Competencias de enfermería en la unidad de cuidados  
intensivos adultos de un hospital del norte de México  
Nursing competencies in the adult intensive care unit of a hospital in  
northern Mexico  
Faustino Juanes Castro1  
https://orcid.org/0009-0005-7043-743X  
Universidad Juárez del Estado de Durango  
Coahuila México  
Marisela Aguilar Duran  
https://orcid.org/0000-0002-6788-351X  
Universidad Juárez del Estado de Durango  
Durango México  
Artículo recibido: 11 de noviembre de 2025. Aceptado para publicación: 18 de marzo de 2026.  
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.  
Resumen  
Las competencias de enfermería abarcan habilidades y destrezas profesionales en el personal de  
enfermería, su ejecución disciplinada y ordenada a través de un plan de cuidados de enfermería en el  
paciente en estado crítico con un enfoque multidisciplinario, produce una mejora en la calidad del  
cuidado de la salud del paciente en la unidad de cuidados intensivos (UCI). Estudio descriptivo,  
observacional, transversal, prospectivo, que incluyó a todo el personal de enfermería de la UCI adulto  
de un hospital público de Coahuila, México, durante el año 2025. Se incluyeron variables  
sociodemográficas (edad, sexo, estado civil) y laborales (antigüedad laboral, tipo de contratación,  
formación académica); para evaluar las competencias se aplicó el instrumento de Acosta-Romo y  
Maya-Pantoja en forma autoadministrada. La evaluación por dimensiones mostró que la Dimensión 5:  
Soporte ventilatorio, obtuvo el mayor porcentaje de cumplimiento (100%) de sus competencias  
(Soporte Respiratorio y Soporte de vía aérea artificial), en contraste la Dimensión 4: Apoyo y cuidados  
de familiares y pacientes, fue la de menor porcentaje de cumplimiento con un 62.5 %. La competencia  
Realización de movilización y cambios posicionales, una vez en el turno mostró diferencias  
estadísticamente significativas entre el personal de enfermería con antigüedad de nueve años o  
menos (n=6) comparada contra los que tienen antigüedad de 10 años o más (n=6). Las competencias  
clínicas del personal de enfermería relacionadas con la monitorización y valoración clínica y con el  
soporte ventilatorio presentan los mayores niveles de cumplimiento.  
Palabras clave: personal de enfermería, competencias clínicas, unidad de cuidados intensivos,  
paciente crítico  
Abstract  
Nursing competencies encompass professional skills and abilities of nursing staff. Their disciplined  
and orderly execution through a nursing care plan for critically ill patients with a multidisciplinary  
1 Autor de correspondencia.  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 145.  
approach, improves the quality of patient care in the intensive care unit (ICU). Descriptive,  
observational, cross-sectional, prospective study that included all nursing staff in the adult ICU of a  
public hospital in Coahuila, México, during 2025. Sociodemographic variables (age, sex, marital status)  
and work-related variables (length of service, type of contract, academic training) were included. To  
assess competencies, the Acosta-Romo and Maya-Pantoja instrument was applied in a self-  
administered form. Evaluation by dimension showed that Dimension 5: Ventilatory Support, obtained  
the highest percentage of compliance (100%) with its competencies (Respiratory Support and Artificial  
Airway Support). In contrast, Dimension 4: Support and Care of Family Members and Patients, had the  
lowest percentage of compilance at 62.5%. The competency of performing mobilization and positional  
changes during the shift showed statistically significant differences between nursing staff with nine  
years or less of experience (n=6) compared to those with ten years or more of experience (n=6). The  
clinical competencies of nursing staff related to monitoring and clinical assessment and ventilatory  
support show the highest levels of compliance.  
Keywords: nurses, clinical competencies, intensive care unit, critically ill patient  
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Cómo citar: Juanes Castro, F., & Aguilar Duran, M. (2026). Competencias de enfermería en la unidad  
de cuidados intensivos adultos de un hospital del norte de México. LATAM Revista Latinoamericana de  
Ciencias Sociales y Humanidades 7 (2), 145 159. https://doi.org/10.56712/latam.v7i2.5534  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 146.  
INTRODUCCIÓN  
Las competencias de enfermería abarcan habilidades y destrezas personales y conocimientos  
profesionales en el personal de enfermería, que sirven de sustento teórico y metodológico en su  
ejercicio profesional. En la unidad de cuidados intensivos adulto (UCIA), las competencias del personal  
de enfermería constituyen el garante de la atención de calidad y de la seguridad del paciente, en un  
entorno crítico (Cerón y Cejas, 2025).  
Las competencias clínicas de la enfermera en la UCIA contribuyen grandemente a la seguridad y calidad  
en la atención del paciente en estado crítico o grave crónicamente enfermo, mejorando su calidad de  
vida, reduciendo errores, morbilidad y mortalidad así mismo, reduce posibles complicaciones durante  
su estancia hospitalaria; en general puede decirse que cuanto más competente sea el personal de  
enfermería, se reflejará en una mejora de la respuesta en el paciente critico o gravemente enfermo, y  
por consiguiente, sus familias se beneficiarán al recibir atención oportuna y de calidad (Rincón y Gómez,  
2025).  
La evaluación continua y transparente de las competencias del personal de enfermería, permite  
establecer e implementar estrategias de mejora continua, incluyendo la formación, capacitación y  
respuesta bajo presión, que sean acordes al contexto crítico y altamente demandante como lo es la  
UCI. Existen reportes en la literatura de la evaluación de competencias del personal de enfermería, pero  
de forma específica la evaluación en el área de UCIA es puntual, particularmente en México.  
En el artículo de Acosta y Maya (2020), se estudiaron seis unidades de cuidados intensivos adulto, e  
incluyó 40 profesionales de enfermería. Mediante jueceo de expertos se diseñó y validó un instrumento,  
para evaluar las competencias clínicas de profesionales de enfermería que laboran en las UCI. Los  
autores afirman que el conocimiento de las competencias clínicas del personal de enfermería favorece  
la toma de decisiones y la práctica de la disciplina, en beneficio de la calidad del cuidado de enfermería  
en unidades especializadas.  
Por su parte, Díaz y Soto (2020) hacen referencia a las competencias que adquieren y desarrollan las  
enfermeras que gestionan el cuidado directo en las unidades de cuidados intensivos de adultos; las  
autoras encontraron que el juicio clínico de enfermería es la competencia central para la gestión del  
cuidado directo en UCI debido a que permite a la enfermera tomar decisiones en situaciones  
cambiantes a partir del pensamiento crítico y el razonamiento clínico para la resolución de problemas,  
la priorización y el logro de resultados en salud.  
El estudio para la construcción de la Escala de Competencia de Enfermería en Cuidados Intensivos y  
Críticos (ICCN-CS-1), propuesta por Lakanmaa y colaboradores (2014), permitió desarrollar instrumento  
confiable y válido de autoevaluación de competencias clínicas que consta de 144 ítems, En su  
publicación se demostró que la ICCN-CS-1 es una escala útil para su uso en enfermeras operativas. Los  
autores recomiendan el desarrollo de investigaciones futuras para evaluar con mayor profundidad su  
validez y su idoneidad para su aplicación durante los programas de orientación en unidades de  
cuidados intensivos  
Posteriormente durante 2015, el grupo de investigación aplicó el instrumento ICCN-CS-1 en enfermeras  
de la unidad de cuidados intensivos, en una muestra de 431 participantes. Se evaluaron cuatro bases  
de competencias de enfermería (conocimientos, actitudes y valores, experiencia, habilidades). Los  
resultados demostraron que la base de conocimientos de las enfermeras de la unidad de cuidados  
intensivos fue buena, la base de actitudes y valores de la competencia fue excelente, mientras que la  
base de experiencia fue la más pobre en comparación con la base de conocimientos y la de habilidades  
(Lakanmaa et ál., 2015).  
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ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 147.  
Las competencias clínicas de enfermería en una unidad de cuidados intensivos adulto pueden ser  
medibles mediante instrumento validado, que pueda visualizar que competencias en específico se  
pretenden evaluar, a manera que el participante pueda resolver dudas en relación a sus habilidades o  
destrezas técnicas y profesionales aplicadas a procedimientos de enfermería que ejecuta a diario en  
un paciente critico en una unidad de cuidados intensivos adulto, bajo este panorama se considera  
pertinente la investigación a profundidad de cómo influyen las competencias de enfermería en un  
paciente adulto en estado crítico, el conocer estrategias de mejora en la calidad de la atención.  
La presente investigación tiene como objetivo general evaluar las competencias clínicas de enfermería  
en la unidad de cuidados intensivos adulto de un hospital público de segundo nivel de atención en el  
norte de México. Para ello se pretende identificar las competencias clínicas de enfermería en la unidad  
de cuidados intensivos adulto de un hospital público de segundo nivel de atención en el cual se aplicó  
un instrumento validado que permite identificar el nivel de competencia clínicas del personal de  
enfermería en la unidad de cuidados intensivos adulto, aplicable a un grupo de trabajadoras del mismo  
servicio. Con ello se permitirá identificar áreas de oportunidad y una mejora continua en la atención del  
paciente en estado crítico.  
METODOLOGÍA  
El presente estudio es no experimental, descriptivo, observacional, transversal, prospectivo, que incluyó  
a todo el personal de enfermería de la unidad de cuidados intensivos (UCI) adulto de un hospital público  
del estado de Coahuila, México. Previa anuencia de las autoridades de la institución, se elaboró un  
censo del personal, se visitaron todos los turnos hasta reclutar el total del personal durante el año 2025.  
Se les invitó de manera personal y se les explicó amplia y detalladamente en qué consiste el estudio y  
su participación, de forma voluntaria firmaron la carta de consentimiento informado. Se les aplicó de  
forma anónima y autocompletada el instrumento de Acosta-Romo y Maya-Pantoja y se recolectaron  
sus datos generales. Toda la información se manejó de forma anónima, bajo criterios de estricta  
confidencialidad.  
El instrumento de Acosta-Romo y Maya-Pantoja para evaluar las competencias clínicas en el personal  
de enfermería de las UCI adulto, consta de 18 enunciados para evaluar las competencias de enfermería  
y las agrupa en 6 dimensiones, es autoadministrado y las respuestas se categorizan como si/no, su  
aplicación requiere aproximadamente 7 minutos. Los resultados de las competencias evaluadas se  
calcularon para cada dimensión y cada competencia. Se calculó el porcentaje de respuestas  
afirmativas y porcentaje de respuestas, se interpretan los resultados con mayores porcentajes de  
cumplimiento por dimensión y los de menores porcentajes de cumplimiento fueron las oportunidades  
de mejora de la competencia en el personal de enfermería. Los datos fueron capturados en Excel de  
Windows y se utilizó el paquete estadístico SPSS v.15 para el análisis de los datos. Para comparar las  
dimensiones y competencias evaluadas por las características del personal se utilizó la prueba Chi-  
cuadrada de Pearson y se consideró una p<0.05 como estadísticamente significativa.  
RESULTADOS  
El presente estudio incluyó al total de personal de enfermería de la unidad de cuidados intensivo adulto,  
con 12 participantes. El 25 % de ellos corresponden al sexo masculino (n= 3) mientras que el 75 % al  
femenino (n= 9). En cuanto a las características por turno de trabajo, el mayor grupo de encuestados  
se congregan en el turno matutino y nocturno, ambos con un porcentaje del 25 % (n= 3), mientras que  
el turno vespertino y nocturno B tuvieron porcentaje del 8.3 % (n= 3). Para la situación laboral de los  
encuestados el 75 % corresponde a un contrato de trabajo definitivo o base con una n= 3, el resto de  
los participantes tuvo contratación temporal de trabajo con 25 % (n= 9). Respecto a la valoración del  
grado de estudios de los encuestados, el último grado académico de los participantes con porcentaje  
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más alto, de 58.3 % pertenece al personal de enfermería con el grado académico de especialidad (n=  
7), no se encontró personal con grado académico de técnico. Los datos se visualizan en la Tabla 1.  
Tabla 1  
Características de los participantes (n=12)  
Variable  
Promedio (±DE)  
39 (±9)  
Mínimo-Máximo  
27- 57  
Edad (años)  
Antigüedad laboral (años)  
Variable  
12.9 (±10.1)  
Frecuencia  
4- 33  
Porcentaje %  
Sexo  
Masculino  
Femenino  
3
9
25  
75  
Turno  
Matutino  
Vespertino  
Nocturno A  
Nocturno B  
Jornada acumulada diurna  
Jornada acumulada nocturna  
Situación laboral  
Base  
3
1
3
1
2
2
25  
8.3  
25  
8.3  
16.7  
16.7  
3
9
75  
25  
Contrato  
Último grado académico  
Técnico  
Licenciatura  
Especialidad  
Maestría  
0
4
7
1
0
33.3  
58.3  
8.3  
Fuente: elaboración propia con base en datos disponibles.  
Nuestros resultados analizados en general, muestran que las competencias del personal de enfermería  
entrevistada tienen alto nivel de cumplimiento. La Dimensión 5: Soporte ventilatorio obtuvo el mayor  
porcentaje de cumplimiento de sus competencias que son: Soporte Respiratorio y Soporte de vía aérea  
artificial ambas con 100 %, evidenciando un desempeño consistente en la vigilancia de signos vitales,  
balance de fluidos, procedimientos de laboratorio y administración de medicación, aspectos esenciales  
para la seguridad del paciente; en contraste la Dimensión 4: Apoyo y cuidados de familiares y pacientes,  
comprendida con dos competencias que son: Apoyo y cuidado de completa dedicación al menos 1 hora  
en el turno y Apoyo y cuidado de completa dedicación de tres horas o más en el turno, fue la de menor  
porcentaje de cumplimiento global con 62.5 %, de las cinco dimensiones evaluadas en el instrumento;  
este hallazgo destaca una baja proporción de personal que dedica al menos una hora continua al apoyo  
emocional, lo que sugiere una oportunidad relevante para fortalecer competencias humanísticas y  
comunicacionales.  
Por su parte, la Dimensión 2: Procedimientos de higiene y la Dimensión 6: Tareas administrativas y de  
organización muestran niveles adecuados en su cumplimiento (85.42 % y 83.3 %, respectivamente),  
aunque se observa una disminución en cuanto a las actividades que requieren mayor tiempo de  
dedicación durante el turno, lo que podría relacionarse con carga laboral y priorización de tareas  
asistenciales. En contraste, la Dimensión 3: Movilización y cambios posicionales alcanza un  
cumplimiento moderado (75 %), particularmente limitado cuando estas acciones se realizan solo una  
vez por turno (Tabla 2).  
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ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 149.  
Tabla 2  
Distribución porcentual de las competencias del personal de enfermería (n=12)  
Dimensión  
Competencia  
Categoría  
Si %  
No %  
Dimensión 1:  
Monitorización y  
valoración  
De signos vitales horarios. Registro y cálculo de balance de  
fluidos  
Estar presente a pie de cama y observación continua o  
activa de 2 h o más durante el turno  
Realización de procedimientos de laboratorio, bioquímica y  
microbiología  
100  
0
91.7  
100  
8.3  
0
Administración de medicación, excluidos fármacos vaso  
activos  
91.7  
8.3  
Cumplimiento de la dimensión 1  
95.85  
Dimensión 2:  
Procedimientos de  
higiene  
Realización de procedimientos higiénicos  
Realización de procedimientos higiénicos por más de 2  
horas  
100  
66.7  
0
33.3  
Realización de procedimientos higiénicos por más de 4  
horas  
Realización de cuidados de drenajes  
Cumplimiento de la dimensión 2  
Realización de movilización y cambios posicionales, una vez  
en el turno  
83.3  
91.7  
58.3  
91.7  
16.7  
8.3  
85.42  
Dimensión 3:  
Movilización y  
cambios  
41.7  
Realización de movilización y cambios posicionales más de  
una vez en el turno  
8.3  
posicionales  
Cumplimiento de la dimensión 3  
Apoyo y cuidado de completa dedicación al menos 1 hora en  
el turno  
Apoyo y cuidado de completa dedicación de tres horas o  
más en el turno  
75.0  
Dimensión 4: Apoyo  
y cuidados de  
familiares y  
33.3  
66.7  
91.7  
8.3  
pacientes  
Cumplimiento de la dimensión 4  
62.5  
Dimensión 5: Soporte Soporte Respiratorio  
100  
100  
0
0
ventilatorio  
Soporte de vía aérea artificial  
Cumplimiento de la dimensión 5  
100  
Dimensión 6: Tareas  
administrativas y de  
organización  
Procesamiento de datos clínicos, solicitud de pruebas,  
intercambio profesional de información  
Tareas administrativas rutinarias y de organización con  
dedicación de 2 h en el turno (investigación, actualización de  
protocolos)  
100  
0
58.3  
41.7  
Tareas administrativas rutinarias y de organización con  
dedicación más de 4 h por turno  
91.7  
8.3  
Cumplimiento de la dimensión 6  
83.3  
Nota: Valores expresados en porcentaje, en base a datos disponibles.  
Fuente: elaboración propia.  
En la tabla 3 se encontró que en la Dimensión 4: Apoyo y cuidados de familiares y pacientes la  
competencia Apoyo y cuidado de completa dedicación de tres horas o más en el turno fue la mejor  
evaluada por el sexo femenino con una n= 9, mientras que dentro de la Dimensión 3: Movilización y  
cambios posicionales la competencia con menor puntuación fue Realización de movilización y cambios  
posicionales una vez en el turno al igual que en la Dimensión 4 Apoyo y cuidados de familiares y  
pacientes en la competencia Apoyo y cuidado de completa dedicación de tres horas o más en el turno  
que fueron las menos valoradas por el sexo masculino con una n= 2.  
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ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 150.  
El análisis de las competencias mejor valoradas según el sexo del personal de enfermería evidencia un  
desempeño comparable entre hombres (n=3) y mujeres (n=9), sin encontrarse diferencias  
estadísticamente significativas en la mayoría de las competencias evaluadas. En la Dimensión 1:  
Monitorización y valoración, tanto la presencia continua a pie de cama durante dos horas o más como  
la administración de medicación no vaso activa, muestran frecuencias similares en ambos sexos, con  
valores de p de 0.54 y 0.43 respectivamente, lo que sugiere una competencia homogénea en actividades  
clínicas esenciales independientemente del sexo (Tabla 3).  
En la Dimensión 2: Procedimientos de higiene, la realización de cuidados higiénicos prolongados y el  
manejo de drenajes también presentan distribuciones equivalentes, reforzando la ausencia de  
diferencias relevantes en competencias de cuidado básico. La Dimensión 3: Movilización y cambios  
posicionales muestra una ligera variación en frecuencias, aunque sin significancia estadística (p=0.73),  
lo que indica que estas actividades se realizan de manera similar por ambos grupos. Un hallazgo  
relevante se observa en la Dimensión 4: Apoyo y cuidados a familiares y pacientes, donde el apoyo con  
dedicación de tres horas o más durante el turno es más frecuente en mujeres (n=9) que en hombres  
(n=2), con un valor de p=0.07, cercano al umbral de significancia, lo que podría sugerir una tendencia a  
mayor involucramiento femenino en el acompañamiento emocional.  
La Dimensión 6: Tareas administrativas y de organización no revela diferencias entre sexos, por lo que  
las competencias del personal de enfermería están determinadas principalmente por la formación y la  
práctica profesional más que por el sexo, aunque el área de apoyo psicosocial merece exploraciones  
futuras con tamaño de muestra mayor para validar los resultados.  
Tabla 3  
Competencias mejor valoradas de acuerdo al sexo de los profesionales de enfermería  
Dominio  
Competencia  
Hombrea  
(n=3)  
3
Mujera  
(n=9)  
8
p*  
Dimensión 1: Monitorización  
y valoración  
Estar presente a pie de cama y  
observación continua o activa de 2 h o  
más durante el turno  
0.54  
Administración de medicación,  
excluidos fármacos vaso activos  
Realización de procedimientos  
higiénicos por más de 4 horas  
Realización de cuidados de drenajes  
Realización de movilización y cambios  
posicionales, una vez en el turno  
Apoyo y cuidado de completa  
dedicación de tres horas o más en el  
turno  
3
3
8
7
0.43  
0.37  
Dimensión 2:  
Procedimientos de higiene  
3
2
8
5
0.54  
0.73  
Dimensión 3: Movilización y  
cambios posicionales  
Dimensión 4: Apoyo y  
cuidados de familiares y  
pacientes  
Dimensión 6: Tareas  
administrativas y  
de organización  
2
3
9
8
0.07  
0.54  
Tareas administrativas rutinarias y de  
organización con dedicación más de 4  
h por turno  
Nota: a valores expresados en frecuencia, * Prueba Chi cuadrada de Pearson.  
Fuente: elaboración propia.  
En la Tabla 4 se muestran las competencias mejor valoradas por antigüedad laboral del personal. Se  
encontró que los trabajadores con antigüedad laboral igual o menor a 9 años, en la Dimensión 4 Apoyo  
y cuidados de familiares y pacientes para la competencia Apoyo y cuidado de completa dedicación de  
tres horas o más en el turno tuvo una mayor participación (n= 6). La Dimensión3: Movilización y  
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ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 151.  
cambios posicionales en la competencia Realización de movilización y cambios posicionales una vez  
en el turno obtuvo un menor cumplimiento (n= 1). Para el personal de antigüedad laboral igual o mayor  
a 10 años, dentro de la Dimensión 1: Monitorización y valoración, en las competencias Estar presente  
a pie de cama y observación continua o activa de 2 h o más durante el turno y Administración de  
medicación, excluidos fármacos vaso activos coincidieron con el resultado de la Dimensión 2:  
Procedimientos de higiene en la competencia Realización de cuidados de drenajes al igual que en la  
Dimensión 3: Movilización y cambios posicionales en la competencia Realización de movilización y  
cambios posicionales, una vez en el turno y en la Dimensión 6: Tareas administrativas y de organización  
en la competencia Tareas administrativas rutinarias y de organización con dedicación más de 4 h por  
turno, dichas dimensiones obtuvieron mayor cumplimiento (n= 6). En la Dimensión 2: Procedimientos  
de higiene, la competencia Realización de procedimientos higiénicos por más de 4 horas obtuvo una  
menor consideración por los participantes al igual que en la Dimensión 4: Apoyo y cuidados de  
familiares y pacientes en la competencia Apoyo y cuidado de completa dedicación de tres horas o más  
en el turno ambas obtuvieron una frecuencia de 5.  
El análisis de las competencias del personal de enfermería según la antigüedad laboral muestra  
diferencias relevantes en áreas específicas, así como un desempeño homogéneo en la mayoría de las  
competencias evaluadas. En la Dimensión 1: Monitorización y valoración, tanto el personal con 9 años  
o menos de antigüedad como aquel con 10 años o más presenta frecuencias similares en la presencia  
continua a pie de cama y en la administración de medicación no vasoactiva, sin diferencias  
estadísticamente significativas (p=0.29), lo que indica que estas competencias clínicas fundamentales  
se mantienen independientemente de la experiencia laboral. De igual forma, en la Dimensión 2:  
Procedimientos de higiene, la realización de procedimientos prolongados y el cuidado de drenajes  
muestran una distribución prácticamente equivalente entre ambos grupos, destacando un  
cumplimiento consistente de las actividades de cuidado básico.  
La Dimensión 4: Apoyo y cuidados a familiares y pacientes y la Dimensión 6: Tareas administrativas y  
de organización tampoco evidencian diferencias significativas, lo que sugiere que el compromiso con  
el acompañamiento emocional y las actividades organizativas se desarrolla desde etapas tempranas  
de la práctica profesional. No obstante, un hallazgo particularmente relevante se identifica en la  
Dimensión 3: Movilización y cambios posicionales, donde se observa una diferencia estadísticamente  
significativa (p=0.03): el personal con mayor antigüedad laboral presenta una frecuencia  
considerablemente más alta en la realización de movilización y cambios posicionales al menos una vez  
por turno, en comparación con el personal de menor experiencia. Nuestros resultados sugieren que la  
experiencia acumulada favorece a una mayor conciencia sobre la prevención de complicaciones  
asociadas a la inmovilidad, como úlceras por presión y deterioro funcional. Los datos indican que,  
aunque la mayoría de las competencias se adquieren y mantienen de forma temprana, la experiencia  
laboral fortalece especialmente aquellas que están relacionadas con el cuidado físico continuo y la  
prevención de riesgos, lo que tiene implicaciones importantes para la mentoría y capacitación del  
personal de enfermería más joven.  
Tabla 4  
Competencias mejor valoradas por antigüedad laboral de los trabajadores de enfermería  
Dominio  
Competencia  
Antigüedad 9  
o menos añosa  
(n=6)  
Antigüedad 10  
o más añosa  
(n=6)  
p*  
Dimensión 1:  
Monitorización y  
valoración  
Estar presente a pie de cama y  
observación continua o activa  
de 2 h o más durante el turno  
5
6
0.29  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 152.  
Administración de  
medicación, excluidos  
fármacos vaso activos  
Realización de procedimientos  
higiénicos por más de 4 horas  
5
5
6
5
0.29  
1
Dimensión 2:  
Procedimientos de  
higiene  
Realización de cuidados de  
drenajes  
Realización de movilización y  
cambios posicionales, una vez  
en el turno  
5
1
6
6
0.29  
0.03  
Dimensión 3:  
Movilización y cambios  
posicionales  
Dimensión 4: Apoyo y  
cuidados de familiares  
y pacientes  
Dimensión 6: Tareas  
administrativas y  
de organización  
Apoyo y cuidado de completa  
dedicación de tres horas o  
más en el turno  
Tareas administrativas  
rutinarias y de organización  
con dedicación más de 4 h por  
turno  
6
5
5
6
0.29  
0.29  
Nota: a valores expresados en frecuencia, * Prueba Chi cuadrada de Pearson.  
Fuente: elaboración propia.  
En la tabla 5 se encontró que en relación al estado civil de los participantes las competencias evaluadas  
no mostraron diferencias estadísticamente significativas. El personal de enfermería que refirió ser  
casado, obtuvo una mayor frecuencia en la Dimensión 1: Monitorización y valoración en la competencia  
Administración de medicación, excluidos fármacos vaso activos al igual que en la Dimensión 4: Apoyo  
y cuidados de familiares y pacientes en la competencia Apoyo y cuidado de completa dedicación de  
tres horas o más en el turno, mismo resultado se mostró en la Dimensión 6: Tareas administrativas y  
de organización en la competencia Tareas administrativas rutinarias y de organización con dedicación  
más de 4 h por turno (n= 5). Mientras que la Dimensión 3: Movilización y cambios posicionales la  
competencia Realización de movilización y cambios posicionales, una vez en el turno obtuvo una menor  
identificación por los participantes (n= 2). En contraste, el personal soltero obtuvo una mayor  
participación en la Dimensión 1: Monitorización y valoración en la competencia Administración de  
medicación, excluidos fármacos vaso activos así mismo en la Dimensión 2:Procedimientos de higiene  
en la competencia Realización de cuidados de drenajes ambas dimensiones con una frecuencia de 7,  
por lo contrario la competencia con menor puntuación se encontró en la Dimensión 3: Movilización y  
cambios posicionales en la competencia Realización de movilización y cambios posicionales, una vez  
en el turno ( n= 5).  
Tabla 5  
Competencias mejor valoradas por estado civil de los trabajadores de enfermería  
Dominio  
Competencia  
Casado(a)a Soltero(a)a  
p*  
(n=5)  
(n=7)  
Dimensión 1:  
Monitorización y  
valoración  
Estar presente a pie de cama y  
observación continua o activa de 2 h  
o más durante el turno  
5
6
0.37  
Administración de medicación,  
excluidos fármacos vaso activos  
Realización de procedimientos  
higiénicos por más de 4 horas  
Realización de cuidados de drenajes  
4
4
4
7
6
7
0.21  
0.79  
0.21  
Dimensión 2:  
Procedimientos de  
higiene  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 153.  
Dimensión 3:  
Movilización y cambios  
posicionales  
Dimensión 4: Apoyo y  
cuidados de familiares y  
pacientes  
Dimensión 6: Tareas  
administrativas y  
de organización  
Realización de movilización y  
cambios posicionales, una vez en el  
turno  
Apoyo y cuidado de completa  
dedicación de tres horas o más en el  
turno  
Tareas administrativas rutinarias y de  
organización con dedicación más de  
4 h por turno  
2
5
5
5
6
6
0.27  
0.37  
0.37  
Nota: a valores expresados en frecuencia, * Prueba Chi cuadrada de Pearson.  
Fuente: elaboración propia.  
En la tabla 6 se muestran los resultados de las competencias mejor valoradas comparadas según el  
grado de estudios del personal de enfermería, que se dividió en dos grupos: hasta licenciatura y con  
estudios de posgrado. Las mejor evaluadas por los participantes con el grado académico de  
licenciatura fueron la Dimensión 1: Monitorización y valoración en las competencias Estar presente a  
pie de cama y observación continua o activa de 2 h o más durante el turno y Administración de  
medicación, excluidos fármacos vaso activos así mismo se obtuvo un empate en la Dimensión 2:  
Procedimientos de higiene en las competencias Realización de procedimientos higiénicos por más de  
4 horas y Realización de cuidados de drenajes ambas dimensiones con una frecuencia de cuatro  
personas que respondieron tener esta competencia. Por lo contario la Dimensión 3: Movilización y  
cambios posicionales la competencia Realización de movilización y cambios posicionales, una vez en  
el turno obtuvo una frecuencia de dos, por lo que fue la competencia menor considerada por los  
participantes. Para el grado académico de especialidad, la Dimensión 4: Apoyo y cuidados de familiares  
y pacientes en la competencia Apoyo y cuidado de completa dedicación de tres horas o más en el turno  
y la Dimensión 6: Tareas administrativas y de organización dentro de la competencia Tareas  
administrativas rutinarias y de organización con dedicación más de 4 h por turno obtuvieron el mismo  
valor de muestra máximo que ambas con frecuencia de ocho. Sin embargo, la Dimensión 3:  
Movilización y cambios posicionales la competencia Realización de movilización y cambios  
posicionales, una vez en el turno alcanzó una muestra mínima de cinco.  
Con base en la Tabla 6, el análisis de las competencias del personal de enfermería según el grado  
académico profesional (licenciatura vs. posgrado) evidencia un desempeño globalmente homogéneo,  
sin diferencias estadísticamente significativas en las competencias evaluadas. En la Dimensión 1:  
Monitorización y valoración, tanto el personal con licenciatura (n=4) como con posgrado (n=8) presenta  
frecuencias elevadas y comparables en la presencia continua a pie de cama y en la administración de  
medicación no vasoactiva, con valores de p=0.46, lo que sugiere que estas competencias clínicas  
esenciales están sólidamente adquiridas desde la formación de licenciatura y se refuerzan con la  
especialización del profesional de enfermería.  
En la Dimensión 2: Procedimientos de higiene, la realización de cuidados higiénicos prolongados y el  
manejo de drenajes muestran una ligera mayor frecuencia en el grupo con posgrado; sin embargo, las  
diferencias no alcanzan significancia estadística (p=0.27 y 0.46), indicando una práctica asistencial  
consistente entre ambos niveles académicos. La Dimensión 3: Movilización y cambios posicionales  
presenta frecuencias moderadas en ambos grupos, sin diferencias relevantes (p=0.67), lo que apunta  
a una competencia transversal que no depende exclusivamente del grado académico.  
En la Dimensión 4: Apoyo y cuidados a familiares y pacientes se observa una tendencia a mayor  
dedicación en el grupo con estudios de posgrado (8 vs. 3), aunque sin significancia (p=0.14), lo que  
podría reflejar un mayor énfasis formativo en el cuidado integral y humanizado durante la  
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especialización. De manera similar, en la Dimensión 6: Tareas administrativas y de organización, el  
personal con posgrado muestra mayor frecuencia en actividades administrativas prolongadas, también  
sin diferencias significativas (p=0.14). Estos resultados sugieren que la formación académica superior  
refuerza ciertas competencias organizativas y de apoyo psicosocial, aunque las competencias clínicas  
fundamentales se mantienen sólidas independientemente del grado académico, destacando la calidad  
de la formación base en enfermería del personal entrevistado.  
Tabla 6  
Competencias mejor valoradas por grado académico profesional de los trabajadores de enfermería.  
(n=12)  
Dominio  
Competencia  
Con  
Con  
Especialidada  
(n=8)  
p*  
Licenciaturaa(n=4)  
Dimensión 1:  
Monitorización y  
valoración  
Estar presente a pie de  
cama y observación  
continua o activa de 2 h o  
más durante el turno  
4
7
0.46  
Administración de  
medicación, excluidos  
fármacos vaso activos  
Realización de  
procedimientos higiénicos  
por más de 4 horas  
Realización de cuidados de  
drenajes  
4
4
7
6
0.46  
0.27  
Dimensión 2:  
Procedimientos de  
higiene  
4
2
7
5
0.46  
0.67  
Dimensión 3:  
Realización de  
Movilización y  
cambios posicionales  
movilización y cambios  
posicionales, una vez en el  
turno  
Dimensión 4: Apoyo y  
cuidados de  
familiares y pacientes  
Apoyo y cuidado de  
completa dedicación de  
tres horas o más en el  
turno  
Tareas administrativas  
rutinarias y de organización  
con dedicación más de 4 h  
por turno  
3
3
8
8
0.14  
0.14  
Dimensión 6: Tareas  
administrativas y de  
organización  
Nota: a valores expresados en frecuencias, * Prueba Chi cuadrada de Pearson  
Fuente: elaboración propia.  
DISCUSIÓN  
El nivel de competencia global del personal de enfermería de la unidad de cuidados intensivos (UCI)  
adulto que participaron en este estudio, refleja un desempeño sólido en competencias técnicas,  
acompañado de áreas específicas que requieren fortalecimiento para garantizar una atención integral,  
segura y humanizada. En la actualidad se reconoce la importancia de la evaluación y mejora continua  
de las competencias de los profesionales en enfermería y puntualmente en un lugar tan complejo como  
la UCI adulto en los hospitales. En este sentido, la Asociación Americana de Enfermeros en Cuidados  
Críticos (AACN, 2022), establece el modelo sinérgico del cuidado del paciente en ocho competencias  
con cinco niveles de dominio. Sin embargo, en México no existen lineamientos que orienten su  
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definición y evaluación sostenida, igualmente las investigaciones disponibles utilizan distintos  
instrumentos en diferentes poblaciones y tamaños de muestra, lo que limita la universalidad de los  
hallazgos y su comparabilidad.  
Nuestros hallazgos revelan que las competencias del personal de enfermería relacionadas con la  
monitorización y valoración clínica y el soporte ventilatorio presentan los mayores niveles de  
cumplimiento, alcanzando porcentajes cercanos o iguales al 100 %. Este resultado es congruente con  
estudios previos que señalan que las competencias técnicas y procedimentales constituyen el núcleo  
de la práctica de enfermería en UCI, dado el alto grado de complejidad clínica y la necesidad de  
vigilancia continua del paciente crítico. La literatura internacional coincide en que la monitorización  
hemodinámica, la administración segura de medicación y el manejo avanzado de la vía aérea son  
competencias esenciales y prioritarias en este contexto, y suelen estar bien consolidadas debido a la  
formación específica y al entrenamiento continuo del personal (EfCCNa, 2015). Sin embargo, los  
resultados también evidencian un menor nivel de cumplimiento en dimensiones como la movilización  
y cambios posicionales y, de forma más marcada, en el apoyo y cuidado a familiares y pacientes. Estos  
hallazgos concuerdan con lo reportado por Acosta y Maya (2020) quienes describen que, en unidades  
de cuidados intensivos, las demandas tecnológicas y la carga asistencial pueden desplazar actividades  
relacionadas con el cuidado humanizado y la comunicación terapéutica, a pesar de su relevancia clínica  
y ética; igualmente la investigación de del Barrio y Pumar (2015) reveló que las competencias de  
práctica clínica son definitorias del personal de enfermería especialista clínica. Por otra parte, desde el  
marco de competencias de la EfCCNa (2015), el apoyo psicosocial y la atención centrada en la familia  
son componentes fundamentales del rol profesional, por lo que los resultados sugieren una brecha  
entre el desempeño técnico y el cuidado integral.  
El análisis de las competencias de acuerdo al sexo de los participantes, muestra que no existen  
diferencias estadísticamente significativas en la mayoría de las competencias evaluadas, lo que  
respalda la evidencia de que el desempeño profesional en enfermería está determinado principalmente  
por la formación y la experiencia clínica más que por variables sociodemográficas. No obstante, se  
observa una tendencia a mayor dedicación de las mujeres en el apoyo prolongado a pacientes y  
familiares, con un valor de p cercano a la significancia (p=0.07). Este hallazgo ha sido descrito en  
estudios cualitativos recientes, que sugieren que los roles tradicionales y las expectativas sociales  
pueden influir en la distribución de tareas de cuidado emocional, aunque no necesariamente en la  
competencia global (Hernández, 2022).  
En relación al análisis por antigüedad laboral del personal, los resultados indican que la mayoría de las  
competencias se mantienen homogéneas entre el personal con menor (9 años o menos) y mayor  
experiencia (10 años o más), lo que sugiere que las habilidades clínicas fundamentales se adquieren  
en etapas tempranas de la práctica profesional. Sin embargo, la diferencia estadísticamente  
significativa observada en la movilización y cambios posicionales a favor del personal con mayor  
antigüedad (p=0.03), pone de relieve el valor de la experiencia clínica acumulada en la prevención de  
complicaciones asociadas a la inmovilidad, como las úlceras por presión y el deterioro funcional. Este  
hallazgo coincide con la literatura que destaca el aprendizaje situado y la mentoría clínica como  
estrategias clave para el desarrollo de competencias avanzadas en UCI; tal es el caso de la  
investigación de Salonen  
y
colaboradores (2007) quienes encontraron una asociación  
estadísticamente significativa entre nivel adecuado de competencias y mayor experiencia laboral, por  
el contrario el estudio de Hernández-Pérez y colaboradores (2022), no reveló asociación entre las  
competencias del personal de enfermería con sus características laborales, incluida la antigüedad. Por  
su parte, Lakanma y colaboradores (2015) consideran a la experiencia laboral como un componente  
esencial de las competencias de enfermería en cuidados críticos.  
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Cuando se analizan las competencias por el grado académico (licenciatura vs. especialidad) no genera  
diferencias significativas en el desempeño de las competencias evaluadas, aunque se identifican  
tendencias favorables en el personal con especialidad en áreas como el apoyo a familiares y las tareas  
administrativas complejas. Estos resultados son consistentes con estudios que señalan que la  
formación de posgrado fortalece competencias transversales, como la gestión del cuidado, el liderazgo  
y la toma de decisiones, más que las habilidades técnicas básicas, las cuales ya están consolidadas  
desde la formación inicial.  
A partir de estos hallazgos, se recomienda reforzar programas de capacitación continúa orientados  
específicamente al cuidado humanizado, la comunicación con pacientes y familias y la movilización  
temprana en UCI, alineándolos con los marcos internacionales de competencias. Asimismo, es  
pertinente implementar estrategias de mentoría clínica, donde el personal con mayor experiencia  
acompañe a los profesionales más jóvenes en el desarrollo de competencias relacionadas con la  
prevención de riesgos y el cuidado integral. Finalmente, se sugiere incorporar evaluaciones periódicas  
de competencias que incluyan dimensiones técnicas y no técnicas, para promover un desempeño  
equilibrado.  
Entre las limitaciones del estudio se encuentra el tamaño muestral reducido, que puede limitar la  
generalización de los resultados y la detección de diferencias estadísticamente significativas. Además,  
el uso de frecuencias como principal medida no permite evaluar la calidad o profundidad del  
desempeño de cada competencia. Finalmente, no se consideraron variables contextuales como la  
carga laboral, el tipo de unidad o la proporción enfermera-paciente, factores que podrían influir de  
manera relevante en el desarrollo y aplicación de las competencias en cuidados intensivos.  
A partir de estos hallazgos, se recomienda reforzar programas de capacitación continúa orientados  
específicamente al cuidado digno y humanizado, la comunicación con pacientes y familias y la  
movilización temprana del paciente en estado crítico en la UCI adulto, alineándolos con los marcos  
internacionales de competencias del personal de enfermería en cuidados críticos. Asimismo, es  
pertinente implementar estrategias de mentoría clínica, donde el personal con mayor experiencia  
acompañe a los profesionales más jóvenes que van iniciando con su formación académica temprana  
incluso en el desarrollo de competencias relacionadas con la prevención de riesgos y el cuidado integral  
del paciente hospitalizado. Finalmente, se sugiere incorporar evaluaciones periódicas de competencias  
que incluyan dimensiones técnicas y no técnicas, para promover un desempeño equilibrado y  
sostenido.  
CONCLUSIÓN  
Los resultados evidencian que el personal de enfermería en el entorno de cuidados intensivos adulto  
del Hospital General posee competencias técnicas sólidas y consistentemente desarrolladas,  
especialmente en aquellas relacionadas con la vigilancia clínica, los procedimientos asistenciales y la  
organización del cuidado. Las competencias se muestran homogéneas independientemente del sexo,  
la antigüedad laboral o el grado académico, lo que refleja una base formativa adecuada y una práctica  
profesional estandarizada. No obstante, se identifican áreas de oportunidad en competencias  
vinculadas al cuidado integral, la movilización del paciente y el apoyo psicosocial a pacientes y  
familiares. Los resultados subrayan la necesidad de fortalecer estrategias formativas que equilibren la  
excelencia técnica con un enfoque de cuidado digno y humanizado en las unidades de cuidados  
intensivos del adulto.  
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ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 157.  
REFERENCIAS  
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2026.  
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Enfermería en la Unidad de Cuidado Intensivo adulto. Revista Ciencia y Cuidado, 17 (2), 22-32.  
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labora en la Unidad de Cuidados Intensivos: estrategias de abordaje en situación de crisis. Reincisol,  
Del Barrio-Linares, M., & Pumar-Méndez, M. J. (2015). Diferencias y similitudes entre las competencias  
de una supervisora de enfermería y una enfermera clínica especialista. Enfermería Intensiva, 26(3), 112  
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Cuidados  
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Revista  
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de  
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1-13.  
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Hernández-Pérez, L. M., Moreno-Monsiváis, M. G., & Cheverría-Rivera, S. (2022). Autoevaluación de  
competencias profesionales de enfermería, en un hospital público de tercer nivel en Guanajuato,  
México. Horizonte Sanitario, 21(2), 240249. https://doi.org/10.19136/hs.a21n2.4681  
Lakanmaa RL, Suominen T, Perttilä J, Ritmala-Castrén M, Vahlberg T, Leino-Kilpi H. (2014). Basic  
competence in intensive and critical care nursing: development and psychometric testing of a  
competence scale. Journal of Clinical Nursing, 23(5-6), 799-810. https://doi.org/10.1111/jocn.12057  
Lakanmaa RL, Suominen T, Ritmala-Castrén M, Vahlberg T, Leino-Kilpi H. (2015). Basic Competence of  
Intensive Care Unit Nurses: Cross-Sectional Survey Study. BioMed Research International, 536724, 12  
Rincón, D. & Gómez, C. (2025). Alineación de competencias clínicas en la educación en enfermería: una  
revisión paraguas. Revista Innova Educación, 7(2), 50-73. https://doi.org/10.35622/j.rie.2025.02.003  
Salonen, A., Kaunonen, M., Meretoja, R., & Tarkka, M. T. (2007). Competence profiles of recently  
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