El gráfico 2 revela una correlación inversa pronunciada entre la calidad de la cartera y la disponibilidad
de recursos líquidos en las instituciones analizadas. Se observa que el incremento sostenido de la
morosidad, que alcanzó su punto crítico en el año 2023 con un 7,40 %, forzó una contracción
proporcional en el margen de liquidez, el cual descendió al 16,9 %. De acuerdo con los reportes del
Banco Central del Ecuador (2024), “este fenómeno es sintomático en el sector cooperativo cuando los
mecanismos de recuperación fallan ante choques externos, reduciendo la capacidad de intermediación
financiera”.
Este comportamiento confirma que el incumplimiento en el pago de los créditos no solo deteriora los
activos, sino que compromete la operatividad inmediata de las cooperativas al obligar a la
inmovilización de capital en provisiones técnicas de riesgo, por lo que, “el aumento de la cartera vencida
genera un efecto de “estrangulamiento" financiero, donde los recursos destinados a nuevos créditos
deben desviarse para cubrir el riesgo de impago, limitando el crecimiento institucional”. Aldaz (2023)
Finalmente, la evidencia empírica presentada sugiere que la vulnerabilidad de las cooperativas del
segmento 2 en Riobamba está ligada a la falta de modelos de scoring dinámicos que permitan ajustar
la liquidez proyectada al riesgo real de la zona.
Este hallazgo es consistente con lo expuesto por Rodríguez (2023), quien sostiene que:
La sostenibilidad en el sector cooperativo depende de una gestión de tesorería que anticipe los ciclos
de mora para evitar crisis de solvencia. En definitiva, el gráfico 2 demuestra que la morosidad no es un
indicador aislado, sino el principal factor de erosión de la liquidez institucional.
DISCUSIÓN
El análisis integral de los resultados permite confirmar la hipótesis de que la gestión del riesgo
crediticio constituye el eje determinante de la estabilidad financiera en el sector cooperativo del
segmento 2 en Riobamba. Los hallazgos revelan una contradicción operativa: mientras el rigor en la
fase de concesión es elevado 73 %, la eficiencia en el seguimiento post-desembolso es
sustancialmente menor 32 %. Esta "brecha de seguimiento" identificada coincide con lo expuesto por
García y Pérez (2022) en sus estudios sobre microfinanzas en entornos emergentes, quienes sostienen
que, “las instituciones de economía social suelen priorizar el crecimiento de la cartera de colocación
sobre la calidad del monitoreo continuo, asumiendo un riesgo implícito que se materializa en periodos
de contracción económica”.
Al contrastar la evolución de la morosidad y la liquidez (Figura 2), se observa una correlación inversa
que valida los planteamientos de la Teoría de la Selección Adversa y el Riesgo Moral. El incremento de
la cartera vencida en las cooperativas analizadas no es un fenómeno aislado, sino que guarda una
relación directa con la falta de herramientas de scoring adaptadas a la realidad socioeconómica local.
Estos resultados son consistentes con la investigación de Rodríguez (2023) en el contexto andino,
donde se determinó que, “la ausencia de sistemas de alertas tempranas incrementa la vulnerabilidad
de las cooperativas ante la volatilidad del mercado, forzando una inmovilización de recursos en
provisiones técnicas que estrangula la liquidez operativa”.
Un punto de divergencia interesante surge al analizar la fase de recuperación. A diferencia de lo
reportado por Aldaz (2023) sobre organizaciones con mayor robustez tecnológica donde la
recuperación tiende a la automatización, en las entidades del Segmento 2 de Riobamba predomina una
gestión de cobranza reactiva y empírica. Esta particularidad, también discutida por Cevallos y Campos
(2023) sugiere que, “la escala operativa influye directamente en la adopción tecnológica; las
cooperativas más pequeñas enfrentan barreras de inversión que limitan su transición hacia modelos
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2026, Volumen VII, Número 3 p 813.