Carmen Diana Deere autora de libro Tierra de Mujeres, reflexiones sobre el acceso de las mujeres
rurales a la tierra en América Latina, señala textualmente “..que para que se consolide el
empoderamiento económico – entendido como un proceso mediante el cual la mujer logra su
autonomía económica– se debe profundizar en el análisis de aspectos tales como la propiedad de la
tierra, el control sobre ella y los múltiples factores que determinan mejores capacidades de
negociación en el interior de la familia y la comunidad…”
Hasta el momento ya se analizado los diversos factores y multivariables que afectan el acceso de las
mujeres rurales a las tierras y por ese motivo es importante conocer que: La Región Sierra, quién
concentra el 85% de la producción agrícola, la Costa el 19% y la Amazonia el 0,9%. El 0,001%
corresponde a zonas no delimitadas. (INEC, 2024b)
La investigación busca comprender el papel de las mujeres en el acceso y la tenencia de tierras, en un
contexto de desigualdad estructural, cambios en las políticas púbicas (Salud, Económicas, Sociales,
Culturales y/o Institucionales), sin olvidar que estamos tratando con una problemática de multifactores
y multivariables.
Dentro del ámbito de estudio es necesario conocer la principal definición, ¿Quién es una mujer rural?
Y para ello nos adentramos a definiciones dadas desde la Asamblea Nacional del Ecuador o la Función
Legislativa del Ecuador. Definición de mujer rural (Asamblea Nacional, Comisión 12, 2025): Se
considera mujer rural a toda niña, adolescente, joven o adulta cuya vida y proyecto de desarrollo se
vinculen predominantemente al territorio rural. Esto incluye a quienes realizan o proyectan realizar
actividades productivas, de cuidado, comunitarias, formativas, culturales o cualquier otra labor
relacionada con el entorno rural, independientemente de que dichas actividades sean o no
remuneradas o registradas oficialmente. Esta definición abarca, de manera inclusiva y no limitativa, a
mujeres campesinas, indígenas y a la diversidad cultural existente en el campo, y reconoce la
dimensión intergeneracional, garantizando que las nuevas generaciones de mujeres puedan
permanecer, prosperar y liderar en sus territorios rurales, fortaleciendo así la soberanía alimentaria y el
desarrollo sostenible del país.
El marco internacional —CEDAW, la Plataforma de Beijing, los ODS y el PIDESC— establece obligaciones
claras para la protección y empoderamiento de la mujer rural. Sin embargo, en Ecuador persisten
profundas brechas en acceso a la tierra, educación, salud, participación política y protección frente a
la violencia, lo que exige políticas integrales, interseccionales y con enfoque de derechos humanos.
(Asamblea Nacional, Comisión 12, 2025), basado en este hallazgo ¿Se puede “…afirmar que las mujeres
rurales del Ecuador existen, resisten y sostienen la vida aún en los contextos más adversos? Afirmar
que sus voces, sus luchas y sus saberes merecen ocupar un lugar central en la construcción de un país
justo. …” ( Red de Mujeres Rurales del Ecuador , 2025)?
Los diversos estudios sobre el acceso de las mujeres rurales a las tierras y de su factor productivo, aún
no han sido suficientes para lograr una mirada concreta por parte del Estado Ecuatoriano, los avances
son lentos y evidentemente no van de la mano con la globalización. A menudo el trabajo que realizan
las mujeres en su hogar no es valorado y se confunde con el realizado en la explotación agrícola. De
esta manera, se subestima el aporte que hacen en la agricultura y para la seguridad alimentaria de la
familia. Las explotaciones manejadas por mujeres, en general, se caracterizan porque en ellas no es
reconocido el trabajo que realizan y porque permanecen en el sector informal de la economía. Tampoco
son valorados los tiempos que las mujeres dedican al trabajo productivo y reproductivo, sean estos
remunerados o no remunerados (Pontón, 2008). El presente estudio encuentra multivariables como
la importancia en la igualdad de género, el empoderamiento de las mujeres en la producción de tierras
y sobre todo en la transición eficiente hacia sistemas agroalimentarios sostenibles y resilientes, pero
sobre todo el cómo la transformación de estos factores multivariables puede impulsar la igualdad de
género y el empoderamiento de las mujeres en todos los ámbitos socio-económico-culturales. Según
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 3093.