Este estudio se basa en enfoques socioculturales del aprendizaje que ven la lectura como una práctica
social influenciada por el lenguaje, la interacción y los recursos didácticos. Desde esta perspectiva,
Vygotsky (2009) sugiere que los procesos de aprendizaje se desarrollan a través de la interacción con
otros, y que el lenguaje juega un papel fundamental en la organización del pensamiento. En este
contexto, los materiales didácticos funcionan como mediadores culturales que facilitan la
construcción compartida de significados y el desarrollo de habilidades cognitivas más complejas.
La lectura, entendida como una práctica sociocultural, va más allá de simplemente decodificar signos
escritos. Cassany (2006) menciona que leer implica participar en prácticas sociales de interpretación,
donde entran en juego conocimientos previos, valores y contextos culturales. Esta visión nos ayuda a
ver la lectura como un proceso activo en el que el lector dialoga con el texto y crea significado a partir
de su propia experiencia. Complementariamente, Solé (2012) destaca que la comprensión lectora
requiere la creación de representaciones mentales coherentes, lo que significa inferir, anticipar y
reflexionar sobre la información del texto.
Desde la perspectiva de la literacidad crítica, Freire (2004) ofrece una visión transformadora de la
lectura, argumentando que esta debe permitir a las personas interpretar y cuestionar la realidad. Así, la
lectura se convierte en un acto de conocimiento que promueve la conciencia y el pensamiento crítico.
Esta idea se alinea con los planteamientos de Paul y Elder (2006), quienes definen el pensamiento
crítico como un proceso reflexivo enfocado en el análisis, la evaluación y la toma de decisiones
informadas. Por lo tanto, la lectura crítica implica cuestionar los textos, identificar supuestos y formar
juicios propios.
La creatividad educativa es un pilar fundamental en el marco teórico. Guilford (1967) fue quien
introdujo el concepto de pensamiento divergente, que se refiere a la habilidad de generar ideas
originales y múltiples soluciones ante una situación específica. Este enfoque ha sido retomado por
Robinson (2011), quien subraya la importancia de crear entornos educativos que fomenten la
imaginación, la expresión y la exploración simbólica. Desde esta perspectiva, la creatividad no se ve
como una habilidad aislada, sino como un elemento esencial para un aprendizaje significativo.
En cuanto a los materiales didácticos, Zabala y Arnau (2014) destacan que estos impactan
directamente en la actividad mental de los estudiantes y en la calidad de los aprendizajes que se
producen. Cuando los materiales promueven la interacción, la expresión oral y la reflexión, se estimulan
procesos cognitivos y comunicativos complejos. En este contexto, el kamishibai y los susurradores se
presentan como recursos didácticos que combinan narración, oralidad y escucha activa, favoreciendo
la creación de experiencias lectoras significativas.
El kamishibai, al unir imagen, texto y narración oral, impulsa la comprensión narrativa, la secuenciación
de ideas y la expresión verbal. Por su parte, los susurradores crean un ambiente de lectura íntima que
refuerza la atención, la sensibilidad lingüística y el vínculo afectivo con las palabras. Desde una
perspectiva sociocultural, estas prácticas fomentan la participación activa del lector y la resignificación
del texto, elementos clave para desarrollar habilidades lingüísticas y pensamiento crítico.
En resumen, el marco teórico nos ayuda a entender cómo el uso intencionado del kamishibai y los
susurradores puede impulsar la lectura desde una perspectiva crítica y creativa. Además, respalda la
relevancia del estudio al conectar teorías sobre el aprendizaje, la lectura crítica y la creatividad
educativa, proporcionando una base conceptual sólida para analizar las experiencias de mediación
lectora que se exploran en la investigación.
RESULTADOS
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 1 p 3401.