técnica del 44% en prevención respiratoria revela una falsa seguridad cognitiva. Esta población cree
saber, pero carece de las competencias técnicas para enfrentar riesgos biológicos emergentes (Zenia
Tamara Sánchez GarcíaI, 2020).
La implementación de la Guía Visual Innovadora bajo principios de neuro didáctica permitió que
conceptos abstractos de bioseguridad y riesgos biológicos comunitarios se transformaran en
directrices operativas (Alejo, 2024). Al elevar la tasa de desinfección de objetos de uso frecuente
(celulares y controles) del 48% a niveles óptimos, se confirma que la iconografía y los flujogramas de
decisión reducen la carga cognitiva, facilitando la retención de información en un sistema neurológico
con procesos de memoria que requieren de estímulos visuales concretos y repetitivos (Flores, 2021).
Bioseguridad: Disponibilidad vs. Competencia Técnica
Un hallazgo fundamental de esta investigación es la disonancia entre la disponibilidad de recursos y la
eficacia de uso. El 96% de los participantes poseía alcohol gel y el 72% contaba con un kit de
bioseguridad, sin embargo, el 36% incurría en errores críticos, como compartir objetos personales o
aplicar técnicas de fricción insuficientes. (Matínez , Maldonado, & Ochoa, 2024)
La presente investigación coincide con los reportes de (Xu, y otros, 2025) al demostrar que la entrega
física de insumos es insuficiente si no se acompaña de una mentoría intergeneracional. Este "binomio
estudiante-adulto mayor" actúa como un catalizador de confianza; el estudiante del nivel tecnológico
no solo transfiere el dato técnico, sino que supervisa la psicomotricidad necesaria para la higiene,
convirtiendo la bioseguridad en una "práctica asistida" que compensa la disminución de la destreza
manual propia del envejecimiento. (González, y otros, 2025).
El Factor Cultural y la Enseñanza en Salud
La alfabetización en salud se manifestó de forma ambivalente. Si bien el 76% reconoció los signos de
alarma para acudir al médico —lo cual es un indicador de éxito de la transferencia cognitiva—, persiste
un 26% de resistencia cultural anclada en la medicina tradicional. Este fenómeno, descrito por
(Organización Mundial de la Salud, 2025) como el "moderador cultural", sugiere que, en comunidades
como Riobamba, la ciencia no reemplaza a la creencia, sino que debe aprender a coexistir con ella.
Como investigadores, esto nos obliga a repensar las intervenciones: para que un adulto mayor deje de
postergar la atención médica frente a una infección respiratoria, la bioseguridad debe ser presentada
no como una ruptura con sus costumbres, sino como una herramienta de protección para su núcleo
familiar y comunitario. (Wang, Song, Zhu, Ji, & Wang, 2022)
Impacto Multidimensional: De la Prevención a la Resiliencia
Finalmente, los resultados demuestran que una intervención centrada en riesgos biológicos a nivel
comunitario tiene un efecto positivo en otras áreas de la salud. Al identificar que el 32% de los
participantes había sufrido caídas y que el 96% ahora valora la actividad física, se evidencia que la
bioseguridad actúa como una puerta de entrada para la gestión de enfermedades crónicas como la
hipertensión (36%) y la diabetes (20%) (Mosqueda , 2022).
La toma regular de signos vitales y el control médico (cumplido por el 64%) demuestran que el modelo
de intervención del GAD Riobamba no solo mitiga la transmisión de patógenos, sino que fortalece la
resiliencia territorial. En este sentido, la articulación entre la academia (estudiantes de emergencias
médicas) y el gobierno local crea un ecosistema de seguridad del paciente que es escalable a otros
cantones con realidades epidemiológicas similares (Gómez, Gónzalez , Bemúdez, & Alemán, 2024).
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2026, Volumen VII, Número 3 p 1585.