INTRODUCCIÓN
En la educación superior, la descripción de perfiles de aprendizaje se ha apoyado en marcos
conceptuales que entienden el aprendizaje como un proceso dinámico de transformación de la
experiencia. Desde esta perspectiva, el modelo experiencial plantea que los estudiantes tienden a
privilegiar determinadas formas de percibir y procesar la información, a través de la conceptualización
abstracta, la experimentación activa, la observación reflexiva o la experiencia concreta o configurando
patrones relativamente estables de aproximación cognitiva (Kolb, 1984). A partir de este fundamento
teórico, se desarrollaron instrumentos de diagnóstico orientados a identificar dichas preferencias con
fines pedagógicos, como las adaptaciones propuestas por Alonso et al. (1994), cuyo propósito no es
clasificar de manera rígida a los sujetos, sino ofrecer criterios para la reflexión didáctica y la mejora del
proceso formativo. En programas del ámbito tecnológico e informático, donde el currículo integra
razonamiento abstracto, modelado de problemas, diseño de soluciones y aplicación práctica mediada
por herramientas digitales, la comprensión de estas tendencias puede aportar elementos para la
planificación de estrategias didácticas coherentes con las demandas formativas del campo (Wing,
2006). En este sentido, la caracterización de estilos de aprendizaje se concibe como un recurso
analítico para interpretar variaciones en las formas de participación académica, más que como un
determinante del desempeño o un rasgo inmutable del estudiante.
Sin embargo, el uso de tipologías de estilos de aprendizaje debe asumirse con cautela cuando se
traduce en decisiones pedagógicas. Pashler et al. (2009) sostienen que la hipótesis de ajuste solo
podría validarse mediante diseños experimentales que demuestren una interacción clara entre estilo y
método de enseñanza. Dado que la evidencia disponible rara vez cumple estos criterios, los autores
concluyen que no existe fundamento empírico suficiente para recomendar el empleo generalizado de
pruebas de estilos como guía instruccional. En desarrollos posteriores, se ha enfatizado además la
necesidad de distinguir conceptualmente entre estilos, preferencias y estrategias, señalando que parte
de la persistencia del enfoque se explica por interpretaciones aplicadas que no evalúan estrictamente
la hipótesis de ajuste y por la continuidad del llamado neuromito en la práctica educativa (Hattie &
O’Leary, 2025; Newton et al., 2021).
Desde un enfoque metodológicamente cauteloso, esta discusión no implica abandonar la
caracterización mediante cuestionarios, sino definir qué tipo de inferencias se consideran legítimas a
partir de sus puntajes. En el caso del cuestionario Honey-Alonso de estilos de aprendizaje (CHAEA), su
uso puede justificarse como instrumento diagnóstico para describir patrones en un colectivo y orientar
decisiones pedagógicas de carácter exploratorio, siempre atendiendo a las condiciones de aplicación
y a la necesidad de continuar acumulando evidencia psicométrica en contextos específicos (Villarreal-
Fernández, 2023). En esa misma línea, el CHAEA también ha sido utilizado como conjunto de atributos
para organizar grupos heterogéneos en dinámicas colaborativas, lo que ilustra su función instrumental
sin convertirlo en una etiqueta fija del estudiante (Vallès-Català & Palau, 2023). Además, es
ampliamente aprovechado y evaluado psicométricamente en población universitaria (Freiberg-
Hoffmann et al., 2020; Pérez Cañizares et al., 2021).
El presente artículo se deriva de un trabajo doctoral que examina la relación entre inteligencia
emocional, estilos de aprendizaje y rendimiento académico en estudiantes de primero a tercer
semestre de la Licenciatura en Informática de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia.
El propósito de este manuscrito es caracterizar los estilos de aprendizaje en dicha población. En
consecuencia, no se analizan aquí asociaciones con rendimiento académico, aunque el estudio se
inscribe en ese contexto investigativo general. De acuerdo con lo anterior, se describe la distribución
de perfiles predominantes, incluyendo casos de equilibrio, y se comparan los resultados según sexo y
semestre desde una lectura encaminada a la mediación pedagógica.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 207.