convencionales, aunque también puede disminuir la trabajabilidad y exigir un mayor control de la
dosificación y de la durabilidad (Akhtar et al., 2025).
A su vez, investigaciones recientes sobre bloques de mampostería y unidades geopoliméricas con
agregados reciclados han demostrado que diversas formulaciones alcanzan desempeños aceptables
en resistencia a la compresión, absorción y densidad, confirmando la viabilidad técnica de incorporar
residuos industriales en materiales cementantes, siempre que se optimice integralmente el diseño de
mezcla (Abuowda et al., 2025; Dafedar et al., 2025).
En este sentido, Abuowda et al. (2024) evidenciaron que la integración de ligantes geopoliméricos con
agregados reciclados mejora el comportamiento mecánico de unidades de mampostería, mientras que
Dafedar et al. (2024) validaron experimentalmente la factibilidad de producir bloques macizos a partir
de agregados reciclados de concreto.
Jameel et al. (2025) mostraron que materiales 100 % residuales pueden emplearse en unidades
geopoliméricas para usos específicos, siempre que el diseño de mezcla y las condiciones de curado
se mantengan bajo control.
En paralelo, estudios con componentes plásticos reciclados muestran reducciones de densidad y
ventajas en la valorización del material, aunque con respuestas mecánicas más sensibles a la
granulometría y al porcentaje de reemplazo (Peisino et al., 2024).
A pesar de estos avances, persisten vacíos claros en la literatura. Primero, buena parte de los estudios
se concentra en residuos cerámicos, plásticos o agregados reciclados, mientras que el
comportamiento del polvo de acero reciclado como sustituto parcial del agregado fino sigue siendo
menos documentado en concretos convencionales. Segundo, muchos trabajos reportan solo una o dos
variables, lo que limita una lectura integrada del material. Tercero, aún existe heterogeneidad en los
métodos de ensayo, en los porcentajes de sustitución y en la interpretación del comportamiento físico-
mecánico, lo que dificulta comparar resultados y establecer rangos óptimos de incorporación (Benli et
al., 2024; Douidi et al., 2026; Sarı et al., 2025).
Además, la literatura reciente sobre bloques y materiales cementantes con residuos industriales ha
mostrado que el desempeño técnico no depende exclusivamente del origen del residuo, sino de su
interacción con la matriz, del contenido de reemplazo y del balance entre propiedades mecánicas,
físicas y ambientales, como lo evidencian Bawab et al. (2025) en bloques con residuos industriales
alcalinos y Gillani et al. (2025) en unidades de mampostería con componentes reciclados.
Azhagarsamy et al. (2025) demostraron que la sustitución de arena por steel slag aggregate modifica
no solo la compresión, sino también la tracción, la durabilidad y la microestructura del concreto,
mientras que Krishnan et al. (2025) encontraron en concreto con sustitución parcial por residuos finos
de placas electrónicas un comportamiento óptimo en rangos intermedios de reemplazo, seguido por
deterioro de propiedades cuando la sustitución fue excesiva.
Desde el punto de vista normativo, cualquier propuesta de sustitución parcial del agregado fino debe
contrastarse con requisitos de calidad de agregados y con procedimientos estandarizados para
ensayos de resistencia y tracción indirecta, como los establecidos en ASTM C33/C33M para
agregados, ASTM C39/C39M para resistencia a compresión de cilindros de concreto, ASTM
C496/C496M para tracción indirecta y ACI PRC-211.1-22 para selección de proporciones de mezcla
(ACI, 2022; ASTM International, 2017, 2021, 2024a).
En este contexto, el presente estudio tuvo como objetivo analizar el desempeño físico y mecánico del
concreto con sustitución parcial del agregado fino por polvo de acero reciclado, a fin de identificar un
contenido de reemplazo que mejorará sus propiedades sin comprometer la integridad del material.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 3254.