INTRODUCCIÓN
Sin embargo, la demanda de cambio del sistema educativo mexicano actualmente existe mucho más
allá de las estructuras organizativas y laborales definidas en la primera mitad del siglo XX. Bajo la
actual Ley General de Educación, la educación se considera un derecho humano de interés social y de
observancia general, y tiene objetivos de equidad, excelencia, inclusión y desarrollo integral de las
personas (Cámra de Diputados, 2026). En este nuevo contexto, no será suficiente que el director
simplemente cumpla con las obligaciones administrativas, ya que la propia SEP ha señalado que los
directores son agentes básicos en la gestión de escuelas preocupadas por la inclusión, la equidad y la
excelencia (Cruz y Cáceres, 2024). No obstante, la vida diaria de la mayoría del personal de educación
básica está sujeta al Reglamento de las Condiciones Generales de Trabajo del Personal de la SEP,
emitido en 1946 y vigente desde febrero de ese año. Este es un reglamento diseñado para un sistema
educativo diferente en volumen, estructura, concepción del trabajo, relaciones laborales, tecnologías
de gestión, marcos de derechos y expectativas sociales.
Aun cuando el reglamento conserva valor histórico y jurídico como referente de obligaciones y
procedimientos laborales, su redacción refleja una lógica administrativa centralizada que no logra dar
cuenta de manera suficiente de la nueva gestión escolar, la cultura institucional, el liderazgo
pedagógico, la atención a la diversidad, la digitalización de procesos y la necesidad de prevenir
arbitrariedades en la aplicación de sanciones. El director de secundaria soporta personalmente las
contradicciones entre la normatividad laboral y la gestión cotidiana de la escuela, experimenta de
manera directa los problemas entre disposiciones obsoletas y las exigencias contemporáneas de una
escuela inclusiva, democrática, digitalizada y orientada a la formación integral de adolescentes, es por
ello que sus experiencias son muy enriquecedoras frente a estas profundas transformaciones (Postay
et al., 2022).
La literatura reciente sobre liderazgo escolar refuerza esta lectura. Diversos estudios muestran que, las
instituciones educativas demandan liderazgos adaptativos, colaborativos, empáticos y capaces de
articular apoyo pedagógico, cuidado socioemocional, gestión flexible y conducción institucional en
medio de la incertidumbre (Priego, 2024). Del mismo modo, se ha insistido en que la figura directiva,
dentro de la Nueva Escuela Mexicana, debe favorecer relaciones armónicas y horizontales,
participación de las familias y trabajo colegiado, más que limitarse al control vertical del personal.
En la realidad escolar, esta tensión normativa produce al menos tres problemas. El primero es
simbólico y funcional: el director se considera como una autoridad esencialmente normativa,
impositiva e inflexible, porque el marco laboral heredado lo coloca como ejecutor del cumplimiento
más que como líder pedagógico. El segundo es organizacional: la laxitud o ambigüedad de ciertas
obligaciones favorece que algunos trabajadores administrativos, docentes o incluso directivos adopten
prácticas de incumplimiento, omisión o simulación con bajo costo institucional. El tercero es político-
administrativo: la redacción abierta o descontextualizada de ciertas disposiciones facilita que algunas
autoridades de supervisión o mando intermedio hagan interpretaciones amplificadas de las conductas
del personal para justificar presiones o sanciones desproporcionadas. Esta triple tensión es la que hace
pertinente indagar la forma en cómo la perciben quienes operan cotidianamente el punto de encuentro
entre norma, personas y escuela: los directores de secundaria.
El nivel de secundaria constituye un espacio especialmente relevante para esta discusión. En él
coinciden exigencias curriculares, problemas de convivencia, cargas administrativas, coordinación con
múltiples docentes por grupo, atención a adolescentes y procesos intensos de mediación institucional.
Además, la experiencia directiva en secundaria muestra que la implementación de reformas y cambios
curriculares suele tropezar con insuficiencias de tiempo, coordinación y condiciones reales de trabajo,
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2026, Volumen VII, Número 2 p 2018.