Autores como (Swamidass, 2000) expresan que la logística es una rama de la ingeniería que se encarga
de dos tareas básicas: es responsable de la gestión de materiales, así como del flujo y suministro de
materias primas y componentes en procesos de fabricación o fabricación de mercancías o servicios, y
también es responsable de la gestión de distribución que consiste en el empaquetado, control de
inventario de productos terminados y materias primas, a través de todos los procesos de manejo,
almacenamiento y transporte de materiales hasta la entrega del producto terminado al cliente.
Para Ortegon (2017) el objetivo de la logística verde es fomentar planes de acción eficaces y eficientes,
donde a la luz de este concepto se pueda prevenir un daño al ambiente en algún punto del proceso, ya
que se tiene un control sobre la cadena logística, en donde el flujo de comunicación entre la empresa
y los clientes debe ser fluido entendiendo el esfuerzo y el modo de operar de ambas partes siendo
entonces un reto de la logística verde el encontrar el equilibrio entre lo económico y lo ecológico,
midiendo la huella de carbono de las operaciones logísticas, reduciendo la contaminación y
racionalizando el uso de los recursos disponibles. Esto incluye la sostenibilidad de la cadena de
suministro desde la concepción de los productos hasta su empaque y entrega, minimizando así su
impacto ambiental (Beetrack, 2022).
La salud ocupacional en la logística y el transporte es un área fundamental que se debe tomar en cuenta
ya que va enfocada directamente al bienestar y condiciones de trabajo de los empleados en estos
sectores. Restaurando el riesgo implicado en actividades como el manejo de cargas pesadas, la
conducción de vehículos por largos períodos y la exposición a entornos laborales cambiantes.
El manejo manual de cargas pesadas y la adopción de posturas inadecuadas son comunes en la
logística, lo que puede conducir a trastornos musculoesqueléticos. Según el Instituto Nacional de
Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH), el 40% de las lesiones en este sector están relacionadas con
problemas ergonómicos, como dolores de espalda y lesiones en las extremidades superiores (NIOSH,
2020)
Los conductores de transporte de larga distancia a menudo enfrentan largas horas de trabajo, horarios
irregulares y presión para cumplir con plazos estrictos. Esto puede llevar a fatiga y estrés, aumentando
el riesgo de accidentes. Un estudio de la European Agency for Safety and Health at Work (EU-OSHA,
2021) encontró que el 30% de los conductores reportan niveles significativos de estrés relacionado con
el trabajo.
La presión por cumplir plazos, la incertidumbre laboral y la falta de control sobre las condiciones de
trabajo pueden contribuir a riesgos psicosociales, como ansiedad, depresión y otros problemas de
salud mental. Según un informe de la International Labour Organization (ILO, 2020), el 25% de los
trabajadores en estos sectores experimentan altos niveles de estrés laboral.
Los conductores de larga distancia y otros trabajadores móviles a menudo experimentan aislamiento
social y desgaste profesional, lo que puede conducir a problemas de salud mental, incluyendo
depresión y ansiedad. Según Shatté et al. (2017), "la soledad y el desgaste emocional son factores de
riesgo significativos para la salud mental de los trabajadores en el transporte" (Shatté, A., Perlman, A.,
Smith, B., & Lynch, W. D. (2017).
En el mundo cada año se registran 1.25 millones de muertes por accidentes de tránsito. Además, es la
segunda causa de muerte en personas entre 5 a 25 años, en su mayoría varones (González, 2008;
Hernández, Gil & Pla, 1999). La Organización Mundial de la Salud (2010) estima que de no corregirse
las causas, el número de muertos por accidentes de tránsito en el mundo aumentará 65 por ciento en
el 2013.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2026, Volumen VII, Número 2 p 649.