una buena integración en el grupo-clase. Con todo ello, se concluye que el juego constituye un
aprendizaje significativo […]. (p. 6)
Otra estrategia que destaca es aprendizaje basado en retos, Martínez (2020, como se citó en Rodríguez
et al. 2021) aporta que: “El ABR es una metodología activa, en la que los estudiantes toman las riendas
de su aprendizaje con una actitud crítica, reflexiva y cívica. Desde la curiosidad y el análisis de la
realidad que les rodea” […]. (p. 86)
Por ello, la implementación de esta estrategia fortaleció la capacidad de concentración y reflexión en
los estudiantes al momento de proponer soluciones para resolver problemas de manera creativa y
eficiente; asimismo, reforzó su autoconfianza, favoreciendo la construcción de aprendizajes
significativos. Al establecer una comparación con los resultados de la investigación de Llomitao (2022)
afirma que aplicar la estrategia ABR: “[…] favorece el desarrollo integral de los estudiantes, la atención,
la autonomía personal, el trabajo colaborativo, aprendizaje vivencial, el pensamiento crítico, la
investigación, las habilidades sociales, fomentan la creatividad, la concentración y genera un
aprendizaje significativo” (p. 82).
En cuanto a la estrategia de organización de la información, Crispín (2012) alude que: “[…] esta
estrategia tiene la intención de desarrollar una comprensión más profunda de la información que
conduzca al desarrollo de un pensamiento riguroso y comprensivo” (p. 36).
Por consiguiente, la implementación de esta estrategia durante el proceso de enseñanza-aprendizaje,
promovió la motivación e interés de los estudiantes al permitirles organizar la información mediante
mapas conceptuales de forma clara y coherente, esto facilitó la comprensión de los contenidos, así
como la integración de conocimientos previos con nuevos conceptos para alcanzar un aprendizaje
significativo. En contraste con los resultados de la investigación de León et al. (2014) mencionan que:
“[…] permite que los estudiantes sean capaces de organizar, clasificar y relacionar un tema nuevo para
incorporarlo con los conocimientos anteriores y lograr el aprendizaje significativo” (p. 133).
Referente a la estrategia didáctica explicativa dialogada, Caicedo et al. (2017) destacan que esta
metodología:
[…] permite la interacción entre dos o más personas de una forma horizontal y democrática,
es decir allí no existe el que lo sabe todo, no se trata de imponer concepciones, ni de cuestionar
las opiniones, más bien lo que se busca es llegar a consensos en los cuales todos tengan las
mismas oportunidades de participar e interactuar […]. (p. 8)
En este contexto, esta estrategia permitió a los estudiantes interactuar con la docente mediante el
intercambio de preguntas y respuestas; así como: cuestionar, justificar ideas y discutir sobre el tema
tratado; además, esta potencia las habilidades comunicativas y de trabajo en equipo, lo que contribuye
a la construcción de aprendizajes significativos y a la creación de un ambiente de aprendizaje
motivador. En contraste con los resultados de la investigación de Ochoa (2021) afirma que la estrategia
didáctica explicativa-dialogada: “[…] desarrolla las habilidades básicas de escuchar y responder a los
demás, cuestionar, explorara y evaluar ideas, razonar y justificar opiniones, además tiene el potencial
de estimular, motivar y mejorar el pensamiento crítico y creativo de cada estudiante” (p. 14).
En cuanto a la estrategia aprendizaje por descubrimiento, desde el punto de vista de Tapia (2020, como
se citó en Jinde, 2023) agrega que:
Es un método, en donde el docente promueve que el niño adquiera conocimiento por sí mismo,
mediante su experiencia personal a través de la exploración, descubrimiento y de cómo percibe
la información de su entorno para después adaptarla formando conceptos […]. (p. 17)
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 974.