La primera reforma electoral de nuestro interés se localiza en abril de 2022, cuando el entonces
presidente, Andrés Manuel López obrador, presentó una reforma, anunciada primeramente por Adán
Augusto, secretario de gobernación, y Horacio Duarte, titular de la Agencia Aduanera, como aquella que
pretendía mediante reformas constitucionales eliminar a las figuras de representación popular del
poder legislativo. Este es un punto importante porque en cierta medida el discurso mediático oficial
sostenía tal supresión en la manera de elegir a diputados. No obstante, la iniciativa de reforma que el
presidente remitió al congreso carecía de esa eliminación. El motivo del por qué se tomó la decisión
de generar tal confusión es cuestionable.
Tal primera propuesta, en realidad buscaba la eliminación de la representación de mayoría relativa, y
al mismo tiempo, llevar al plano estatal las elecciones. De forma que se proponía la disminución del
número de diputados, de 500 a 300, y de senadores, de 128 a 96. Entonces se buscaba que el método
de elección fuera precisamente por listas estatales, utilizando el resultado del último censo general de
población para asignar 300 diputaciones en base a la población de cada entidad. En cuanto a los
senadores, se asignaban 3 puestos por cada entidad federativa y también vendrían a ser electos por
medio de listas estatales (Vallejo & Arista, 2022).
Es conveniente aclarar que la adopción del principio de representación proporcional, paralelo, al de
mayoría relativa no fue una decisión arbitraria, efectivamente contó con un contexto que la propició.
Precisamente fue en el año de 1963, en aras de visibilizar a todas las posturas políticas en el país,
trayendo al estado mexicano a estándares modernos en la materia (Espinosa, 2012).
Subsecuentemente, podrían ubicarse a las reformas de 2022 y 2023 a leyes secundarias en materia
electoral, dirigidas a una fuerte reestructuración del Instituto Nacional Electoral, a este paquete se le
conoció como “Plan B”. Es importante resaltar que este conjunto de modificaciones no es de rango
constitucional –y a priori, ajeno al objeto de estudio del presente trabajo–, empero, se consideran de
suma trascendencia toda vez que, como lo explica Martín Reyes (2024: 5):
Como puede verse, se trata de una reforma que no coincide necesariamente con el contenido del Plan
A. Sin embargo, sí compartía una característica: ambas iniciativas suponían cambios jurídicos que
trastocaron significativamente los pilares sobre los cuales se construyó el sistema electoral en México.
Ante la aprobación de esta serie de reformas secundarias, ocurrió que fue el máximo órgano del poder
judicial mexicano, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la que se encargaría de dejarlas sin efecto
tras un proceso en el que evaluó no el fondo del contenido de las reformas, sino la dimensión
procedimental legislativa. El pronunciamiento encontró vicios de forma que a juicio de la mayoría de
los ministros serían suficientes para invalidarlas en su totalidad (Vela, 2023).
Es de esta manera que por tercera ocasión el ejecutivo de la Unión, el 5 de febrero de 2024, presentó
veinte iniciativas para reformar la constitución. Aquí el planteamiento vuelve a virar hacia
modificaciones a la carta magna, siendo que esta ocasión volvió al foco de la discusión la eliminación
de diputados y senadores electos por representación proporcional, reduciendo su número a 300 y 64,
respectivamente. Dentro de estas reformas se incluyeron otras de suma importancia: primeramente, la
ya consumada reforma al poder judicial, mediante la cual este fue requerido de agotar un proceso
electoral para la elección de los jueces y magistrados, procedimiento sin antecedente en la historia del
país para tal cuestión. Así como la inquietud por recortar presupuestos y número de organismos
autónomos de la administración pública federal (Gobierno de México, 2024).
Continuando, en ese mismo año se dio la renovación del presidente de la República, obteniendo la
victoria en el respectivo proceso electoral la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo del bloque morenista. El
hilo de reformas de nuestro interés tuvo que esperar dos años más para continuar su desarrollo, puesto
que, fue hasta finales de febrero del 2026 que la presidenta presentó su serie de reformas electorales
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2026, Volumen VII, Número 2 p 1528.