menor frecuencia, hemoptisis o síncope (Esquivel Ramírez et al., 2021; López Company et al., 2021). A
pesar de ello, la variabilidad clínica es considerable, con reportes de disnea en 45%–93% de los casos,
dolor torácico en 17%–92% y tos en 20%–43% (Gottlieb & Long, 2023).
En el examen físico, los hallazgos clásicos incluyen disminución o abolición del murmullo vesicular,
timpanismo a la percusión y reducción de las vibraciones vocales en el hemitórax afectado. En este
contexto, también puede observarse asimetría en la expansión torácica y, en algunos casos, enfisema
subcutáneo. No obstante, en neumotórax de pequeño tamaño el examen físico puede ser normal, por
lo que la sospecha clínica debe confirmarse mediante estudios de imagen (Le Guen et al., 2021).
La evaluación inicial del neumotórax espontáneo debe orientarse a identificar signos de inestabilidad
clínica que sugieran la presencia de un neumotórax a tensión. Desde el punto de vista clínico, entre los
hallazgos de gravedad se incluyen dificultad respiratoria, cianosis, desaturación, taquipnea, taquicardia
e hipotensión. Ahora bien, la hipoxemia significativa es poco frecuente, reportándose en 3%–11% de
los casos (Gottlieb & Long, 2023). La presencia de compromiso hemodinámico es relevante, ya que
obliga a considerar complicaciones como neumotórax a tensión, hemoneumotórax o compromiso
bilateral, especialmente en pacientes con enfermedad pulmonar subyacente (Le Guen et al., 2021).
Diagnóstico
El diagnóstico del neumotórax espontáneo se basa en la correlación entre la sospecha clínica y su
confirmación mediante estudios de imagen (Roberts et al., 2023). Clínicamente, la evaluación inicial
debe centrarse en identificar signos de dificultad respiratoria o inestabilidad hemodinámica, los cuales
pueden sugerir la presencia de un neumotórax a tensión y requieren intervención inmediata (Gottlieb &
Long, 2023). Sin embargo, aunque algunos pacientes pueden estar asintomáticos y diagnosticarse de
forma incidental, la mayoría consulta por dolor torácico y disnea, asociados a disminución unilateral
de los ruidos respiratorios (Le Guen et al., 2021; Gottlieb & Long, 2023).
La radiografía de tórax en proyección posteroanterior en inspiración constituye la prueba inicial más
utilizada para confirmar el diagnóstico del neumotórax espontáneo. En este contexto, el hallazgo
característico es la visualización de la línea pleural visceral con ausencia de trama vascular periférica
y aumento de la radiolucidez en el espacio pleural. Asimismo, permite identificar complicaciones como
desviación mediastínica o niveles hidroaéreos, así como signos de enfermedad pulmonar subyacente
(Esquivel Ramírez et al., 2021; Le Guen et al., 2021; Roberts et al., 2023). No obstante, su sensibilidad
es limitada en neumotórax de pequeño tamaño, aunque mantiene una alta especificidad. En contraste,
el uso rutinario de radiografías en espiración no mejora significativamente el rendimiento diagnóstico
y no se recomienda (Gottlieb & Long, 2023; Ozkale Yavuz et al., 2024).
El ultrasonido pulmonar a la cabecera del paciente constituye una herramienta útil en el diagnóstico
del neumotórax espontáneo, particularmente en entornos de urgencias y cuidados intensivos. En este
sentido, la ausencia de deslizamiento pleural representa un hallazgo sensible, mientras que la
identificación del “lung point” es altamente específica. Sin embargo, estos hallazgos deben
interpretarse en conjunto con el contexto clínico, ya que su especificidad puede disminuir en
determinadas condiciones (Gottlieb & Long, 2023; Roberts et al., 2023).
La tomografía computarizada de tórax no se considera una prueba de primera línea en el diagnóstico
del neumotórax espontáneo. Sin embargo, resulta útil en casos de incertidumbre diagnóstica, en
neumotórax de pequeño tamaño o para diferenciarlo de bullas enfisematosas. En este contexto,
permite una evaluación detallada del parénquima pulmonar y puede orientar decisiones terapéuticas,
incluyendo la planificación quirúrgica (Le Guen et al., 2021; Roberts et al., 2023; Ozkale Yavuz et al.,
2024).
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2026, Volumen VII, Número 2 p 1690.