INTRODUCCIÓN
La urbanización acelerada y la expansión de superficies impermeables han incrementado de forma
significativa la vulnerabilidad hidrológica en ciudades intermedias, particularmente en contextos con
topografía compleja y lluvias intensas concentradas en periodos cortos. En estos escenarios, la
reducción de la infiltración natural y el incremento de la escorrentía superficial generan sobrecarga en
los sistemas de drenaje y aumentan la frecuencia de inundaciones urbanas (Pantoja Cárdenas &
Zambrano Nájera, 2024; Ali et al., 2025).
En localidades como Huauchinango, Puebla, caracterizadas por pendientes pronunciadas, desarrollo
urbano reciente y exposición recurrente a lluvias hidrometeorológicas intensas documentadas para el
estado de Puebla (CENAPRED, 2022; Gobierno del Estado de Puebla, 2025), estos procesos se
intensifican debido a la limitada capacidad de la infraestructura pluvial para evacuar volúmenes
concentrados en cortos intervalos de tiempo. Este desajuste entre la dinámica urbana y la capacidad
hidráulica existente ha sido identificado como uno de los principales factores de riesgo en ciudades
con crecimiento no planificado (Sánchez Almodóvar et al., 2022; Solórzano-Villegas & Quiroz-
Fernández, 2021).
Frente a estas limitaciones, los sistemas de drenaje urbano sostenible (SUDS) han emergido como una
alternativa técnica orientada a gestionar el agua de lluvia en el sitio de origen, mediante procesos de
infiltración, almacenamiento temporal y control distribuido del escurrimiento. Dentro de estos
sistemas, los pavimentos permeables constituyen una solución clave, ya que permiten interceptar y
regular el flujo superficial, reduciendo los caudales pico y mejorando la respuesta hidrológica de las
vialidades urbanas (Sousa et al., 2024; Tavasszy et al., 2024).
El desempeño de los pavimentos permeables depende de múltiples factores, entre los que destacan la
porosidad conectada, el espesor de almacenamiento, la granulometría de las capas, las condiciones
del suelo subyacente y los procesos de mantenimiento. Estudios recientes han demostrado que la
eficiencia hidráulica de estos sistemas puede disminuir significativamente debido a procesos de
colmatación, lo que resalta la importancia de considerar el ciclo de vida completo en su diseño y
evaluación (Tota-Maharaj et al., 2025; Sousa et al., 2024).
Asimismo, la viabilidad de estas soluciones no puede evaluarse únicamente desde el punto de vista
hidráulico. Es necesario integrar criterios estructurales, operativos y de factibilidad local,
particularmente en calles de bajo tráfico donde las cargas son menores, pero las condiciones de
mantenimiento y disponibilidad de recursos municipales juegan un papel determinante (Dalla Mora et
al., 2025; Pantoja Cárdenas & Zambrano Nájera, 2024).
En este contexto, el uso de herramientas de análisis multicriterio, como el Proceso Analítico Jerárquico
(AHP), permite estructurar decisiones complejas mediante la integración de variables cuantitativas y
cualitativas, facilitando la selección de alternativas óptimas en función de criterios técnicos definidos
(Saaty, 2008; Malczewski, 2006).
A pesar del avance en la literatura, persiste una brecha en la evaluación integrada de pavimentos
permeables en contextos municipales específicos, donde las condiciones geotécnicas, hidrológicas y
operativas difieren de los entornos donde se han desarrollado la mayoría de los estudios. En particular,
existe una limitada aplicación de metodologías que combinen modelación hidrológica, verificación
estructural y análisis multicriterio en ciudades intermedias con topografía compleja.
En este marco, el presente estudio tuvo como objetivo evaluar la viabilidad técnica de tres
configuraciones de pavimentos permeables —concreto permeable (PCP), adoquín permeable (PICP) y
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 3153.