En la Tabla 5 se identifican asociaciones diferenciadas entre las dimensiones del cuestionario, con
resultados que permiten comprender cómo se articula la experiencia inclusiva con el aprendizaje
autorregulado en posgrado. Destaca una correlación positiva y estadísticamente significativa entre
prácticas docentes inclusivas y ajustes didácticos y autorregulación, motivación y percepción del
aprendizaje (r = 0,642; p < 0,001), lo que sugiere que cuando el estudiantado percibe estrategias
didácticas claras, apoyos diversificados y evaluación coherente, también reporta mayor organización
del estudio y mayor control de su proceso formativo. Este patrón resulta congruente con evidencias
que vinculan enfoques inclusivos y metodologías activas con incrementos sustantivos en indicadores
asociados al aprendizaje centrado en el estudiante, donde la práctica pedagógica se convierte en un
facilitador directo del compromiso y la autonomía académica (Medina et al., 2025). Además, la lectura
relacional respalda la pertinencia de instrumentos que midan condiciones inclusivas del aula, dado que
dichas condiciones suelen reflejar decisiones pedagógicas observables y con impacto en la
participación.
Asimismo, se observa una correlación negativa y significativa entre barreras pedagógicas y demandas
académicas y apoyo institucional y accesibilidad académica (r = -0,297; p < 0,001), lo que indica que
una mayor percepción de soporte institucional se asocia con una menor presencia percibida de
obstáculos ligados a carga, dinámica y exigencias académicas. Este resultado resulta consistente con
aproximaciones que conciben la inclusión como un proceso orientado a reducir barreras y ampliar la
participación, mediante prácticas y políticas que sostienen el aprendizaje para todos (Fernández-
Archilla et al., 2020). En ese marco, los recursos institucionales no funcionan como un complemento,
sino como un componente estructural que condiciona la experiencia educativa. La evidencia sobre
herramientas de autoevaluación escolar también resalta que la mejora inclusiva se vuelve más viable
cuando se integran recursos humanos, técnicos y tecnológicos con prácticas educativas planificadas,
dado que ambas dimensiones tienden a configurarse como factores complementarios en la
implementación (Carvalho et al., 2022).
Por otra parte, la asociación positiva entre prácticas docentes inclusivas y apoyo institucional resulta
significativa, aunque de baja magnitud (r = 0,151; p = 0,047), lo que sugiere una relación real pero
moderada entre el trabajo pedagógico cotidiano y el respaldo organizacional. Esta distancia estadística
suele aparecer cuando la práctica inclusiva depende de decisiones docentes específicas, aun en
contextos donde el soporte institucional existe, pero no siempre se traduce en acompañamiento
sistemático, formación o coordinación. En esa línea, la investigación subraya que la consolidación de
culturas inclusivas exige condiciones organizativas, trabajo colaborativo y evaluación equitativa, dado
que la inclusión no se agota en acciones aisladas y requiere sostenibilidad institucional (Sánchez-
Cabrero et al., 2024). Además, los estudios sobre liderazgo inclusivo señalan que los equipos directivos
influyen en la creación de comunidades profesionales y en la mejora de prácticas, lo que puede
fortalecer el puente entre apoyo institucional y docencia inclusiva (López-López et al., 2024).
Finalmente, la literatura psicométrica enfatiza que la preparación docente y el desarrollo de culturas,
políticas y prácticas inclusivas favorecen una respuesta más consistente a la diversidad, lo que aporta
un marco interpretativo robusto para comprender estas relaciones (Rojo-Ramos et al., 2022).
La Tabla 6 presenta los resultados del modelo de regresión lineal estimado para identificar la
capacidad predictiva de las dimensiones de estrategias inclusivas sobre el aprendizaje,
operacionalizado mediante la autorregulación, motivación y percepción del aprendizaje. Se reportan
los coeficientes no estandarizados (B), errores estándar, coeficientes estandarizados (β), estadístico
t, valores de significancia (p) e intervalos de confianza al 95 %, lo que permite evaluar la dirección,
magnitud y significancia estadística de cada predictor, así como la aceptación o rechazo de las
hipótesis planteadas.
Tabla 6
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 2674.