Diagnóstico
El diagnóstico de la aspergilosis pulmonar cavitaria crónica se basa en la integración de hallazgos
clínicos, radiológicos y serológicos. A diferencia de las formas invasivas, los criterios del EORTC-
MSGERC tienen un papel limitado en pacientes inmunocompetentes (Lamoth & Calandra, 2022). Por lo
que el diagnóstico en APC se sustenta principalmente en la presencia de síntomas respiratorios
crónicos, cavidades pulmonares en estudios de imagen y evidencia de infección por Aspergillus.
(Denning et al., 2016)
En este contexto, la determinación de anticuerpos IgG específicos contra Aspergillus constituye una
herramienta diagnóstica clave, permitiendo diferenciar entre colonización e infección activa. En el
presente caso, la positividad de IgG anti-Aspergillus apoyó el diagnóstico en conjunto con los hallazgos
radiológicos.
Estudios de imagen
La radiografía de tórax suele ser el estudio inicial, pudiendo evidenciar cavidades pulmonares,
engrosamiento de la pared o masas intracavitarias. Sin embargo, la tomografía computarizada de tórax
ofrece una mayor sensibilidad y especificidad, permitiendo caracterizar mejor las lesiones y su
distribución. (Denning et al., 2016)
Entre los hallazgos tomográficos más relevantes se incluyen la presencia de cavidades con contenido
intracavitario, el signo de la media luna aérea y el signo de Monod, este último caracterizado por la
movilidad del material dentro de la cavidad. En el presente caso, el signo de la luna creciente observado
en la tomografía es consistente con colonización fúngica y apoya el diagnóstico de aspergilosis
pulmonar cavitaria crónica.
Estudios microbiológicos y serológicos
El aislamiento de Aspergillus en cultivo de secreciones respiratorias tiene valor limitado debido a la
naturaleza ubicua del hongo. Asimismo, pruebas como el galactomanano tienen mayor utilidad en
formas invasivas, siendo menos sensibles en la APC. (Barton, 2013)
Por otro lado, la detección de anticuerpos IgG específicos contra Aspergillus presenta un alto valor
diagnóstico, especialmente en pacientes con enfermedad crónica, como se evidenció en este caso.
Los títulos de anticuerpos suelen disminuir con el tratamiento, mientras que un incremento puede
sugerir actividad de la enfermedad. (Denning et al., 2016)
La detección molecular de Aspergillus mediante reacción en cadena de la polimerasa (PCR) permite
identificar material genético del hongo en muestras respiratorias o séricas, lo que puede aumentar la
sensibilidad diagnóstica, especialmente cuando la carga fúngica es baja o los cultivos son negativos.
Sin embargo, su utilidad clínica depende del tipo de muestra, la técnica empleada y la disponibilidad
del método, por lo que sus resultados deben interpretarse en conjunto con los hallazgos clínicos,
radiológicos y serológicos (Barton, 2013; Denning et al., 2016)
En la aspergilosis pulmonar crónica, la PCR puede ser útil como prueba complementaria, aunque no
sustituye la integración diagnóstica basada en síntomas crónicos, cavidades pulmonares en imagen e
IgG anti-Aspergillus positiva. Además, la detección molecular puede aportar información adicional en
casos seleccionados, como la identificación de especies o la sospecha de resistencia antifúngica.
En el presente caso no se realizó PCR para Aspergillus; sin embargo, el diagnóstico se sustentó en la
correlación clínica, tomográfica y serológica, incluyendo la positividad de IgG anti-Aspergillus y la
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 3315.