INTRODUCCIÓN
La gestión inadecuada de los residuos sólidos urbanos representa uno de los principales retos
ambientales, sociales y económicos en el estado de Hidalgo. El incremento de tiraderos a cielo abierto
y la falta de infraestructura adecuada para el tratamiento de residuos han derivado en problemas de
contaminación ambiental, afectaciones a la salud pública, conflictos sociales, así como afectaciones
en el sector financiero para los gobiernos municipales.
En el estado de Hidalgo, diversos municipios enfrentan problemas asociados a la disposición final de
residuos, lo que genera impactos ambientales, riesgos para la salud pública y gastos financieros para
los gobiernos locales. En el municipio de Actopan, la generación diaria de residuos sólidos alcanza
aproximadamente cien toneladas, lo que ha obligado al traslado de los desechos a instalaciones
ubicadas fuera de su territorio, generando gastos continuos para la administración municipal. Esta
situación limita recursos que podrían destinarse a otras áreas de desarrollo social y pone en evidencia
la necesidad de analizar alternativas para la gestión local de los residuos.
En este contexto, la propuesta de instalación de una Planta Tratadora de Residuos (PTR) en la
comunidad de La Estancia, municipio de Actopan, adquiere relevancia no solo como alternativa para
atender la problemática del manejo de residuos, sino también como detonante de tensiones sociales
relacionadas con la percepción de riesgo ambiental y los procesos de toma de decisiones públicas.
Desde la perspectiva de la gestión integral de residuos, la Ley de Prevención y Gestión Integral de
Residuos del Estado de Hidalgo establece que el manejo de los residuos debe realizarse mediante
acciones normativas, financieras y sociales orientadas a reducir impactos ambientales y optimizar
recursos. Asimismo, la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente contempla
instrumentos como la evaluación de impacto ambiental para proyectos que puedan generar efectos
significativos en el entorno. Estas disposiciones se sustentan en el reconocimiento constitucional del
derecho a un medio ambiente sano, establecido en el artículo 4° de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos.
La ubicación inadecuada o la operación deficiente de infraestructuras de tratamiento de residuos
puede provocar contaminación del suelo, del agua y del aire, así como conflictos sociales derivados de
la falta de información y participación comunitaria.
Desde el enfoque de la gobernanza ambiental, autores como Zurbriggen, Pérez y Mazzeo (2022)
sostienen que la sostenibilidad ambiental depende no solo del cumplimiento normativo, sino de la
interacción entre Estado, sociedad y sector privado en los procesos de toma de decisiones. De manera
similar, Hincapié (2022) señala que la inclusión en las políticas ambientales fortalece la legitimidad
institucional y reduce la conflictividad socioambiental.
En proyectos de infraestructura ambiental, como las plantas tratadoras de residuos, la evaluación de
impacto ambiental y social constituye una herramienta fundamental para identificar efectos
potenciales y anticipar conflictos. Sin embargo, cuando estos instrumentos carecen de mecanismos
efectivos de participación social o de comunicación transparente, pueden surgir procesos de oposición
comunitaria que transforman un proyecto en un conflicto socioambiental.
En el municipio de Actopan, la propuesta de instalación de una PTR en la comunidad de La Estancia ha
generado preocupación entre los habitantes, cuya economía se basa principalmente en la agricultura
y la ganadería, actividades que dependen de la calidad del suelo y del agua subterránea. La percepción
de posibles riesgos ambientales, sumada a la percepción de falta de transparencia institucional y a la
limitada inclusión de la comunidad en la toma de decisiones, ha generado tensiones en el ámbito de la
gobernanza ambiental.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 93.