La literatura reciente destaca que Corea del Sur enfrenta limitaciones estructurales en producción
alimentaria, lo que la convierte en importador neto y en un mercado estratégico para proveedores
confiables de largo plazo (Woo, Ramirez, & Soonbae, 2021; Lee, & Lim, 2025; Best Food Importers,
2025). Al mismo tiempo, Corea se ubica entre las economías más avanzadas en tecnologías digitales
e inteligencia artificial, con fuerte orientación hacia la innovación productiva y la competitividad global
(WIPO, 2024; Seoulz, 2026). México, por su parte, ha impulsado desde 2018 una estrategia de
soberanía alimentaria orientada a reconfigurar el sistema agroalimentario bajo criterios de
sustentabilidad, salud pública y reducción de dependencias externas, mediante la transición
agroecológica, la sustitución de insumos externos y el fortalecimiento de capacidades locales (Altieri &
Toledo, 2011; Rodríguez & Medina, 2024).
En este proceso, el sistema científico-tecnológico nacional —incluidos centros públicos de
investigación, universidades y redes de innovación agroalimentaria— desarrolla tecnologías orientadas
a eficiencia productiva, reducción de huella ambiental, trazabilidad y mejora de rendimientos, apoyadas
por políticas de financiamiento a la ciencia, la tecnología y la innovación en ámbitos como
agroecología, bioeconomía, digitalización rural e inteligencia artificial aplicada (Rodríguez, Medina-
Romero, Barajas, Plascencia, Chávez & Cuevas, 2024). La incorporación estratégica de IA en la
producción agroecológica para optimizar insumos, anticipar riesgos climáticos, mejorar
certificaciones y reducir costos de transacción permite articular sostenibilidad ambiental con
vanguardia tecnológica y aprovechar de manera más robusta la ventaja comparativa y competitiva de
México en alimentos (Altieri & Toledo, 2011; Gaytán, Rodríguez & Medina, 2025). Bajo esta lógica, la
especialización agroecológica mexicana se convierte en un activo para esquemas de cooperación
internacional —como una alianza con Corea del Sur— en los que la provisión estable de alimentos
sostenibles se vincula con el fortalecimiento recíproco de soberanías alimentarias y tecnológicas
(Gaytán, Rodríguez & Medina, 2025; Licona et al., 2025).
Sobre esta base, el artículo se propone responder a la pregunta de si México y Corea del Sur pueden
construir una alianza estratégica que articule soberanía alimentaria y soberanía tecnológica a partir de
la complementariedad entre la capacidad mexicana de producir y exportar alimentos —cada vez más
agroecológicos y circulares— y la capacidad coreana de desarrollar e implementar tecnologías
avanzadas, en particular inteligencia artificial aplicada a sistemas productivos agroalimentarios. Para
ello, el estudio formula la hipótesis de que existe una coincidencia estratégica alta entre las dotaciones
de factores y capacidades estructurales de ambos países, y que esta coincidencia puede
operacionalizar en una matriz de dimensiones productivas, comerciales y tecnológicas, cuya
evaluación empírica permita identificar escenarios de cooperación bilateral viables y coherentes con
los objetivos de soberanía alimentaria y tecnológica en un contexto de incertidumbre global.
METODOLOGÍA
En cuanto al enfoque metodológico, el estudio adopta un enfoque cuantitativo de corte documental,
con un diseño no experimental, de carácter descriptivo–analítico y alcance exploratorio–explicativo,
adecuado para identificar patrones estructurales y formular hipótesis informadas sobre posibles
trayectorias de cooperación sin intervenir directamente en las variables analizadas. No se trabaja con
participantes humanos en sentido estricto, sino con unidades de análisis de tipo estructural: los
sistemas productivos, comerciales y tecnológicos de México y Corea del Sur, entendidos como sujetos
estructurales de comparación. En consecuencia, no se aplican criterios de elegibilidad individuales,
sino criterios de selección de indicadores estructurales, tales como su relevancia para la soberanía
alimentaria y tecnológica, su disponibilidad en fuentes oficiales y su comparabilidad internacional
(FAO, 2024; World Bank, 2024; WIPO, 2024).
La muestra se define como un conjunto de indicadores macroeconómicos y estructurales que
funcionan como variables proxy de capacidades alimentarias, tecnológicas y de inserción
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 129.