Además, este modelo se basa en la psicología positiva, la cual está en función de prevenir la DEA
(Depresión, Estrés y Ansiedad), en personas sanas (Reyes-Castillo et al., 2025, p. 25). En este sentido
los factores protectores como la resiliencia, la autoeficacia y el apoyo social, aprendidos por los
educandos desde esta base teórica; contribuyen significativamente a que las personas protejan su
salud mental y se adapten al entorno. Ello sumado al estimulo de una mentalidad de crecimiento, hace
que los educandos se sientan mejor y expandan sus capacidades (García-Coni et al., 2022, p. 44).
Una educación integral que sume al pensamiento crítico, la inteligencia emocional; hace posible que
los educandos creen capacidades en torno al liderazgo transformacional (Gálvez & Llatas 2022); de
este modo el educando aprende a resolver problemas, gestionar los fracasos y transformar su entorno
(Napa Valencia, Loida Luz, & Villanueva Galvan, Yony Fredy, 2026, p. 7).
Como estrategia pedagógica usa herramientas conceptuales, procedimentales y actitudinales de la
filosofía, la economía, las humanidades y el arte, en pro de formar a los educandos desde el saber,
saber hacer y ser.
IFEL tiene como finalidad del proceso de enseñanza-aprendizaje, formar al educando en habilidades
para la vida; de modo que, desarrollando las capacidades y talentos, además, de gestionar sus
limitaciones; pueda el educando autorrealizarse, dignificar su existencia y contribuir a la sociedad.
Principios rectores del aprendizaje
La estrategia pedagógica tiene por fin contribuir al cumplimiento de los siguientes fines de la
educación: A) Formar a los seres humanos para que sean autónomos intelectual, ética y socialmente;
B) Desplegar las dimensiones de las personas físicas, mentales, emocionales, estéticas, morales,
financieras, entre otras. C) Desarrollar las inteligencias múltiples (Barría-Nicole et al., 2023, p. 318), los
talentos, capacidades, dimensiones y competencias necesarias para que el hombre se adapte a la
sociedad y contribuya en su construcción. D) Generar valores humanos para el respeto a la naturaleza,
las personas y la cultura. E) Potencializar el pensamiento crítico, creativo y humanista en los seres
humanos y potencializar sus habilidades para la vida; capacidad de liderazgo y emprendimiento. F)
Formar a las personas para ser ciudadanos del mundo. H) Promover las sociedades abiertas y libres.
El hombre conoce el mundo a través de la razón y la mediación de los sentidos, el conocimiento nace
de la interacción entre la reflexión y la práctica; de allí que todo proceso de conocimiento debe
involucrar actividades de construcción conceptual y actividades procedimentales de aplicación
(Orellana-Loor et al., 2026, p. 3). Los conocimientos, las humanidades, las artes, las practicas humanas,
deben ser valorados no en sí mismo, sino por sus usos y consecuencias positivas en el desarrollo de
la naturaleza, de la cultura y de la autorrealización de las personas, de allí que todos los saberes deben
estar acompañados de vivencias éticas y axiológicas.
El cerebro humano, más que un órgano biológico; es una construcción social e individual (Pallarés,
2016). Por un lado, los seres humanos heredamos el lenguaje, las tradiciones y las creencias de
nuestros antecesores; nos acomodamos a unas circunstancias preestablecidas y gracias a nuestra
libertad las vamos construyendo nuestro ser y modificando a la vez la realidad. Por ello todo proceso
pedagógico deber ser: A) colectivo, B) dinámico y C) flexible, de forma que responda a un contexto y al
mismo tiempo pueda trascenderlo.
El hombre por antonomasia es un solucionador de problemas, de allí que todo acto de aprendizaje debe
comenzar con cuestionamientos que se van resolviendo mediados por la investigación aplicada. Los
problemas y las soluciones deben ser fruto de un diálogo concertado entre las personas más
experimentadas y aquellas que están aprendiendo. Para ello, el proceso de enseñanza aprendizaje
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2026, Volumen VII, Número 2 p 487.