Que, de todos los predios rurales privados en el país, el (58.3%), tienen dimensiones en promedio de
(3) hectáreas y el (56.4%), pertenecen a los propietarios, asimismo que de los 15 millones de predios
que existen en el país, 11, corresponden al sector urbano y 4 millones al sector rural, pero el (65%) no
cuentan con formación catastral, es decir, no existe un inventario físico – jurídico de la sociedad. Esto
implica que, en el país, se le da muy poca participación al sector agropecuario, aun teniendo el potencial
para realizarlo, toda vez que solo se produce el (30%) de la capacidad nacional del sector agropecuario
(Velasco & Guevara, 2023).
Tal situación se produce, de acuerdo al reporte realizado Zuluaga (2013), que la participación del sector
agropecuario en el Producto Interno Bruto (PIB) con respecto de las exportaciones tuvo un
decrecimiento significativo, el cual registraba una participación para la década de los 90s, de un
(10.1%), del total nacional, con un descenso en el 2011, de un (4%) y para el 2014, en un (4.6%), siendo
complementario con la generación de empleo que en este sector decreció un (8.5%) (Zuluaga, 2023).
Según Tobón (2023) el sector agrícola en Colombia se encuentra en serias dificultades de
competitividad, por el enfoque del modelo económico, pues pasó de tener una participación del (25%)
en el PIB para el año de 1960, a tan solo un (6%), esto es debido a que los agricultores solo aprovechan
el (5%) de los 22 millones de hectáreas aptas para la siembra y aquellos que lo hacen no cuentan con
las condiciones en tecnología e innovación para competir en el mercado global (Tobón, 2023).
Lo anterior permite determinar que si uno de los sectores económicos más importantes del país, que
históricamente ha brindado la mayor participación en el producto interno bruto, en producción de café,
flores, hortalizas, banano, frutales, arroz, caña de azúcar, entre otras, refleja una mala planeación por
parte de la gestión pública, pues las condiciones político – económicas, no están dadas para que los
productores colombianos suscita, pues la llegada de la globalización ha transformado inclusive la
forma de vinculación laboral, como es la orden de prestación de servicios donde la carga debe asumirla
el empleado y no el empleador como una medida neoliberal, la apuesta de los últimos gobiernos.
Dejando de lado, las condiciones socioeconómicas como una posible causa de emigración de los
nacionales a otros países, para analizar cómo es el manejo de la planeación social y desarrollo local a
partir de las organizaciones de servicios sociales.
Debe decirse que una buena prestación de servicios sociales proyecta el desarrollo de bienes y
servicios, es decir, bienes colectivos, los cuales generarán un efecto positivo frente al concepto de
pobreza y/o desigualdad.
Para hablar sobre organizaciones de servicios sociales, debemos desarrollar dentro de este contexto
sociológico que principios, características, sistemas, teorías y doctrinas que permitan comprender
objetivamente cuáles de estas aplicaciones son las más acertadas con respecto a los efectos que
pretendemos que surjan a partir de la prestación de este tipo de servicios.
En cuanto a la teoría de organización y administración de programas sociales, ofrece un sinnúmero de
recursos técnicos para el aseguramiento de un beneficio dentro de la comunidad, entre estos y no
menos importante tenemos la administración, este se refiere al conjunto de acciones ordenadas,
planeadas, sistematizadas y proyectadas las cuales se apoyan en estrategias, fórmulas y herramientas
con el fin de evaluar una decisión que sea benéfica para los interesados. En resumidas cuentas y de
manera más informal la administración refleja un control organizacional en el cual deben realizarse
acciones donde se puedan emplear de manera adecuada y asertiva los recursos dispuestos por una
organización para solucionar un problema o una necesidad (Torres et al., 2025).
DISCUSIÓN
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2026, Volumen VII, Número 3 p 1884.