Los habitantes dicen haber reportado con las autoridades municipales la situación, pero han sido
ignorados, ya que las autoridades municipales dicen no ser responsables de la construcción. Hasta
ahora los puentes han permanecido sin mantenimiento y lo que se espera, es que pronto queden
inservibles y represente no solo un riesgo para los que transitan sobre él, sino el colapso del mismo,
afectando parcial o totalmente el paso del Tren.
Modificaciones ambientales
Los impactos ocasionados por el Tren Maya, han presentado modificaciones ambientales
inconmensurables, la tala legal e ilegal de cientos de hectáreas de selva, la fragmentación de
ecosistemas, la perforación de más de 100 cenotes y mantos acuíferos con enormes cilindros de
concreto, mantienen a la población en alerta. La información emitida por los entrevistados respecto a
los perjuicios ambientales, recae principalmente en la no realización de los estudios pertinentes en la
zona, afirman que el suelo kárstico que conforma las cuevas y cenotes, es sumamente frágil para
sostener el peso y tamaño del Tren. Además, argumentan que se taló más de lo que se dijo y que hasta
ahora no han recibido información verídica por parte de las autoridades sobre los impactos
ambientales generados hasta la fecha ni quien se hará responsable de responder por ellos.
En efecto, no existen a la fecha comunicados oficiales por parte del gobierno sobre las Manifestaciones
de Impacto Ambiental (MIA) y en general sobre los impactos cuantificables que ha generado el
proyecto, debido a que la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) se ha
negado a hacer públicas las investigaciones argumentando que es información clasificada como
seguridad nacional, derivado de un acuerdo del Comité de Transparencia, publicado el 18 de mayo del
2023 en el Diario Oficial de la Federación, en el cual se establece la reserva de información durante
cinco años a partir de su construcción.
A pesar de que no existan datos certeros sobre los impactos ambientales y sociales, han existido una
serie de movimientos como la Misión Civil de Observación en Quintana Roo y Campeche,
organizaciones como Greenpeace, colectivos ambientalistas y en general comunidades mayas
afectadas, que calificaron el proyecto como un ecocidio y documentaron los daños causados por la
perforación de cenotes y modificaciones en los ecosistemas que consideran graves e irreversibles,
estos impactos no solo afectan únicamente la naturaleza, también las comunidades rurales que
dependen de estos ecosistemas para su subsistencia y modos de vida.
CONCLUSIÓN
Una de las cuestiones más criticadas sobre el proyecto fue la llamada consulta ciudadana, que, desde
un panorama teórico Pineda Ramírez (2022) lo denomina “tecnología social blanda” misma que se
presenta como la “negociación” de un proyecto con la sociedad afectada, siempre y cuando las
demandas no afecten su objetivo. En este caso la aplicación de esta técnica recae en la consulta
ciudadana, la cual se realizó únicamente en los 84 municipios de los cinco estados afectados, donde
participaron 100,940 votantes, lo cual alcanzó apenas el 4.04% de representación municipal respecto
a la lista nominal arrojada por el INE. Si la consulta ciudadana se analiza en comparación con la
población total de los cinco estados, representaría apenas el 0.66% de la participación ciudadana,
aunque la población votante hubiese votado por No al Tren, el proyecto se habría realizado, este es
claro ejemplo de los métodos utilizados por el Estado para la contención de las luchas y movimientos
que impidan la realización de sus objetivos, en otras palabras de Pineda (2022), se denomina la
“institucionalización de los movimientos o del conflicto”, en otras palabras, argumentar que se les ha
tomado en cuenta para la aprobación o implementación de políticas públicas o proyectos de
infraestructura que más que un beneficio social, están encaminados en el proceso de alineación de
producción y reproducción del capital. El objetivo del Tren Maya, toma sentido cuando se implemente
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 2311.