jubilación demanda procesos de adaptación gradual, acompañamiento institucional y políticas
universitarias sensibles al ciclo de vida docente, que favorezcan un tránsito digno, planeado y orientado
al bienestar integral, tanto para quienes se retiran como para las propias universidades e IES.
Jubilación docente y pérdida de valor social
La transición hacia la jubilación docente, se considera un proceso inminente en las IES, que no solo
implica un cese de funciones laborales, sino también la pérdida de capital intelectual, social y simbólico
que los académicos han acumulado en su trayectoria y experiencia profesional, aun cuando se asume
que este proceso ocurre de forma natural y afecta de manera diferenciada a la docencia y a la
investigación, según sea el perfil que las instituciones hayan construido históricamente (Buendía &
Oliver, 2018). El Capital Intelectual (CI), entendido como el conjunto de conocimientos, experiencias,
habilidades y valores que poseen los docentes dentro de una institución, es un activo estratégico,
intangible e invaluable importante para el funcionamiento y la innovación de las universidades públicas,
especialmente en la actual economía basada en el conocimiento y con un fuerte componente
tecnológico, que se gestiona y utiliza para estimular la innovación, la creatividad, la ventaja competitiva,
la creación de valor e impulsar el rendimiento organizacional (Abdullah & Sofian, 2012).
Anaya et al. (2025), han determinado que el CI es un impulsor crucial de la innovación, particularmente
en los sistemas de educación superior y que, además, proporciona un marco para identificar y evaluar
las fortalezas y debilidades de una IES, resultado de la interacción entre capital humano, estructural y
relacional de la comunidad académica. Cuando dicho proceso, la jubilación, ocurre de forma abrupta y
sin políticas institucionales de transferencia de conocimiento, la institución educativa corre el riesgo
de perder este CI, así como el social y el simbólico, representando una ineficiencia integral al
desaprovechar el capital humano valioso, rupturas de redes de investigación, relaciones con grupos de
interés externos y el prestigio institucional, que podrían potenciar la innovación científica, la formación
de estudiantes y la solución de problemas sociales complejos. La gestión del CI en las IES permite
identificar fortalezas y debilidades en las capacidades internas, lo que favorece su alineación con los
objetivos institucionales y su impacto social.
De igual manera, la jubilación de académicos interrumpe las redes de relaciones sociales construidas
por los docentes dentro y fuera de las IES, es decir, implica un impacto en el capital social, estructurado
en vínculos colaborativos, redes de investigación y cooperación, que es fundamental para el desarrollo
de proyectos académicos y comunitarios. Barrios-Hernández et al. (2021), destacan que las relaciones
que los investigadores académicos establecen permiten generar valor institucional porque promueven
el aprendizaje y responden a necesidades del entorno, es decir, las IES son generadoras de nuevo
conocimiento, debido en gran medida a la relación interna y externa de los grupos de investigación, los
cuales facilitan y fortalecen el trabajo en la medida que establecen conexiones de cohesión y
cooperación. En este sentido, la ruptura de estos lazos sin mecanismos previos adecuados de
continuidad debilita la conexión institucional con la sociedad y reduce la capacidad de respuesta ante
problemas colectivos y actuales, además de perjudicar la imagen institucional. Esto tiene
implicaciones no solo para la transferencia de conocimiento, sino también para el tejido social interno
y externo de las IES, impactando de manera negativa en los aprendizajes compartidos y proyectos
interdisciplinarios de alto impacto.
Con base en la revisión literaria y sistemática reciente sobre la jubilación académica se destaca cómo
los procesos organizacionales, las identidades profesionales y las políticas institucionales influyen en
las decisiones de retiro, en la retención del conocimiento y la equidad intergeneracional. Esta literatura
sugiere que las IES que no diseñan estrategias de acompañamiento y transferencia del capital
intelectual y social entre los docentes, enfrentan retos para sostener continuidad académica y una
cultura de innovación, es decir, la jubilación docente, sin una gestión estratégica del capital intelectual
y social, constituye no sólo una pérdida de valor individual y colectivo para la institución, sino una
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2026, Volumen VII, Número 3 p 8.