meramente técnica o subordinada al modelo biomédico. En esta misma línea, (Altamira-Camacho,
2024) plantea que la reflexión crítica sobre las teorías de enfermería permite desafiar paradigmas
tradicionales y construir conocimiento disciplinar desde una postura científica y reflexiva.
El análisis del puntaje global del cuidado evidenció niveles elevados en ambos países, lo que sugiere
una fuerte presencia de comportamientos de cuidado en la práctica clínica. Estos hallazgos son
consistentes con estudios que reportan altos niveles de cuidado humanizado en contextos
hospitalarios latinoamericanos, asociados a la satisfacción del paciente y a la calidad percibida de la
atención. (Campos Ramos et al., 2022), en un estudio sobre calidad del cuidado de enfermería
percibida por pacientes posoperados, evidencian la importancia de la percepción del usuario como
indicador de calidad asistencial. De igual manera, (Pajuelo, 2023) reporta asociación entre el cuidado
humanizado de enfermería y la satisfacción del paciente, mientras que (Romero-Massa et al., 2013)
describen la presencia del cuidado humanizado en pacientes hospitalizados como una dimensión
esencial de la atención de enfermería.
Sin embargo, la diferencia estadísticamente significativa observada entre países, con mayor
puntuación en Honduras, indica que la expresión del cuidado no es homogénea y puede estar
influenciada por factores contextuales, organizacionales y formativos. Esta interpretación coincide con
(Vásquez et al., 2022), quienes señalan que el cuidado humanizado en hospitales públicos puede variar
según las condiciones institucionales, la disponibilidad de recursos y la dinámica del entorno
asistencial. Asimismo, (Alrabae et al., 2021) evidencian que la carga laboral autopercibida se asocia
con la cultura de seguridad del paciente en enfermeras de unidades de cuidados intensivos, lo que
permite comprender cómo las condiciones laborales pueden influir en la calidad y humanización del
cuidado.
Desde una perspectiva teórica, los resultados pueden interpretarse a la luz de la teoría del cuidado
humano, en la cual el cuidado trasciende la ejecución técnica e integra dimensiones éticas,
relacionales, emocionales y espirituales. (García-Carpintero Blas E et al., 2024), al analizar la
perspectiva parental del cuidado humanizado en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos,
destacan la importancia de la comunicación, la relación interpersonal y la atención sensible hacia la
familia. De igual forma, (Padilla et al., 2024), en su revisión sistemática sobre las proyecciones del
cuidado disciplinar desde la filosofía de Jean Watson, sostienen que el cuidado debe comprenderse
como una práctica humanística, ética y transpersonal. Este planteamiento también se vincula con
(Waldow, 2008, 2014), quien concibe el cuidado humano como una expresión humanizadora de la
enfermería, relacionada con la vulnerabilidad, la trascendencia y la dignidad del ser enfermo.
No obstante, el análisis por dimensiones evidenció un predominio de aquellas vinculadas a la atención
directa, el soporte y la satisfacción de necesidades humanas, mientras que las dimensiones
emocionales, educativas y espirituales, aunque presentes, mostraron menor centralidad relativa. Este
hallazgo sugiere que, en la práctica clínica, el cuidado tiende a expresarse prioritariamente desde un
enfoque asistencial y operativo. (Melita Rodríguez, Angélica Beatriz et al., 2022), plantean que los
indicadores de cuidado humanizado en la atención intrahospitalaria incluyen no solo acciones
técnicas, sino también dimensiones comunicacionales, emocionales y relacionales. De igual manera,
(Oviedo et al., 2020) destacan que las habilidades sociales de comunicación son fundamentales para
el cuidado humanizado, por lo que su menor expresión puede limitar la integralidad del cuidado.
La tendencia hacia un cuidado más asistencial y operativo puede estar relacionada con condiciones
laborales caracterizadas por sobrecarga asistencial, limitaciones de recursos y presión institucional.
(Alrabae et al., 2021) señalan que la carga laboral en enfermeras de cuidados intensivos puede afectar
la percepción de seguridad del paciente, lo cual evidencia que las condiciones organizacionales
influyen directamente en la práctica del cuidado. Esta situación puede restringir la integración explícita
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2026, Volumen VII, Número 3 p 2054.