INTRODUCCIÓN
La transformación digital impulsada por la inteligencia artificial está redefiniendo las competencias
requeridas en el mercado laboral, demandando tanto habilidades técnicas como socioemocionales
(Organización Internacional del Trabajo [OIT], 2025). En este contexto, las instituciones de educación
superior enfrentan el reto de preparar la automatización, la digitalización y el aprendizaje permanente.
La IA ha emergido como una tecnología disruptiva que transforma diversos sectores, incluyendo los
entornos laborales, refiriéndose a la capacidad de las máquinas para realizar tareas que,
tradicionalmente, requieren inteligencia humana, como el aprendizaje, el razonamiento y la adaptación
(Russell y Norvig, 2021). Uno de los avances más destacados es el desarrollo de modelos de IA
aplicados a la robótica, como Gemini Robotics de Google, que busca dotar a los robots de habilidades
para comprender y actuar en entornos complejos, simulando comportamientos humanos (Limón,
2025). Estos avances constituyen desafíos en el actual campo laboral ya que permiten que los robots
realicen tareas complejas, lo que amplía su aplicación en sectores industriales y de servicios
ofreciendo múltiples beneficios, destacando la automatización de procesos repetitivos, mejora en la
toma de decisiones e incremento de la eficiencia operativa, permite optimizar procesos de selección y
retención de personal y la automatización de tareas administrativa, facilita la creación de chatbots que
brindan soporte automatizado (Huffington Post, 2025; QuesttionPro, 2023).
Si bien la IA puede mejorar la productividad y generar nuevas oportunidades laborales, también implica
riesgos asociados a la sustitución de tareas y a la obsolescencia de competencias. Ante este
escenario, no solo se requieren competencias digitales para interactuar con tecnologías emergentes,
sino también habilidades blandas que permitan la adaptación, la colaboración y la resolución de
problemas complejos en contextos cambiantes. La IA redefine constantemente las funciones y
demandas del mercado, exigiendo perfiles más flexibles y capacitados ya que como subraya Bastidas
(2021) aunque la automatización y la IA pueden optimizar numerosos procesos, las habilidades
humanas siguen siendo irremplazables. Competencias como el pensamiento crítico, la creatividad y la
inteligencia emocional continúan siendo esenciales para liderar procesos de innovación y gestionar
entornos laborales en constante transformación.
Bessen (2024) señala que la digitalización será verdaderamente beneficiosa cuando los trabajadores
cuenten con las habilidades necesarias para aprovecharla, superando la idea de que la educación
adquirida en la juventud es suficiente para toda la vida laboral. La transformación de las tareas y la
aparición de nuevas ocupaciones demandan habilidades de alto valor, como la comunicación efectiva
y la resolución de problemas complejos. El aprendizaje permanente se posiciona como un pilar
fundamental para la adaptabilidad, ya que permite a los estudiantes actualizar y renovar sus
competencias en consonancia con los cambios tecnológicos, la educación debe incorporar estrategias
que fomenten el aprendizaje permanente, promoviendo en los estudiantes la disposición para adquirir
nuevos conocimientos y habilidades a lo largo de su vida profesional (Sánchez y Hernández, 2022).
La IA en el trabajo está transformando radicalmente las competencias requeridas. No solo se
demandan habilidades técnicas y digitales, sino que las habilidades blandas adquieren un valor
estratégico para la adaptación, la colaboración y la innovación en un contexto de automatización
creciente tal como lo exponen Acuña et al. (2024), existe una brecha significativa entre las habilidades
blandas desarrolladas por el estudiante durante su formación académica y las exigencias del mercado
laboral, si bien los estudiantes valoran las habilidades de comunicación, el liderazgo y la resolución de
problemas, estas competencias frecuentemente se adquieren fuera del ámbito académico por lo que
es imperante de fortalecer las habilidades blandas y conjuntarlas con las técnicas en los programas
educativos para preparar a los estudiantes frente los desafíos del trabajo contemporáneo y
proporcionarles una ventaja competitiva (Ramírez y Manjarrez, 2022; Rojas et al., 2023).
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2026, Volumen VII, Número 3 p 2656.