INTRODUCCIÓN
En el Perú, el algodón, el maíz amarillo duro y la papa son cultivos histórica y económicamente
importantes para los agricultores peruanos (Zevallos, 2017). Pero, no presentan alta rentabilidad por el
escaso uso de semillas certificadas de alto rendimiento, libres de insectos y agentes causantes de
enfermedades. Por ello se debe evaluar el impacto de la liberación de semillas editadas genéticamente
en la rentabilidad de algodón, maíz amarillo duro y papa, que ocupan a más de 680 mil unidades
productivas en 867 mil hectáreas (SIEA, 2026) y son insumo para la agroindustria (algodón y maíz
amarillo duro) según Diez et al. (2018) o para el consumo directo: papa. El Perú no importa semillas ni
produce organismos vivos modificados de acuerdo a la Ley N° 29811 y su ampliatoria Ley N° 31111,
de moratoria al ingreso y producción de organismos vivos modificados en el territorio nacional hasta
el año 2035 (Diario El Peruano, en línea). El problema de la agricultura peruana son los rendimientos
menores a los de muchos países (Diez et al., 2018) no tratados en los lineamientos de política de los
gobiernos del Perú, que sólo han protegido la agricultura nacional de la competencia internacional con
aranceles y descuidaron la innovación tecnológica (Zevallos, 2017). Por ello, no se alcanza los
estándares productivos de los países líderes de estos cultivos, ni se ha mejorado la competitividad
internacional, en maíz amarillo duro, del cual somos importadores porque Argentina, Estados Unidos y
otros países tienen mayores rendimientos que Perú (FAOSTAT, 2018), explicables porque aplican
innovaciones agrícolas en forma continua, en especial, semillas genéticamente modificadas. Esto se
repite en algodón, se importa 70% de lo que usa la industria textil – confecciones (Matta, 2016). En
papa, se producen más de 6 millones de toneladas (SIEA, 2026), liderando a Sudamérica en volumen
producido, pero no se exporta en forma significativa por escasa competitividad debido al rendimiento
inferior al de los líderes mundiales en este cultivo (Anderson et al., 2021). Según Coaquira et al. (2019),
la papa es el cuarto cultivo más consumido en el mundo, luego del maíz, trigo y arroz. En el Perú, la
papa es el tercer cultivo con más área sembrada (319,7 mil hectáreas), principalmente en la sierra
(63.5%), sustentando 710 mil familias y aporta 4% del PBI agrícola nacional. Existen semillas mejoradas
genéticamente que podrían incrementar el rendimiento y la rentabilidad en algodón (Matta, 2016), maíz
amarillo duro y papa (Diez et al., 2018). Por ejemplo, Argentina (Trigo, 2016) ha obtenido beneficios
acumulados en el período 1996 – 2016, por el algodón, maíz y soya genéticamente modificados, de
126 mil millones de dólares (68.7 % para los productores, 15 % para el estado, 12.7 % para semilleristas
y 2.5% para vendedores de glifosato), y ha dado beneficios a los consumidores mundiales por
reducción del precio de la soya equivalentes a 152 mil millones de dólares. Tejeda et al., 2021,
corroboran los grandes beneficios para Argentina y el mundo de las semillas genéticamente
modificadas. Para el Perú, FAOSTAT (2020); la productividad de algodón, maíz y papa es menor a la de
otras regiones del mundo, haciéndose necesario revisar qué impacto tendría una tecnología fácil de
aplicar y económicamente rentable en otros países. Por ello, el objetivo general es evaluar ex ante el
impacto de la liberación de uso de semillas de alto rendimiento sobre la rentabilidad económica y social
de los cultivos de algodón, maíz amarillo duro y papa.
Respecto a las modificaciones genéticas, Portela-Dussán et al., 2013, señalan que Bacillus
thuringiensis es un bacilo Gram positivo que libera proteínas Cry con actividad biológica contra
insectos-plaga de los órdenes Lepidóptera, Coleóptera, Díptera y otros. Es amigable con el ambiente
por lo que se ha hecho común el uso y desarrollo de productos comerciales y plantas transgénicas a
base de toxinas Cry en el sector agrícola. Incorporándose el material genético de Bacillus thuringiensis
en algodón y maíz amarillo duro en un proceso conocido como transgénesis. A pesar de sus
potenciales beneficios el rechazo de organismos no gubernamentales ha llevado a la dación de una ley
de moratoria a los transgénicos en el Perú. La incorporación de material genético de variedades
silvestres del mismo cultivo se denomina cisgénesis, pero la población y las organizaciones populares
no los diferencian de los transgénicos. Este rechazo a los productos modificados genéticamente ha
motivado la edición genética. CRISPR/Cas9, que puede ser más eficiente en su aplicación para la
producción de plantas cisgénicas, pues controla el número de copias del transgén, la posibilidad de
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 288.