sordas en aulas regulares del bachillerato ecuatoriano, y contribuyen a la literatura científica en dos
frentes.
En primer lugar, el rechazo de H₀ en la Hipótesis 1 (Z = −1.826, p = .034) confirma con rigor estadístico
lo que estudios previos habían sugerido desde enfoques cualitativos o descriptivos: que las
intervenciones pedagógicas activas, planificadas y colaborativas —fundamentadas en la ZDP
vygotskiana y en los principios de la metodología ELI— producen mejoras significativas y reales en el
rendimiento matemático de los estudiantes sordos (Nunes y Moreno, 2002; Guilombo y Hernández,
2011; UPS, 2023). Este resultado es especialmente significativo dado que la muestra (n=4) es reducida,
lo que convierte al estadístico de Wilcoxon en un instrumento conservador: el rechazo de H₀ con una
muestra tan pequeña indica que el tamaño del efecto de la intervención es considerablemente robusto.
En segundo lugar, la no significancia estadística de la comparación intergrupal postest (U = 34.5, p =
.412) es el hallazgo más relevante desde la perspectiva de la educación inclusiva: no solo mejoró el
rendimiento de las estudiantes sordas, sino que dicha mejora fue suficiente para equiparar su
desempeño al de sus pares oyentes. Este resultado desafía el paradigma que naturaliza el rezago
matemático de los estudiantes sordos como consecuencia inevitable de su condición auditiva (Bull et
al., 2018; Nunes y Moreno, 2002), y refuerza la tesis de que dicho rezago es, en gran medida, un
producto del entorno pedagógico y no de la capacidad intelectual del estudiante.
Desde el punto de vista metodológico, este estudio demuestra la viabilidad de implementar diseños
cuasiexperimentales con pruebas de hipótesis estadística en contextos educativos inclusivos en
Ecuador, incluso con muestras pequeñas, siempre que se seleccionen los estadísticos no paramétricos
apropiados (Field, 2013). Esta contribución metodológica es de especial valor para la investigación
educativa latinoamericana, donde la mayoría de los estudios sobre inclusión de estudiantes sordos
adoptan enfoques puramente cualitativos o descriptivos, sin grupo de control ni prueba de hipótesis
(García y López, 2019).
Es necesario reconocer las limitaciones del estudio. El tamaño del GE (n=4) reduce el poder estadístico
de las pruebas y limita la generalización de los resultados. La conformación no aleatoria de los grupos
introduce potenciales sesgos de selección, si bien el diseño cuasiexperimental con pretest y grupo del
mismo salón minimiza este riesgo. Futuras investigaciones deberían replicar el estudio con muestras
más amplias —idealmente obtenidas de múltiples instituciones— y considerar el seguimiento
longitudinal de los participantes en su trayectoria académica posterior.
CONCLUSIONES
El presente estudio cuasiexperimental con pretest-postest, grupo de control y prueba de hipótesis
estadística permite establecer las siguientes conclusiones:
La metodología ELI produjo un incremento estadísticamente significativo en el rendimiento
matemático de las cuatro estudiantes sordas del Grupo Experimental (prueba de Wilcoxon, Z = −1.826,
p = .034), lo que confirma que la manipulación de la variable independiente —la intervención ELI— tuvo
un efecto causal real sobre la variable dependiente —el rendimiento matemático— y no atribuible al
azar.
Al finalizar los 15 meses de intervención, el rendimiento matemático del Grupo Experimental no difirió
significativamente del Grupo de Control (prueba U de Mann-Whitney, U = 34.5, p = .412), lo que evidencia
que la brecha inicial fue superada y que las estudiantes sordas alcanzaron un nivel de desempeño
equivalente al de sus pares oyentes sin intervención diferenciada adicional.
El rezago matemático de los estudiantes sordos no constituye una consecuencia inevitable de su
condición auditiva, sino el resultado de entornos pedagógicos no diseñados para compensar las
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 3132.