sometidos a la apendicectomía. Aun así, los pacientes que recibieron antibióticos intravenosos
evidenciaron puntajes menores en las escalas de diagnóstico en la revaloración, reducción del riesgo
de complicaciones en el 63% pero con un menor éxito terapéutico en el 16%. Si bien se identificaron
sesgos durante la investigación, aquellos que consideran el manejo conservador deben asesorar al
paciente y monitorizarlos de forma continua para la oportuna identificación de complicaciones.
El tratamiento conservador con antibióticos puede fallar durante la hospitalización en el 8% de los
casos y un 20% requerir segunda hospitalización por AA. Por lo tanto, resulta importante considerar
predictores del éxito de la terapia antimicrobiana, como lo son: proteína C reactiva (PCR) <60 g/L,
leucocitosis <12.000 y edad <60 años; se ha reportado que pacientes que cumplen dichos criterios
demostraron una tasa de recuperación del 89%. Otros predictores de éxito son la ausencia de fiebre,
el diagnóstico imagenológico de una AA no complicada con diámetro apendicular <13 mm y puntaje
<4 en la escala de Alvarado (Leyva Vázquez & López-Almeid, 2022).
Por otro lado, el tratamiento quirúrgico se considera como el tratamiento más aceptado a nivel mundial,
sea por vía abierta o laparoscópica. En diversas revisiones sistemáticas sobre estudios clínicos
rabdomizados compararon ambas técnicas e identificaron que el abordaje laparoscópico está
asociado a mayor tiempo quirúrgico, mayor costo económico, pero con menos dolor postoperatorio,
menor estadía hospitalaria y reducción de complicaciones como la infección del sitio quirúrgico. Estos
beneficios se reportaron también en revisiones sistemáticas cuando compararon ambas técnicas en
pacientes con AA no complicada y complicada con abscesos intrabdominales. Actualmente, la técnica
abierta convencional está reservada para pacientes con AA complicada con mayores categorías de
riesgo, ya que, en pacientes ancianos y obesos la técnica laparoscópica sigue demostrando ser un
método efectivo y seguro (Leyva Vázquez & López-Almeid, 2022).
La apendicectomía laparoscópica en comparación con la abierta, cuenta con beneficios importantes
descritos, sin embargo, en la actualidad se continúa utilizando la técnica abierta debido a factores
involucrados como las complicaciones durante el procedimiento y el coste económico sanitario.
Independientemente de la técnica, la apendicectomía engloba complicaciones quirúrgicas y
anestésicas, como la infección del sitio quirúrgico, obstrucción intestinal y afectación en el sistema
genitourinario. No obstante, la apendicectomía laparoscópica es el tratamiento de primera línea en la
AA complicada (Alvarado Rodríguez & Quichimbo Sangurima, 2023).
López-Rodríguez et al. (2022) en su investigación incluyeron 4 estudios que comparan el manejo
conservador y quirúrgico en casos de AA no complicada, evidenciaron que la falla del tratamiento
conservador con requerimiento de cirugía durante la hospitalización, el primes mes y durante el primer
año de vigilancia se estima hasta en el 42% de los casos. Además, se identificó que el costo del
tratamiento conservador asociado a consultas de seguimiento, hospitalización repetitiva, tomografías
computarizadas de control, es mayor al 5.5% en comparación al tratamiento quirúrgico con técnica
abierta, recalcando la comparativa con la tasa de apendicectomías negativas o no curativas que está
entre el 3-6%.
Bolaños et al. (2025) en su estudio afirman que, aunque el manejo conservador es considerado seguro
en casos de AA no complicada, la apendicectomía mantiene una eficacia significativamente mayor en
la resolución definitiva, ya que su principal limitación es la alta tasa de recurrencia que puede llegar
hasta el 39.1% a los cinco años, y cuyo predictor de fracaso más determinante es la presencia de
apendicolitos con una prevalencia subestimada ante los métodos diagnósticos convencionales.
Silva & Ruiz (2022) identificaron que, en pacientes sometidos a tratamiento conservador en AA no
complicada, 100 de 256 pacientes del grupo de antibióticos, requirieron de una apendicectomía
después de cinco años de seguimiento clínico. De forma que, el seguimiento a largo plazo respalda la
viabilidad del manejo conservador como una alternativa al manejo quirúrgico de la AA no complicada.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2026, Volumen VII, Número 2 p 262.