajuste con la excepción del RMSEA.  
Finalmente, se consideró un modelo jerárquico de los ítems con tres factores (eficiencia del sueño,  
calidad del sueño percibida y perturbaciones diarias del sueño), el cual reveló índices de ajuste  
adecuados. El modelo jerárquico fue el que mejor se adaptó para la escala Pittsburgh Sleep Quality  
Index (PSQI) en la muestra española estudiada, seis de los siete componentes tuvieron coeficientes  
estandarizados y significativos a excepción del componente uso de hipnóticos (ver figura 1). Los  
índices de ajustes del modelo se calcularon mediante el estimador Weighted Least Square Mean and  
Variance (WLSMV), mostrando valores adecuados (ver tabla 1).  
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Tabla 1  
Índices de ajuste de los modelos probados  
Índices de  
Ajuste  
Modelos  
Unidimensional  
Unidimensional  
Correlacionado  
Jerárquico  
Adaptado  
58.05 (9)  
.00  
X2 (df)  
p
80.12 (14)  
.00  
10.32 (13)  
.42  
20.99 (11)  
.03  
CFI  
.98  
.98  
.99  
.99  
NFI  
.97  
.98  
.99  
.99  
TLI  
.97  
.97  
.99  
.99  
SRMR  
.07  
.06  
.05  
.04  
RMSEA (IC 90%)  
.09  
.10  
.09  
.04  
Nota: X2 = chi-cuadrado; df = grados de libertad; CFI = índice de ajuste comparativo; NFI = índice de  
ajuste normado; TLI = índice Tucker- Lewis; SRMR = Raíz cuadrada media residual estandarizada;  
RMSEA = error cuadrático medio de aproximación; IC = intervalo de confianza.  
Figura 1  
Estructura factorial de la escala PSQI con adultos mayores  
Fuente: elaboración propia utilizando Rstudio.  
El cálculo de la fiabilidad se efectuó por consistencia interna mediante el alpha de Cronbach y el omega  
de McDonald, con el propósito de evidenciar que cada factor de la escala presentaba un grado de  
correlación aceptable con las puntuaciones totales. Se determinó la fiabilidad por consistencia interna  
mediante una matriz policórica. El coeficiente alpha de Cronbach para la puntuación total fue α = 0.87,  
y el omega de McDonald total Ω = 0.90.  
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A continuación, se calculó el alpha de Cronbach y omega de McDonald, por cada factor del modelo  
jerárquico que fue probado previamente en el análisis factorial confirmatorio (AFC). El factor de  
eficiencia del sueño obtuvo los valores más altos (Ω = 0.85 y α = 0.78) el cual presentó valores similares  
a la puntuación total de la escala. Por otra parte, el factor perturbaciones diurnas del sueño mostró un  
omega de McDonald Ω = 0.85, y un alpha de Cronbach α = 0.75; mientras que el factor calidad del sueño  
percibida fue el que mostró los valores más bajos (Ω = 0.77 y α = 0.75).  
Las variables que se incluyeron en el modelo final fueron; edad centralizada, modalidad de estancia,  
sexo, diagnóstico tipo 2 (trastornos del movimiento), diagnostico tipo 3 (trastornos respiratorios),  
comorbilidades tipo 3 (consumo de hipnóticos, abuso de sustancias), y la forma de aplicación de la  
prueba, presentando una significancia estadística altamente significativa con valores (p ≤ 0.001),  
explicando el 34% de la varianza del puntaje total de la escala Pittsburgh Sleep Quality Index (PSQI), tal  
como se muestra en la tabla 2.  
Los resultados evidenciaron que las variables edad cuadrática, centro geriátrico, municipio, estado civil,  
diagnóstico 1 (alteraciones del sueño), el grupo de las comorbilidades 1 (afecciones medicas) y las  
comorbilidad 2 (trastornos psiquiátricos) no constituyeron variables predictoras del puntaje total del  
PSQI, ya que no mostraron una significancia estadística adecuada, obteniendo valores de p > 0.05, por  
lo que se descartaron, y se realizó nuevamente el análisis de regresión lineal múltiple, aplicando el  
procedimiento de eliminación mixto (both) para la incorporación de las variables en el análisis.  
Para el establecimiento de los datos normativos del PSQI, los análisis de regresión realizados se  
sometieron a comprobación los supuestos de: Multicolinealidad; VIF ≤ 1.17, presencia de valores  
influyentes; mediante la prueba de distancia de Cook p = 0.03, la homocedasticidad; mediante la prueba  
de Breusch-Pagan p = 0.16. La normalidad; mediante la prueba de Lilliefors (basada en Kolmogorov-  
Smirnov), p = 0.37. Posteriormente se generaron los datos normativos con el procedimiento de cuatro  
pasos con el objeto de ofrecer al clínico la capacidad de determinar un percentil exacto para un  
participante que tiene una puntuación específica en el PSQI.  
Tabla 2  
Modelo multivariante para la puntuación total del PSQI  
Puntuación  
Puntaje total  
del ICSP  
Predictores  
Constante  
Age_c  
ß
Error Estándar  
0.58  
t
p-valor  
< 2e-16  
0.000  
6.62e-06  
7.19e-06  
0.001  
2.33e-06  
1.22e-14  
0.001  
R2 Ajustada  
10.79  
0.06  
1.52  
1.35  
-0.46  
-0.85  
1.47  
-1.01  
18.6  
3.4  
4.5  
4.5  
-2.6  
-4.7  
7.9  
-3.1  
***  
***  
***  
***  
**  
***  
***  
**  
0.34  
0.02  
0.33  
0.30  
0.17  
0.18  
0.18  
0.32  
M_est  
Sexo  
Dx_2  
Dx_3  
Comor_3  
For_apli  
Nota: variables predictoras obtenidas mediante la técnica de regresión lineal múltiple. Significancia  
estadística de p ≤ 0.001.  
También se generó un gráfico con el modelo final con la puntuación total del Pittsburgh Sleep Quality  
Index (PSQI), para analizar de manera visual los supuestos. No se evidenció problemas de  
multicolinealidad entre las variables, lo que permitió medir sus efectos individuales sobre la variable  
dependiente. Tampoco se observaron valores influyentes que pudieran afectar el modelo, ni problemas  
de homocedasticidad. En lo que respecta al supuesto de normalidad del modelo, se cumplió  
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satisfactoriamente, ya que se encuentra por encima del punto de corte establecido (p ≥ 0.05), (ver  
gráfico 1).  
Gráfico 1  
Representación gráfica de los supuestos del modelo final según el puntaje total de la escala PSQI  
Nota: Modelo final obtenido mediante la técnica de regresión lineal múltiple.  
En la tabla 3 se observa que las mujeres presentaron una muestra mayor, la media para este grupo fue  
de 14, mientras que el grupo de los hombres obtuvo una media de 13. En la tabla 4 se presentan los  
datos normativos en función de la forma de aplicación de la prueba PSQI. El grupo al que se le aplicó  
la escala mediante la entrevista presentó una M = 13, y mediante la observación fue de 14.  
Tabla 3  
Datos normativos de la escala Pittsburgh Sleep Quality Index (PSQI) en función del sexo  
Pc  
Hombres  
Mujeres  
Pc  
PD  
20-21  
18-19  
17  
16  
15  
14  
13  
12  
10-11  
8-9  
6-7  
5
Z
PD  
21  
19-20  
18  
17  
16  
15  
14  
13  
11-12  
9-10  
7-8  
5-6  
1-4  
Z
99  
98  
90  
80  
70  
60  
50  
40  
30  
20  
10  
2
2.361  
2.033  
1.379  
1.051  
0.724  
0.396  
0.069  
-0.259  
-0.586  
-0.914  
-1.241  
-1.896  
-2.223  
2.248  
1.920  
1.265  
0.938  
0.610  
0.283  
-0.044  
-0.372  
-0.699  
-1.027  
-1.354  
-2.009  
-2.336  
99  
98  
90  
80  
70  
60  
50  
40  
30  
20  
10  
2
1
1-4  
1
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 1 p 2666.  
n
164  
196  
Media  
DE  
13  
3.737  
0.07  
1.43  
14  
3.733  
0.02  
1.44  
Nota: n = muestra, DE = desviación estándar, M = media.  
Tabla 4  
Datos normativos de la escala PSQI en función de la forma de aplicación de la prueba  
Pc  
Entrevista  
Observación  
Pc  
PD  
20-21  
19  
17-18  
16  
15  
14  
13  
12  
10-11  
9
6-8  
5
Z
PD  
21  
19-20  
18  
17  
16  
15  
14  
13  
11-12  
10  
Z
99  
98  
90  
80  
70  
60  
50  
40  
30  
20  
10  
2
2.365  
2.038  
1.383  
1.055  
0.728  
0.401  
0.073  
-0.254  
-0.582  
-0.709  
-1.237  
-1.892  
-2.219  
2.361  
2.033  
1.379  
1.051  
0.724  
0.396  
0.069  
-0.259  
-0.586  
-0.914  
-1.241  
-1.896  
-2.223  
99  
98  
90  
80  
70  
60  
50  
40  
30  
20  
10  
2
7-9  
6
1-5  
1
1-4  
1
n
284  
76  
14  
3.667  
Media  
DE  
13  
3.736  
0.09  
1.42  
0.07  
1.43  
Nota: n = muestra, DE = desviación estándar, M = media.  
DISCUSIÓN  
Según los resultados obtenidos mediante la aplicación de la escala Pittsburgh Sleep Quality Index  
(PSQI) en su versión castellana, se identificó que de manera general los adultos mayores presentan  
problemas de sueño severos. Por tal razón, se considera importante que las personas que tienen  
problemas de sueño reciban atención y tratamiento médico adecuado, puesto que estudios previos  
demostraron la asociación entre la baja calidad del sueño con diferentes trastornos de salud mental  
como problemas cognitivos, trastornos psiquiátricos como la ansiedad y la depresión, así como riesgo  
físico y cardiovascular, entre otros (Ferré-Masó A. et al., 2020).  
Asimismo, se evidenció que las mujeres presentan medias más altas que los hombres en la medición  
de las variables de la calidad del sueño, lo que evidencia un mayor deterioro de su sueño, aunque de  
manera general los adultos mayores presentan implicaciones severas en relación con su sueño. Lo  
descrito anteriormente indica que en los sujetos evaluados existe la necesidad de atención y  
tratamiento médico con el fin de mejorar los hábitos relacionados con la higiene del sueño, siendo esto  
consistente con lo reportado en estudios en donde se indican la prevalencia de los problemas del sueño  
en personas mayores institucionalizados (Murawski, et al., 2018; Royuela Rico, et al., 2000).  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 1 p 2667.  
También se analizaron las propiedades psicométricas, y la validez estructural de la escala Pittsburgh  
Sleep Quality Index (PSQI) realizado mediante el análisis de cuatro modelos, destacando el modelo  
jerárquico con 3 factores (eficiencia del sueño, calidad del sueño percibida y perturbaciones diarias del  
sueño) con mejores índices de ajuste, al igual que el estudio realizado en Bélgica con pacientes con  
índice de fatiga crónica (Mariman et al., 2012). Por tal razón se sugiere este modelo para la valoración  
de la calidad del sueño con la escala PSQI con adultos mayores.  
A continuación se determinó la fiabilidad por consistencia interna (omega de McDonald, y el alpha de  
Cronbach) para el modelo jerárquico, el cual mostró valores adecuados para cada factor como para la  
puntuación total, al igual que el estudio original propuesto por Buysse et al., (1989) y la adaptación de  
la escala a la versión castellana por Royuela Rico y Macías Fernández (1997), por lo tanto, se concluyó  
que la escala presenta propiedades psicométricas adecuadas para la muestra con adultos mayores  
españoles institucionalizados en centros geriatricos.  
Esta investigación tuvo como objetivo principal crear datos normativos para la interpretación de la  
prueba Pittsburgh Sleep Quality Index (PSQI) en población geriátrica española institucionalizada,  
concretamente en la comarca de La Garrotxa. Para generar los datos normativos se utilizó un análisis  
de regresión, en el cual se encontró que el sexo, la modalidad de estancia y la edad están relacionadas  
con las puntuaciones de la prueba.  
Las variables que presentaron diferencias en las puntuaciones fueron el sexo (hombre, mujer), y la  
forma de aplicación de la prueba (entrevista, observación), siendo que el grupo de mujeres y el grupo  
al que se le aplicó la prueba mediante la entrevista presentaron medias más altas.  
Implicaciones  
Debido al grupo etario incluido en la muestra, el instrumento se aplicó mediante las técnicas de la  
entrevista a los sujetos autónomos, y mediante la observación a los usuarios con implicaciones  
cognitivas severas. Lo cual retrasó la colecta de los datos, pues se dedicó en promedio treinta minutos  
por cada participante. Los usuarios a los que se administró la prueba mediante la técnica de  
observación se realizaron con el apoyo de los sanitarios de los centros, ya que ellos brindaron  
información relevante sobre los participantes y también proporcionaron el acceso al historial clínico.  
Todos estos aspectos dilataron el proceso de la colecta de los datos.  
Limitaciones  
Teniendo en cuenta que los que los participantes incluidos en la muestra de este estudio fueron  
personas de entre 71 y 100 años, usuarios de los centros geriátricos de la comarca de La Garrotxa en  
España, los datos normativos que se presentan no deben ser generalizables para personas que no  
vivan en la región, que no se encuentren institucionalizados en centros geriátricos, y que sean menores  
de 71 años y mayores de 100. Este estudio consideró una muestra de 360 sujetos, de los centros  
geriátricos de la comarca de la Garrotxa, por ello, en futuros estudios se recomienda ampliar la zona  
geográfica a nivel nacional utilizando una muestra mayor.  
Recomendaciones  
Para investigaciones futuras con pacientes institucionalizados en centros geriátricos se sugiere  
incorporar el análisis del cortisol en sangre, así como las variables demográficas; edad, y sexo, y la  
puntuación de los cuestionarios Atenas y Oviedo, para detectar de forma específica trastornos como  
el insomnio que afectan en mayor medida la calidad del sueño. Asimismo, sería conveniente el estudio  
de la influencia de la música como intervención terapéutica para reducir los niveles de estrés y  
ansiedad, y de esta manera mejorar la calidad del sueño del adulto mayor institucionalizado.  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 1 p 2668.  
CONCLUSIÓN  
Los resultados de este estudio indican que las personas con mayor edad presentan mayor deterioro  
de la calidad de su sueño. De igual manera se evidenció que las personas institucionalizadas internas  
presentan mayor complicación con la salud del sueño en comparación con los adultos mayores que  
asisten en modalidad diurna (centros de día) a los centros geriátricos.  
Para el desarrollo de esta investigación se utilizó la versión en castellano de la escala Pittsburgh Sleep  
Quality Index (PSQI), demostrando ser una herramienta útil para el clínico a la hora de tomar decisiones  
con respecto a la salud del sueño de los participantes, pues, no solo tiene en cuenta un juicio clínico,  
sino también la opinión de los propios pacientes recogida mediante la aplicación de esta. Asimismo,  
los datos normativos obtenidos a partir de esta investigación pueden ser de gran utilidad para los  
profesionales en la valoración de la calidad del sueño en adultos mayores institucionalizados en  
centros geriátricos.  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 1 p 2669.  
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