La teoría de centro-periferia tuvo sus orígenes en la teoría económica de la Comisión Económica para
América Latina (CEPAL) de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Fue desarrollada por Raúl
Prébisch en la década de los años cincuenta, y evidenciaba la diferencia de ingresos percibidos en los
países centro (industrializados) y en los países periféricos (primario-exportadores), denominados
Desarrollados y Subdesarrollados respectivamente, así como el deterioro en el intercambio económico
que mantenía esta divergencia. El carácter macroeconómico, estructural, y sobre todo, situado detrás
de este concepto, sentó las bases de lo que se conoce como las teorías de la dependencia, dentro de
las que se encuentra el estructuralismo latinoamericano de la CEPAL; la teoría de la dependencia y la
teoría del sistema-mundo.
Todas estas propuestas teóricas reconocían la existencia de una configuración mundial (económica)
en la que los países del centro denominaban sobre –y a costa de– los países periféricos, de modo que
el concepto de centro-periferia denotaba una forma específica de relación entre países dominantes y
países dominados que caracterizaba toda una dinámica global de dominio tanto económico como
político, cultural y social. (Cañón & Ramírez, 2022)
La teoría de la dependencia surgió a raíz de una crítica a los paradigmas sobre el desarrollo existentes,
cuyos defectos, según estos autores, era imposible ocultar, menos aún con los problemas de
subdesarrollo y desarrollo que enfrentaba América Latina. Aunque el estructuralismo estaba a favor de
una política de desarrollo hacia adentro, basada en gran medida en la industrialización por sustitución
de importaciones (ISI), la teoría de la dependencia propuso un nuevo orden económico internacional
(Kay, 1998).
La teoría de la dependencia representó un esfuerzo crítico para comprender las limitaciones de un
desarrollo iniciado en un periodo histórico en que la economía mundial estaba constituida bajo la
hegemonía de enormes grupos económicos y poderosas fuerzas imperialistas, en donde la
dependencia se expresaba claramente como la situación en que un cierto grupo de países tenía su
economía condicionada por el desarrollo y la expansión de otra economía a la que estaba sometida
(Solorza & Cetré, 2015).
La teoría del realismo de Morgenthau explora la racionalidad, el deseo por el poder, y algunos
conceptos conectados como el balance del poder, intereses y propósito, el deseo humano por el poder
y la racionalidad, todos estos temas conectados, aunque algunas veces por contradicciones, por una
ideología.
La tendencia a asociar el poder con el paradigma realista ha prevenido a través del análisis de las
formas en que influencia las relaciones internacionales. El miedo al poder es constitutivo de la teoría
realista con énfasis en el deseo por el poder y el balance del poder como consecuencia (Vargas, 2009).
El realismo, además de enfocarse en el equilibrio de poder, resalta que los Estados actúan bajo un
entorno de anarquía internacional, donde la búsqueda de seguridad y poder es prioritaria (Vargas,
2009). Desde esta perspectiva, la política de Donald Trump se entiende como una manifestación de
poder duro, al utilizar medidas coercitivas —como aranceles y presiones comerciales— para maximizar
los intereses de seguridad nacional. El comercio, en este marco, no es visto como cooperación sino
como una extensión de la competencia y la confrontación.
Robert Cox plantea que toda teoría es siempre para alguien y con algún propósito, lo cual implica que
no existe teoría neutral ni universal. Las teorías surgen siempre desde posiciones situadas en un
tiempo y un espacio político y social determinados, lo que define sus perspectivas y alcances. En este
sentido, Cox distingue entre la teoría de resolución de problemas, que actúa como guía táctica para
sostener el orden existente —ya sea con o sin intención—, y la teoría crítica, cuyo propósito es explorar
y clarificar alternativas posibles a dicho orden.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2026, Volumen VII, Número 3 p 2362.