conciencia ambiental, las cuales permitieron interpretar de manera sistemática las experiencias
reportadas por los estudiantes durante el desarrollo del proyecto agroecológico.
Finalmente, se realizó una interpretación analítica de las categorías, relacionando los hallazgos con los
objetivos del estudio y con los referentes teóricos sobre agroecología educativa, aprendizaje
significativo y desarrollo social. Para facilitar la sistematización y presentación de la información, los
resultados se organizaron en tablas de categorización, donde se presentan las categorías, los temas
asociados y ejemplos representativos de las narrativas estudiantiles.
Este procedimiento permitió analizar de manera rigurosa la información cualitativa y comprender cómo
la participación en el huerto agroecológico contribuyó al desarrollo de habilidades sociales y
aprendizajes significativos en estudiantes de bachillerato.
Consideraciones Éticas
La investigación se desarrolló respetando los principios éticos establecidos para estudios con
población educativa adolescente. Se obtuvo el consentimiento informado de los estudiantes
participantes y la autorización de sus padres o tutores, explicando los objetivos del estudio, las
actividades del proyecto agroecológico y el uso académico de la información recabada. Asimismo, se
garantizó la participación voluntaria, sin afectar calificaciones ni evaluaciones escolares.
Para proteger la confidencialidad, se utilizaron únicamente códigos alfanuméricos en las bitácoras de
Col, evitando la identificación directa de los estudiantes. La información se resguardó únicamente con
fines académicos y se limitó el acceso a los investigadores responsables. Además, se procuró un trato
respetuoso y empático durante la aplicación del instrumento, considerando la edad de los participantes
y su contexto social.
El proyecto se integró como actividad educativa dentro de la asignatura de Biología, sin manipular
variables ni generar riesgos físicos o emocionales para los estudiantes. Se promovió un ambiente de
respeto, inclusión y colaboración durante las actividades del huerto, y se permitió a los participantes
retirarse del estudio en cualquier momento. Estas acciones aseguraron el cumplimiento de principios
de beneficencia, respeto a la dignidad humana y responsabilidad educativa en el contexto escolar.
DESARROLLO
La agroecología se ha consolidado como un enfoque científico y educativo que integra principios
ecológicos, sociales y culturales para promover sistemas alimentarios sostenibles y procesos
formativos contextualizados. Investigaciones clásicas de Altieri y Gliessman han señalado que la
agroecología no solo mejora la sostenibilidad agrícola, sino que también fortalece la organización
social y el aprendizaje comunitario al integrar saberes locales y científicos. Sistemas como la milpa
mesoamericana o las terrazas andinas funcionaban como verdaderos espacios formativos, donde
niñas, niños y jóvenes aprendían valores como la cooperación, el respeto a la naturaleza, la
responsabilidad colectiva y el sentido de pertenencia. Estos aprendizajes no se limitaban a técnicas
agrícolas, sino que fortalecían el tejido social y la identidad comunitaria, elementos fundamentales del
desarrollo social (Altieri, M. A., & Toledo, V. M., 2011).
Investigaciones en América Latina destacan que los huertos escolares fortalecen los vínculos
comunitarios, la identidad cultural y el aprendizaje contextualizado, especialmente en comunidades
con tradición agrícola (Armienta Moreno, 2019).
Revisiones sistemáticas también reportan que los programas de jardinería escolar contribuyen al
desarrollo de habilidades sociales, la conciencia ambiental y trabajo colaborativo, al proporcionar
experiencias prácticas y espacios de interacción social entre estudiantes (Lohr et al., 2021).
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 580.