INTRODUCCIÓN
En la actual era de la automatización masiva y la hiperconectividad, la inteligencia artificial (IA) ha
dejado de ser percibida únicamente como una herramienta de innovación técnica o un instrumento
para posicionarse como el eje de una transformación que afecta las raíces mismas de la condición
humana. Como sostiene con agudeza Daniel Innerarity (2025), no estamos simplemente ante una
nueva utilidad, sino ante la instauración de un "nuevo entorno que no es sólo tecnológico o
infraestructural sino ontológico" (p. 26). Este cambio de paradigma implica que la mediación
algorítmica no solo facilita tareas, sino que redefine las categorías fundamentales a través de las
cuales percibimos la realidad, tales como el sujeto, la acción, la responsabilidad y el conocimiento
(Gutiérrez-Sanz, 2026).
La verdadera crisis que enfrentamos no reside en los relatos distópicos de una temida "rebelión de las
máquinas", como auguraba la ciencia ficción hollywoodense, sino en un fenómeno mucho más sutil y
profundo: la naturalización de la razón algorítmica. Esta racionalidad opera bajo lo que Innerarity (2025)
denomina una "ideología de la irreflexividad", la cual no consiste en una ocultación deliberada de la
verdad, sino en la aceptación pasiva de los procesos automatizados como hechos incuestionables.
Bajo esta tesis, se promueve una "lógica de reemplazo (humanos que renuncian a decidir)" (Innerarity,
2025, p. 29), donde la complejidad del mundo digital empuja al sujeto hacia una especie de "resignación
digital", donde se delega la construcción de la verdad y la toma de decisiones en sistemas cuya
arquitectura interna resulta ininteligible para la mente humana (Prades, 2006).
Esta crisis de ininteligibilidad y delegación del juicio subraya la urgencia de integrar la reflexión
filosófica en el núcleo del desarrollo tecnocientífico, pues, como argumentan Aguilera y Pino (2019), la
demarcación entre la investigación empírica y la reflexión filosófica sobre esa investigación no es tan
nítida como suele suponerse. Según los autores, el aporte de la filosofía es crucial para evaluar si las
teorías que sustentan a la IA poseen una fundamentación ontológica consistente y no meramente una
adecuación a la evidencia experimental, advirtiendo que "hay mucho de razonamiento filosófico
involucrado en ser un científico de punta" (p. 22). Al descuidar el análisis de las propiedades
semánticas y el estatuto metafísico de nociones como "información" o "cuerpos de conocimiento", la
ciencia cognitiva corre el riesgo de operar bajo presunciones sustantivas que quedan sin explicar,
dejando al sujeto inerme ante una tecnología que procesa datos pero que, al carecer de una adecuada
teoría del contenido, no garantiza una verdadera comprensión de la realidad.
Esta delegación no es inocua, sino que conlleva una profunda reconfiguración epistemológica. Como
advierte Juan Antonio Cruz Parcero (2024), la IA está "reconfigurando la forma como aprendemos,
conocemos y cómo determinamos lo que es verdadero" (p. 9), dándonos acceso a lo que él llama un
nuevo concepto de verdad digital. Esta verdad es el resultado de análisis de datos de una complejidad
tal que el ser humano es incapaz de procesar por sí mismo, pero en los que confía de manera absoluta,
permitiendo que la tecnología "nos colonice la vida" (Cruz Parcero, 2024, p. 8). En este contexto, el
conocimiento deja de ser un proceso de comprensión humana para convertirse en un producto de
correlaciones estadísticas, donde se confunde peligrosamente la acumulación de información con el
saber, lo cual, por supuesto, abre un importante debate filosófico y epistemológico.
La consecuencia directa de esta creciente irreflexividad es la erosión de la autonomía del sujeto. Al
externalizar las decisiones hacia algoritmos predictivos, el ser humano corre el riesgo de transformarse
en lo que Navarro Guaimares (2024) describe como "seres autómatas o esclavos mentales" (p. 35),
quienes aceptan respuestas preestablecidas sin cuestionar su veracidad o intencionalidad. Esta
dependencia tecnológica fomenta la pérdida progresiva del "arte de pensar", sustituyendo la
investigación reflexiva por el simple acto de "cortar y pegar" (Navarro Guaimares, 2024, p. 35).
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2026, Volumen VII, Número 3 p 2106.