Manejo integral de la lumbalgia en el servicio de  
emergencias: una revisión sistemática  
Comprehensive management of low back pain in the emergency  
department: a systematic review  
Ximena María Hernández Peña  
Universidad de Ciencias Médicas  
San José Costa Rica  
Tomás Antonio Gazel Reuben  
Universidad de Ciencias Médicas  
San José Costa Rica  
Erik Stammes Sancho  
Universidad de Ciencias Médicas  
San José Costa Rica  
Jorge Medina Barrios  
Universidad de Ciencias Médicas  
Limón Costa Rica  
Claudia Medrano Brenes  
Universidad de Iberoamérica  
San José Costa Rica  
Artículo recibido: 14 de noviembre de 2025. Aceptado para publicación: 21 de marzo de 2026.  
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.  
Resumen  
Desde la perspectiva de la atención en los servicios de emergencia, la lumbalgia es uno de los  
principales motivos de consulta a nivel mundial y constituye una causa significativa de discapacidad  
funcional, lo que representa uno de los retos clínicos más frecuentes debido a la necesidad de  
diferenciar sus etiologías. El objetivo de esta revisión sistemática fue analizar la evidencia científica  
actual sobre el manejo integral de la lumbalgia en el contexto del servicio de emergencias, con énfasis  
en estrategias diagnósticas, terapéuticas y de seguimiento fundamentadas en medicina basada en  
evidencia. Se realizó una revisión de guías de práctica clínica y de estudios recientes enfocados en la  
evaluación clínica, la identificación de banderas rojas, las indicaciones apropiadas para solicitar  
estudios de imagen y los abordajes farmacológicos y no farmacológicos. La evidencia actual  
demuestra una discrepancia entre las recomendaciones de manejo y la práctica clínica habitual, a  
menudo asociada al uso indiscriminado de estudios de imagen y a la prescripción innecesaria de  
analgésicos opioides. En la práctica, las intervenciones no farmacológicas desempeñan un papel  
clave en el manejo, destacando la educación basada en la neurociencia del dolor, la movilización  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 511.  
temprana, la prescripción individualizada de ejercicio terapéutico y la rehabilitación multidisciplinaria.  
Estas estrategias favorecen un enfoque biopsicosocial que ayuda a la recuperación funcional,  
mejorando los resultados clínicos y reduciendo la discapacidad asociada.  
Palabras clave: lumbalgia, servicio de emergencias, manejo integral, rehabilitación, medicina  
basada en evidencia  
Abstract  
From the perspective of emergency services, low back pain is one of the main reasons for consultation  
worldwide and constitutes a significant cause of functional disability, representing one of the most  
frequent clinical challenges due to the need to differentiate its etiologies. The objective of this  
systematic review was to analyze the current scientific evidence on the comprehensive management  
of low back pain in the context of emergency services, with an emphasis on diagnostic, therapeutic,  
and follow-up strategies based on evidence-based medicine. A review was conducted of clinical  
practice guidelines and recent studies focused on clinical evaluation, the identification of red flags,  
appropriate indications for requesting imaging studies, and pharmacological and non-  
pharmacological approaches. Current evidence shows a discrepancy between management  
recommendations and usual clinical practice, often associated with the indiscriminate use of imaging  
studies and the unnecessary prescription of opioid analgesics. In practice, non-pharmacological  
interventions play a key role in management, with an emphasis on education based on the  
neuroscience of pain, early mobilization, individualized prescription of therapeutic exercise, and  
multidisciplinary rehabilitation. These strategies promote a biopsychosocial approach that aids  
functional recovery, improving clinical outcomes and reducing associated disability.  
Keywords: low back pain, emergency department, comprehensive management, rehabilitation  
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades,  
publicado en este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons.  
Cómo citar: Hernández Peña, X. M., Gazel Reuben, T. A., Stammes Sancho, E., Medina Barrios, J., &  
Medrano Brenes, C. (2026). Manejo integral de la lumbalgia en el servicio de emergencias: una  
revisión sistemática. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 7 (2), 511  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 512.  
INTRODUCCIÓN  
El término lumbalgia hace referencia al dolor localizado por encima de los pliegues glúteos inferiores  
y por debajo del margen costal, que puede presentarse con o sin dolor irradiado a nivel de los miembros  
inferiores. Se encuentra entre las razones más comunes de consulta a los servicios de emergencia y,  
a nivel mundial, se reconoce como la condición más prevalente, especialmente en personas mayores  
de 40 años y del sexo femenino (Chiarotto y Koes, 2022). En algunas ocasiones, la lumbalgia puede  
asociarse a radiculopatía, que se refiere a la afectación de las raíces nerviosas espinales y se presenta  
como dolor, pérdida de fuerza o parestesias en una distribución miotomal o dermatomal (Zaina et al.,  
2023).  
Se dice que alrededor del 84% de los adultos presentan un episodio de lumbalgia en algún momento  
de su vida; la mayoría son autolimitados, pero aquellos que no lo son pueden clasificarse según el  
tiempo de evolución. Donde los episodios con duración menor a 4 semanas se consideran episodios  
agudos, aquellas con una duración de 4 a 12 semanas se clasifican como subagudos y por último, si  
el dolor persiste por más de 12 semanas se denomina lumbalgia crónica (National Institute for Health  
and Care Excellence [NICE], 2020). Además, se encuentra entre las condiciones más discapacitantes  
aptas para recibir rehabilitación (Chiarotto y Koes, 2022).  
La lumbalgia también puede clasificarse como específica o no específica según la presencia o  
ausencia de dolor en los miembros inferiores, o bien por la ausencia de una causa específica  
comprobable. La mayoría de los casos corresponden a lumbalgia no específica, que debe ser un  
diagnóstico de exclusión una vez se haya realizado una amplia entrevista y un examen físico. Por lo  
general, para realizar el diagnóstico no se requiere un estudio de imagen de rutina. A diferencia de la  
lumbalgia específica, más del 80% de los casos se deben a una combinación de factores psicosociales  
y biológicos (Chiarotto y Koes, 2022).  
Entre los principales factores de riesgo destacan los componentes psicológicos, como la presencia de  
depresión y/o ansiedad, trastornos de somatización o conductas de afrontamiento pasivas. Asimismo,  
factores relacionados con un mal estilo de vida, incluyendo sedentarismo, tabaquismo, posturas  
inadecuadas, nivel de actividad física regular y enfermedades metabólicas, que contribuyen al  
desarrollo y la cronificación del dolor lumbar. Por último, se observa la presencia de episodios previos  
de lumbalgia, patologías crónicas sin control médico como hipertensión e hipercolesterolemia, o bien  
una historia familiar positiva por casos de lumbalgia (Chiarotto y Koes, 2022; Zaina et al., 2023).  
La raíz del problema no siempre se encuentra a nivel de la columna vertebral, sino que existen causas  
extraespinales, como las condiciones relacionadas con la articulación de la cadera, patologías a nivel  
de los órganos pélvicos, enfermedades de origen vascular o causas sistémicas. Entre las causas de  
origen espinal se pueden recalcar dos de las más frecuentes como lo son las hernias discales y la  
estenosis espinal, pero, también se encuentran los tumores, las fracturas, infecciones y enfermedades  
inflamatorias que afectan principalmente la columna (Chiarotto y Koes, 2022).  
A la hora de realizar una evaluación del manejo integral de la lumbalgia en el servicio de emergencias,  
aunque representan un porcentaje bajo de las consultas, es necesario considerar las etiologías más  
graves y, por ende, urgentes debido a su potencial compromiso vital. Con el propósito de recordar estas  
causas, se destacan las siguientes: aneurisma de la aorta abdominal; fractura o sangrado, p. ej.,  
hematoma epidural espinal; cáncer, especialmente lesiones metastásicas; patología discal (síndrome  
de cauda equina o compresión radicular); y absceso epidural u otros procesos infecciosos (Chiarotto  
y Koes, 2022; Werthman et al., 2024; NICE, 2020).  
Además, en las últimas tres décadas, el manejo de la lumbalgia, principalmente en el servicio de  
emergencias, ha ido cambiando, ya que se ha demostrado que ninguna intervención clínica dirigida  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 513.  
únicamente al manejo del dolor logra reducir significativamente la presencia del dolor lumbar en la  
población. Por lo que se ha pasado de centrarse únicamente en el tratamiento del dolor a buscar un  
manejo más integral, centrado en mejorar la funcionalidad del paciente mediante actividades de  
rehabilitación (Zaina et al., 2023).  
METODOLOGÍA  
Para la presente investigación se realizó una revisión sistemática de la literatura científica disponible  
sobre el manejo integral de la lumbalgia en el servicio de emergencias. La revisión se centró en  
identificar y sintetizar la información pertinente sobre la evaluación diagnóstica, las estrategias  
terapéuticas y las recomendaciones actuales para el manejo de esta patología.  
La búsqueda de literatura se dirigió a guías de práctica clínica y artículos de revisión sistemática  
publicados en la literatura médica reciente. Se utilizaron términos de búsqueda tales como lumbalgia  
(low back pain), rehabilitación, manejo en el servicio de emergencias y medicina basada en evidencia.  
Los documentos seleccionados se enfocan en estudios que abordan el manejo de la lumbalgia en el  
ámbito clínico, especialmente en el servicio de emergencias, así como en intervenciones diagnósticas,  
farmacológicas y no farmacológicas. Se priorizaron aquellas publicaciones que presentaran evidencia  
científica de alta calidad metodológica, con el fin de garantizar que las recomendaciones analizadas  
reflejaran el conocimiento científico actualizado sobre este tema.  
Se incluyeron guías de práctica clínica relacionadas con la evaluación y el manejo de la lumbalgia,  
revisiones sistemáticas y metaanálisis enfocados en su tratamiento, estudios que analizaran distintos  
tipos de intervenciones terapéuticas y publicaciones que incluyeran recomendaciones fundamentadas  
en medicina basada en evidencia. Se excluyeron estudios centrados exclusivamente en patologías  
específicas de la columna vertebral, investigaciones que no abordan el diagnóstico o tratamiento de la  
lumbalgia y publicaciones que no proporcionan evidencia relevante sobre el manejo clínico de esta  
condición en el contexto del servicio de emergencias.  
Los estudios seleccionados fueron analizados de manera crítica con el objetivo de identificar las  
principales estrategias diagnósticas y terapéuticas respaldadas por la evidencia científica.  
Posteriormente, la información se organizó en distintos subtemas relevantes para el manejo integral  
de la lumbalgia en el servicio de emergencias. Finalmente, se realizó una síntesis narrativa de la  
evidencia, integrando los hallazgos más relevantes de las fuentes seleccionadas. Este proceso  
permitió identificar las principales intervenciones de manejo actuales y proponer una estrategia de  
manejo integral orientada a mejorar la toma de decisiones clínicas y optimizar los resultados en los  
pacientes.  
DESARROLLO  
Tomando en cuenta la elevada carga de casos de lumbalgia en los servicios de emergencia, resulta  
clave analizar las estrategias diagnósticas y terapéuticas actuales basadas en evidencia científica, con  
el fin de resaltar puntos de mejora aplicables a la práctica clínica.  
La brecha existente entre las recomendaciones de manejo y la práctica clínica  
Aun cuando la lumbalgia representa un motivo habitual de consulta en los servicios de emergencia  
alrededor del mundo, en muchos casos su manejo se desvía de las recomendaciones establecidas en  
las guías actuales. Por ejemplo, en múltiples ocasiones se solicitan y realizan estudios de imagen, que  
no se recomiendan de manera rutinaria en casos de lumbalgia aguda, sin historia de trauma y en  
ausencia de banderas rojas (Flanagan et al., 2024). De hecho, se estima que, en la práctica, uno de cada  
tres pacientes valorados por lumbalgia en el servicio de emergencias va a recibir una orden de realizar  
un estudio de imagen inapropiado (Werthman et al., 2024).  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 514.  
Se ha visto que, en otros casos, al generar un plan de tratamiento, este se centró en una prescripción  
de analgésicos opiáceos, que son potencialmente dañinos. En cambio, en aquellos pacientes en los  
que el enfoque principal se centró en fomentar estrategias para mejorar la calidad de la atención, como  
otorgar educación sobre la condición al paciente, se logró reducir la probabilidad de administración de  
opioides (Flanagan et al., 2024).  
Estas situaciones evidencian la necesidad de implementar mejoras en la creación de los planes de  
tratamiento y cuidados del paciente. Asimismo, representan una oportunidad para fortalecer la toma  
de decisiones clínicas mediante estrategias fundamentadas en la medicina basada en la evidencia  
(Werthman et al., 2024).  
Evaluación inicial  
El diagnóstico de la lumbalgia no específica, se basa en excluir la presencia de las causas específicas,  
ya sea por medio de la entrevista (historia clínica) o por medio de la ejecución del examen físico. Esta  
evaluación debe ser estructurada y enfocada en identificar signos patológicos que orienten hacia un  
caso grave. En ausencia de estos hallazgos, debe reconocerse que se trata de una lumbalgia de  
carácter benigno, como ocurre en la mayoría de los casos (Chiarotto y Koes, 2022). Además, es  
recomendable incluir una evaluación biopsicosocial para identificar factores que puedan potenciar la  
sintomatología (George et al., 2021; Zaina et al., 2023).  
Los signos de gravedad en la lumbalgia se conocen como banderas rojas: corresponden a hallazgos  
clínicos orientados a identificar patología espinal que requiere evaluación urgente. Entre las más  
destacadas se encuentran la historia previa de cáncer, pérdida de peso no intencionada, dolor  
persistente no mecánico o de predominio nocturno, fiebre o síntomas sistémicos. En caso de sospecha  
de infección vertebral, algunos datos importantes son el uso de drogas intravenosas, condiciones  
relacionadas con inmunosupresión o historia de infección reciente. Asimismo, la presencia de un  
trauma significativo en adultos sanos, un trauma menor en adultos mayores o en personas con  
osteoporosis, y/o el uso prolongado de corticosteroides puede orientar hacia una posible fractura  
vertebral (Chiarotto y Koes, 2022).  
Desde el punto de vista neurológico, algunos signos de alarma corresponden a pérdida de la  
funcionalidad motora, alteración de los reflejos, anestesia en la zona perianal, en el inglés y en la parte  
interna de los muslos, retención urinaria o incontinencia fecal o urinaria. Otros factores que se  
consideran banderas rojas incluyen la edad avanzada, dolor progresivo refractario al tratamiento  
habitual o antecedentes de procedimientos invasivos (Chiarotto y Koes, 2022; Werthman et al., 2024).  
Como parte de la evaluación inicial, se debe realizar un examen físico dirigido, con el objetivo principal  
de identificar hallazgos objetivos que orienten hacia una etiología específica del dolor. La evidencia  
sugiere incluir la inspección de la espalda y la postura para descartar alteraciones anatómicas.  
Posteriormente, es esencial realizar palpación o percusión de la columna, lo cual ayudará a identificar  
puntos de sensibilidad, ya sean óseos o en tejidos blandos, así como la presencia de masas palpables  
(George et al., 2021; Chiarotto y Koes, 2022; NICE, 2020).  
Asimismo, se debe realizar un examen neurológico completo como parte de la evaluación inicial, que  
incluya la valoración de los reflejos osteotendinosos, la fuerza muscular, la sensibilidad y la marcha.  
Es clave identificar signos sugestivos de compromiso radicular o neurológico significativo,  
particularmente asociados a la compresión de las raíces nerviosas lumbosacras; para ello, pueden  
emplearse maniobras específicas. Además, los hallazgos obtenidos durante la historia clínica deben  
orientar la extensión del examen físico, especialmente en pacientes que presentan retención urinaria,  
incontinencia fecal o alteraciones sensitivas perineales. En estos casos, puede ser necesario ampliar  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 515.  
la exploración particularmente ante la sospecha de síndrome de cauda equina o compromiso  
neurológico severo (George et al., 2021; Chiarotto y Koes, 2022; NICE, 2020).  
En aquellos pacientes con sospecha de malignidad, la evaluación física debe incluir una exploración  
dirigida de la cadena ganglionar con el objetivo de identificar adenopatías u otros hallazgos sugestivos  
de enfermedad sistémica. De igual manera, cuando la historia clínica oriente hacia dolor referido o de  
etiología no espinal, resulta necesario ampliar la exploración hacia otras regiones anatómicas.  
Contemplando la articulación de la cadera, la región pélvica, el abdomen y el sistema vascular periférico  
(George et al., 2021; Chiarotto y Koes, 2022; NICE, 2020).  
La mayoría de los episodios de lumbalgia son autolimitados y mejoran significativamente con el paso  
de las primeras 6 semanas. Brindar esta información al paciente en el servicio de emergencias es clave  
para reducir la ansiedad por enfermedad, disminuir la expectativa de obtener un estudio de imagen o  
una prescripción de analgésicos fuertes y reforzar la implementación de actividad física, en especial  
en ausencia de banderas rojas (Chiarotto y Koes, 2022).  
Indicación de estudios de imagen  
Como ya se ha mencionado, el uso rutinario de estudios de imagen no se recomienda en casos de  
lumbalgia sin antecedentes de trauma y sin datos de urgencia al momento de obtener la historia clínica.  
Aunque la radiografía simple suele ser la prueba inicial más utilizada, la evidencia no respalda su uso  
generalizado. Sólo debe solicitarse en casos que presenten banderas rojas de manera explícita o se  
consideren casos de urgencia (Werthman et al., 2024).  
Aparte del uso de las radiografías, la solicitud de una tomografía axial computarizada (TAC) o de una  
resonancia magnética nuclear (RMN) tampoco es necesaria en casos de lumbalgia no complicada,  
pero esto puede considerarse en casos específicos, como en aquellos pacientes que presentan  
síntomas persistentes o son candidatos a una cirugía (Werthman et al., 2024).  
Manejo farmacológico  
En las últimas guías se han priorizado las medidas no farmacológicas, ya que la mayoría de los  
fármacos utilizados para tratar la lumbalgia tienen una eficacia limitada y un alto riesgo de efectos  
secundarios. No obstante, a la hora de hacer una evaluación a nivel del servicio de emergencias, es  
común utilizar analgesia para lograr facilitar la movilización a la hora de evaluar al paciente. Sin  
embargo, al centrarse en la elección del fármaco, este debe ser administrado a la mínima dosis efectiva  
y temporal (Chiarotto y Koes, 2022).  
Se ha observado que el uso del paracetamol presenta beneficios limitados o inexistentes en  
comparación con el placebo, por lo que, en emergencias, los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs)  
continúan siendo la principal elección analgésica. A pesar de esto, el uso de paracetamol asociado a  
AINEs se ha asociado con una mejor respuesta que cuando se prescriben AINEs como monoterapia  
(Baroncini et al., 2023; Gianola et al., 2022; Werthman et al., 2024).  
Con respecto al uso de una terapia combinada de AINEs con otros fármacos, aún se requieren más  
estudios de alta calidad metodológica para establecer con claridad si estas asociaciones ofrecen un  
beneficio clínico adicional significativo en comparación con la monoterapia. Igualmente, la efectividad  
de los relajantes musculares continúa siendo un tema de debate, ya que si bien pueden contribuir a la  
reducción del espasmo muscular en determinados pacientes, su perfil de seguridad plantea  
preocupaciones importantes. Estos fármacos suelen asociarse a efectos adversos como mareos,  
somnolencia y cierto grado de sedación, lo que puede incrementar el riesgo de caídas, especialmente  
en adultos mayores o en pacientes con comorbilidades, por lo que su indicación debe ser  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 516.  
cuidadosamente individualizada y limitada a periodos cortos de tratamiento (Gianola et al., 2022;  
Werthman et al., 2024).  
Respecto al uso de analgésicos opiáceos, se recomienda evitarlos cuando sea posible debido al riesgo  
de eventos adversos (Flanagan et al., 2024). Aun así, se puede prescribir un ciclo breve de tratamiento  
con opioides para las lumbalgias agudas en pacientes con contraindicación al uso de los AINEs (Zaina  
et al., 2023). Las estrategias de manejo del dolor como alternativas al uso de opioides, como los  
analgésicos simples, el uso de compresas térmicas, otorgar educación o el uso de herramientas de  
evaluación de riesgo de uso de opioides, son opciones acertadas a la hora de dar tratamiento (Flanagan  
et al., 2024).  
Sin embargo, en resumen, el uso de AINEs y algunos relajantes musculares pueden ayudar a reducir el  
dolor y la discapacidad. Aun cuando su indicación permanece conflictiva y debería ser individualizada  
según el balance de riesgo-beneficio de cada paciente (Baroncini et al., 2023).  
Intervenciones no farmacológicas  
Se recomienda priorizar el uso de intervenciones no farmacológicas como tratamiento inicial, ya que  
el papel de los fármacos en el manejo global de la lumbalgia es limitado (Gianola et al., 2022). Donde  
el uso de estrategias no farmacológicas como la educación al paciente, mantener un nivel adecuado  
de actividad física y enfoques conductuales son de suma importancia, especialmente cuando existe  
un potencial riesgo de cronificación y de disminuir la discapacidad (Chiarotto y Koes, 2022). Se  
recomienda priorizar las intervenciones centradas en el movimiento y el abordaje biopsicosocial del  
dolor en equipos multidisciplinarios. En este escenario deben implementarse intervenciones  
conductuales que promuevan la participación activa del paciente y el retorno progresivo a sus  
actividades habituales (George et al., 2021).  
Se debe enfatizar la importancia de la educación como uno de los pilares de manejo más importantes.  
Donde se busca brindar al paciente información sobre el tratamiento otorgado y ayudar a manejar las  
expectativas de la recuperación en cualquier tipo de lumbalgia o radiculopatía (Zaina et al., 2023). Esta  
debe basarse en los principios de la neurociencia del dolor, con el fin de ayudar a reducir el miedo al  
movimiento, modificar las creencias negativas asociadas al dolor y fomentar la autoeficacia durante el  
proceso de recuperación. En la educación se deben incluir técnicas de automanejo, recomendaciones  
para mantener la actividad física y estrategias de protección de la columna en el día a día (George et  
al., 2021).  
Durante este proceso se debe asegurar la movilización temprana, evitar el reposo prolongado y utilizar  
ejercicios terapéuticos individualizados que busquen la movilidad articular, el fortalecimiento  
progresivo y el entrenamiento funcional. En el caso de la lumbalgia crónica, la educación no se debe  
utilizar como una medida aislada, sino que siempre debe ir acompañada de ejercicios terapéuticos o  
del uso de terapia manual (George et al., 2021).  
Como uno de los principales objetivos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se encuentra  
garantizar la cobertura universal de salud sin exponer a la población a dificultades financieras para  
acceder a dichos servicios. Una parte importante del acceso a la cobertura universal son los servicios  
de rehabilitación, los cuales son claves, ya que la ejecución de diversas intervenciones de este tipo, en  
especial en los pacientes con lumbalgia, ha demostrado reducir la prescripción de opiáceos. Además,  
el uso de estas intervenciones, principalmente en los servicios de emergencia, parece no tener efectos  
negativos sobre el paciente ni sobre su estancia hospitalaria (Zaina et al., 2023; Flanagan et al., 2024).  
Otra de las intervenciones más recomendadas para el manejo integral de la lumbalgia es la terapia  
manual, ya que ha demostrado beneficios, como ayudar a disminuir la discapacidad a corto plazo. Esta  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 517.  
se centra en realizar masaje terapéutico o movilizaciones articulares, con o sin impulso, lo cual ayuda  
a disminuir el dolor. Este tipo de intervención ha demostrado ser útil principalmente a corto plazo y  
suele usarse como complemento de la educación y la actividad física (Gianola et al., 2022; George et  
al., 2021).  
Cabe destacar que el uso de la acupuntura como medida no farmacológica está recomendado para  
pacientes con lumbalgias subagudas, pero en el caso de la lumbalgia crónica esta terapia no está  
recomendada. Por último, el uso de inyecciones epidurales con esteroides se recomienda únicamente  
a corto plazo en pacientes con radiculopatía. Aunque antes de su utilización se deben discutir con el  
paciente los posibles efectos adversos (Zaina et al., 2023).  
Aunque actualmente la evidencia prioriza las intervenciones no farmacológicas para el manejo de la  
lumbalgia, debido a su seguridad y a su enfoque centrado en la recuperación, el tratamiento debe  
individualizarse según la respuesta clínica y las características particulares de cada caso. En aquellos  
pacientes que no obtengan un alivio adecuado del dolor ni una mejoría funcional suficiente con estas  
estrategias, resulta apropiado considerar la incorporación de opciones terapéuticas adicionales  
(Baroncini et al., 2023).  
Propuesta de manejo integral de la lumbalgia en el servicio de emergencias  
A partir de las diversas fuentes revisadas, se propone una síntesis del manejo integral de la lumbalgia  
en los servicios de emergencias, la cual se puede estructurar de la siguiente manera. Iniciar con la  
evaluación clínica exhaustiva para descartar causas específicas y presencia de banderas rojas; otorgar  
analgesia escalonada enfatizando en las opciones no opioides; fomentar la educación y el consejo  
conductual con énfasis en el retorno pronto a la actividad física; basar la solicitud de estudios de  
imagen en criterios explícitos y por último, asegurar el seguimiento por parte de equipos  
multidisciplinarios que incluyan rehabilitación (Chiarotto y Koes, 2022; Flanagan et al., 2024; Werthman  
et al., 2024; George et al., 2021).  
Alta hospitalaria  
El alta hospitalaria debe sustentarse en la entrega de mensajes claros, consistentes y comprensibles  
para los pacientes, con el objetivo de favorecer la continuidad del tratamiento y promover un adecuado  
automanejo de la condición. Parte fundamental de este proceso consiste en brindar educación dirigida  
a que el paciente comprenda aspectos clave sobre la evolución natural de la lumbalgia, incluyendo la  
posibilidad de recurrencia de nuevos episodios a lo largo de la vida, la tendencia a una mejoría clínica  
significativa durante las primeras semanas y el hecho de que, en la mayoría de los casos, los niveles  
de dolor a largo plazo, particularmente después de 12 meses, suelen ser bajos (Chiarotto y Koes, 2022).  
Una de las principales recomendaciones radica en la mejora del paciente, donde, si este no lo hace  
durante las primeras semanas, es prudente considerar derivarlo a un especialista para realizar ejercicio  
supervisado o bien llevar a cabo terapia conductual. A la hora de incorporar la fisioterapia durante la  
evaluación en el servicio de emergencias, esta podría facilitar una transición fluida hacia cuidados  
posteriores de ejercicio y rehabilitación. Un dato importante de recalcar es que se ha encontrado una  
relación entre los pacientes que acuden a fisioterapia y el uso de farmacoterapia de alto riesgo. En  
algunos casos, esta incorporación podría reducir la necesidad de realizar otras intervenciones, la  
estancia hospitalaria y aumentar la satisfacción del paciente, pero aún se requiere más investigación  
(Chiarotto y Koes, 2022; Flanagan et al., 2024; Rolving et al., 2025).  
Para el manejo de la lumbalgia aguda y crónica, la prescripción del ejercicio terapéutico tras el alta  
hospitalaria se considera una de las intervenciones con mayor respaldo científico. Esta se basa  
principalmente en ejercicios orientados al fortalecimiento y la activación de la musculatura del tronco.  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 518.  
En los pacientes que presentan dolor irradiado a los miembros inferiores, se pueden añadir ejercicios  
de fortalecimiento y resistencia muscular para ayudar a mitigar el dolor y la discapacidad (George et  
al., 2021).  
En el caso de la lumbalgia crónica, se recomienda implementar programas de ejercicio estructurados  
que integren diferentes modalidades terapéuticas, incluyendo ejercicio aeróbico, fortalecimiento  
muscular progresivo, entrenamiento funcional y ejercicios acuáticos. Principalmente, dado que  
actualmente la evidencia disponible no demuestra una superioridad clara de un tipo de ejercicio sobre  
otro, la selección debe basarse principalmente en la tolerancia del paciente, el acceso a recursos  
terapéuticos y la progresión clínica observada (George et al., 2021).  
CONCLUSIÓN  
Para finalizar, la evidencia disponible señala que el manejo de la lumbalgia en el servicio de  
emergencias debe ser integral para lograr un mayor beneficio para el paciente. El mismo debe combinar  
la evaluación clínica, la toma de decisiones sobre el uso de estudios de imagen, el tipo de analgesia a  
otorgar y, principalmente, centrarse en intervenciones no farmacológicas, como la educación, la  
actividad física y la derivación a especialistas en rehabilitación, cuando así corresponda.  
El abordaje actual de la lumbalgia propone reducir la dependencia de tratamientos pasivos o de la  
farmacoterapia aislada para favorecer estrategias de participación activa del paciente. Buscando una  
reincorporación temprana a las actividades usuales y la continuidad laboral.  
Estas intervenciones demuestran que reducir el uso de opioides es posible y que, mediante diversos  
cambios sistemáticos, se puede mejorar la eficacia del tratamiento de esta patología, con mejoras en  
los resultados funcionales. Finalmente, dado que la lumbalgia es uno de los principales motivos de  
consulta en los servicios de emergencia, debería ser abordada de manera exhaustiva por todo el  
personal de salud.  
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 519.  
REFERENCIAS  
Baroncini, A., Maffulli, N., Al-Zyoud, H., Bell, A., Sevic, A., & Migliorini, F. (2023). Nonopioid  
pharmacological management of acute low back pain: A level I evidence systematic review. Journal of  
Orthopaedic Research, 41(8), 17811791. https://doi.org/10.1002/jor.25508  
Chiarotto, A., & Koes, B. W. (2022). Nonspecific low back pain. The New England Journal of Medicine,  
Flanagan, P., Waller, R., Lin, I., Richards, K., Truter, P., Machado, G. C., & Cavalheri, V. (2024).  
Interventions to improve the quality of low back pain care in emergency departments: A systematic  
review and meta-analysis. Internal and Emergency Medicine. Advance online publication.  
George, S. Z., Fritz, J. M., Silfies, S. P., Schneider, M. J., Beneciuk, J. M., Lentz, T. A., Gilliam, J. R.,  
Hendren, S., & Norman, K. S. (2021). Interventions for the management of acute and chronic low back  
pain: Revision 2021. Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy, 51(11), CPG1CPG60.  
Gianola, S., Bargeri, S., Del Castillo, G., Corbetta, D., Turolla, A., Andreano, A., Moja, L., & Castellini, G.  
(2022). Effectiveness of treatments for acute and subacute mechanical non-specific low back pain: A  
systematic review with network meta-analysis. British Journal of Sports Medicine, 56(1), 4150.  
National Institute for Health and Care Excellence (NICE). (2020, December 11). Low back pain and  
sciatica in over 16s: Assessment and management (NICE Guideline No. 59). National Institute for  
Rolving, N., Kræmmer, J., Rafaelsen, C., Jørgensen, C. K., Andersen, E. D., Sauer, A. T., & Riis, A. (2025).  
Effect of involving physiotherapists in the management of low back pain at emergency departments: A  
systematic  
review.  
Physiotherapy,  
125.  
Advance  
online  
publication.  
Werthman, A. M., Jolley, B. D., Rivera, A., & Rusli, M. A. (2024). Emergency department management of  
Zaina, F., Côté, P., Cancelliere, C., Di Felice, F., Donzelli, S., Rauch, A., Verville, L., Negrini, S., & Nordin, M.  
(2023). A systematic review of clinical practice guidelines for persons with non-specific low back pain  
with and without radiculopathy: Identification of best evidence for rehabilitation to develop the WHO’s  
Package of Interventions for Rehabilitation. Archives of Physical Medicine and Rehabilitation, 104(11),  
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, publicados en este  
sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons  
.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.  
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 520.