INTRODUCCIÓN
La ciberdelincuencia y fallos informáticos es uno de los focos de riesgos de las empresas y organismos
públicos con una probabilidad alta e impacto alto en caso de materializarse (Lillo, 2019).
Los riesgos informáticos son amenazas y vulnerabilidades que afectan en todos los aspectos a la
empresa, y las consecuencias pueden ser muy graves en relación a la información que se está
manejando (Helmer & Laura, 2019).
Los riesgos de la información están presentes cuando confluyen dos elementos: amenazas y
vulnerabilidades. Las amenazas y vulnerabilidades están íntimamente ligadas, y no puede haber
ninguna consecuencia sin la presencia conjunta de éstas. Algunos ejemplos de estas amenazas
pueden ser: virus informáticos, robo o alteración de información, uso no autorizado de los sistemas,
espionajes y ciberataques (Suárez, Andrade, Obando, & Gómez, 2017).
Los ciberataques han sido una gran problemática a lo largo de los años y se han incrementado
conforme al crecimiento en el uso de la tecnología con múltiples plataformas tecnológicas que
soportan multiplicidad de servicios (Arellano, 2022).
En Ecuador el 43 % de los ciudadanos tiene acceso a internet, sin embargo, la gran mayoría de estos,
desconocen medidas de protección y prevención sobre las amenazas y peligros de su uso, debido a
que carecen de una educación formal sobre el tema informático, siendo fácilmente víctimas de los
ciberataques; por otro lado, las políticas de ciberseguridad en las empresas del Ecuador, tampoco se
aplican de manera rigurosa (Chang, 2020).
En consecuencia, por todos estos posibles eventos de amenazas, es esencial que las empresas y los
individuos tomen medidas para proteger sus datos y minimizar su impacto en caso de materializarse
(Cruz, Delgado, & Ponce, 2022).
Cabe destacar que, el objetivo de toda organización deberá estar enfocado en proteger los activos de
la información teniendo como base a las siguientes dimensiones; disponibilidad, integridad,
confidencialidad, y otras adicionales como; autenticidad, y trazabilidad, para cumplir con estos
objetivos se puede aplicar metodologías de análisis y gestión de riesgos (Ministerio de Hacienda y
Administraciones Públicas, 2012).
Ante esta problemática surge la necesidad de evaluar el nivel de riesgo informático en la Universidad
Técnica Luis Vargas Torres de Esmeraldas mediante metodologías especializadas de análisis de
riesgos. Por ello, es vital para su supervivencia y desarrollo sostenible, contar con una adecuada
gestión de riesgos con un enfoque integral, holístico y global, que le permita administrar de manera
adecuada la exposición a los riesgos, minimizar las posibles pérdidas que se puedan efectuar en caso
de que se lleguen a presentar amenazas, ya sean aceptarlas, mitigarlas, transferirlas y en ocasiones
poder evitarlas (Reina, 2022).
Es por ello que, el análisis de riesgo para las universidades, les permitirá tener una visión más clara
sobre su estado de seguridad actual y brindar mecanismos para reducir las vulnerabilidades de los
sistemas de información ya que estos son accesibles mediante diferentes mecanismos incluyendo la
utilización de las redes WLAN que consultan información de procesos académicos. Para esto es
necesario realizar un proceso de análisis de las amenazas y el impacto para todos los activos
(Aristizabal, 2021).
Por consiguiente, en esta investigación se emplea la metodología MAGERIT v.3 y NIST SP 800-30.
Conforme con MAGERIT (2012), esta metodología persigue lo siguiente; los objetivos directos, tienen
por objeto concienciar a los responsables de las organizaciones de información de la existencia de
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2026, Volumen VII, Número 2 p 1993.