materiales que regulen adecuadamente las demandas cognitivas. Evidencias recientes indican que el
uso de recursos multimedia estructurados —como herramientas basadas en seguimiento ocular con
inteligencia artificial— contribuye a mejorar la atención y la retención en contextos virtuales (Šola et al.,
2024). En esta misma línea, los aportes de Sweller (2020) sobre el equilibrio entre cargas intrínsecas y
extrínsecas ofrecen fundamentos para la elaboración de propuestas pedagógicas ajustadas a las
capacidades cognitivas de los estudiantes.
La atención sostenida se define como la capacidad de mantener el enfoque en una tarea durante un
periodo prolongado. De acuerdo con Posner y Petersen (1989), esta habilidad es esencial para el
procesamiento eficaz de la información. Sin embargo, cuando el estudiante se expone a múltiples
estímulos simultáneos, su capacidad de concentración se ve comprometida. En este sentido, estudios
como el de Ophir et al. (2009) evidencian que la multitarea reduce la capacidad de filtrar información
irrelevante.
Desde la perspectiva de Kahneman (1973), la atención funciona como un sistema de recursos
limitados que deben distribuirse según las demandas del entorno. En escenarios caracterizados por la
constante presencia de notificaciones, mensajes y estímulos digitales, este recurso tiende a
fragmentarse. Estudios como los de Paul et al (2012) y Lang (2000) evidencian que las interrupciones
frecuentes reducen significativamente el tiempo de concentración continua, lo que impacta
negativamente en la ejecución de tareas complejas. De manera complementaria, investigaciones sobre
multitarea han demostrado que la exposición constante a múltiples fuentes de información disminuye
la capacidad de filtrar estímulos irrelevantes, afectando la eficiencia cognitiva (Ophir et al., 2009;
Schroeder y Cenkci, 2020; Kahneman y Henik, 2022).
En este contexto, los micro hábitos en el uso de dispositivos tecnológicos pueden entenderse como
conductas breves, repetitivas y, en muchos casos, automatizadas, que interrumpen el flujo atencional.
Según Alter (2018), este tipo de comportamientos suele pasar desapercibido debido a su corta
duración, aunque su frecuencia puede generar efectos acumulativos en la concentración. Esta idea se
articula con los planteamientos de Wood (2017), quien explica que las conductas repetidas en
contextos estables tienden a consolidarse como hábitos, influyendo en la conducta cotidiana sin
requerir un control consciente constante. De esta manera, acciones como revisar el celular sin un
propósito académico o alternar entre aplicaciones durante el estudio pueden convertirse en patrones
de comportamiento que afectan la continuidad de la atención.
A su vez, la capacidad de los estudiantes para gestionar estos comportamientos se relaciona con la
autorregulación del aprendizaje. De acuerdo con Zimmerman (2002), los estudiantes autorregulados
son capaces de planificar, supervisar y controlar sus acciones en función de sus objetivos académicos.
En entornos altamente digitalizados, esta competencia resulta esencial, ya que permite utilizar la
tecnología de manera estratégica en lugar de convertirse en una fuente de distracción. En esta línea,
Panadero (2017) destaca que los niveles de autorregulación influyen directamente en el rendimiento
académico, especialmente cuando los estudiantes deben gestionar múltiples estímulos.
En cuanto al rendimiento académico, este se entiende como el resultado del proceso de aprendizaje
en relación con los objetivos educativos propuestos. Diversos estudios han evidenciado que el uso
frecuente e inadecuado de dispositivos tecnológicos durante actividades académicas se asocia con
un menor desempeño. Por ejemplo, Nabung (2024) encontró que la constante interrupción provocada
por el uso del celular reduce el tiempo efectivo de estudio, afectando la calidad del aprendizaje. De
manera similar, Twenge (2019) señala que el incremento en el tiempo de exposición a pantallas se
relaciona con dificultades en la concentración y el desempeño académico en estudiantes.
En conjunto, estos aportes permiten comprender que los micro hábitos en el uso de dispositivos
tecnológicos no constituyen acciones aisladas, sino patrones de comportamiento que interactúan con
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2026, Volumen VII, Número 3 p 1892.