Asimismo, las manifestaciones de empatía en el aula, como la atención individualizada, influyen
positivamente en el desarrollo socioemocional y cognitivo de los estudiantes, generando entornos
seguros para el aprendizaje tal como lo postulan los teóricos Goleman (1995), Rogers (1969) y
Vygotsky (2000). En esa línea, los participantes señalaron que la empatía reduce la desmotivación, el
distanciamiento en la relación docente-estudiante y dificultades en el proceso de enseñanza-
aprendizaje. Además, promueve la inclusión y existen evidencias de mayor sentido de pertenencia en
aulas empáticas versus no empáticas.
Acorde con esto, los resultados obtenidos en este trabajo de investigación extienden esta idea, al
evidenciar que la ausencia de empatía genera desmotivación, alineándose con sus conclusiones sobre
la necesidad de estrategias pedagógicas intencionales. Para ello, surge la necesidad de fortalecer la
formación docente en competencias socioemocionales, particularmente en la empatía, la
comunicación asertiva y la inteligencia emocional con la finalidad de crear ambientes inclusivos,
respetuosos y centrados en las necesidades de cada estudiante.
Una de las limitaciones del presente estudio es que se llevó a cabo en una sola facultad de la
Universidad Veracruzana en la región Poza Rica-Tuxpan, lo cual dificulta la generalización de los
resultados en otros contextos educativos. Además, los resultados obtenidos se basan en las
percepciones de los docentes, así que en las investigaciones posteriores se podría integrar la
perspectiva de los estudiantes para profundizar el conocimiento del fenómeno.
Finalmente, se recomienda llevar a cabo estudios en diferentes facultades y áreas de estudio para
contrastar resultados, también resultaría enriquecedor analizar la relación entre la empatía docente,
rendimiento académico y bienestar estudiantil, con el objetivo de ampliar el conocimiento sobre el
impacto en la formación integral de los estudiantes y la importancia de la empatía como pilar de la
práctica docente humanista.
CONCLUSIÓN
La empatía se consolida como un elemento fundamental en la práctica docente universitaria, al influir
de manera directa en el desarrollo integral de los estudiantes. Su presencia favorece la creación de
ambientes de aprendizaje positivos, fortalece las relaciones interpersonales y potencia tanto el
desarrollo emocional como el cognitivo. En relación con la concepción de la empatía, los docentes
coincidieron en definirla como la capacidad de comprender las emociones, necesidades y contextos
de los estudiantes, así como de actuar en consecuencia para favorecer su aprendizaje. Esta
concepción se traduce en prácticas como la escucha activa, la atención individualizada y la flexibilidad
ante diversas situaciones personales.
Respecto a las experiencias en el aula, los participantes describieron situaciones en las que la empatía
permitió mejorar el clima educativo, fortalecer la participación y resolver conflictos. Se evidenció que
cuando el docente establece relaciones cercanas y comprensivas, los estudiantes desarrollan mayor
confianza, lo que impacta positivamente en su motivación y desempeño académico. Asimismo, se
destacó que la empatía contribuye al desarrollo emocional, favoreciendo la autoestima y el sentido de
pertenencia.
En el ámbito cognitivo, los docentes señalaron que la empatía facilita el aprendizaje al generar un
entorno seguro en el que los estudiantes pueden expresar sus ideas y dudas sin temor. En contraste,
la falta de empatía fue asociada con ambientes tensos, desmotivación y dificultades en el proceso de
enseñanza-aprendizaje. Finalmente, en cuanto al impacto en la formación integral, los participantes
coincidieron en que la empatía promueve valores como el respeto, la inclusión y la confianza. También
destacaron la necesidad de implementar estrategias pedagógicas que fortalezcan esta competencia,
así como de incorporar su desarrollo en la formación docente.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2026, Volumen VII, Número 3 p 2168.