La palabra tecnología proviene del griego tejnologia, que se compone del téchné, que se reseña como
técnica, arte u oficio, y lógos, que se refiere a estudios o tratado. El concepto de tecnología en
educación es un referente de mayor manejo a partir de la pandemia que llegó al mundo por el síndrome
respiratorio agudo severo conocido como COVID-19 en el año 2019. Donde a partir de este
acontecimiento mundial, el uso de los recursos de acceso a la comunicación y los programas de
videollamada así como el empleo de plataformas electrónicas, fungieron como herramientas, las que
en acompañamiento de los modelos pedagógicos, –que en el caso de México corresponden a los
programas de estudio y su propuesta de temas –, ayudaron al manejo, la transmisión de información
y el aprendizaje, con la finalidad de ser más eficiente, inclusiva y capaz de adaptarse a las necesidades
actuales (Reyes, 2024).
Ahora bien, al referir y cuestionar ¿cuál es la importancia que tienen los cuentos para la edad escolar?,
es de amplia importancia su conceptualización. Para Briones et al. (2022), el cuento se considera un
gran apoyo para el desarrollo de habilidades para los niños en edad escolar. Lo anterior ya que, a partir
de las formas, figuras, expresiones cortas y claras, se asume como un elemento de influencia, que
auxilia a potenciar las expresiones del individuo y las capacidades de comunicación. Este recurso ha
sido estudiado de manera amplia en el favorecer los procesos de lecto escritura, en la educación, por
lo que su relevancia se asume también en esa capacidad de exteriorizar la propia concepción de los
hechos y las cosas.
El cuento es tan antigüo como la humanidad misma, ya que ha sido la manera en la que se han
transmitido las tradiciones de las culturas antiguas desde antes de la existencia de la escritura. Es la
forma más popular en que ha evolucionado el saber humano, en el que a partir de personajes y/o
acontecimientos, se lleva a través de la expresión oral una serie de planteamientos y hechos que, por
medio de la narración de quien lo expone, lleva al que escucha a una serie amplia y de gran significación
que sea capaz de llegar a lo más profundo de su psique.
El cuento como tal ha tenido desde la antigüedad un propósito, el que es la transmisión y preservación
de la cultura, con una meta didáctica o así también de transformación (Scribd, 2025). Este tipo de
narración ha de componerse de los siguientes elementos según Raffino (2024):
El inicio o planteamiento. En este se ha de introducir al sujeto al mundo que se ha imaginado, así como
a los personajes. Este momento es de importancia e interés porque es a partir de ello que se fija la
atención del espectador, para crear en él una base sobre la que se construirá la historia. El segundo
elemento es;
El nudo o complicación del cuento. En esta parte es cuando surgen las situaciones que marcarán el
interés en el sujeto que presta atención a la narración, ya que, si el problema es cercano a la manera
en la que vive sus propias historias de vida, o en otra condición de interés al individuo, es cuando cobra
valor intrínseco para sí. El reconocer que son los personajes de la historia asumida quienes deben
tomar decisiones que impacten en su propia trayectoria, implica un tipo de aprendizaje experiencial
para el que escucha, ya que es a partir del modelaje en otros, el momento en el que se podrá apreciar
de forma explícita y conducente la manera en que los personajes hacen frente a las situaciones
retadoras, y por último;
El desenlace, donde el problema que conlleva al personaje a tomar una decisión, le dirigió al final a
retomar una tranquilidad al resolver el conflicto, lo que se puede apreciar como la resolución, donde en
el que escucha, es capaz de ver reflejado en otro una serie de respuestas a situaciones en ocasiones
ajenas, pero en otras tan comunes a sus gustos e intereses.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 393.