infantes, tales como dolor y daño, náuseas, ansiedad, preocupación, problemas cognitivos, la
apariencia física y dificultades en la comunicación.
El instrumento, PedsQL© Cancer Module© es una herramienta ampliamente utilizada para la
evaluación de la CaVi en infantes y adolescentes que padecen diversas enfermedades, especialmente
en el contexto oncológico, esta metodología permite obtener de manera estructurada y objetiva, con
una visión integral de acuerdo a la percepción que los pacientes pediátricos tienen sobre su bienestar
físico, emocional y social a lo largo de los distintos tratamientos recibidos, facilitando la identificación
de forma específica de cómo los infantes experimentan los efectos de la enfermedad y el impacto de
las intervenciones médicas que tienen a diario, el instrumento contempla indicadores, como el dolor,
la vitalidad, daño percibido de la presencia de los síntomas de náuseas, ansiedad, preocupación, así
como los problemas cognitivos, la apariencia física y las dificultades comunicativas, todos estos
parámetros de salud, se encuentran adaptadas a los rangos de edad de los pacientes, permitiendo una
evaluación precisa en cada etapa del desarrollo (Varni, J. W., et al. 2002), la metodología permite el uso
de cuestionarios en el área de oncología pediátrica, permitiendo comparar la CaVi entre los diferentes
grupos de pacientes, identificando diferencias significativas entre quienes se encuentran en
tratamiento activo, en remisión o en comparación con la población infantil sana, dicha aplicación
refuerza la confiabilidad y validez para la evaluación de la CV en infantes que atraviesan por distintas
fases de enfermedades oncológicas (Varni, J. W., et al., 2007).
Siegel, et al. (2018) y Ferlay, et al (2015), describen que el cáncer constituye una de las principales
causas de mortalidad a nivel mundial, con un registro de 8.8 millones de fallecimientos en el año 2015,
en tanto que, la Organización Panamericana de la Salud, (2024) afirma que, los tipos de cáncer con
mayor tasa de mortalidad destacan el pulmonar, hepático, colorrectal, gástrico y mamario, a la vez que,
Quero, et al (2012) y Diaz, et al (2019) refieren que, el aproximadamente el 30% de los decesos por
cáncer están relacionados con cinco factores de riesgo, entre los que se incluyen un alto índice de
masa corporal y un bajo consumo de frutas y verduras, incluso, Rendon, et al (2012) opinan que, el
sedentarismo, el tabaquismo y el consumo de alcohol representan factores prevenibles que
incrementan el riesgo de desarrollar cáncer, en ese mismo sentido, la educación y capacitación de la
población adquieren relevancia, ya que las infecciones ocasionadas por los virus de la hepatitis B y C,
así como el virus del papiloma humano, contribuyen a cerca del 20% de las muertes por cáncer en
países de bajos y medianos ingresos y al 7% en países de ingresos altos.
En cambio Naber, et al (1997) y Gómez, et al (2020), opinan que, la mortalidad mundial por LLA es del
3.2% por cada 100,000 habitantes, siendo la población infantil la más afectada, dado que representa el
80% de los casos, aunque la Organización Mundial de la Salud, (2026) delimitan que, en adultos la LLA
puede tener consecuencias devastadoras debido a la alta tasa de mortalidad, la incidencia anual se
encuentra entre 20 y 35 personas por cada millón de habitantes, mientras que, Emadi, A., y Law, J. Y.
(2023) y Cisneros, et al (2021), subrayan que, la LLA presenta dos picos de incidencia: uno en la infancia
y otro alrededor de los 50 años; sin embargo, la prevalencia es especialmente elevada en niños de 0 a
14 años en Estados Unidos, donde en 2016 se reportaron 6,590 casos nuevos y más de 1,400 muertes
por esta enfermedad, en tanto que, en Latinoamérica la LLA es la primera causa de muerte por cáncer
en la población pediátrica, pero las cifras más elevadas en encuentran en Venezuela, Ecuador,
Nicaragua, México y Perú, por ejemplo, en Colombia se notificó que un 37% de prevalencia, con 1,338
casos en hombres y 1,290 en mujeres, por el contrario, en México, de acuerdo con, Mina et al., (2025),
la LLA representa un 25% de los casos, con un predominio de entre el 35 y 45% de las neoplasias
malignas pediátricas y en 2017 se diagnosticaron entre 2,600 y 3,120 casos en menores de 18 años,
observándose una mayor mortalidad en infantes de 5 a 14 años (Arana-Luna, et al., 2022).
En ese sentido, este artículo tiene como objetivo evaluar y analizar la calidad de vida de 26 padres de
infantes de 5 a 7 años y 32 adolescentes diagnosticados con leucemia linfoblástica aguda (LLA),
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2026, Volumen VII, Número 3 p 2300.