organizacional del sector salud, aún persisten barreras que limitan su llegada a los espacios de mayor
jerarquía, de esta manera, el estudio aporta evidencia empírica que enriquece la discusión sobre
liderazgo femenino, gobernanza sanitaria y distribución del poder dentro de las instituciones públicas
de salud.
Esta investigación invita a replantear la manera en que se evalúa la equidad de género en las
instituciones públicas. No basta con observar cuántas mujeres participan en la estructura
organizacional; también es fundamental analizar dónde están ubicadas dentro de esa estructura y qué
nivel de influencia tienen en la toma de decisiones. Contar con evidencia como la presentada en este
estudio representa una herramienta valiosa para orientar políticas públicas más inclusivas, fortalecer
la gobernanza institucional y avanzar hacia una representación más equilibrada en los espacios de
liderazgo del sector salud en México.
Limitaciones
Este trabajo presenta algunas limitaciones que deben considerarse al interpretar los resultados. En
primer lugar, el análisis se basó en información administrativa obtenida del Portal Nacional de
Transparencia, por lo que se trabajó únicamente con variables disponibles como cargo, sexo y año de
registro, sin contar con información adicional sobre trayectoria profesional, experiencia directiva o
mecanismos de nombramiento que permitan profundizar en las causas de la brecha observada.
CONCLUSIÓN
Los resultados de este estudio muestran una realidad dual dentro de la estructura directiva de la
Secretaría de Salud en México. En términos globales, durante el periodo 2020–2026 se registró una
participación acumulada de 4,769 mujeres (52.0%) frente a 4,404 hombres (48.0%), lo que refleja una
ligera mayoría femenina en la conformación total de los puestos directivos analizados. A primera vista,
esta distribución podría interpretarse como un avance hacia la paridad; sin embargo, un análisis por
nivel jerárquico revela que la representación de mujeres continúa siendo desigual conforme aumenta
el nivel de responsabilidad institucional.
En la cúspide jerárquica, correspondiente al nivel estratégico, persiste un predominio masculino
absoluto. Durante todo el periodo analizado, el cargo de secretario de estado fue ocupado
exclusivamente por hombres (7 de 7 posiciones; 100%), al igual que el de subsecretario de estado (11
de 11 posiciones; 100%), evidenciando que los espacios de máxima conducción institucional continúan
concentrados en liderazgos masculinos. Esta situación contrasta con los niveles intermedios de
dirección, donde comienzan a observarse cambios significativos. Por ejemplo, en puesto de director
general, aunque históricamente existió predominio masculino (172 hombres frente a 125 mujeres en
el acumulado), para 2026 la participación femenina superó a la masculina (26 mujeres vs. 20 hombres),
mostrando señales de transición hacia una mayor equidad en cargos de alta responsabilidad
administrativa.
En los niveles táctico-operativos, la participación femenina es aún más evidente. En subdirector de
área, las mujeres representaron 1,913 cargos frente a 1,690 ocupados por hombres, mientras que en
jefe de departamento la diferencia fue aún más marcada, con 1,859 mujeres frente a 1,504 hombres.
Estos datos muestran que el liderazgo femenino tiene una presencia importante y sostenida en los
niveles donde se coordina la operación institucional, la supervisión técnica y la gestión cotidiana de los
servicios.
El análisis temporal también mostró una transformación progresiva. En 2020 predominaba la
representación masculina (496 hombres vs. 452 mujeres); sin embargo, para 2023 comenzó un punto
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 3209.