geopolíticos de las grandes potencias, la gestión de los bienes públicos globales continúa fluyendo a
través de lo que Stone, D., & Ladi, S. (2015) definen como la "administración pública transnacional".
Esta capa de la gobernanza, aunque menos visible para la opinión pública, resulta mucho más
resiliente, articulándose mediante redes de expertos y burocracias especializadas que mantienen una
coordinación constante en estándares de salud pública, aviación civil, telecomunicaciones y regulación
financiera internacional.
Siguiendo la tesis de Knill et al. (2024), las agencias internacionales han logrado desarrollar una notable
capacidad de "coordinación en crisis" que, en escenarios críticos, suele superar la voluntad política
inmediata de los Estados miembros. Durante las crisis transfronterizas de la última década, es decir,
desde la pandemia de COVID-19 hasta las crisis financieras recurrentes, instituciones como la
Organización Mundial de la Salud (OMS) o el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) han operado
como nodos centrales de información y normativa técnica. Sin embargo, esta eficacia técnica se
enfrenta a un desafío de legitimidad democrática, al operar en gran medida fuera del escrutinio público
directo, se corre el riesgo de consolidar una gobernanza tecnocrática que profundice la brecha entre la
toma de decisiones globales y el ciudadano común. Por lo tanto, la importancia estratégica de estas
instituciones radica en su capacidad para "aislar" sectores técnicos de la confrontación política abierta,
garantizando así la funcionalidad mínima indispensable del sistema internacional.
NUEVAS FRONTERAS Y AMENAZAS GLOBALES: EL VACÍO REGULATORIO DE LA IA Y LA
CIBERSEGURIDAD
La falta de modernidad institucional es especialmente alarmante frente a las amenazas emergentes
que definen el siglo XXI. La Inteligencia Artificial (IA) y la ciberseguridad representan dominios donde
la noción tradicional de soberanía estatal se vuelve difusa y donde las reglas de juego internacionales
son, en la práctica, inexistentes. A diferencia de la era nuclear, donde el Organismo Internacional de
Energía Atómica (OIEA) logró establecer con éxito un régimen de inspección y control multilateral, en
la era digital actual no existe una autoridad universal con un mandato claro para regular el uso militar
de la IA o arbitrar los ciberataques de Estado.
Este vacío normativo ha dado lugar a lo que Zürn (2018) describe como la "impugnación por omisión".
Al no contar con instituciones modernas capaces de ejercer un juicio efectivo en el ciberespacio, las
potencias recurren nuevamente a esquemas minilaterales o acuerdos bilaterales de seguridad
tecnológica (como el ya mencionado AUKUS). Esta fragmentación regulatoria es intrínsecamente
peligrosa, permite que el desarrollo tecnológico sea dictado primordialmente por la competencia
armamentística y no por principios de gobernanza ética global. La ausencia de un multilateralismo
robusto en estas áreas críticas no solo deja a los Estados más pequeños en una posición de
vulnerabilidad ciberestratégica, sino que pone en riesgo sistémico la estabilidad de la infraestructura
financiera y de las comunicaciones a nivel global.
EL MULTILATERALISMO COMO HERRAMIENTA DE DESARROLLO Y AUTONOMÍA: ESTRATEGIAS ANTE
LA ASIMETRÍA DE PODER
En el convulso escenario de fragmentación geopolítica actual, el multilateralismo trasciende su función
original de simple foro de diálogo para convertirse en una herramienta vital de supervivencia y ejercicio
de soberanía para las potencias medias y las economías en desarrollo. La tesis clásica de la
"autonomía" en el sistema internacional ha mutado profundamente, ya no se interpreta como la
capacidad de aislamiento o autosuficiencia, sino como la habilidad estratégica para navegar e influir
en los regímenes internacionales que dictan las reglas del juego global. Como señalan Stone y Ladi
(2015), la gobernanza global ha configurado una "administración transnacional" donde el poder no se
ejerce únicamente mediante la fuerza militar, sino a través de la capacidad técnica de definir
estándares, normativas y agendas de desarrollo que vinculan a los Estados.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2026, Volumen VII, Número 3 p 1454.