humana singular que es a la vez una ética (un modo de conducirse) y una estética (un estilo) ...” (2003.
Pp. 34-35)4
Los preparativos para el viaje consistieron en la tarea de darse unos 10-15 minutos, o los que pudieran
o necesitaran, para estar en soledad; para enfrentarse a sus pensamientos, a sus emociones, a ellas/os
mismos/as, a su propio ser y, realizarán una narración de esos momentos. Pero yo no me preparé para
revisar esos preparativos y, fue un quebranto para mí porque con la lectura de esas narraciones conocí
un poco más a mis estudiantes y no sólo por su nombre; conocí sus preocupaciones, sus sueños, sus
emociones, sus problemas y hasta en la forma que viven; y dos estudiantes externaron el no encontrarle
sentido a la vida y el intento de quitársela.
En ese momento me rompí, porque nunca me he colocado sólo como espectadora del escenario de
clases. Esta experiencia me recuerda a Schütz, (pero antes de citarlo me permito hacer una analogía,
para comprender mejor la analogía, del salón de clases con un escenario de teatro, donde en muchas
ocasiones las/os docentes somos sólo espectadores): “Nosotros, los espectadores, carecemos de
poder con respecto a la realidad de la obra de arte o del teatro; en tanto que espectadores, tenemos
que sufrirla o gozarla, pero no estamos en posición de intervenir en ella, de cambiarla con nuestras
acciones.” (Schütz, A. 1955. P 324.)
El viaje contó, con tres escalas; la primera, la iniciamos en un auditorio viendo unos cortometrajes
animados (Partly Cloudy, The Birds, Cuerdas) sobre la discriminación hacia las personas con alguna
discapacidad y sobre seres diferentes. El propósito fue fomentar el reconocimiento y respeto hacia
estas personas. Esta escala resultó muy emotiva porque dos de mis alumnos tienen un hermano,
respectivamente, con una discapacidad y el compartirnos su experiencia de cómo viven su día a día
con ellos, las lágrimas los desbordaron, al estarles escuchando a muchas/os se nos llenaron los ojos
de lluvia, porque pudimos sentir el dolor y la fortaleza de estos chicos, así como la admiración que
sienten por sus hermanos.
Para la NEM, las artes
“…fomenta[n] momentos de producción colectiva e individual; de apreciación de las
producciones y mecanismos de articulación de estos momentos y modos de producción. Esto
va acompañado de la necesidad de dar tiempo a los procesos coma hacer pausas, permitir
que las y los estudiantes permanezcan atentas y atentos a lo que están haciendo. Por ello es
muy importante generar momentos para compartir las experiencias, procesar los sentimientos
y la reflexión, individualmente y en colectivo” ((Plan de Estudios para la Educación Preescolar,
Primaria y Secundaria 2022. 2024. P. 136)
Por su parte, en su obra Don Quijote y El Problema de la Realidad, Schütz habla de algunos ‘sub
universos’ que se van creando, basándose en James,5 los que posibilitan, a cada uno de nosotros,
4
El autor señala cuatro elementos generales que constituyen la experiencia, el citado textualmente, es el tercero. Ahora
señalo los otros, en primer lugar, dice sobre la experiencia que: “Es un saber finito, ligado a una maduración de un individuo
particular. O, de un modo aún más explícito, es un saber que revela al hombre singular su propia finitud. […] En segundo
lugar, es un saber particular, subjetivo, relativo, personal. […], [y] Por último, tiene que ver con la ‘vida buena’ entendida
como la unidad de sentido de una vida humana plena: una vida que no sólo incluye la satisfacción de la necesidad sino, sobre
todo, aquellas actividades que trascienden la futilidad de la vida mortal.” Larrosa, Jorge. La experiencia de la lectura. estudios
sobre literatura información. Fondo de Cultura Económica. México. 2003. Pp. 34-35.
5 “La verdadera distinción entre lo real y lo irreal, toda la psicología del creer, del no creer y de la duda, según William James,
se apoya siempre en dos hechos mentales: primero, que nosotros estamos expuestos a pensar de modo diferente el mismo
objeto; y segundo, que una vez que hemos hecho esto, podemos saber cuál es la manera de pensar que aceptamos, y cuál
es la que rechazamos. el origen y fuente de toda realidad, bien sea desde un punto de vista absoluto o bien sea desde un
punto de vista práctico, es, por lo tanto, subjetivo, se encuentra en nosotros mismos. por consiguiente, existe probablemente
un número infinito de órdenes diferentes de realidad, cada uno con su propio, especial y distinto estilo de existencia,
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 894.