de la empatía.” tomando como referente el complemento y dinamismo de cada uno de ellos hacia el
logro de esta destreza socioemocional tan prioritaria en nuestra sociedad actual. (Lopez, 2005, p. 07).
La autora Loja (2020) rescata como “el conocimiento del otro y los diferentes tipos de interacción en
contextos diversos, determinan una explicación para la elección de los tipos de interacciones que los
niños establecen y contribuyen con ello al conocimiento de la interacción humana y las relaciones
interpersonales de los niños en edad preescolar” (Bautista, 2020, p.18)
Aguaded (2017) concluye en que “las competencias emocionales y las habilidades sociales deben ser
enseñadas formalmente y deben estar asociadas a las vivencias del día a día. Para que esto se
produzca de manera positiva, es necesario que se encauce desde dentro del currículo y que el equipo
de docentes lo desarrolle.” (Gómez & Valencia, 2017, p.03)
Cuando estas competencias se fortalecen desde temprana edad, los niños logran desenvolverse con
mayor seguridad, enfrentan mejor los retos cotidianos y establecen relaciones más positivas con sus
pares y adultos, además, contar con un adecuado manejo emocional facilita la concentración, la
disposición para aprender y la participación en actividades escolares, aspectos esenciales para un
desarrollo integral que perdure a lo largo de toda su trayectoria educativa.
Juego dramatizado
El juego dramatizado en niños de nivel preescolar constituye una herramienta clave para favorecer su
desarrollo integral, pues les permite explorar, representar y comprender situaciones de su vida
cotidiana a través de la imaginación y el simbolismo, al asumir distintos roles, los niños expresan
emociones, recrean experiencias y buscan soluciones a conflictos, lo que fortalece sus habilidades
sociales, comunicativas y emocionales; este tipo de juego también favorece el lenguaje, la creatividad
y la cooperación, ya que requiere acuerdos, diálogo y la construcción conjunta de escenarios
imaginarios, así como también ofrece a los docentes la oportunidad de observar cómo los niños
interpretan el mundo que los rodea, brindando información valiosa para acompañar sus procesos de
aprendizaje y crecimiento emocional, como bien lo menciona Montenegro (2022):
La importancia del juego dramático está representada en poder descubrir significados articulados con
experiencias dramatizadas, por ello es necesario estimular este tipo de juegos para lograr un desarrollo
efectivo y afectivo de la personalidad del niño, utilizando actividades teatrales en sus jornadas
escolares donde pueda desarrollar su creatividad con personajes elegidos, motivándolos a participar
en dinámicas grupales. Esto favorece en los niños su espontaneidad, pensamiento intelectual,
plasticidad corporal, lenguaje, la interacción y la información de su medio ambiente, facilitando el
proceso de enseñanza y el proceso de aprendizaje de los niños. (P. 343).
El juego dramatizado en preescolar, desde la perspectiva de Lev Vygotsky, se caracteriza por ser una
actividad simbólica en la que los niños representan roles y situaciones sociales que han observado en
su entorno; este tipo de juego implica que el niño actúe en un “plano imaginario”, asumiendo reglas
implícitas que lo llevan a desarrollar autorregulación, lenguaje y comprensión social, Vygotsky destaca
su carácter profundamente social, pues el niño negocia significados, coordina acciones con otros y
aprende a expresarse emocionalmente dentro de los roles que interpreta, al respecto afirma que “en el
juego, el niño aprende a actuar en un plano imaginario, regulando su conducta de acuerdo con los roles
que asume” (Vygotsky, 1978, p. 74), esto convierte la dramatización en un espacio privilegiado para el
crecimiento emocional y cognitivo.
Por su parte, Jerome Bruner entiende el juego dramatizado como una forma narrativa mediante la cual
los niños construyen y representan historias que les permiten explorar emociones, ideas y relaciones
sociales, según Bruner, al dramatizar, los niños organizan su pensamiento, expresan sentimientos y
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2026, Volumen VII, Número 2 p 183.