LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2023, Volumen IV, Número 2 p 196.

DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v4i2.604

Economía social: enfoque socio económico del Ecuador
Social economy: socio-economic approach of Ecuador



Diana Carolina Merizalde Véliz

dmerizalde@uteq.edu.ec
https://orcid.org/0009-0005-9588-8210

Universidad Técnica Estatal de Quevedo
Quevedo – Ecuador



Lugarda María Recalde Aguilar

lrecalde@uteq.edu.ec
https://orcid.org/0000-0001-6933-0815

Universidad Técnica Estatal de Quevedo
Quevedo – Ecuador


Ángel Boris Maldonado Castro

amaldonado@uteq.edu.ec
https://orcid.org/0000-0001-6478-7365

Universidad Técnica Estatal de Quevedo
Quevedo – Ecuador


Edgar Alan Moreno Suquilanda

emoreno@uteq.edu.ec
https://orcid.org/0000-0002-7801-4520

Universidad Técnica Estatal de Quevedo
Quevedo – Ecuador


Artículo recibido: 21 de abril de 2023. Aceptado para publicación: 27 de abril de 2023.

Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.



Resumen
El propósito de este artículo es analizar los factores socioeconómicos del Ecuador y
Latinoamérica desde un enfoque un poco más amplio a través de estudios de caso de las
entidades más representativas de la economía solidaria. La economía popular unificada es un
modelo económico alternativo al modelo capitalista neoliberal. En el término economía solidaria,
se ha hecho necesario introducir valores como la solidaridad en la teoría y las prácticas
económicas de las personas. Centrarse en factores laborales en lugar de factores de capital. La
Ley Básica de Economía Popular y Solidaridad, promulgada en 2011, es quizás el documento
legal específico que institucionaliza el modelo económico más desarrollado de la región.
Identifica a los actores económicos y las organizaciones en economías comunes desde la lógica
del trabajo, examina ejemplos simbólicos de experiencias de producción y marketing, y analiza
el foco en las organizaciones, instituciones financieras. En América Latina y el Caribe se
encuentra entre los pioneros de un tema que está causando impacto como lo es la economía
popular, Ecuador es uno de los países más apegado a este tipo de economías comprendiendo a
un conjunto de actividades sociales. Por ello, se han elaborado retratos históricos de la economía
social y solidaria del mundo y de América Latina con el fin de comprender su contexto de
desarrollo y diversos argumentos conceptuales. La economía social solidaria no es un programa
homogéneo, pero ayuda a proponer respuestas a algunos de los problemas actuales de


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desempleo e integración social, renovando no sólo los procesos económicos, intercambiando
intereses comerciales, sino también beneficios e intereses sociales. Se concluye realizando un
análisis detallado de la economía popular y solidaria y cómo puede servir de impulsor para un
desarrollo socioeconómico de toda la población que la conforma.

Palabras clave: economía social, buen vivir, innovación social, beneficio social


Abstract

The purpose of this article is to analyze the socioeconomic factors of Ecuador and Latin America
from a slightly broader approach through case studies of the most representative entities of the
solidarity economy. The unified popular economy is an alternative economic model to the
neoliberal capitalist model. In the term solidarity economy, it has become necessary to introduce
values such as solidarity into people's economic theory and practices. Focus on labor factors
rather than capital factors. The Basic Law of Popular Economy and Solidarity, promulgated in
2011, is perhaps the specific legal document that institutionalizes the most developed economic
model in the region. Identifies economic actors and organizations in common economies from
the logic of work, examines symbolic examples of production and marketing experiences, and
analyzes the focus on organizations, and financial institutions. In Latin America and the
Caribbean, it is among the pioneers of an issue that is causing an impact such as the popular
economy, Ecuador is one of the countries most attached to this type of economy, comprising a
set of social activities. For this reason, historical portraits of the social and solidarity economy of
the world and Latin America have been prepared to understand its development context and
various conceptual arguments. The social solidarity economy is not a homogeneous program,
but it helps to propose answers to some of the current problems of unemployment and social
integration, renewing not only economic processes, and exchanging commercial interests, but
also benefits and social interests. It concludes by carrying out a detailed analysis of the popular
and solidarity economy and how it can serve as a driver for the socioeconomic development of
the entire population that makes it up.

Keywords: social economy, good living, social innovation, social benefit










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Como citar: Merizalde Véliz, D. C., Recalde Aguilar, L. M., Maldonado Castro, A. B., & Moreno
Suquilanda, E. A. (2023). Economía social: enfoque socio económico del Ecuador. LATAM
Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 4(2), 196–209.
https://doi.org/10.56712/latam.v4i2.604


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INTRODUCCIÓN

En siglo XIX es cuando se origina el concepto de economía popular y solidaria en Europa, mismo
con el que se vincula con los conceptos de ESS y EPS desarrollados en América Latina, por
consecuencia, es el concepto de mayor antigüedad. En otras palabras, la Economía Social y
Solidaria se considera como un sistema económico en proceso para la transformación
progresiva misma que ayuda a organizar los procesos de producir, distribuir, circular y consumo
de bienes y servicios, que tal manera que estén aseguradas las bases materiales y relaciones
sociales y con la naturaleza propias del Buen Vivir o del Vivir Bien (Jácome, 2014)

Las normas institucionales y políticas que fueron creadas de manera específica para la economía
popular y solidaria durante los últimos años en Ecuador, se observan que han sido de más
utilidades en el contexto regional. El objetivo para el cual se realiza este artículo es dar criterios
sobre las opciones de política en el sector y las dificultades que se pueden generar en su
implementación. Desde la perspectiva de la experiencia vivida este contexto puede aportar no
solo al contexto ecuatoriano sino también al ámbito regional (Estrella et al., 2016). Este nuevo
paradigma económico-cultural rompe con el orden establecido y reemplaza el “desarrollo” como
meta, por el “buen vivir” –sumak kawsay- como fin (De Sousa Santos, 2015).

Como se puede observar la economía puede ser utilizada de diversas formas, unas de ellas es
para el beneficio social y la utilidad que se puede generar de la misma. Por lo mencionado, el
método fin del presente trabajo es dar a conocer los cambios sociales que se generan, la
economía social funciona como impulso en un camino hacia el cambio social, esto dado que,
puede ser utilizada para que un grupo de personas o comunidad puedan solventar de ella.

El concepto de economía social está constituido por experiencias basadas en principios de
solidaridad y apoyo mutuo, y que tiene como base la horizontalidad entre sus integrantes (Osorio,
2016). Al sur, la economía popular y solidaria participa en la construcción de un estado social
que desfallece. Es necesario aprovechar los movimientos de descentralización económica y
política para inventar las modalidades de regulaciones y el marco jurídico que reconozcan
oficialmente la economía solidaria (Fraisse et al., 2001).

América Latina es una de las regiones del mundo en las que la economía popular y solidaria ha
tomado cuerpo e ilustra los vínculos entre modelo de solidaridad, innovación social y desarrollo
sostenible. El patrón implementado se estableció en el periodo de los años 1980 y 1990, en el
vocabulario - economía popular y solidaria - de los movimientos sociales y los intelectuales de la
región. En comparación con los anteriores modelos de desarrollo estatista, que se encontraban
centrados de una manera específica en América Latina en la implementación del método ISI, la
economía popular y solidaria manifiesta una visión de cambio general que puede ser leída como
una manera de innovación social (Puig et al., 2016).

El concepto de economía está en constante construcción; aunque su terminología aparece ya en
la década de los 80. Se ha desarrollado en América Latina nutrida a partir de las diversas formas
y prácticas que surgen de los propósitos sociales y culturales de subsistencia, así como también
de prácticas sociales ancestrales de resistencia los modelos occidentales capitalista, sobre todo
relacionados con la experiencia de economía comunitaria que en el caso de Ecuador tiene una
trayectoria significativa (Razeto, 1984).

La economía popular y solidaria ha despertado un notable crecimiento en los últimos años. Este
término surge como amalgama de los conceptos de economía popular y solidaria, haciendo
referencia a un conjunto heterogéneo de enfoques teóricos, realidades socioeconómicas y
prácticas empresariales que, durante el último periodo del siglo XX, se vienen utilizándose para


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la designación a una forma diferente de entender el papel que cumple la economía y lo procesos
económicos en las sociedades contemporáneas (Pérez Mendiguren & Etxezarreta Etxarri, 2015).

Economía popular y solidaria

Al hablar de economía popular y solidaria se comprende como el conjunto de actividades y de
prácticas sociales que son desarrolladas por los sectores populares, orientada a garantizar la
satisfacción de sus necesidades básicas, materiales y no materiales. Con la aplicación de su
propia fuerza de trabajo y de los recursos con los que dispone (Sarria & Tiribia, 2003). Al habar
de economía popular social y solidaria cubre una diversidad de experiencias prácticas que
pretenden dar respuestas a los graves problemas de desigualdad que el sistema genera y se han
ido construyendo una red de iniciativas que, juntas, constituyen otra visión de la economía (Rega,
n.d.)

Según (Saltos Cruz et al., 2016), se definir como el conjunto de recursos capaces y actividades
de las instituciones, reglas las apropiaciones y disposición de los recursos en el cumplimiento
de las actividades de producción, distribución circulación financiamiento y consumo, realizadas
por el trabajo, sus unidades domésticas mismas que son (familiares y comunales), y las
organizaciones específicas que se realizan por la extensión para lograr tales finales, organiza los
procesos naturales y las capacidades humanas con el objetivo de reducir la vida y fuerzas de
trabajos en las mejores condiciones posibles.

Se define como de economía popular y solidaria –en variedades de casos domésticos y en otras
de subsistencia, con alguna colocación marginal en mercado alternativo- en estas experiencias
que se multiplicaron a partir del estallido del 2001. De los denominados escombros, aparecen
nuevos sujetos, principalmente de los sectores más abandonados, a los que se sumó una
fracción nada despreciable de la clase media que, de pronto, se encontró militando en las filas
de ese gran ejército de desocupación, luchando por la recuperación de los derechos (Elgue,
2006).

Objetivo y naturaleza de la economía popular y solidaria

La economía solidaria se propone la organización de nuevos modelos económicos, que
sustentan en los principios de la misma, contribuya a la satisfacción de las necesidades
fundamentales del hombre espiritual y material y, en participación, a la generación de empleo y
la producción de bienes y servicios para los más poseídos. Pero estas unidades deben rebasar
el nivel microeconómico, por su articulación horizontal intra e intersectorialmente, engranando
todo un circuito económico de transferencia (García Müller, 1998).

Surgimiento de la economía popular y solidaria

La economía solidaria surge hoy como rescate de la lucha histórica de los trabajadores, como
defensa contra la explotación del trabajo humano y como alternativa al modo capitalista de
organizar la relación de manera social que se obtenga con los seres humanos entre sí y de estos
con la naturaleza. Sin importar a nadie, sin querer llevar ventaja, sin destruir el medioambiente.
De manera que se pueda cooperar, fortaleciendo el grupo, sin patrón ni empleado, con todos los
miembros de la organización pensando en el bienestar común, no en su propio bien (Guerra,
2010).

Economía social de mercado

La conocida economía social de mercado se fundamenta en la organización de los mercados
como mejor sistema de aplicación de recursos y los trata de corregir y proveer las condiciones
institucionales, ética y social para su operatoria eficiente y equitativa. Se requiere compensar o
corregir los posibles excesos o desbalances que pueden estar presentando el sistema


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económico moderno basado en libre mercado, caracterizado por una discreta y externa división
de trabajo que, a los determinados sectores y bajo ciertas circunstancias, puede alejarse del tipo
de competencia funcional. Descartar como sistema de organización la economía planificada
centralmente (Resico, 2019).

El mercado social como una herramienta una herramienta para la transformación social

Cuando hablamos de economía popular y solidaria hace referencia sobre aquellos aspectos que,
de varias maneras, sostiene el funcionamiento económico de una comunidad, desde la
producción de bienes y servicios hasta el consumo, pasando por el compromiso que se
establecen entre personas y organizaciones. Diversos elementos ideológicos sobre el qué, cómo,
para qué y para quién producir afecta directamente la vida colectiva y, por lo tanto, debe estar
presente en las prácticas económicas de manera clara y transparente. Para ello, desde el ideario
de ESS, se fomentan los bienes y servicios destinados al mercado social y popular con criterio
democrático, solidario y sostenible (Galán Serrano et al., 2018).

Economía comunitaria

(Patzi, 2013), la economía popular y solidaria puede ser vista como un campo económico
separado del campo político y cultural sino como una dimensión del sistema comunal. (Moran,
2007), la economía popular y solidaria precisa el tema del desarrollo endógeno, manejando
variables relativas al factor laboral, como objetivo fundamental del desarrollo social endógeno;
variable que vienen a dar respuesta a la comunidad social de la producción comunal para el
sustento de sus miembros, sin perjudicar de los medios utilizados de propiedad colectiva.

La Economía Popular y Solidaria como un eje clave del sistema económico

En la Constitución del 2008 se estableció que el sistema económico nuestro social y solidario
está integrado por tres subsistemas, el privado, el público y el popular y solidario. Este punto de
vista marca una distancia con los modelos que se centran en el desarrollo del libre mercado y
coloca como un eje central de la economía a los seres humanos (no la acumulación del capital).
Así, el imparcial prioritario del sistema económico es gestar las condiciones materiales e
inmateriales para datar el Buen Vivir (Senplades, 2015).

Policy networks y participación social

Las implicaciones del modelo policy networks donde ninguna organización es capaz de ejercer
un poder monopolista y, como resultado. Ninguna de ellas puede anclar que su poder se
impondrá sobre otros; el poder es compartido por todas las organizaciones existentes; y la
disposición de los bienes es desigual, teniendo en cuenta que solo dos organizaciones o redes
de políticas no se apropian del mercado (Vargas Paredes, 2011).

Innovación social

Cuando se trata de innovación social hablamos de un instrumento fundamental en la creación
de ventajas competitivas socialmente responsables ante un entorno más complejo y cambiante.
La innovación social da respuesta a los diferentes problemas sociales, es entendido como el
proceso a través el cual se aplican enfoques prácticos y sostenibles que logran cambios sociales
y medioambientales, los cuales crean valor para la sociedad en general. La innovación es un
proceso continuo que genera un nuevo conocimiento para ofrecer un valor diferente a medida
que este se convierta en una fortaleza (Altamirano Analuisa et al., 2019).

Se entiende por querubín universalidad de planes políticos, acuerdos, mecanismos sociales,
guisa de orden del círculo iletrado encaminados para sentenciar nuevos célebres urinarios
destinados a la enmienda de problemas sociales en zonas muy específicas, tales como: orden


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política y social, en la justicia, la salud, el trabajo, la práctica ciudadana, la entrada de urinario
públicos, la educación, y un ámbito sano. Con cada uno de estos se cuentecilla con un indicativo
e indiferente verificable para el trastorno positivo del espacio donde se estén desarrollando
(Carpio & Caregua, 2019).

Economía popular y solidaria en la región

La noción de “economías populares” emerge como una apuesta analítica tanto teórica como
política de la América Latina actual. Sus distintos lugares de manifiesto en la región, se pesquisa
dar bolita del código de ciertas prácticas abigarradas en las economías de los sectores populares
y diversos, y una reivindicación de la salvación que producen, disputan y circulan. Las prácticas
y sus protagonistas se articulan de formas entrecruzadas, atravesando las fronteras entre lo bajo
y lo informal, la fuerza y la acumulación, lo comunitario y de igual manera los cálculos que los
beneficia, y así aquellas fronteras que se trazan entre múltiples escalas y delimitaciones
nacionales (Gago et al., 2018).

La situación sobre crisis económica, política y social que de manera frecuente sacuden a la
latinoamericana se ha observado que el desarrollo de un polo económico alternativo muy
distante al sector privado tradicional. En América del sur claramente hablando de Bolivia,
Colombia, Perú, Ecuador, Chile, Uruguay y Argentina, la economía solidaria es definida como
aquel polo económico nacido de la economía popular donde se ubican las microempresas, ya
sean asumiendo como fórmulas jurídicas a las cooperativas, o simple empresa de
responsabilidad limitada, que actúan en redes de producción comercial y consumo (Habana,
2015).

En la región de América Latina las economías han sido calificadas como informales o populares
sin necesariamente presuponer que se basan en relaciones de reciprocidad o solidaridad. Al
hablar sobre las formas solidarias, surgieron definiciones como: economía solidaria en Brasil,
socioeconómica solidaria en Uruguay, economía de solidaridad en Chile y economía popular y
solidaria en Ecuador, entre otros nombres que le dan en diferentes lugares. Conceptos que tienen
como aspecto común predominante que no se basa en las condiciones de acumulación del
capital sino en el trabajo autogestionado orientado en la obtención de ingresos para la
reproducción de la vida (Jácome Calvache, 2017).

Economía social y solidaria en el Ecuador

Desde el año 2008 se utiliza este tipo de herramienta de participación. En la constitución
aprobada en ese año, la utilización de esta herramienta pasa de ser optativa a ser obligatoria en
todos los gobiernos autónomos centralizados (Guerrero Arrieta & Savall Morera, 2020). En los
postulados planteados con antelación se evidencian la presencia de contraste que caracteriza,
en el que se desarrolla la economía social y solidaria, los actos públicos y la sociedad y solidario,
los actos públicos y la sociedad civil. En este sentido el abordaje que los conceptos de cambio y
continuidad, resulta adecuado para la caracterización de este escenario político, es económico,
social y cultural (Castro Medina, 2018).

Ecuador: hacia el sistema económico social y solidario

La nueva constitución establece que se reconocen diversas formas de organización de la
producción en la economía, entre otras, las empresas públicas o privadas, mixtas, familiares,
domésticas, autónomas, comunitarias, asociativas y cooperativas. Las seis últimas conforman
la economía popular, y las tres últimas, la economía popular y solidaria. La constitución
ecuatoriana contempla cambios muy significativos en la relación de economía natural: se
establece no solamente en el uso racional de los recursos, sino también se cambia las reglas de


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su propiedad incorporando derechos de la naturaleza por primera vez en la historia legislativa
que conocemos (Coraggio, 2014).

METODOLOGÍA

El presente trabajo es una investigación teórica informativa de carácter completamente
documental, esto dado que, el procedimiento de este implica la búsqueda, organización y análisis
de los diferentes tipos de documentos electrónicos que podamos obtener a nuestro alcance
(PDF). Con los documentos a nuestra disposición podemos analizar el procedimiento
metodológico concebido en el trabajo, una perspectiva sistemática que pretende identificar
similitudes de los diferentes planteamientos investigativos.

La investigación consiste en analizar los cambios que ha generado la economía popular y
solidaria para el lograr un beneficio común entre las personas y como puede funcionar como un
motor para impulsar la economía hacia nuevos horizontes. Para la elaboración de la presente
investigación se hizo uso de los procedimientos los cuales son Identificar problema, describir la
situación del tema a tratar, formular los objetivos, etc. El fin de la investigación es dar a conocer
los cambios que se está generando en el mundo con la economía social o como muchos la
conocen la economía colaborativa, tiene el objetivo de dar igualdad, equidad entre otros factores.

RESULTADOS

La economía colaborativa ha experimentado una rápida expansión, y se ha catalogado como una
de las diez ideas que cambiarán el mundo (Pfotenhauer et al., 2016). Desde plataformas
independientes que cambian la forma en que trabajamos hasta plataformas para compartir
alimentos que cambian la forma en que compartimos y nos conectamos en las comunidades
locales, las empresas de economía colaborativa están generando nuevas interacciones
económicas y sociales dentro de los estados miembros y en toda Europa y el mundo en su
conjunto (Daverio, 2016).

Existe una variable para definir, perspectivas teóricas y experiencias vinculadas con “la economía
popular y social”, esta refiere principalmente a las relaciones de producción, distribución y
circulación que están organizadas por los principios de solidaridad que la caracterizan y no
persiguen lucro como finalidad principal. En estos últimos aspectos se distingue de otras formas
de producción, distribución y circulación. actualmente, también recibe otras denominaciones
tales como “nueva economía social”, “economía solidaria”, “nueva economía solidaria”,
“economía popular” y “economía de los pobres” (Spicker et al., 2004).

Si bien la creación de una Secretaria de Estado para la economía popular y solidaria provocó una
fuerte curiosidad por este concepto, misma curiosidad que se vio envuelta de interés en ciertos
casos y de dudas en otros. Por eso si la economía popular solidaria se encuentra ahora bajo las
miras de los proyectores, se da porque múltiples prácticas se están desarrollando desde hace
varias décadas. Dándole reconocimiento institucional que acaba de darse constituye un
indicador de la importancia que va cobrando “otra” forma de actuar económica. Desde hace ya
cierto tiempo, numerosos ciudadanos expresan su voluntad de promover una “economía
humana” (Eme et al., 2001).

Una economía popular y unificada, basada en la idea de que la actividad económica incluye a las
personas, el medio ambiente y el desarrollo sostenible y sostenible, como referencia prioritaria,
por encima de otros intereses La economía popular solidaria en los más diversos estilos de vida
de la economía popular solidaria muestra la dependencia del propósito real de la economía:
sustancias para el desarrollo personal, social y ambiental de manera sustentable del medio
humano proporcionando una base objetiva. Con la existencia de los valores universales que


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deben regir la sociedad y las relaciones entre toda la ciudadanía: equidad, justicia, solidaridad
social, fraternidad económica y democracia directa (REAS, 2011).

La economía popular solidaria hace referencia a las organizaciones y empresas basadas en
principios de solidaridad y participación ciudadana y que producen bienes y servicios mientras
persiguen objetivos económicos y sociales. Conociendo las sociedades mutualistas,
cooperativas, asociaciones o empresas sociales que están activas en el sector social y
económico. Una economía unificada común está formada por muchas organizaciones y
empresas que comparten los mismos objetivos, valores y principios de actividad social y
económica. Existe una paradoja en la EPS que se refiere a realidades a las que estamos
familiarizadas, aunque el concepto no es siempre muy bien conocido o comúnmente
comprendido (Neamtan et al., 2010).

La Economía popular y solidaria surge como una alternativa diferente al modelo capitalista para
enfrentar la pobreza, el desempleo y la exclusión social, impulsando a los actores sociales para
trabajar activamente en una mayor equidad y solidaridad, abandonando soluciones meramente
asistencialistas al capitalismo. La nueva economía emergente presenta rasgos muy claros en
cuanto a sus formatos de organización empresarial en oposición al modelo competitivo de libre
mercado. Esta actual concepción de la economía enfatiza en las tareas formativas de las
comunidades autogestionarias, priorizando las dimensiones sociales del bienestar humano
(Rodríguez et al., 2011).

La capacidad que se ha generado en la actualidad la economía social y solidaria se puede
evidenciar de manera significativa en el ámbito mundial esto dado que Ecuador es uno de los
países que fomenta este tipo de economía y para ser más específicos en Europa, donde, por
ejemplo, el Parlamento Europeo, la Comisión y el Comité Económico y Social Valorar la capacidad
de la economía para corregir los desequilibrios económicos y sociales de este sector con el fin
de contribuir al logro de objetivos comunes. (Herrero-Blasco, 2014).

El movimiento de la economía solidaria en América Latina se ha incluido en los argumentos
propios del comunismo. La economía solidaria se forma con identidad opuesta al capitalismo y
a las perspectivas liberales en materia económica. El Estado por medio de estrategias de
redistribución o regulaciones comerciales permite el mejor desplazamiento de estos lugares
comerciales informales. Así como Ecuador, también Bolivia forma parte de un grupo de países
que aplican la reflexión de sus modelos socioeconómicos con una mirada social y solidaria.
(León Serrano, 2019).

Si hablamos de las políticas económicas que siguieron en Ecuador desde finales de los años
ochenta. Se enmarca fielmente en el molde de desarrollo dominante en América Latina, llamado
neoliberalismo, es decir, la búsqueda de los mercados nacionales e internacionales resuelven
todas las cuestiones económicas, Asimismo, el mismo sistema se aplica a las contradicciones
de la corrupción, la necesidad de mantener la dependencia financiera y la obligación de saldar la
deuda externa. Con la finalización, después de un catastrófico fracaso, el ciclo neoliberal está
llegando a su fin en Latinoamérica, como lo demuestran los procesos de cambio que están en
marcha en la región (Macías Plaza & Días Fariñas, 2017).

En Ecuador, su lengua materna, el quechua Sumak kawsay, significa vivir bien, encarnando la idea
de vivir en un continuo, mejor o peor que otros. Ecuador su idioma nativo Quichua Sumak kawsay
que significa buen vivir expresa la idea de una vida no mejor, ni mejor que la de otros, ni en
continuo desvivir por mejorarla, sino que es simplemente buena con los términos definidos por
la cultura. Bolivia Aymara Suma Camagna introduce un elemento de comunidad, por lo que tal
vez se pueda traducir como "buena convivencia", una sociedad que sea lo suficientemente buena
para todos. conformidad interna y con un gran respeto a la Madre Tierra. (Tortosa Blasco, 2011).


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El Ecuador es un referente internacional al hablar de Economía Popular y Solidaria, es por ello
que se debe sistematizar las experiencias de cada una de las organizaciones analizadas, ya un
pionero en el campo y capaz de proporcionar métodos de desarrollo alternativos a la comunidad
bajo (Sumak Kawsay). Esta percepción es contraria a la visión tradicional de las empresas del
sector privado, que necesitan innumerables ganancias a corto plazo para subvertir la naturaleza.
Los principales ejes de la economía popular y solidaria se basan en los principios de igualdad de
género, comercio justo y reciprocidad en la comunidad. (Chávez et al., 2018).

Porque una buena vida se organiza en tres ejes: 1) Cambios en el equilibrio de poder para
desarrollar la fuerza de la masa. Enfóquese en el objetivo 1, que sugiere “construcción integrada
de naciones democráticas y poder popular”. 2) Derechos, libertad y capacidad para vivir bien.
Objetivo focalizado ver: "Promover la igualdad, la cohesión, la inclusión, la igualdad social y
territorial, en la diversidad”. 3) Igualmente con respecto a la Transformación económica-
productiva a partir del cambio de la matriz productiva (Faz et al., 2017).

Esta aprobación constitucional es el resultado de los esfuerzos de organizaciones sociales cuyos
antepasados promovieron actividades económicas unificadas y otras organizaciones que
fomentaron políticamente la aprobación nacional, resultando en el desarrollo económico, social
y político. Para construir esta nueva sociedad basada en la solidaridad y la convivencia de las
personas y la tierra, se ha propuesto el poder de la comunidad a través de esta organización para
generar un cambio político en busca de más formas de relación. (Jiménez, 2016).

La naturaleza de la economía de la solidaridad social tiene en cuenta su estatus y soporta su
impacto en la calidad de vida de sus socios. Por tanto, intervienen en el territorio en el que se
encuentran y son parte integrante de las visiones culturales, sociales, económicas y políticas.
Todo esto para establecer una entidad u organización libre de las condiciones de asociación, del
proceso de asociación e interacción entre el Estado y la sociedad capitalista. A través de sus
esfuerzos, la economía de la solidaridad social permite estimular prácticamente la estructura
social, el desarrollo social, mantener los principios de la autosuficiencia, la autosuficiencia y el
proceso de desarrollo interno. (Vélez Tamayo, 2017).

La política pública se ha establecido como parte de una serie de decisiones tomadas por el
Estado sobre preocupaciones comunes. Constituyen un método por el cual se atiendan
demandas de la población en procura de su bienestar (ciudadano, comunitario, de grupos
poblacionales y sus organizaciones); por tanto, en este proceso se toman decisiones que ponen
de manifiesto las hegemonías de la comunidad y se construyen consensos con diferentes redes
de actores de la sociedad (para este caso, se toman las fuerzas de la economía social y solidaria)
(Alzate Cárdenas et al., 2020).

La economía popular solidaria se adhiere a los valores humanos y principios de solidaridad,
proteger la percepción de los demás es la base del comportamiento humano, y la realización de
ejes de innovación política, económica y social en forma de comunidades, cooperativas,
asociaciones, sociedades recíprocas y otras formas colectivas creadas para satisfacer las
necesidades laborales y la vida de las personas. Cubre una amplia gama de empresas y
organizaciones. Como movimiento cívico para democratizar y transformar la economía (José,
2008).

En los inicios la economía se caracterizaba por ser en mayor parte capitalista, la economía social
acogió dos formas diferentes: Primera consistía en la filantrópica, basada en el tutelaje del patrón
sobre sus trabajadores (Castel, 2013). La economía social y solidaria que está abriéndose
camino poco a poco en el mundo actual, pero cuyos planteamientos conectan con la vieja
tradición de pensamiento socialista y cooperativista. Se origina la economía social de nueva
matriz que recibirá el nombre de: economía solidaria. Tomando en consideración, no sólo los


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procesos productivos sino también el reforzamiento de los vínculos sociales, la economía
solidaria (Montesinos & Montesinos, 2014).

La Economía Popular y Solidaria se puede expresar como un motor para el desarrollo en los
territorios, es una respuesta a las necesidades locales, a la resistencia, a la movilización y
construir relaciones entre actores económicos, autoridades locales y ciudadanos. La referencia
territorial se sitúa entre los modelos empresariales, las políticas públicas y las movilizaciones
socio territoriales. Por el modelo principal todas las organizaciones que se denominan de
Economía popular y solidaria presentan valor significativo con respecto a los mecanismos de
gobernanza multipartes, porque movilizan al gobierno local, a las empresas de la ESS y también
proveedores de servicios financieros (Mont-Blanc, 2016).

CONCLUSIONES

De las respuestas proporcionadas en este estudio y sus respectivos análisis, se reconoció
inicialmente que era teóricamente inconsistente con el concepto del EPS en el momento de la
discusión. El análisis muestra que, para los autores, este modelo es viable y exitoso. Otros
expertos reconocen que se trata de "oxímoron". En definitiva, la economía es un concepto
paradójico porque tiene lecciones de individualismo alejadas de la solidaridad. Por tanto, EPS
estará en crisis permanente bajo el control del amo capitalista. Así, luego de revisar la literatura
y analizar el caso, se opina que se recomienda promover una economía mixta que pueda convivir
con la economía capitalista y estatal.

La economía solidaria en Latinoamérica nació de la experiencia de personas que vivían de la
ayuda mutua y luchaban a diario por mejorar sus condiciones de vida, de diferentes formas para
acceder a espacios económicos organizados y compartir beneficios económicos, sociales y
culturales. Personalmente, creo que esta transición llevará tiempo, pero creo que tenemos que
trabajar desde las áreas de popularidad y solidaridad en las siguientes áreas: Fortalecimiento de
la economía de actores para la construcción de lo común y solidario; Asegurar el acceso, manejo,
democratización y condiciones de los recursos necesarios para la producción, comercialización
y consumo de bienes y servicios.

El objetivo de la economía inclusiva y solidaria es salir de la pobreza y la exclusión lo antes
posible, utilizando la solidaridad de grupos formados sobre la base de pirámides económicas y
sociales, pero excluidos por diversas razones. Es por esta razón que la economía popular y
solidaria en Ecuador y los demás países del sur puede ser considerada como un motor impulsor
e innovador de la economía tradicional neoliberal que desde la antigüedad se encuentra
predominando en el mundo.


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