INTRODUCCIÓN
En las últimas décadas, la sostenibilidad ha adquirido una creciente relevancia en el ámbito empresarial
y académico, pasando de ser considerada una preocupación marginal a constituirse en un elemento
central de la estrategia organizacional. Este cambio responde a factores como el aumento de la
conciencia ambiental, la presión regulatoria, la escasez de recursos y las demandas sociales por
modelos de desarrollo más responsables. En este contexto, el emprendimiento sostenible ha emergido
como un campo de investigación orientado a comprender cómo las iniciativas emprendedoras pueden
generar simultáneamente valor económico, social y ambiental mediante la identificación y explotación
de oportunidades que contribuyan al desarrollo sostenible (Dean & McMullen, 2007; Cohen & Winn,
2007).
El emprendimiento sostenible se distingue de las formas tradicionales de emprendimiento en la medida
en que busca abordar problemas sociales y ambientales a través de soluciones innovadoras que
integren la creación de valor económico con impactos positivos en la sociedad y el medioambiente. En
este sentido, los emprendedores no solo actúan como agentes económicos, sino también como
actores clave en la transformación de sistemas productivos hacia modelos más sostenibles (Shepherd
& Patzelt, 2011). Sin embargo, la capacidad de los emprendimientos para generar ventajas
competitivas sostenibles depende en gran medida de su habilidad para movilizar recursos, establecer
redes de colaboración y adaptarse a entornos caracterizados por una alta complejidad e
interdependencia.
Dentro de este marco, el concepto de ecosistemas emprendedores ha ganado relevancia como una
perspectiva que permite comprender cómo los emprendimientos se desarrollan en interacción con
múltiples actores, incluyendo instituciones, organizaciones, universidades, inversores y comunidades.
Los ecosistemas emprendedores se caracterizan por la presencia de redes de colaboración, flujos de
conocimiento y estructuras institucionales que facilitan la innovación y el desarrollo empresarial (Stam,
2015; Isenberg, 2010). Desde esta perspectiva, el éxito de los emprendimientos no depende
únicamente de los recursos internos de la empresa, sino también de su capacidad para integrarse y
colaborar con otros actores dentro del ecosistema.
En paralelo a estos desarrollos teóricos, la Lógica Dominante de Servicio (S-D Logic) ha propuesto un
cambio de paradigma en la forma de entender la creación de valor en los mercados contemporáneos.
De acuerdo con este enfoque, el valor no se encuentra incorporado en los bienes producidos por las
empresas, sino que es cocreado a través de procesos de interacción entre múltiples actores que
integran recursos y conocimientos dentro de sistemas de servicio (Vargo & Lusch, 2004; 2008). Desde
esta perspectiva, las organizaciones no crean valor de manera aislada, sino que participan en redes de
colaboración donde clientes, proveedores y otros actores contribuyen activamente a los procesos de
creación de valor.
La S-D Logic enfatiza además el papel de los denominados recursos operantes, es decir, aquellos
recursos basados en conocimiento, habilidades y capacidades que permiten a los actores actuar sobre
otros recursos para generar valor (Vargo, et al., 2008). En el contexto del emprendimiento sostenible,
la integración de estos recursos entre múltiples actores puede facilitar la generación de innovaciones
sostenibles y el desarrollo de ventajas competitivas difíciles de imitar.
A pesar de los avances en la investigación sobre emprendimiento sostenible y en el desarrollo
conceptual de la S-D Logic, ambas corrientes de investigación han tendido a evolucionar de forma
relativamente independiente. Mientras que una parte significativa de la literatura se ha centrado en
analizar cómo los emprendedores abordan los desafíos sociales y ambientales, otra línea de
investigación ha explorado cómo los procesos de cocreación de valor emergen dentro de ecosistemas
de servicio. Sin embargo, todavía existe una limitada integración entre estos enfoques que permita
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2026, Volumen VII, Número 2 p 506.