participan porque los maestros se burlan de ellos, así que, aunque los inviten a participar lógicamente
no lo hacen, de hecho, casi la mitad no se siente involucrado. Las actitudes negativas de los docentes
llegan a ser reconocidas por casi la mitad del estudiantado como los interruptores del aprendizaje.
Los alumnos refieren que la relación con los maestros no es sana, que el maestro a voluntad y por el
estado de ánimo que tenga en el día puede ser o no amable o empático, y además casi todos los
estudiantes refieren que no les interesa que haya una relación entre ellos, y que son fríos en el trato
dentro y fuera del salón.
Hasta este punto en una observación no participante se nota que los estudiantes refieren un lenguaje
agresivo, pasivo- agresivo, lo que genera interrupción en sus diálogos, fragmentación de relaciones
interpersonales, faltas de respeto, resistencia ante los cambios, descuido de la teoría y por tanto falta
de elementos argumentativos. No hay cohesión grupal. Tienen constantes discusiones con los
docentes por la falta de tolerancia y resiliencia, lo que genera también que no puedan adaptarse con
facilidad a diferentes situaciones que se presentan.
Hallin, define la comunicación como:
"El proceso social fundamental mediante el cual construimos, sostenemos y negociamos la
realidad social. No es simplemente la transferencia de información, sino un acto de
interpretación mutua que establece y modifica las relaciones de poder y pertenencia dentro de
una comunidad. (2023)
Y justo es el tema que se refiere en esta investigación, al momento de establecer en el aula un momento
de enseñanza aprendizaje, parecería que algunos profesionales sólo consideran la necesidad de
mencionar el tema, de dar el proceso por experiencia sin cotejar, primero que haya quedado claro el
concepto, que se entienda el proceso en sí mismo, sin delimitar la estrategia didáctica, es decir, no es
lo mismo Enseñanza basada en casos que, en problemas, que en proyectos. La referencia a la realidad
social es fundamental en conceptos que den profesionalización a los estudiantes, si el docente implica
términos coloquiales o llanos por decir lo menos, demerita al profesional que al expresarse con sus
clientes puede perder la eficiencia y calidez necesaria para crear empatía con ellos, pues como lo dice
la definición, también se establecen las relaciones de poder.
Entonces, si los docentes en su participación no han comprendido el sentir de la Nueva Escuela
Mexicana, en el marco de formar mejores seres humanos con valores y al servicio del progreso social,
las alteraciones en virtud del perfil que se pretende llegar en la IES, no se lograrán.
Ortiz-Sykes(2023) define en los textos UNAM, de manera constante que:"La comunicación efectiva es
el proceso de compartir ideas, pensamientos, conocimientos e información de la forma más
comprensible para el receptor del mensaje." Al puntializar que se comparten ideas, se afirma que
cualquier contenido, habla del hablante, de su ser y sentir, de cómo se vive y comparte el mundo. Porque
la transmisión no es de información , el receptor consolida por pertinencia lo que el docente dice, más
aun, en la adolescencia como es el caso de estos estudiantes.
De esta manera, la expresión va condicionada por el tono y matiz de la voz, es cómo se dice determina
el valor simbólico en el actuar profesional. ¿Será que se está buscando una nueva formación con
formadores que no están formados de la manera que se necesita?
Ya no se trata de que la información no sea ambigua, en la formación profesional de los estudiantes,
la palabra es vínculo con los clientes, es informe para las autoridades y claridad para lograr veredictos
que sean justos. Los criminólogos no se expresan como los guardias de seguridad, no es la misma
función y no es por demeritar porque quienes cumplen esta función responden a normas de calidad y
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 1 p 2738.