Mujeres proveedoras como grupo vulnerable en México:  
Percepciones desde la psicología y el derecho. Una revisión  
de la literatura  
Women breadwinners as a vulnerable group in Mexico: Perspectives from  
psychology and law. A review of the literature  
Karina Elenisse Goicochea Valenzuela  
Universidad Autónoma de Sinaloa  
Los Mochis México  
Fortino Cruz Salazar  
Universidad Autónoma de Sinaloa  
Los Mochis México  
Jorge Alejandro Cota Valenzuela  
Universidad Autónoma de Sinaloa  
Los Mochis México  
María de Nazareth Villalba Zayas1  
Universidad Autónoma de Sinaloa  
Los Mochis México  
Artículo recibido: 11 de noviembre de 2025. Aceptado para publicación: 18 de marzo de 2026.  
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.  
Resumen  
El presente artículo analiza la situación de las mujeres proveedoras en México desde un enfoque  
interdisciplinario que integra aportes de la psicología y el derecho. A partir de literatura existente,  
documentos oficiales y reportes especializados, se examinan las características socioeconómicas,  
los factores psicológicos involucrados y los desafíos jurídicos que enfrentan las mujeres que asumen  
el rol de proveedoras principales en el hogar. El trabajo identifica brechas legales, efectos  
psicosociales y limitaciones institucionales, y propone líneas futuras de investigación que fortalezcan  
las políticas públicas orientadas al bienestar y protección de este grupo vulnerable.  
Palabras clave: mujeres proveedoras, grupo vulnerable, derechos, políticas públicas  
Abstract  
This article analyzes the situation of female breadwinners in Mexico from an interdisciplinary  
perspective that integrates contributions from psychology and law. Based on existing literature, official  
1 Autora de correspondencia.  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 103.  
documents, and specialized reports, it examines the socioeconomic characteristics, psychological  
factors involved, and legal challenges faced by women who assume the role of primary breadwinners  
in the household. The study identifies legal gaps, psychosocial effects, and institutional limitations,  
and proposes future lines of research to strengthen public policies aimed at the well-being and  
protection of this vulnerable group.  
Keywords: women providers, vulnerable groups, rights, public policies  
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Cómo citar: Goicochea Valenzuela, K. E., Cruz Salazar, F., Cota Valenzuela, J. A., & Villalba Zayas, M.  
de N. (2026). Mujeres proveedoras como grupo vulnerable en México: Percepciones desde la  
psicología y el derecho. Una revisión de la literatura. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias  
Sociales y Humanidades 7 (2), 103 111. https://doi.org/10.56712/latam.v7i2.5531  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 104.  
INTRODUCCIÓN  
La creciente presencia de mujeres proveedoras en México, aquellas que contribuyen con la mayor parte  
del ingreso familiar o encabezan hogares como jefas de familia; representa un cambio significativo en  
las dinámicas sociales, psicológicas y económicas del país. Esta transformación se vincula con  
procesos más amplios de transición laboral femenina, aumentó del trabajo remunerado por parte de  
mujeres, rezagos en la redistribución del trabajo doméstico y persistencia de desigualdades de género.  
Desde la psicología, el rol de proveedora implica procesos de autoeficacia, resiliencia, identidad de  
género y manejo del estrés asociados con la doble carga laboral y doméstica (Navarro Ochoa, 2010).  
Desde el derecho, dicho rol se inscribe en marcos normativos que buscan proteger a las mujeres frente  
a la violencia económica y garantizar el acceso a derechos laborales, seguridad social y programas de  
apoyo (LGAMVLV, 2022).  
Analizar el fenómeno desde ambas disciplinas permite comprender cómo los factores individuales y  
estructurales se imbrican, generando oportunidades, tensiones y vulnerabilidades. Para ello, este  
artículo se apoya en literatura indexada, estudios recientes y documentos legales que permiten trazar  
un estado del arte y proponer orientaciones para el diseño de políticas públicas.  
En la actualidad la inestabilidad en el empleo, las condiciones económicas y el ingreso activo de la  
mujer al sector productivo, han generado una tensión con los roles y funciones tradicionalmente  
asignados a hombres y mujeres. Los hombres ya no son los únicos responsables de las necesidades  
materiales de la familia, poniéndose en cuestionamiento la identidad masculina construida a lo largo  
de la historia. Hoy en día se han dado avances hacia la igualdad de género en la participación en el  
trabajo, en sociedades que buscan ser más equitativas. (Mora, 2007; Weckström, 2012)  
El estudio de las mujeres proveedoras en México es relevante por múltiples razones. Primeramente, su  
papel económico es indispensable: se estima que la participación laboral femenina, que cabe  
mencionar, aún se encuentra por debajo del 50 %, podría aumentar significativamente el crecimiento  
económico nacional si se reducen barreras estructurales como la ausencia de servicios de cuidado y  
la discriminación laboral (Reuters, 2024).  
Así mismo, la condición de proveedora no se limita al aspecto económico, sino que implica retos  
psicológicos vinculados a la doble jornada, el estrés laboral, la carga mental y el estigma social que  
aún pesa sobre los hogares encabezados por mujeres (García & Pacheco, 2020). Las investigaciones  
cualitativas muestran que asumir la jefatura del hogar redefine papeles familiares, a veces  
fortaleciendo la autonomía económica, pero también incrementando la presión emocional (Navarro  
Ochoa, 2010).  
Desde la perspectiva jurídica, si bien México cuenta con legislación para combatir la violencia  
económica y patrimonial, su aplicación es heterogénea entre entidades federativas. Las mujeres  
proveedoras enfrentan obstáculos en acceso a la justicia, protección patrimonial, conciliación laboral  
y acceso a programas de apoyo. Asimismo, la persistencia de violencia económica y de género se  
mantiene como una de las principales causas de vulnerabilidad (Aguirre, 2023).  
Finalmente, la insuficiencia de políticas integradas (cuidado, empleo, salud mental y protección  
jurídica) demuestra una brecha entre normatividad y práctica institucional, lo que subraya la necesidad  
de estudios interdisciplinarios que articulen el bienestar psicológico con la garantía de derechos  
humanos.  
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Objetivos  
Objetivo general  
Analizar la literatura existente sobre la autopercepción de las mujeres proveedoras para  
identificar implicaciones psicosociales, violación de derechos y necesidades de política  
pública.  
Objetivos específicos  
Examinar la literatura académica sobre mujeres proveedoras, su salud mental y autonomía  
económica.  
Analizar el marco jurídico mexicano en relación con violencia económica, jefatura femenina y  
protección social.  
Identificar efectos psicológicos asociados al rol de proveedora en diferentes contextos  
familiares.  
METODOLOGÍA  
La presente investigación se desarrolló bajo un enfoque cualitativo, de tipo analíticointerpretativo,  
orientado a comprender las condiciones socioeconómicas, la violencia económica, el impacto  
psicológico y el marco jurídico que configuran la experiencia de las mujeres proveedoras, desde una  
perspectiva de género.  
Se empleó el método documental, mediante el análisis sistemático de fuentes secundarias, con el  
propósito de identificar y examinar aportes teóricos, empíricos y normativos relacionados con el objeto  
de estudio. La búsqueda de información se realizó en bases de datos académicas y repositorios  
institucionales reconocidos, tales como Scopus, SciELO, Redalyc y Google Scholar, así como en marcos  
normativos oficiales del Estado mexicano.  
Los criterios de inclusión contemplaron documentos publicados entre 2004 y 2025, en idioma español  
e inglés, que abordan de manera directa la provisión económica femenina, las dinámicas de violencia  
económica, el impacto psicológico, las relaciones familiares y las políticas públicas dirigidas a mujeres  
jefas de familia o proveedoras. Se consideraron artículos científicos, libros académicos, informes  
institucionales y legislación vigente. Como criterios de exclusión, se descartaron textos de divulgación,  
documentos sin respaldo académico y aquellos que no presentaran vinculación explícita con los  
objetivos de la investigación.  
La unidad de análisis estuvo conformada por documentos académicos y normativos que examinan la  
situación de las mujeres proveedoras, tanto principales como secundarias, en contextos rurales y  
urbanos. No se trabajó con población directa, sino con fuentes documentales.  
El análisis de la información se realizó mediante un análisis temático de contenido, a partir de  
categorías analíticas previamente definidas: condiciones socioeconómicas, violencia económica,  
impacto psicológico, dinámicas familiares y marco jurídico. Los documentos fueron revisados de  
manera exhaustiva, identificando coincidencias, contrastes y aportes relevantes para la construcción  
del análisis interpretativo.  
En cuanto a las consideraciones éticas, al tratarse de una investigación documental, no se requirió  
consentimiento informado. No obstante, se respetaron principios éticos fundamentales, como el uso  
responsable de la información, la correcta citación de las fuentes y el reconocimiento de la autoría  
intelectual, garantizando la integridad académica del estudio.  
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RESULTADOS  
Tabla 1  
Resultados categorizados de la revisión de la literatura  
Tema  
Hallazgos  
Condiciones  
socioeconómicas de  
las mujeres  
La literatura muestra que las mujeres proveedoras pertenecen a  
distintos estratos sociales, pero comparten desafíos comunes como  
salarios más bajos, limitaciones en acceso a seguridad social y  
sobrecarga laboral.  
proveedoras:  
En contextos rurales, la jefatura femenina está relacionada con  
migración masculina, precariedad laboral y cambios en la estructura  
familiar (Navarro Ochoa, 2010). En zonas urbanas, la informalidad  
laboral y la falta de cuidado infantil son factores que determinan la  
permanencia en el empleo.  
Los análisis de la función discriminante indicaron que aspectos del  
bienestar psicológico de las mujeres, las relaciones maritales y  
paternofiliales, y la división del trabajo discriminaban a las mujeres en  
cuatro grupos diferentes de proveedoras: proveedoras  
principales/secundarias, coproveedoras ambivalentes, coproveedoras y  
amas de casa. (Perry-Jenkins, M. et al., 1992)  
Según reportes recientes, si la participación laboral femenina alcanza  
niveles comparables con la masculina, el PIB del país podría aumentar  
de forma sustancial. (Reuters, 2024).  
Violencia económica y  
su impacto:  
Estudios en México documentan la relación entre ingresos femeninos,  
violencia doméstica y control económico por parte de la pareja (Aguirre,  
2023). La violencia económica incluye retención de ingresos, control  
patrimonial, privación de recursos y sabotaje laboral.  
La Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia  
tipifica estas conductas, pero en la práctica persisten obstáculos en  
denuncia, medidas de protección y acceso a justicia.  
Hoy en día, ha aumentado considerablemente la participación del  
hombre en la labor doméstica, sin embargo, no se ha logrado equiparar  
al de la mujer, ya que esta tiene mayor responsabilidad en cuanto a  
estas labores. No existe reciprocidad. Esto se explica debido La  
diferencia entre el aporte monetario del hombre, habitualmente  
considerado el primario, ya que su dedicación exclusiva al trabajo y las  
desigualdades salariales entre hombre y mujer le permiten superar el  
aporte económico de la mujer, considerado secundario; igualmente, los  
ingresos del hombre cobran mayor importancia por cuanto se destinan  
al sostén de la familia, mientras que para el proveedor secundario sus  
ingresos son para cubrir sus propios gastos o prevenir una eventual  
pérdida de apoyo por terminación de la unión (Parkman, 2004.).  
La literatura psicológica indica que las mujeres proveedoras enfrentan  
tensiones derivadas de la doble carga y del estigma cultural que vincula  
la provisión económica con la masculinidad tradicional (García &  
Pacheco, 2020).  
Impacto psicológico y  
dinámicas familiares:  
Las esposas con ambivalencia sobre sus responsabilidades como  
proveedoras tendían a reportar mayores niveles de depresión y  
sobrecarga, y una satisfacción marital significativamente menor. (Perry-  
Jenkins, M. et al., 1992)  
Otros estudios señalan efectos positivos como autonomía, sentido de  
logro y fortalecimiento de la autoestima, especialmente en mujeres que  
logran estabilidad laboral (Salcedo & Cruz, 2021).  
Basándonos en la literatura sobre los roles de género y la teoría de la  
conservación de los recursos, argumentamos que las mujeres (en  
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comparación con los hombres) se ven particularmente agotadas debido  
a que realizan una mayor proporción de trabajo cognitivo (una forma  
oculta de trabajo no remunerado involucrado en la gestión de un hogar),  
lo que lleva a resultados laborales debilitados. (Krstić, A. et al, 2025)  
Se puede decir que en la vida moderna la mayor participación de la  
mujer en el campo laboral ha demandado un replanteo de las funciones  
vitales que tradicionalmente eran asignadas al género femenino. Una de  
estas funciones es la que concierne al trabajo doméstico, que abarca  
tareas tales como la preparación de alimentos, la limpieza, el cuidado de  
los miembros de la familia o la dirección y gestión de labores y gastos.  
Este trabajo doméstico ha sido tradicionalmente asumido por las  
mujeres casi como una obligación social, mientras que los hombres se  
han visto eximidos de esta responsabilidad, participando en mayor o  
menor grado en ellas por decisión personal o familiar (Durán, 2006).  
México ha desarrollado instrumentos legales para proteger a mujeres  
jefas de familia.  
Marco jurídico y  
políticas públicas:  
Impulsar programas locales para el adelanto y desarrollo de las mujeres  
y mejorar su calidad de vida. Ley General de Víctimas (LGV) Art. 118,  
Fracc. VII, 2024 pero existe una brecha enorme entre la norma y su  
implementación.  
La falta de articulación entre políticas de cuidado, empleo y justicia  
genera escenarios donde la protección no es efectiva (LGAMVLV, 2022).  
Fuente: elaboración propia.  
Análisis integrado de las condiciones socioeconómicas, violencia económica, impacto psicológico y  
marco jurídico en mujeres proveedoras  
El estudio de las mujeres proveedoras requiere un abordaje multidimensional que articule factores  
económicos, sociales, psicológicos y normativos, dado que la provisión femenina no se limita al ámbito  
laboral, sino que incide de manera profunda en las dinámicas familiares, las relaciones de poder y el  
bienestar subjetivo.  
En primer lugar, las condiciones socioeconómicas constituyen el punto de partida estructural del  
fenómeno. La literatura evidencia que, si bien las mujeres proveedoras se insertan en distintos estratos  
sociales, comparten desventajas persistentes como menores ingresos, precariedad laboral,  
informalidad y acceso limitado a la seguridad social. Estas condiciones se acentúan de manera  
diferenciada según el contexto territorial: en zonas rurales, la jefatura femenina se asocia con la  
migración masculina y la precarización del empleo, mientras que en contextos urbanos la falta de  
servicios de cuidado infantil y la informalidad laboral condicionan la estabilidad ocupacional (Navarro  
Ochoa, 2010). Los hallazgos de Perry-Jenkins et al. (1992) refuerzan esta complejidad al mostrar que  
la provisión femenina adopta múltiples formas (proveedoras principales, secundarias, coproveedoras  
y amas de casa), las cuales se relacionan de manera diferenciada con el bienestar psicológico, la  
división del trabajo doméstico y las relaciones familiares. Desde una perspectiva macroeconómica,  
reportes de Reuters (2024) subrayan que una mayor participación laboral femenina tendría un impacto  
significativo en el crecimiento del PIB, lo que otorga relevancia económica y social al análisis de este  
grupo.  
No obstante, el incremento en la participación económica femenina no se traduce automáticamente  
en autonomía, debido a la persistencia de violencia económica como mecanismo de control. Estudios  
en México documentan cómo los ingresos femeninos pueden detonar prácticas de control patrimonial,  
retención de recursos y sabotaje laboral por parte de la pareja (Aguirre, 2023). Aunque estas conductas  
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están tipificadas en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, su aplicación  
enfrenta obstáculos estructurales. En este sentido, el planteamiento de Parkman (2004) resulta central,  
al evidenciar que la desigual valoración del aporte económico masculino considerado primario—  
frente al femenino frecuentemente concebido como secundarioreproduce relaciones de poder  
desiguales y legitima la subordinación económica de las mujeres, aun cuando estas contribuyen de  
manera sustantiva al sostenimiento del hogar.  
Estas desigualdades estructurales y relacionales tienen un impacto directo en el bienestar psicológico  
y las dinámicas familiares. La literatura psicológica señala que las mujeres proveedoras enfrentan  
tensiones derivadas de la doble carga laboral y del conflicto con normas de género tradicionales que  
asocian la provisión económica con la masculinidad (García & Pacheco, 2020). Los hallazgos de Perry-  
Jenkins et al. (1992) indican que la ambivalencia respecto al rol de proveedora se asocia con mayores  
niveles de depresión, sobrecarga y menor satisfacción marital. Sin embargo, otros estudios muestran  
que, en contextos de estabilidad laboral, la provisión económica puede generar efectos positivos como  
mayor autonomía, autoestima y sentido de logro (Salcedo & Cruz, 2021). Desde la teoría de la  
conservación de los recursos, Krstić et al. (2025) argumentan que las mujeres experimentan mayor  
agotamiento debido al trabajo cognitivo invisible vinculado a la gestión del hogar, lo que dialoga con  
los aportes de Durán (2006) sobre la histórica feminización del trabajo doméstico y de cuidados no  
remunerado.  
Finalmente, el marco jurídico y las políticas públicas configuran un nivel institucional que, aunque  
reconoce formalmente los derechos de las mujeres proveedoras y jefas de familia, presenta una brecha  
significativa entre la norma y su implementación. Instrumentos como la Ley General de Víctimas y la  
LGAMVLV contemplan medidas de protección y apoyo; sin embargo, la falta de articulación entre  
políticas de empleo, cuidados y acceso a la justicia genera escenarios de protección fragmentada,  
limitando su efectividad.  
En conjunto, estos ejes analíticos permiten comprender la provisión económica femenina como un  
fenómeno complejo y relacional, atravesado por desigualdades estructurales, dinámicas de poder,  
consecuencias psicosociales y limitaciones institucionales. Su integración aporta a la investigación un  
marco comprensivo que trasciende explicaciones unidimensionales y visibiliza las múltiples tensiones  
que enfrentan las mujeres proveedoras en contextos contemporáneos.  
DISCUSIÓN  
Desde la psicología, los factores emocionales, el estrés laboral y la resiliencia son centrales para  
comprender cómo las mujeres administran la provisión económica y el trabajo doméstico. Las esposas  
con ambivalencia sobre sus responsabilidades como proveedoras tendían a reportar mayores niveles  
de depresión y sobrecarga, y una satisfacción marital significativamente menor. (Perry-Jekins, M. et al,  
1992)  
Desde el derecho, la falta de efectividad en la protección de derechos laborales, patrimoniales y  
familiares limita la autonomía económica, pese a que existe jurisdicción que defiende la atención de  
las mujeres.  
Esta convergencia indica que las políticas públicas deben integrar salud mental, protección jurídica y  
apoyo económico, en lugar de abordarlas como áreas aisladas. Programas integrales para jefas de  
familia, asesoría jurídico-psicológica conjunta y acceso real a servicios de cuidado infantil son medidas  
necesarias.  
Después de analizar los hallazgos, los autores discutieron y se propusieron las siguientes posibilidades  
como futuras líneas de investigación:  
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Estudios longitudinales sobre trayectoria psicológica y económica de mujeres proveedoras.  
Evaluación del impacto de la violencia económica en la estabilidad laboral y bienestar emocional.  
Estudios comparativos entre entidades federativas sobre efectividad de políticas públicas.  
Modelos de intervención psico legal en centros de justicia, refugios y programas sociales.  
CONCLUSIÓN  
Las mujeres proveedoras representan un grupo fundamental para la economía y la cohesión social en  
México, no sólo por su contribución directa al ingreso familiar, sino por su papel en la sostenibilidad  
comunitaria, la movilidad social de sus hijas e hijos y la resiliencia de los hogares frente a crisis  
económicas o familiares. Sin embargo, esta centralidad contrasta con las múltiples desigualdades  
estructurales que persisten en torno a su rol. La evidencia revisada muestra que las mujeres  
proveedoras continúan enfrentando barreras significativas: discriminación laboral, brechas salariales,  
dificultades para acceder a trabajos formales, carencia de servicios de cuidado infantil, y exposición  
desproporcionada a violencia económica y patrimonial. A ello se suma la doble o triple jornada —  
remunerada, doméstica y emocionalque incrementa la carga mental y el desgaste psicológico.  
Desde la perspectiva psicológica, las transformaciones en la jefatura del hogar requieren analizar cómo  
las mujeres reconstruyen su identidad, gestionan la presión social y negocian dinámicas familiares que  
a menudo se sostienen sobre expectativas tradicionales de género. Si bien muchas mujeres  
encuentran en el rol proveedor una fuente de orgullo, autonomía y fortalecimiento personal, también se  
observan experiencias de estrés crónico, ansiedad, agotamiento y sensación de insuficiencia ante  
responsabilidades desbordadas. Estas tensiones psicológicas no son fenómenos individuales sino  
resultado directo de estructuras económicas, sociales y culturales que no se han adaptado al aumento  
de la participación laboral femenina.  
Por su parte, el derecho aporta una lectura crítica sobre la insuficiencia de los mecanismos  
institucionales. Aunque México cuenta con leyes avanzadas en materia de violencia de género y  
reconocimiento de derechos laborales, la aplicación desigual, la falta de accesibilidad a la justicia, la  
escasa coordinación entre instituciones y la ausencia de políticas de cuidado universales generan  
condiciones en las que las mujeres proveedoras continúan en situación de vulnerabilidad. La violencia  
económica es una de las formas más invisibilizadas, pero más extendidas que persiste como  
obstáculo para la autonomía y la consolidación del rol proveedor.  
Una aproximación interdisciplinaria demuestra que el fenómeno no puede explicarse ni atenderse  
desde una sola dimensión. Es indispensable articular diagnósticos que integren bienestar psicológico,  
protección jurídica, desarrollo económico, distribución del trabajo de cuidados y políticas laborales. El  
fortalecimiento del rol proveedor no depende únicamente de la agencia individual de las mujeres, sino  
de la capacidad del Estado y la sociedad para garantizar condiciones estructurales que faciliten la  
independencia económica y la seguridad personal.  
El desafío para México es avanzar hacia políticas integrales que aborden simultáneamente la  
protección jurídica, la autonomía económica, la corresponsabilidad en los cuidados y el bienestar  
emocional. Esto implica expandir servicios de cuidado infantil, asegurar condiciones laborales dignas,  
mejorar los mecanismos de denuncia y protección ante violencia económica, y garantizar atención  
psicológica accesible y culturalmente pertinente. Solo mediante una intervención articulada y  
sostenida será posible que el rol de proveedora se consolide como un espacio de empoderamiento  
real, libre de estigmas y violencias, y que las mujeres puedan ejercerlo en condiciones de libertad,  
seguridad y plena ciudadanía.  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 110.  
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