El juego para mejorar habilidades sociales en un adolescente  
con discapacidad intelectual  
The game to improve social skills in a teenager with an intellectual  
disability  
María Gabriela Samaniego Palacios  
Universidad Nacional de Loja  
Loja Ecuador  
Licet Jomarrón Moreira  
Universidad Nacional de Loja  
Loja Ecuador  
Elizabeth Fernanda Zhanay Reyes  
Universidad Nacional de Loja  
Loja Ecuador  
Sonia María del Carmen Castillo Costa  
Universidad Nacional de Loja  
Loja Ecuador  
Verónica Cecilia Granda Encalada  
Universidad Nacional de Loja  
Loja Ecuador  
Artículo recibido: 06 de noviembre de 2025. Aceptado para publicación: 13 de marzo de 2026.  
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.  
Resumen  
La presente investigación corresponde a un estudio de caso cuyo propósito fue analizar cómo el uso  
del juego puede favorecer el desarrollo de habilidades sociales en un adolescente con discapacidad  
intelectual. El enfoque utilizado fue cualitativo, con un diseño descriptivo y un muestreo no  
probabilístico intencional, centrado en un solo participante debido a las características específicas del  
caso. Para la recolección de información se utilizaron técnicas como la observación directa y la  
entrevista semiestructurada dirigida al padre. Además, se aplicaron dos cuestionarios de conductas  
verbales y no verbales al docente, y la Guía Portage. Los resultados evidenciaron un retraso  
significativo en el desarrollo de habilidades sociales, especialmente en aspectos como la  
autorregulación emocional, el trabajo en grupo, la expresión de sentimientos y el respeto por normas  
sociales. Estas limitaciones se asocian a la falta de estimulación oportuna durante la infancia, una  
situación común en personas con discapacidad intelectual. Se concluye que la ausencia de  
habilidades sociales afecta de manera directa la inclusión del adolescente en entornos educativos y  
comunitarios. Por ello, se propone el uso del juego como estrategia didáctica, ya que permite trabajar  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 1 p 3479.  
habilidades sociales de forma dinámica, motivadora y adaptada a las necesidades del adolescente,  
promoviendo así una mayor participación, comunicación y autonomía.  
Palabras clave: discapacidad intelectual, habilidades sociales, juego, inclusión  
Abstract  
This research is a case study whose purpose was to analyze how the use of play can foster the  
development of social skills in an adolescent with an intellectual disability. The approach used was  
qualitative, with a descriptive design and purposive non-probability sampling, focusing on a single  
participant due to the specific characteristics of the case. Data collection techniques included direct  
observation and a semi-structured interview with the father. Two questionnaires, one assessing verbal  
and the other non-verbal behavior, were administered to the teacher, along with the Portage Guide. The  
results revealed a significant delay in the development of social skills, particularly in areas such as  
emotional self-regulation, teamwork, the expression of feelings, and respect for social norms. These  
limitations are associated with a lack of timely stimulation during childhood, a common situation in  
individuals with intellectual disabilities. It is concluded that the absence of social skills directly affects  
the adolescent's inclusion in educational and community settings. Therefore, the use of games as a  
teaching strategy is proposed, since it allows working on social skills in a dynamic, motivating way and  
adapted to the needs of the adolescent, thus promoting greater participation, communication and  
autonomy.  
Keywords: intellectual disability, social skills, play, inclusion  
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Cómo citar: Samaniego Palacios, M. G., Jomarrón Moreira, L., Zhanay Reyes, E. F., Castillo Costa, S.  
M. del C., & Granda Encalada, V. C. (2026). El juego para mejorar habilidades sociales en un  
adolescente con discapacidad intelectual. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 1 p 3480.  
INTRODUCCIÓN  
La investigación planteó como tema central, el juego para mejorar habilidades sociales en un  
adolescente con discapacidad intelectual. Por ende, este trabajo de investigación tuvo el objetivo de  
contribuir a que las personas con discapacidad intelectual desarrollen mejor sus habilidades sociales,  
las cuales resultan fundamentales al interactuar con los demás de manera satisfactoria y tener una  
vida más plena. Según Lopera-Murcia (2020), la discapacidad intelectual afecta cómo una persona  
piensa y aprende, y se incluye dentro de los trastornos del neurodesarrollo que limita la capacidad para  
adaptarse y funcionar bien en diferentes situaciones sociales. Tener buenas habilidades sociales  
resulta fundamental, ya que permite a las personas sentirse aceptadas, con mayor seguridad y puedan  
llevarse bien con los demás, por otra parte, Rosas-Castro (2021) menciona que estas habilidades no  
solo se muestran en lo que decimos con palabras; sino también en gestos y acciones (lenguaje no  
verbal) además estas habilidades no nacen con la persona, sino que se aprenden con el tiempo y la  
práctica en la vida diaria.  
En este sentido, se consideran habilidades sociales a las conductas, actitudes y capacidades que  
permiten interactuar de forma eficaz y saludable con los demás. Estas habilidades favorecen la  
comunicación, la cooperación y la adaptación a diversos contextos, siendo una herramienta clave para  
resolver conflictos de forma pacífica. Algunas de sus principales características son el reconocimiento  
y manifestación de emociones, dar las gracias, solicitar apoyo cuando es necesario, entre otras, estas  
competencias son indispensables para el desarrollo emocional, personal y relacional de los individuos.  
El objeto de estudio de esta investigación es el juego, considerado una estrategia útil para fortalecer  
las habilidades sociales, Según Hueso (2019, citado en Hinojosa Conde, 2022), el juego favorece  
significativamente el desarrollo afectivo, cognitivo y motor, estimulando la cooperación y el contacto  
social de forma espontánea, lo que lo posiciona como un medio eficaz para desarrollar habilidades  
sociales sin que la persona se sienta forzada.  
La relevancia del tema reside en analizar el juego como una estrategia que permite desarrollar las  
habilidades sociales de manera natural y sin presión, mediante actividades que favorecen su  
aprendizaje. El propósito es brindar a padres de familia y cuidadores una alternativa práctica y dinámica  
para promover la mejora de estas competencias en personas con discapacidad intelectual. Esta  
investigación se apoya en trabajos previos que destacan el valor del juego en la infancia. Por ejemplo,  
Franco-García y Ramos-Romero (2020) en España destacan que el juego es muy importante en la  
infancia; sin embargo, en individuos con síndrome de Down este desarrollo ocurre de manera más  
pausada y demanda mayor acompañamiento y estímulos.  
Esto confirma que no todos los niños progresan igual, por eso es crucial adaptar las actividades para  
cada necesidad. En un estudio realizado en Quito, Ramos-Méndez (2020) también destaca que jugar  
permite fortalecer la convivencia entre las personas, ayuda a prevenir problemas en la escuela y mejora  
el bienestar emocional. Lo que destaca que el juego no solo es diversión, sino que también es un medio  
para fortalecer la convivencia y prevenir dificultades, lo que muestra que el juego tiene un valor  
educativo y social. De manera similar, en Loja, Celi-Cueva (2023) resalta que los juegos en grupo  
ayudan a que las personas participen activamente y tengan buenas relaciones con los demás. Lo que  
refuerza la idea de que jugar en grupo fomenta la participación y mejora las relaciones, lo que es  
esencial para que las personas con discapacidad intelectual puedan sentirse aceptadas y parte real de  
la comunidad en la que viven.  
Esta investigación se sustenta en los objetivos específicos que se emplearon, como: explorar el nivel  
de las habilidades sociales del adolescente con discapacidad intelectual; por otro lado con la  
finalidad de alcanzar el segundo objetivo se desarrolló una propuesta lúdica titulada “Juega, siente y  
comparte”, que consiste en una serie de juegos orientados a potenciar las habilidades sociales en un  
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adolescente con discapacidad intelectual, Finalmente, el tercer objetivo consiste en evaluar la  
propuesta alternativa basada en el juego para desarrollar las habilidades sociales del adolescente con  
discapacidad intelectual, con el fin de cumplir con este objetivo se aplicó un post test para evaluar la  
mejora en las habilidades sociales. Los logros alcanzados fueron muy satisfactorios; en esta  
investigación se involucra el uso de actividades de juego orientadas al desarrollo de competencias  
sociales, entre ellas la empatía, la cooperación, la autorregulación emocional, los saludos y despedidas,  
el trabajo en equipo, así como dar y aceptar ayuda.  
METODOLOGÍA  
Esta investigación se llevó a cabo mediante un alcance descriptivo, ya que tiene la necesidad de dar  
respuesta a las variadas problemáticas de la sociedad, según Ramos-Galarza (2020) este tipo de  
alcance se encarga de “identificar las características del fenómeno y lo que se persigue, es mostrar su  
presencia en un grupo humano especifico” razón por la que ya se ha trabajado en reconocer los  
problemas del adolescente con discapacidad intelectual, respecto a las habilidades sociales.  
En cuanto a los métodos se utilizaron, el método descriptivo, analítico, inductivo y sintético; para  
recopilar la información se utilizaron las técnicas de entrevista y observación directa, así mismo las  
técnicas que se aplicaron fueron una entrevista semiestructurada, la observación directa, como  
instrumentos se emplearon el cuestionarios de conductuales verbales y no verbales, la guía PORTAGE  
tomando solo lo referente al ámbito social, finalmente se evaluó mediante una lista de cotejo, la  
muestra fue seleccionado a través de un muestreo no probabilístico.  
El procedimiento que se llevó a cabo para el desarrollo de la investigación consistió en el diagnóstico  
del problema, en este sentido, se realizó una exhaustiva revisión bibliográfica para la fundamentación  
teórica con el fin de recopilar y seleccionar información relevante relacionada con el tema de estudio.  
Posteriormente, se diseñaron y aplicaron los instrumentos necesarios para la recolección de datos,  
permitiendo así obtener información que posteriormente pudo ser analizada e interpretada de manera  
rigurosa. Una vez identificadas las dificultades sociales del estudio de caso se optó por diseñar una  
propuesta alternativa basada en el juego como una herramienta que demostró ser altamente efectiva  
desempeñando un papel fundamental para mejorar las habilidades sociales.  
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RESULTADOS  
Cuestionario de conductas no verbales  
Gráfico 1  
Resultados del cuestionario de conductas no verbales en personas con discapacidad psíquica  
moderadamente afectada  
Cuestionario de conductas no verbales  
Mantiene actitud inexpresiva  
Se corresponde los gestos con los sentimientos que quiere expresar  
Facilita la incorporacion de otro compañero al grupo  
Gira su cuerpo para dirigirse a otra persona  
Gira su cuerpo en actitud de escucha cuando alguien se dirige a el  
Es dirigida su apariencia personal  
Presenta una apariencia externa acorde a la situacion en la que esta  
Cuida su imagen externa (corporal y vestido)  
Interfiere en la comunicación con contactos fisicos  
Se ayuda en la comunicación con contactos fisicos  
Permite el contacto fisico en situaciones de aprendizaje  
El contacto ocular supone una dificultad en la comunicación  
Responde con contacto ocular durante la comunicación  
Establece contacto ocular cuando inicia la comunicación  
Respeta la distancia interpersonal con desconocidos  
Respeta la distancia interpersonal con profesionales  
Respeta la distancia interpersonal con sus compañeros  
0
0.2  
0.4  
0.6  
0.8  
1
1.2  
SI No A veces No observable  
Fuente: elaboración propia.  
En el componente de distancia corporal, se notó que el adolescente respetaba bien el espacio personal  
con sus compañeros, pero no con personas desconocidas ni con profesionales. Esto muestra que su  
comportamiento cambia según cuán familiar sea la persona. En cuanto al contacto ocular, él iniciaba  
la mirada, pero no la mantenía durante la comunicación, lo que significa que tiene dificultad para usar  
correctamente este recurso no verbal. Respecto al contacto físico, lo aceptaba en situaciones de  
aprendizaje, aunque no lo usaba para comunicarse. Esto no afectaba negativamente la interacción, por  
lo que se puede decir que lo maneja de forma funcional. En el componente de apariencia personal, no  
cuidaba su imagen, pero siempre tenía una apariencia adecuada para la ocasión, ya que esto estaba a  
cargo de su padre. En lo que se refiere a la postura corporal, a veces giraba para escuchar o para  
dirigirse a otra persona, pero no ayudaba a que un compañero se integrara al grupo. Finalmente, en la  
expresión facial, sus gestos a veces reflejaban sus sentimientos, aunque en otras ocasiones tenía una  
actitud inexpresiva, lo que podría indicar que varía en su capacidad para mostrar emociones de forma  
constante.  
Los resultados del cuestionario mostraron que el evaluado tiene un nivel aceptable en algunas  
conductas no verbales, especialmente en el contacto ocular y en respetar la distancia interpersonal  
con personas conocidas, lo que facilita la interacción social en ambientes de confianza. También  
acepta el contacto físico en contextos educativos, lo que indica que está abierto al aprendizaje  
mediante la interacción, aunque no depende de este recurso para comunicarse.  
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Sin embargo, no se reconocieron suficientes observaciones sobre su apariencia personal y postura  
corporal, por lo que no se pudo entender completamente su conducta no verbal. Esto señala la  
necesidad de ampliar los lugares y situaciones de observación. La expresión facial mostró cierta  
contradicción, lo que podría reflejar la dificultad para mantener una expresividad constante o una  
adaptación emocional que varía según el entorno. En general, se infiere que el evaluado posee  
habilidades no verbales funcionales, pero necesita apoyo y seguimiento en contextos más amplios  
para fortalecer su comunicación no verbal de manera integral.  
Cuestionario de conductas verbales  
Gráfico 2  
Resultados del cuestionario de conductas verbales en personas con discapacidad psíquica  
moderadamente afectada  
Cuestionario de conductas verbales  
11. sigue instrucciones  
9. sabe escuchar de manera activa  
7. da una negativa o dice que no  
5. realiza peticiones  
3. finaliza la comunicación  
1. inicia la comunicación  
0
0.2  
0.4  
0.6  
0.8  
1
1.2  
no observable  
no  
si  
Fuente: elaboración propia.  
A partir de la observación realizada se identifican conductas sociales positivas en los ítems 1, 4, 5, 7,  
10, 11, 12 correspondientes a iniciar comunicación con señas, expresar sentimientos, realizar  
peticiones, decir no, disculparse, seguir instrucciones y participar, esto indica que la persona evaluada  
demuestra habilidades funcionales como iniciar la comunicación, expresar sentimientos, realizar  
peticiones, dar una negativa, pedir disculpas, seguir instrucciones y participar en actividades. Sin  
embargo, también se evidencian dificultades en los ítems 2, 3, 6, 8 y 9, correspondientes a mantener y  
finalizar la comunicación, responder a las peticiones de otros, aceptar negativas y escuchar de manera  
activa. Estas limitaciones reflejan una carencia en habilidades sociales que son esenciales para  
sostener una interacción equilibrada, comprender al otro y actuar con empatía por tanto se sugiere  
reforzar aspectos vinculados a la comprensión del otro, la regulación emocional y la continuidad del  
diálogo.  
El joven evaluado tiene una base sólida, aunque pequeña, en competencias sociales como el comienzo  
de diálogos con gestos, la expresión de necesidades o emociones, la obediencia a instrucciones y la  
participación activa en clase. Esto es beneficioso para su integración en el aula. No obstante, se  
observan problemas con la interacción sostenida y empática, sobre todo en lo que respecta a escuchar  
al otro, mantener diálogos, aceptar límites o reaccionar de manera apropiada. Esto tiene el potencial  
de perjudicar la calidad de sus relaciones con otras personas y su habilidad para resolver conflictos o  
colaborar con otros. Por este motivo, se estima que es posible poner en práctica tácticas de  
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intervención centradas en habilidades sociales superiores, tales como actividades de turnos, juegos de  
roles, ejercicios de escucha activa y dinámicas para desarrollar el respeto hacia los demás y la  
tolerancia a la frustración.  
Entrevista aplicada al padre  
La información proporcionada por el padre del adolescente permitió identificar aspectos clave del  
desarrollo social y emocional del joven. Se brindaron datos generales como la edad, el diagnóstico y  
algunas características personales. En cuanto a sus relaciones, se indicó que tiene buena relación con  
la familia cercana, pero le cuesta interactuar con personas nuevas, ya que primero las observa. La  
convivencia con otros familiares es poco frecuente. Prefiere estar solo en casa, pero con alguien  
supervisándolo. Su forma de relacionarse depende mucho de su estado de ánimo. En comunicación,  
el padre usa palabras e indicaciones claras, mientras que el adolescente se comunica mediante señas,  
aunque reconoce que no todos las comprenden. Disfruta actividades como ir a la piscina con su padre  
y ver televisión. Puede frustrarse si se le insiste mucho, si está solo por mucho tiempo o si hay muchas  
personas en un espacio reducido. Cuando se enoja, grita o levanta la mano, pero sin agredir. El padre  
lo describe como un joven amable, aunque su comportamiento varía según su estado emocional, y  
considera que, para tratarlo adecuadamente, primero hay que conocerlo bien.  
El adolescente presenta dificultades en la interacción social, especialmente con personas nuevas lo  
que sugiere una baja habilidad para adaptarse a contextos sociales desconocidos. La necesidad de  
estar acompañado, aunque sin interacción directa y la dependencia de su estado de ánimo para  
vincularse evidencian una regulación emocional limitada. Su forma de comunicación basada en gestos  
si bien es funcional en el entorno familiar, limita su inclusión en contextos más amplios, debido a la  
falta de comprensión por parte de otras personas. Las reacciones ante la frustración indican baja  
tolerancia emocional y dificultades para manejar el estrés en situaciones de presión o sobre  
estimulación.  
Guía Portage área de socialización.  
Gráfico 3  
Resultados guía Portage área de socialización 1 a 2 años  
Saluda a otros niños ya adultos conocidos cuando se le recuerda.  
Comparte objetos o comida con otro niño cuando se le pide.  
Juega con 2 ó 3 niños de su edad.  
Cuando está cerca de un objeto prohibido, retira la mano y dice “no" cuando se le recuerda.  
Tira de otra persona para mostrarle alguna acción u objeto.  
Entrega un libro al adulto para que lo lea o lo comparta con él.  
Repite las acciones que provocan risa o atraen la atención.  
si  
Abraza y carga una muñeca o juguete suave.  
no  
Toma parte con otra persona en juegos que ayudan a desarrollar la destreza manual (tira de  
cuerdas, gira bolas...)  
Explora activamente su medio ambiente  
Acepta la ausencia de los padres continuando sus actividades, aunque puede protestar  
momentáneamente  
Toma parte en juegos con otro niño, empujando cochecitos o haciendo rodar pelotas, de 2 a  
5 minutos.  
Juega cuando hay otro niño presente, pero cada uno realiza por separado una actividad.  
Imita al adulto en tareas simples (sacudir ropa, extender las mantas en la cama, sostener los  
cubiertos).  
0%  
10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100%  
Fuente: elaboración propia.  
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La evaluación revela que el estudiante logra ejecutar de manera satisfactoria las siguientes conductas:  
(Jugar cuando hay otro niño presente, pero cada uno realiza por separado una actividad, Acepta la  
ausencia de los padres continuando sus actividades, aunque puede protestar momentáneamente,  
abraza y carga un juguete suave, repite las acciones que provocan risa o atraen la atención, tira de otra  
persona para mostrarle alguna acción u objeto), lo que representa un total de 5 ítems desarrollados  
adecuadamente.  
Por el contrario, muestra dificultades significativas en la realización de las siguientes acciones: (Imitar  
al adulto en tareas simples (sacudir ropa, extender las mantas en la cama, sostener los cubiertos, Toma  
parte en juegos con otro niño, empujando cochecitos o haciendo rodar pelotas, de 2 a 5 minutos,  
Explora activamente su medio ambiente, toma parte con otra persona en juegos que ayudan a  
desarrollar la destreza manual (tira de cuerdas, gira bolas, Entrega un libro al adulto para que lo lea o  
lo comparta con él, cuando está cerca de un objeto prohibido, retira la mano y dice “no" cuando se le  
recuerda, Juega con 2 ó 3 niños de su edad, comparte objetos o comida con otro niño cuando se le  
pide, saluda a otros niños ya adultos conocidos cuando se le recuerda), sumando un total de 9 ítems  
en los que no alcanza el nivel esperado. De los 14 ítems analizados, logra 5 habilidades, lo que  
representa un bajo dominio, mientras que presenta dificultades en los 9 restantes. Entre sus fortalezas  
destaca la capacidad de jugar en presencia de otro niño, aunque de forma paralela, aceptar la ausencia  
temporal de los padres con protestas breves, abrazar objetos suaves como forma de consuelo afectivo,  
repetir acciones que generan atención o risa, y tirar de una persona para mostrarle algo. Estas  
conductas indican una base emocional sólida y motivación inicial para conectar con otros, típica de  
etapas tempranas del desarrollo social. Por otro lado, las dificultades se concentran en habilidades  
que requieren imitación, cooperación y autocontrol ya que no imita tareas simples del adulto, no  
participa en juegos interactivos breves con pares, no explora activamente su entorno, no entrega  
objetos para compartir (como un libro), no retira la mano de objetos prohibidos al recordárselo, no  
juega con varios niños ni comparte cuando se le pide, y no saluda espontáneamente, aunque se le  
recuerde. Estas limitaciones en la reciprocidad social, el aprendizaje por observación y la  
internalización de normas básicas, demuestran que su disposición afectiva, búsqueda de atención y su  
interacción social permanece en un nivel inicial.  
Gráfico 4  
Resultados de la guía Portage área de socialización 2 a 3 años  
2 a 3 años  
Muestra que comprende los sentimientos.  
Escoge cuando se le pide  
Juega a disfrazarse con ropa de adulto  
Trata de ayudar a los padres en las tareas…  
Dice “por favor" y “gracias” cuando se le recuerda.  
Durante 5 a 10 minutos presta atención a música o…  
Puede traer o llevar un objeto o traer a una persona…  
Obedece a los padres el 50% de las veces.  
0
0.2  
0.4  
0.6  
0.8  
1
1.2  
no  
si  
Fuente: elaboración propia.  
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En la etapa comprendida entre los 2 y 3 años, el niño logra desempeñar con éxito las siguientes  
conductas: (traer o llevar un objeto o traer a una persona de otro cuarto, si se le dan instrucciones,  
durante 5 a 10 minutos presta atención a música o cuentos, escoge cuando se le pide), sin embargo,  
en la gran mayoría de los casos presenta dificultades significativas para alcanzar los siguientes ítems:  
(Obedece a los padres el 50% de las veces., Dice “por favor" y “gracias” cuando se le recuerda, Trata de  
ayudar a los padres en las tareas domésticas haciendo parte de ellas (sujeta un recogedor), Juega a  
disfrazarse con ropa de adulto, Muestra que comprende los sentimientos.  
La persona cumple con tres habilidades básicas: trae o lleva un objeto (o persona) desde otro cuarto  
cuando se le indica con claridad, mantiene la atención durante 5 a 10 minutos en actividades como  
escuchar música o cuentos, y selecciona objetos o actividades cuando se le pide, estas conductas  
muestran que comprende instrucciones simples, sostiene la concentración en contextos estructurados  
y responde a demandas directas, Sin embargo, presenta dificultades en cinco ítems como: obedecer a  
los padres solo en menos del 50% de las ocasiones, no emplea expresiones de cortesía como “por  
favor” o “gracias” incluso cuando se le recuerda, no muestra iniciativa para colaborar en las tareas  
domésticas, no participa en juegos de disfraz con ropa de adulto y no manifiesta comprensión de los  
sentimientos propios ni de los demás. Esto indica que, a pesar de poder seguir órdenes concretas, le  
cuesta internalizar normas sociales, participar en roles simbólicos, mostrar empatía o colaborar  
espontáneamente, quedando rezagado en la dimensión socioemocional y de cooperación.  
Gráfico 5  
Resultados de la guía Portage área de socialización 3 a 4 años  
Juega cerca de otros niños y habla con ellos cuando trabajan en sus propios  
proyectos (30 minutos).  
Permanece en su propio patio o jardín.  
Obedece al adulto el 75% de las veces.  
Sigue las reglas de juegos en grupo dirigidos por un niño mayor.  
Espera su turno.  
Contesta al teléfono, llama al adulto o habla con personas conocidas.  
Dice “por favor" y .”gracias" el 50% de las veces sin que se le recuerde.  
Pide permiso para usar el juguete con el cual está jugando otro niño.  
Sigue las reglas de juegos en grupo dirigidos por un adulto.  
Saluda a adultos conocidos, sin que se le recuerde -.  
Sigue las reglas del juego, imitando las acciones de los demás niños.  
Canta y baila al escuchare música.  
0%  
10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100%  
si no  
Fuente: elaboración propia.  
En la franja etaria de 3 a 4 años, el niño manifiesta competencias consolidadas en aspectos como  
permanecer dentro del espacio delimitado del patio o jardín de la vivienda, solicitar permiso para utilizar  
un juguete que está empleando otro menor, y participar activamente cantando o bailando cuando  
escucha música. No obstante, todavía no alcanza el dominio esperado en diversas conductas, algunas  
de ellas directamente vinculadas a las limitaciones lingüístico-comunicativas que presenta. Entre estas  
se encuentran: emplear espontáneamente “por favor” y “gracias” al menos en la mitad de las ocasiones  
sin necesidad de recordatorio, atender una llamada telefónica, dirigirse por iniciativa propia a personas  
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ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 1 p 3487.  
adultas conocidas o sostener breves intercambios verbales con ellas, y mantenerse jugando en  
proximidad con otros niños mientras conversa ocasionalmente, aunque cada uno esté inmerso en su  
propia actividad (duración aproximada de 30 minutos). A estas dificultades se suman claras  
restricciones en el ámbito de la obediencia y el seguimiento de normas, observándose carencias  
específicas en: (seguir las reglas del juego, imitando las acciones de los demás niños, saludar a adultos  
conocidos, sin que se le recuerde, seguir las reglas de juegos en grupo dirigidos por un adulto, esperar  
su turno, seguir las reglas de juegos en grupo dirigidos por un niño mayor, obedecer al adulto el 75% de  
las veces, permanecer en su propio patio o jardín).  
En el rango de 3 a 4 años, se observan avances claros al jugar cerca de otros niños pedir permiso para  
usar un juguete ajeno y cantar o bailar cuando escucha música. Esto refleja que disfruta la cercanía  
social, inicia interacciones básicas y expresar emociones positivas de forma natural. Sin embargo, aún  
no logra decir “por favor” ni “gracias” sin recordatorio (solo lo hace la mitad de las veces), no responde  
llamadas telefónicas, no toma la iniciativa de dirigirse verbalmente a adultos conocidos ni de entablar  
conversación con ellos, no saluda espontáneamente a personas adultas sin un recordatorio explícito,  
no reproduce las conductas o acciones que observan en sus pares, no respeta las normas establecidas  
en los actividades lúdicas (independientemente de que estas sean guiadas por un adulto o por un  
compañero de mayor edad), no tolera la espera de su turno y su nivel de obediencia hacia las  
indicaciones del adulto se sitúa por debajo del 75 % de las ocasiones. Muchas de estas dificultades  
están relacionadas con sus problemas de lenguaje y con la comprensión de normas sociales, lo que  
indica que tiene una buena base en juego paralelo y expresión alegre, pero necesita mucho apoyo para  
usar palabras de cortesía, seguir instrucciones en grupo y respetar turnos, por lo que se debe practicar  
con juegos simples guiados, usar dibujos o tarjetas para enseñar “por favor”, “gracias” y saludos, y  
premiar cada pequeño avance en obediencia y espera de turno  
Gráfico 6  
Resultados de la guía Portage área de socialización 4 a 5 años  
Pide permiso para usar objetos que pertenecen a otros  
el 75% de las veces  
Se comporta en público de manera socialmente  
aceptable.  
Coopera con 2 ó 3 niños durante 20 minutos en una  
actividad (proyecto o juego).  
Se turna con 8 ó 9 niños en el juego.  
si  
Se disculpa sin que se le recuerde el 75% de las veces.  
no  
Trabaja solo en alguna tarea doméstica de 20 a 30  
minutos.  
Repite poemas, canciones o baila para otros.  
Contribuye a 1a conversación de los adultos.  
Pide ayuda cuando tiene alguna dificultad (para ir al  
baño o servirse algo de beber).  
0
0.2  
0.4  
0.6  
0.8  
1
1.2  
Fuente: elaboración propia.  
En la etapa de 4 a 5 años, el niño evidencia logros consolidados en dos competencias específicas:  
pedir disculpas de manera espontánea en al menos el 75 % de las ocasiones en que corresponde, y  
solicitar asistencia cuando enfrenta dificultades prácticas (por ejemplo, al ir al baño o servirse agua).  
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Sin embargo, presenta limitaciones significativas en múltiples indicadores de socialización propios de  
esta edad: no solicita permiso en el 75 % de las situaciones en que desea usar pertenencias ajenas, no  
mantiene un comportamiento socialmente adecuado en espacios públicos, no logra cooperar con  
grupos de 2 o 3 compañeros durante 20 minutos en actividades conjuntas (ya sean proyectos o juegos),  
no respeta el turno cuando participa con 8 o 9 niños, no es capaz de realizar de forma autónoma tareas  
domésticas simples durante 20-30 minutos, no recita poemas ni canta o baila frente a otros de manera  
espontánea, y no contribuye activamente a las conversaciones mantenidas por los adultos.  
En el rango de 4 a 5 años, la persona logra disculparse sola en el 75% de las veces y pedir ayuda cuando  
necesita algo práctico, como ir al baño o servirse agua. Esto muestra que reconoce sus errores y sabe  
buscar apoyo en momentos concretos. Sin embargo, no pide permiso para usar cosas ajenas el 75%  
de las veces, no se comporta bien en lugares públicos, no coopera con 2 o 3 niños en juegos o  
proyectos por 20 minutos, no espera turno con varios niños, no hace tareas del hogar solo por 20-30  
minutos, no repite canciones o poemas para otros ni participa en charlas de adultos. En general, su  
nivel social en esta etapa es bajo ya que, si bien avanza en reconocer fallos y pedir ayuda, pero por otra  
parte le cuesta la cortesía con objetos, la cooperación en grupo, la paciencia y la participación activa.  
Gráfico 7  
Resultados de la guía Portage área de socialización 5 a 6 años  
Dramatiza partes de un cuento, desempeñando un papel o usando títeres.  
Se fija metas a si mismo y realiza la actividad.  
Hace planos y construye, empleando herramientas simples (planos  
inclinados, palanca, polea).  
Elige sus propios amigos.  
Consuela a sus compañeros de juego que están afligidos.  
si  
Sigue las reglas de un juego de razonamiento verbal.  
no  
Participa en la conversación durante las comidas.  
Imita los papeles que desempeñan los adultos.  
Explica a otros las reglas de un juego o de una actividad  
Coopera con 4 ó 5 niños sin supervisión constante.  
Manifiesta sus sentimientos: enfado, felicidad, cariño.  
0
0.2  
0.4  
0.6  
0.8  
1
1.2  
Fuente: elaboración propia.  
En la etapa de 4 a 5 años, el niño evidencia logros consolidados en dos competencias específicas:  
pedir disculpas de manera espontánea en al menos el 75 % de las ocasiones en que corresponde, y  
solicitar asistencia cuando enfrenta dificultades prácticas (por ejemplo, al ir al baño o servirse agua).  
Sin embargo, presenta limitaciones significativas en múltiples indicadores de socialización propios de  
esta edad: no solicita permiso en el 75 % de las situaciones en que desea usar pertenencias ajenas, no  
mantiene un comportamiento socialmente adecuado en espacios públicos, no logra cooperar con  
grupos de 2 o 3 compañeros durante 20 minutos en actividades conjuntas (ya sean proyectos o juegos),  
no respeta el turno cuando participa con 8 o 9 niños, no es capaz de realizar de forma autónoma tareas  
domésticas simples durante 20-30 minutos, no recita poemas ni canta o baila frente a otros de manera  
espontánea, y no contribuye activamente a las conversaciones mantenidas por los adultos. En el rango  
de 5 a 6 años, la persona no logra ninguno de los ítems evaluados. No expresa sentimientos como  
enfado, alegría o cariño; No logra cooperar con grupos de cuatro o cinco compañeros en ausencia de  
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ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 1 p 3489.  
supervisión adulta, no es capaz de transmitir las normas de un juego a otros niños y no reproduce los  
roles propios de los adultos en situaciones cotidianas; no participa en charlas durante las comidas; no  
sigue normas en juegos que requieren palabras; no consuela a otros niños tristes; no elige amigos por  
sí misma; no usa herramientas simples para construir; no se pone metas ni las cumple; y no representa  
cuentos con roles o títeres, esto indica un desarrollo social muy limitado, debido a que no hay avances  
en expresión emocional, cooperación independiente, empatía ni juego simbólico.  
Re aplicación de la guía Portage (Post test)  
Gráfico 8  
Resultados de la guía Portage Post test área de socialización 1 a 2 años  
Saluda a otros niños ya adultos conocidos cuando se le recuerda.  
Comparte objetos o comida con otro niño cuando se le pide.  
Juega con 2 ó 3 niños de su edad.  
Cuando está cerca de un objeto prohibido, retira la mano y dice “no"…  
Tira de otra persona para mostrarle alguna acción u objeto.  
Entrega un libro al adulto para que lo lea o lo comparta con él.  
Repite las acciones que provocan risa o atraen la atención.  
Abraza y carga una muñeca o juguete suave.  
si  
no  
Post test si  
Post test no  
Toma parte con otra persona en juegos que ayudan a desarrollar la…  
Explora activamente su medio ambiente  
Acepta la ausencia de los padres continuando sus actividades,…  
Toma parte en juegos con otro niño, empujando cochecitos o…  
Juega cuando hay otro niño presente, pero cada uno realiza por…  
Imita al adulto en tareas simples (sacudir ropa, extender las mantas…  
0
0.5  
1
1.5  
2
2.5  
Fuente: elaboración propia.  
En la evaluación posterior, correspondiente al rango etario de 1 a 2 años, se registró un avance muy  
significativo en los indicadores que inicialmente no dominaba. En concreto, el niño pasó a cumplir  
satisfactoriamente los siguientes aspectos: (saluda a otros niños ya adultos conocidos cuando se le  
recuerda, comparte objetos o comida con otro niño cuando se le pide, juega con 2 ó 3 niños de su edad,  
cuando está cerca de un objeto prohibido, retira la mano y dice “no" cuando se le recuerda, toma parte  
en juegos con otro niño, empujando cochecitos o haciendo rodar pelotas, de 2 a 5 minutos, toma parte  
con otra persona en juegos que ayudan a desarrollar la destreza manual (tira de cuerdas, gira bolas,  
imita al adulto en tareas simples (sacudir ropa, extender las mantas en la cama, sostener los cubiertos).  
Esto representa un total de 12 ítems alcanzados, frente a los únicamente 5 que lograba en la evaluación  
inicial. Dicha diferencia pone de manifiesto un progreso notable y altamente positivo dentro de los  
parámetros esperados para esta etapa del desarrollo.  
En la post-evaluación del rango de 1 a 2 años, se observa una mejora notable: ahora logra 12 ítems que  
antes no realizaba, como saludar a niños y adultos cuando se le recuerda, compartir objetos o comida  
si se le pide, jugar con 2 o 3 niños, retirar la mano de algo prohibido diciendo “no” al recordárselo,  
anticipa en juegos simples con otro niño (empujar cochecitos o rodar pelotas, 2-5 minutos) y lleva a  
cabo actividades de destreza manual junto a otra persona (tirar cuerdas o girar bolas e imitar tareas  
del adulto (sacudir ropa, extender mantas o sostener cubiertos).Antes solo cumplía 5 ítems, por lo que  
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ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 1 p 3490.  
ha avanzado en más del doble. Esto refleja que, con apoyo y práctica, está desarrollando mejor la  
interacción, el autocontrol y la cooperación básica.  
Gráfico 9  
Resultados de la guía Portage Post test área de socialización 2 a 3 años  
Muestra que comprende los sentimientos.  
Escoge cuando se le pide  
Juega a disfrazarse con ropa de adulto  
si  
Trata de ayudar a los padres en las tareas domésticas  
haciendo parte de ellas (sujeta un recogedor)  
no  
Dice “por favor" y “gracias” cuando se le recuerda.  
Post si  
Post no  
Durante 5 a 10 minutos presta atención a música o cuentos.  
Puede traer o llevar un objeto o traer a una persona de otro  
cuarto, si se le dan instrucciones.  
Obedece a los padres el 50% de las veces.  
0
0.5  
1
1.5  
2
2.5  
Fuente: elaboración propia.  
En la última aplicación del instrumento de evaluación se constató un avance significativo en los  
indicadores correspondientes a la franja de 2 a 3 años. El niño alcanzó un total de 8 ítems nuevos o  
mejorados, entre los que destacan: la manifestación de comprensión emocional, el uso de “por favor”  
y “gracias” mediante gestos cuando se le recuerda, y un incremento en el nivel de obediencia hasta  
aproximadamente el 50 % de las ocasiones. Estos progresos se suman a los 6 ítems que ya dominaba  
desde la evaluación inicial (selecciona objetos cuando se le solicita, mantiene la atención en cuentos  
o música durante 5-10 minutos, y trae o lleva objetos o personas de otra habitación siguiendo  
instrucciones claras). No obstante, aún no logra cumplir con 2 indicadores propios de esta edad: (juega  
a disfrazarse con ropa de adulto, trata de ayudar a los padres en las tareas domésticas haciendo parte  
de ellas (sujeta un recogedor). El progreso observado es altamente positivo, pasando de 6 a 14 ítems  
cumplidos dentro del rango etario de 2 a 3 años  
En la última evaluación se constató un avance significativo dentro del rango etario de 2 a 3 años. El  
niño alcanza ahora 8 ítems nuevos o mejorados, destacando especialmente el reconocimiento de las  
emociones de los demás, el uso de expresiones de cortesía (“por favor” y “gracias”) mediante gestos  
cuando se le recuerda, y un nivel de obediencia que llega al menos al 50 % de las ocasiones. Estos  
progresos se suman a las 6 competencias que ya dominaba desde la evaluación inicial: seleccionar  
objetos cuando se le solicita, mantener la atención durante 5-10 minutos en actividades como escuchar  
música o cuentos, y traer o llevar objetos o personas desde otra habitación siguiendo instrucciones  
claras. De esta forma, únicamente permanecen pendientes dos indicadores: (juega a disfrazarse con  
ropa de adulto) y (trata de ayudar a los padres en las tareas domésticas haciendo parte de ellas, como  
sujetar un recogedor).  
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ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 1 p 3491.  
Gráfico 10  
Resultados de la guía Portage Post test área de socialización 3 a 4 años  
Juega cerca de otros niños y habla con ellos cuando trabajan en sus  
propios proyectos (30 minutos).  
Permanece en su propio patio o jardín.  
Obedece al adulto el 75% de las veces.  
Sigue las reglas de juegos en grupo dirigidos por un niño mayor.  
Espera su turno.  
si  
Contesta al teléfono, llama al adulto o habla con personas conocidas.  
Dice “por favor" y .”gracias" el 50% de las veces sin que se le recuerde.  
Pide permiso para usar el juguete con el cual está jugando otro niño.  
Sigue las reglas de juegos en grupo dirigidos por un adulto.  
Saluda a adultos conocidos, sin que se le recuerde -.  
Sigue las reglas del juego, imitando las acciones de los demás niños.  
Canta y baila al escuchare música.  
no  
Post test si  
Post test no  
0
0.5  
1
1.5  
2
2.5  
Fuente: elaboración propia.  
En la franja etaria de 3 a 4 años se registró un progreso muy significativo. Actualmente el niño cumple  
con 6 indicadores nuevos: (sigue las reglas de juegos en grupo dirigidos por un niño mayor, espera su  
turno, dice “por favor” y “gracias” el 50 % de las veces sin necesidad de recordatorio, sigue las reglas  
del juego imitando las acciones de los demás niños, saluda a adultos conocidos de forma espontánea,  
sigue las reglas de juegos en grupo dirigidos por un adulto).Estos logros se añaden a los 3 ítems que  
ya dominaba previamente: (permanece en su propio patio o jardín, pide permiso para usar el juguete  
con el cual está jugando otro niño, canta y baila al escuchar música), alcanzando así un total de 9 ítems  
cumplidos de los 12 esperados para esta edad. Solo permanecen pendientes 3 indicadores: (obedece  
al adulto el 75 % de las veces, juega cerca de otros niños y habla con ellos cuando trabajan en sus  
propios proyectos (30 minutos), y contesta al teléfono, llama al adulto o habla con personas  
conocidas).En definitiva, el avance es altamente positivo, al haber triplicado el número de  
competencias alcanzadas (de 3 a 9 ítems) dentro de este rango de edad  
En la post-evaluación del rango de 3 a 4 años, se observa un avance importante: ahora cumple 9 de 12  
ítems. Destacan los nuevos logros como seguir reglas en juegos grupales dirigidos por un adulto o por  
un niño mayor, esperar turno, imitar acciones de otros niños, decir “por favor” y “gracias” la mitad de  
las veces sin ayuda y saludar a adultos conocidos por iniciativa propia, además, refuerza habilidades  
previas como quedarse en su patio, pedir permiso para usar juguetes ajenos y cantar o bailar con  
música. Solo quedan pendientes obedecer al adulto el 75% de las veces, mantener juego paralelo con  
charla por 30 minutos y usar el teléfono o iniciar conversaciones, al pasar de 3 a 9 ítems cumplidos,  
mostro una mayor autonomía en normas sociales y juego cooperativo.  
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Gráfico 11  
Resultados de la guía Portage Post test área de socialización 4 a 5 años  
Pide permiso para usar objetos que pertenecen a otros el  
75% de las veces  
Se comporta en público de manera socialmente aceptable.  
Coopera con 2 ó 3 niños durante 20 minutos en una  
actividad (proyecto o juego).  
Se turna con 8 ó 9 niños en el juego.  
Si  
Se disculpa sin que se le recuerde el 75% de las veces.  
Trabaja solo en alguna tarea doméstica de 20 a 30 minutos.  
baila para otros.  
No  
Post test Si  
Post test No  
Contribuye a 1a conversación de los adultos.  
Pide ayuda cuando tiene alguna dificultad (para ir al baño o  
servirse algo de beber).  
0
0.5  
1
1.5  
2
2.5  
Fuente: elaboración propia.  
En la evaluación inicial, correspondiente al rango de 4 a 5 años, el niño solo alcanzaba 2 indicadores:  
(pide ayuda cuando tiene alguna dificultad (para ir al baño o servirse algo de beber) y se disculpa sin  
que se le recuerde el 75 % de las veces).En la post-evaluación se incorporaron 4 competencias nuevas,  
logrando actualmente: (baila para otros, se turna con 8 o 9 niños en el juego, se comporta en público  
de manera socialmente aceptable, pide permiso para usar objetos que pertenecen a otros el 75 % de  
las veces). De esta forma, el total de ítems cumplidos asciende a 6 de los 9 esperados para esta etapa.  
Aún permanecen pendientes 3 indicadores que no ha logrado desarrollar: (contribuye a la conversación  
de los adultos, trabaja solo en alguna tarea doméstica de 20 a 30 minutos, coopera con 2 o 3 niños  
durante 20 minutos en una actividad (proyecto o juego)).  
En la post-evaluación del rango de 4 a 5 años, la persona mantiene las dos habilidades iniciales: pedir  
ayuda para ir al baño o servirse algo, y disculparse sola en el 75% de las veces. A ellas se suman cuatro  
avances nuevos: bailar para otros, turnarse con 8 o 9 niños, comportarse bien en público y pedir  
permiso para usar cosas ajenas en el 75% de los casos. En total, ahora cumple 6 de 9 ítems, No  
obstante, aún no alcanza tres indicadores clave de esta etapa: incorporarse activamente a las  
conversaciones mantenidas por los adultos, realizar de manera autónoma una tarea doméstica durante  
20-30 minutos y colaborar de forma sostenida con dos o tres compañeros en una actividad o proyecto  
lúdico por espacio de 20 minutos.  
Aun así, el incremento registrado de 2 a 6 ítems cumplidos refleja un avance muy positivo,  
especialmente en aspectos como la cortesía, el control de la impulsividad (esperar turno y comportarse  
adecuadamente en público) y la aceptación de normas sociales básicas.  
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Gráfico 12  
Resultados de la guía Portage Post test área de socialización 5 a 6 años  
Dramatiza partes de un cuento, desempeñando un papel o usando  
títeres.  
Se fija metas a si mismo y realiza la actividad.  
Hace planos y construye, empleando herramientas simples (planos  
inclinados, palanca, polea).  
Elige sus propios amigos.  
Consuela a sus compañeros de juego que están afligidos.  
Sigue las reglas de un juego de razonamiento verbal.  
Participa en la conversación durante las comidas.  
Imita los papeles que desempeñan los adultos.  
si  
no  
Post test Si  
Post test No  
Explica a otros las reglas de un juego o de una actividad  
Coopera con 4 ó 5 niños sin supervisión constante.  
Manifiesta sus sentimientos: enfado, felicidad, cariño.  
0
0.5  
1
1.5  
2
2.5  
Fuente: elaboración propia.  
En la última aplicación del post-test se detectó un progreso moderado en el rango etario de 5 a 6 años.  
De los 11 indicadores evaluados, el niño pasó a cumplir 4 ítems que antes no dominaba: (elige sus  
propios amigos, consuela a sus compañeros de juego que están afligidos, coopera con 4 o 5 niños sin  
supervisión constante, manifiesta sus sentimientos: enfado, felicidad, cariño).  
Sin embargo, continúa sin alcanzar la mayoría de los indicadores propios de esta etapa,  
específicamente: (explica a otros las reglas de un juego o de una actividad, imita los papeles que  
desempeñan los adultos, participa en la conversación durante las comidas, sigue las reglas de un juego  
de razonamiento verbal, hace planos y construye empleando herramientas simples (planos inclinados,  
palanca, polea), se fija metas a sí mismo y realiza la actividad, dramatiza partes de un cuento  
desempeñando un papel o usando títeres)  
En la post-evaluación del rango de 5 a 6 años, se observa una leve mejora: ahora cumple 4 de 11 ítems  
los avances son elegir sus propios amigos, consolar a compañeros tristes, cooperar con 4 o 5 niños  
sin supervisión constante y expresar sentimientos como enfado, felicidad o cariño, sin embargo aún  
no logra explicar reglas de juegos, imitar roles de adultos, participar en charlas durante las comidas,  
seguir normas en juegos con palabras, construir con herramientas simples, ponerse metas y cumplirlas  
ni dramatizar cuentos con roles o títeres., por lo que presenta un notable progres en empatía, expresión  
emocional y cooperación básica.  
DISCUSIÓN  
A partir de lo observado en el trabajo de campo y de lo que mencionan los autores que han estudiado  
el tema, este estudio quiso comprobar si el juego realmente sirve para mejorar las habilidades sociales  
en adolescentes con discapacidad intelectual. Por eso se registró todo con distintas herramientas y se  
centró en un caso de estudio. El objetivo fue observar de qué manera los juegos pueden ayudarlo a  
relacionarse mejor.  
En muchos casos las habilidades sociales están muy limitadas; la mayoría de las veces solo llega a un  
saludo básico. Y aunque la discapacidad intelectual influye, el principal obstáculo ha sido la falta de  
oportunidades y experiencias sociales ricas desde la infancia. El trabajo se realizó en dos lugares:  
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ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 1 p 3494.  
primero en la casa del adolescente y luego en la Unidad Educativa Especializada Ciudad de Loja N°1,  
se trabajó con un adolescente de 17 años con discapacidad intelectual, su padre y un profesor.  
La recopilación y análisis de los datos facilitó responder al primer objetivo de la investigación, que fue:  
Explorar el nivel de habilidades sociales del adolescente con discapacidad intelectual. Para esto, se  
utilizaron instrumentos claves que incluyeron dos cuestionarios, los cuales se entregaron al docente  
encargado, una entrevista semiestructurada realizada al padre, y la aplicación de la Guía Portage.  
En primer lugar, al docente se le entregaron dos cuestionarios para evaluar las conductas no verbales  
y verbales del adolescente con discapacidad intelectual moderada y severa. En el primer cuestionario,  
se identificó que uno de los principales retos del adolescente era la falta de autorregulación emocional,  
además de depender de otras personas para su cuidado personal y no reconocer claramente los límites  
físicos en contextos formales. Por otro lado, el cuestionario de conductas verbales mostró que el  
adolescente tenía problemas para mantener una interacción continua y empática, como sostener  
conversaciones, escuchar activamente, aceptar límites y responder adecuadamente. Estos hallazgos  
coinciden con lo señalado por Alvarado Criollo et al. (2024), quienes destacan que la falta de  
habilidades sociales no solo afecta la comunicación, sino que también dificulta la autonomía personal  
y la adaptación a diferentes entornos, debido a que las personas con discapacidad intelectual  
moderada o severas presentan limitaciones en el reconocimiento y manejo de sus emociones, lo que  
afecta su autorregulación y sus relaciones con el entorno.  
Luego, se aplicó una entrevista semiestructurada al padre para conocer cómo se desenvuelve el  
adolescente en otros espacios, especialmente en el hogar, y verificar si existen dificultades para  
interactuar con personas desconocidas. Esto coincide con lo expuesto por Forero-Beltrán et al. (2021),  
quienes explican que las personas con discapacidad intelectual suelen presentar problemas para  
relacionarse con otros debido a la timidez, inseguridad, desinterés o dependencia.  
Finalmente, la aplicación de la Guía Portage revelo déficits significativos en dimensiones clave como  
la autonomía personal, la autorregulación emocional, la capacidad de cooperación y la expresión  
afectiva. Dichos hallazgos coinciden con lo expuesto por Cuzquillo-Puruncajas y Esmeraldas-García  
(2020) quienes destacan que las personas con discapacidad intelectual suelen presentar importantes  
obstáculos para reconocer, nombrar y regular sus emociones, lo que frecuentemente deriva en  
alteraciones del estado de ánimo y dificultades en los procesos comunicativos.  
Cabe resaltar que, aunque la Guía Portage está dirigida originalmente a la franja de 0 a 6 años, su  
utilización resulta plenamente pertinente en este caso al corresponderse con la edad mental del  
adolescente evaluado, garantizando así una interpretación más ajustada y válida de los resultados  
obtenidos.  
En relación con lo mencionado anteriormente, se ha observado la necesidad de dar respuesta a esta  
problemática. Por esta razón, se planteó como segundo objetivo) Construir una propuesta alternativa  
con juegos orientados a mejorar las habilidades sociales de un adolescente con discapacidad  
intelectual. Las actividades lúdicas propuestas fueron diseñadas específicamente considerando las  
particularidades y necesidades individuales del caso en estudio, y las habilidades sociales ausentes,  
con el propósito de estimularlas a través de actividades grupales. Esto se debe a que dichas  
habilidades se desarrollan de manera más efectiva en contextos sociales donde se fomenta la  
interacción con los demás.  
Este enfoque refuerza lo planteado por Arechavaleta-Viñuales (2019), quien destaca que es  
fundamental promover talleres, programas y actividades que fomenten un aprendizaje lúdico y  
significativo, estas acciones permiten que las personas con discapacidad intelectual desarrollen sus  
destrezas sociales desde edades tempranas, un factor imprescindible, dado que estas capacidades  
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ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 1 p 3495.  
impulsan un aprendizaje más holístico y apoyan directamente su evolución personal y su participación  
social a lo largo de los años.  
Por dichas razones una vez creados los talleres se procedió a dar cumplimiento al tercer objetivo que  
consiste en Evaluar la propuesta alternativa basada en el juego para desarrollar las habilidades  
sociales del adolescente con discapacidad intelectual fue posible observar una notable mejora en la  
capacidad del adolescente para relacionarse de manera positiva con los demás, particularmente en el  
respeto a la distancia corporal con personas nuevas, lo que demuestra una mejora en la comprensión  
de normas sociales. Asimismo, se observó una mejora en cuanto a la autorregulación emocional,  
especialmente en el manejo del enojo cuando concluye una actividad de su preferencia, lo cual denota  
una comprensión progresiva de las normas sociales.  
Coincidiendo con Carrera y Mozzarella (2001, como se citan en Álvarez y Arias, 2024), la teoría de  
Vygotsky explica que aprendemos de forma activa: no recibimos el conocimiento ya hecho, sino que lo  
vamos construyendo nosotros mismos cuando interactuamos con otras personas. Para él, el  
aprendizaje es algo profundamente social: lo que aprendemos depende mucho del entorno en el que  
estamos y de las relaciones que tenemos con los demás. Es decir que para que una persona desarrolle  
bien su pensamiento y sus capacidades, necesita estar rodeada de interacciones positivas y de apoyo.  
CONCLUSIÓN  
Se exploró las competencias sociales del adolescente con discapacidad intelectual se logró reconocer  
las herramientas comunicativas de las que disponía, incluyendo las áreas que pueden beneficiarse de  
un acompañamiento más específico, brindando una base fija para crear intervenciones que favorezcan  
su desarrollo en cuanto a la mejora de habilidades como: la autorregulación, tolerancia, y la empatía.  
Se creó una propuesta alternativa orientada a promover el desarrollo integral del adolescente con  
discapacidad intelectual usando el juego, como herramienta educativa, que permite crear entornos  
dinámicos, accesibles y motivadores que facilitan el aprendizaje vivencial de habilidades sociales y  
contribuyen al fortalecimiento de los vínculos interpersonales.  
Se evaluó la propuesta alternativa basada en el juego, misma que demostró una gran utilidad en el  
fortalecimiento de habilidades sociales, ofreciendo su incorporación en diferentes entornos, por tanto,  
se confirmó su validez como estrategia orientada mejorar desarrollo social, mejorando la  
autorregulación, tolerancia a la espera, trabajo colaborativo y comprensión de normas sociales.  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 1 p 3496.  
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