aprendizaje y en la autonomía, lo que permite decir que el programa sí generó cambios positivos en la
forma de actuar de los estudiantes en sus estudios (Ñaupas et al., 2018).
Estos resultados son importantes porque muestran que la procrastinación no es un problema que no
se pueda cambiar (Turner y Hodis, 2023). Muchas veces, los estudiantes dejan sus tareas para después
porque no organizan bien su tiempo, no tienen metas claras o no saben cómo revisar su propio estudio
(Aydan y Mamas, 2025). Sin embargo, cuando reciben una estrategia basada en planificar, revisar y
evaluar su aprendizaje, pueden cambiar esas conductas (Li et al., 2022). En este caso, el programa
ayudó a que los estudiantes no solo dejarán de postergar sus tareas, sino que también empezaran a
asumir un papel más activo y responsable en su formación (Ortube et al., 2024).
Desde el punto de vista teórico, estos resultados coinciden con la idea de que la autorregulación del
aprendizaje ayuda al estudiante a dirigir mejor su conducta académica (Li et al., 2022). Cuando el
estudiante aprende a planificar lo que va a hacer, controlar cómo va avanzando y pensar sobre sus
resultados, tiene más capacidad para cumplir sus tareas sin dejarlas para después (Aydan y Mamas,
2025). Por eso, la reducción de la procrastinación observada en este estudio puede entenderse como
una consecuencia directa del fortalecimiento de la autorregulación (Ortiz, 2023).
Otro resultado importante fue la mejora en el control del aprendizaje (Hernández y Mendoza, 2023).
Esta parte es clave porque muestra la capacidad del estudiante para seguir su propio proceso, darse
cuenta de cómo está estudiando y corregir aquello que no le funciona (Sánchez y Reyes, 2021). En el
grupo experimental, el nivel alto de control del aprendizaje desapareció por completo después de la
intervención, y el nivel bajo aumentó bastante (Ñaupas et al., 2018). Esto indica que los estudiantes
empezaron a organizar mejor sus actividades, a revisar con más cuidado su avance y a tomar mejores
decisiones sobre su forma de estudiar (Aydan y Mamas, 2025).
También se encontró una mejora muy clara en la autonomía del aprendizaje (Ortube et al., 2024). Esto
quiere decir que los estudiantes no solo estudiaron más, sino que lo hicieron con más iniciativa y
responsabilidad (Li et al., 2022). Un estudiante autónomo sabe qué necesita aprender, cómo hacerlo y
cuándo debe corregirse (Aydan y Mamas, 2025). Por eso, el aumento de esta dimensión muestra que
el programa ayudó a formar estudiantes más independientes, con mayor control sobre su propio
aprendizaje y menos dependientes de la presión de otros para cumplir con sus tareas (Ortiz, 2023).
Cuando se comparan estos resultados con estudios anteriores, se observa una clara coincidencia
(Turner y Hodis, 2023). A este respecto, también se ha mostrado que los programas de autorregulación
ayudan a reducir la procrastinación académica (Atmojo y Widianto, 2024). Esto confirma que el tipo de
intervención aplicada en este estudio tiene respaldo en otros trabajos y que no se trata de un resultado
aislado (Tao et al., 2025). Además, a nivel nacional, estudios como los de Tello (2024), Romero (2023)
y Flores (2024) refuerzan la idea de que la planificación, la motivación y la autorregulación están
relacionadas con menos postergación de tareas (Flores, 2024).
En el contexto local, estos resultados son todavía más valiosos porque la carrera de Odontología exige
mucha organización, responsabilidad y cumplimiento de tareas teóricas y prácticas (Ortiz, 2023). En
una carrera con estas características, la procrastinación puede afectar seriamente el aprendizaje y la
preparación profesional (Hernández y Mendoza, 2023). Por eso, un programa que fortalezca la
autorregulación resulta útil y necesario, ya que brinda a los estudiantes herramientas concretas para
mejorar su rendimiento académico (Aydan y Mamas, 2025).
También es importante destacar la diferencia entre el grupo experimental y el grupo control (Sánchez
y Reyes, 2021). Mientras en el grupo experimental hubo cambios grandes y significativos, en el grupo
control los cambios fueron mínimos (Ñaupas et al., 2018). Por ello, la mejora observada no fue
producto del paso del tiempo ni de un cambio casual, sino del programa aplicado (Ortiz, 2023). Esta
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2026, Volumen VII, Número 3 p 2552.